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Analista Cinematográfico y de Música Clásica.

sábado, 4 de noviembre de 2017

The Sugarland Express

“A girl with a great following”

Sugar Land es una ciudad ubicada en el condado de Fort Bend en el estado estadounidense de Texas; allí, el 2 de mayo de 1969, cuando los fugitivos Robert “Bobby” Dent, de 22 años; e Ila Fae Dent, de 21, secuestraron al policía del Departamento de Seguridad Pública, Kenneth Crone de 27 años, requisaron su automóvil, y condujeron a la policía y otros agentes de la ley, a perseguir desde Port Arthur, a través de Houston, hasta Navasota en Wheelock, donde vivía la madre de Ila Fae Dent.
Crone, no tardó en darse cuenta, de que sus captores no tenían ni un plan ni un destino; y para empeorar las cosas, claramente no habían contado con la atención que un policía estatal bajo tal coacción obvia, que atraería en la carretera muy transitada a Houston.
Cuando el crucero comandado llegó a la ciudad más grande de Texas, una línea cada vez más extensa de agentes de la ley estaba cerca, pero restringida.
La caravana, que finalmente contó con más de un centenar de vehículos, incluyó patrullas de carreteras adicionales, policías locales, alguaciles de varios condados, camionetas de medios de comunicación, y una ambulancia.
En un momento dado, había una caravana de más de 150 patrulleros y reporteros se unió a la persecución; y para cuando la persecución giró hacia el norte, en dirección a Conroe, el capitán del DPS, Jerry Miller, que estaba a cargo y en constante comunicación bidireccional por radio con los fugitivos que huían; vio que su trabajo era calmar a Bobby Dent, e impedir que se saliera de sus cabales.
“Le dije que lo que está haciendo es una tontería”, relató más tarde el capitán Miller.
Le aconsejó a Bobby que “se detuviera”, solo para que le dijera:
“No volveré a la penitenciaría”
En otra ocasión, Miller sugirió a Bobby, que por lo menos dejara a su esposa fuera del auto, pero el ex recluso no podía soportar la idea de separarse nuevamente de Ila Fae.
“¡Ella no quiere volver allí contigo!”, fue su acalorada respuesta.
En un intento por ganarse la confianza de los Dents, Miller les permitió en 2 ocasiones detenerse para obtener gasolina.
Fiel a su palabra, mantuvo el ejército de perseguidores a distancia, mientras las 3 estrellas del drama mediático llenaban su tanque, iban al baño, y compraban bocadillos y bebidas.
Poco después del segundo tiempo de espera, Bobby ofreció liberar a su rehén, si Miller le permitía visitar a sus 2 hijastros, hijos de Ila Fae de un matrimonio anterior, en el lugar donde vivían sus abuelos.
Miller aceptó el trato, y lo selló con la promesa de darle a la pareja una ventaja de 15 minutos después de la reunión.
Bobby Dent, no solo era un delincuente de tercer nivel, que había hecho un mal trabajo para destruir máquinas expendedoras, también era increíblemente crédulo...
Era casi mediodía, cuando los Dents se detuvieron en la casa blanca de Wheelock.
Según las órdenes de Miller, la caravana se estacionó a una milla del camino de tierra; los 3 subieron los escalones de la entrada con el “patrolman” Crone a la cabeza, Bobby detrás de él con la escopeta, e Ila Fae cerrando la retaguardia con la Magnum 357.
Cuando sus ojos se ajustaron a la tenue luz, Crone pudo distinguir a sus rescatadores; y se hizo a un lado, se dejó caer al suelo, justo cuando el sheriff Sonny Elliott del condado de Robertson, y el agente del FBI, Bob Wiatt, abrieron fuego.
Wiatt se vio obligado a dispararle a Robert Dent, que estaba armado, en el cuello, matándolo; posteriormente Wiatt luchó contra Ila Fae en el suelo, y la esposó.
La prensa tomó una foto de ella mirando el cuerpo sin vida de Bobby, justo después del asesinato.
La huida fue una de las escenas más recordadas por la gran cantidad de medios y agentes de la ley involucrados, siendo toda una odisea.
“Every cop in the state was after her.
Everybody else was behind her”
The Sugarland Express es una comedia de aventuras, del año 1974, dirigida por Steven Spielberg.
Protagonizada por Goldie Hawn, William Atherton, Ben Johnson, Michael Sacks, Gregory Walcott, Louise Latham, Steve Kanaly, entre otros.
El guión es de Hal Barwood y Matthew Robbins; basados en la historia real de Ila Fae Holiday-Dent y Robert “Bobby” Dent; al tiempo que utiliza el personaje de Texas Highway Patrolman Slide, que se basa en el entonces soldado, J. Kenneth Crone, de 27 años de edad; y del Capitán Tanner, que se basa en El Capitán Jerry Miller de la Patrulla de Caminos de Texas.
The Sugarland Express, se concibe como un “road movie” en clave de comedia, “thriller” y drama a partes iguales, siendo el primer largometraje para cine del director Steven Spielberg, después del éxito televisivo “Duel” (1971); aunque su anterior película, “Firelight” (1964), solo se proyectó una vez en un teatro, y en parte se perdió... Steven Spielberg persuadió a los coproductores Richard Zanuck y David Brown, para que le permitieran debutar en la gran pantalla con esta historia real.
Como dato, The Sugarland Express, tiene en su mismo título, una denominación irónica:
“Sugarland” es “El país del azúcar”, es decir, metafóricamente, “el lugar de las cosas dulces, en el que aguarda la felicidad”
La promoción de la película, jugó con las bases de apoyo que existen de una madre intentando reclamar la custodia de su hijo; y fue proyectada en El Festival Internacional de Cine de Cannes, ganando el Premio al Mejor Guión; inclusive siendo nominada a La Palme d’Or.
Sin embargo, la acogida comercial no fue nada del otro mundo; aunque tuvo buenas críticas, no tuvo mucho público; cubrió gastos, pero no tuvo beneficios.
The Sugarland Express está parcialmente ambientada, y filmada en Sugar Land, Texas; otras escenas fueron filmadas en San Antonio, Live Oak, Floresville, Pleasanton, Converse y Del Rio, Texas, EEUU.
La acción tiene lugar en mayo de 1969, y sigue a Lou Jean Sparrow Poplin (Goldie Hawn) cuando instiga a su esposo, Clovis Michael Poplin (William Atherton), recluido en un centro de rehabilitación de prisioneros, a escapar a pesar de estar a 4 meses de cumplir su sentencia.
La causa, es la desesperación de Lou Jean, por recuperar a su hijo al cual perdió tras haber pasado un periodo en prisión.
Una serie de infortunios, llevará a la joven pareja a secuestrar a un policía, el “Patrolman”, Maxwell Slide (Michael Sacks), quien los acompañara en su travesía hasta Sugarland, en donde esperan encontrar a su bebe, el cual ha sido designado a una familia de acogida; lo que coloca tras sus pasos a un regimiento de servidores de la ley, cazarrecompensas incluidos; y en medio de la persecución, los medios airean la historia, y la pareja protagonista se gana el cariño de los lugareños.
Lo sorprendente es que la fuga se produce a pesar de que la pareja tiene serias limitaciones mentales…
Pero el film sí que consiguió algo importante:
Puso en la agenda de los grandes productores.
Ahora Spielberg tenía una película de gran formato, que servía como carta de presentación; sin embargo, el realizador sigue considerando que lo más importante fue el inicio de una colaboración histórica...
En el fondo, con un cierto y leve mensaje social, y con un desenlace extrañamente violento, extraño en la obra a veces demasiado edulcorada del Midas de Hollywood; esta es una de sus obras menos conocidas, y más particulares, a pesar de ser considerada “un film menor en todos los sentidos”, cosa que no lo es, pues amerita una revalorización.
“We're in real trouble”
Con The Sugarland Express, nos encontramos con la obra más valiosa de la filmografía de Spielberg, hasta que inicia su periodo de madurez que podríamos determinar en “Schindler’s List” (1993); por lo que es curioso observar, cómo esta puesta de largo en la pantalla grande, obvia por completo los elementos más definitorios que caracterizaron sus producciones más conocidas:
El sentido del espectáculo, adscripción por el “fantastique” o el suspense, eligiendo por el contrario una historia real, sucedida en 1969, de la cual, la mayor parte de sus personajes centrales seguían con vida en el momento del rodaje.
Pero para el mismo Steven:
“The Sugarland Express es la película que, lo digo con sinceridad, si tuviese que volver a hacer, haría de una forma totalmente diferente”
Aunque se trata de una película poco considerada dentro de su filmografía, el director luchó bastante para convertir el guión de Hal Barwood y Matthew Robbins en su primer trabajo oficial para la pantalla grande.
El primer productor con el que contactó, fue Jennings Lang, a la sazón uno de los nombres de referencia en la industria cinematográfica de los 70.
Pero éste tenía un calendario de proyectos muy apretado, y no pudo vincularse aunque le encantó el guión, y le recomendó a Spielberg, que contratara a una estrella famosa para uno de los 3 papeles principales.
Con la opción de Lang descartada, Spielberg recurrió a un dúo de productores vinculados a Universal Pictures:
Richard D. Zanuck y David Brown.
A ambos también les entusiasmó el guión, basado en hechos reales; y Barwood y Robbins habían añadido numerosos elementos a la trama real, y querían convertir la película, en una “road movie” anti-heroica.
Así pues, The Sugarland Express es la historia de un matrimonio con problemas permanentes con la justicia, que les han llevado a pasar varias estancias en prisión.
Pero tienen un hijo que va a ser entregado en adopción por parte de las autoridades.
En una visita a la penitenciaría Beauford H. Jester, Lou Jean persuade a Clovis para fugarse, aunque solo le quedaban 4 meses para cumplir la condena.
Tras retener a un taciturno agente de policía como rehén, la pareja se embarcará en una huida sin control por las carreteras de Texas, mientras su audaz irresponsabilidad se gana el apoyo de la gente.
Convertidos en unos bufones a nivel popular, luchan por recuperar lo que más les importa, mientras la policía les pisa los talones, iniciándose con ello la persecución en ese viaje iniciático con destino a la ciudad de Sugarland, recorriendo esa “América Profunda” conservadora y puritana, que es capaz al mismo tiempo de ofrecer comprensión a esta pareja que busca con afán su imposible felicidad, aunque esté impregnada de hipocresía y tamizada de facetas tan terribles como la cotidianeidad en el uso de las armas.
El director Steven Spielberg, describe una crónica por momentos intimista, los pasajes finales entre los 3 ocupantes, cuando se ha establecido una auténtica complicidad entre los Poplin y Slide; en otros, escorada a la comedia, con la pareja de ancianos que conducen el coche con una velocidad mínima, ese veterano indio que es detenido por Slide cuando se produce el encuentro con los recién fugados, y en algunos instantes se deslizará peligrosamente por el sendero de lo grotesco, vaticinando los errores que tendrían su expresión máxima en esa emboscada de los falsos reservistas/vigilantes que casi los acribillarán.
Spielberg supo sin embargo, desplegar en esta película, una notable capacidad para describir una sociedad a medio camino entre lo rural y lo primitivo, asumiendo la misma como una especie de continuidad de títulos como “Bonnie & Clyde” (1967), en una mirada por un mundo en descomposición, una sociedad anclada en el tiempo, un tiempo pasado y presente al mismo tiempo, casi fantasmal en su propia existencia, pero amenazador en su vertiente más íntima.
Y la historia transita entre la desenfrenada “road movie”, y una serie de momentos intercalados, en que vemos como el hijo de ambos, se encuentra en un ambiente familiar mucho más propicio que el que sus padres biológicos podrían darle, en caso de lograr su utópico objetivo; y se plantea la encrucijada entre el idealismo irracional y la sobriedad realista.
Los Poplin, se acaban convirtiendo en un espectáculo de feria, jaleado por una población que solo quiere divertirse a costa de ellos, al encender la televisión.
El motivo que les puso en marcha al principio, se acaba diluyendo en una simple escapada por la supervivencia; con la certeza de asistir al inútil sacrifico de 2 personas que tan solo son culpables por pretender de manera inconsciente, mantenerse al margen del viciado contexto social en el que están inmersos.
The Sugarland Express, logra articular elementos tan interesantes como la lúcida ambivalencia del Capitán Tanner (Ben Johnson), consciente de la inevitabilidad del sacrifico que finalmente no dudará en ordenar, al tiempo que no podrá evitar simpatizar con 2 seres que en realidad son auténticos desvalidos.
Spielberg muestra ya, la habilidad necesaria para describir la ambigüedad de sus principales personajes, al tiempo que acierta a trazar con escasos elementos, otros de menor importancia, pero que en apenas unos instantes emergerán en su lado más oscuro.
Es algo que tiene un ejemplo perfecto en el matrimonio que ha asumido la custodia del pequeño hijo de Lou:
Los Looby.
Ella encarnada por la veterana Louise Latham, siempre caracterizada por ese semblante frío y adusto, que en la película quedará definida por la tranquila retirada de objetos de decoración en su casa, consciente de la situación que se plantea en la misma.
Por su parte, su esposo aparecerá en un lugar más discreto, hasta que en un momento determinado revelará la auténtica faz de su terrible personalidad, cuando ofrezca a los agentes, una de las armas que custodia en un mueble, para que con ella se ejecute a los jóvenes padres del pequeño que han adoptado.
Esa capacidad para plasmar una coralidad humana creíble y sincera, tanto en sus más terribles facetas, como en otras revestidas de una humanidad más escondida, como la reacción de secreta turbación de Slide, cuando Lou le da un beso en un momento de sincera felicidad entre los 3 ocupantes del coche, son elementos que es indudable tendrán una presencia futura en el cine de Spielberg, aunque cierto es que en sus películas inmediatamente posteriores, este se inclinara de forma más clara por otras vertientes cinematográficas, no cabe duda que más comerciales, y de éxito más rotundo.
Sin embargo, no dudó en preferir la simplicidad de esta dolorosa balada, esta visión tan cotidiana en una primera instancia, que en su seno alberga la lucidez en la recreación de una sociedad que, por desgracia, sigue estando vigente en esos pueblos de EEUU; en una interesante reflexión que utilizó un formato poco visto hasta entonces:
“Para mí, los héroes son los policías, y creo que los malos son los simpatizantes que apoyan a esta gente.
Es más que cualquier otra cosa, una terrible crítica a los medios de comunicación.
Presentamos un circo sobre ruedas.
Y me gusta la idea de que en la actualidad, cualquiera de nosotros pueda hacer una gran noticia de una acción neurótica, nimia y simple, que es más o menos de lo que trata esta película”, dijo el realizador.
Desde el punto de vista técnico, Spielberg se destacó enormemente, tratándose de su primera película disponiendo de un presupuesto amplio, y demostró una capacidad increíble al orquestar secuencias de persecución con centenares de coches.
A los críticos les impresionó este hecho, y alguno escribió que la forma de rodarlas estaba por encima de otros cineastas ya consagrados.
Spielberg filmó la película en continuidad, eso hizo que fuera más fácil controlar los costos de producción, ya que el tamaño de la comitiva que seguía a Lou Jean y Clovis, creció constantemente a lo largo de la historia; y también ayudó a los actores a desarrollar sus personajes de forma más completa.
Como dato de producción, durante el rodaje, Steven Spielberg y el director de fotografía, Vilmos Zsigmond, desayunaron casi todas las mañanas para hablar sobre el trabajo de ese día.
Acordaron darle a la película, una sensación documental, y proyectar numerosos documentales por la noche para encontrar formas de resolver problemas en el set.
La práctica de Zsigmond, de usar sobre todo iluminación natural, ayudó mucho en esa dirección; siendo la primera película que incluye una toma de seguimiento, parte delantera a la trasera; y una panorámica de 360° con diálogo desde el interior de un automóvil.
La Panavision Corp. de California, eligió esta película para el lanzamiento de su entonces nueva Panaflex, una cámara compacta que permitió a Steven Spielberg filmar tomas complejas dentro de un patrullero.
Pensando que necesitaba darle a Steven Spielberg la oportunidad de “dejarse mojar” por su primer largometraje, el productor Richard D. Zanuck, le indicó al gerente de producción, que comenzara la película con tomas relativamente simples; y también decidió llegar al lugar a última hora de la mañana, para que Spielberg pudiera establecer el control del set.
Pero cuando llegó, Zanuck descubrió que el director había montado uno de los planos más complicados de la película, y lo hizo bien.
Para Spielberg, The Sugarland Express conectaba con uno de sus films preferidos:
“Ace In The Hole” (1951) de Billy Wilder.
Allí se manifestaba el ambiente carnavalesco que se genera alrededor de la historia de un hombre atrapado en una mina subterránea.
Capitalizar este hecho, adaptándolo a la trama de The Sugarland Express, fue uno de sus objetivos, y en eso se vio apoyado por la interpretación de Goldie Hawn; quien era una actriz importante en ese momento, y aunque sus papeles recientes no habían sido nada del otro mundo, acreditaba un Oscar logrado en su debut con “Cactus Flower” (1969); a la edad de 29 años, resultaba perfecta para el papel de la alocada Lou Jean.
Spielberg fue a verla a su casa, charlaron sobre el guión, y a la salida, ya tenía a la protagonista confirmada; pues Goldie Hawn consigue con su personaje, en un principio alocado, caprichoso e inmaduro, un cambio brutal a medida que avanza la película, y ésta va llegando a su fin, como si a medida que se acerca por el niño, el personaje madura, y pasa de niña a mujer.
La actriz consigue que, más allá de la locura inherente a la disparatada huida, que es capaz de sacar de quicio a cualquiera; pensemos que para ella se trata de un asunto de la máxima gravedad:
“Pensé que era una fantástica actriz, y que sería bueno para mí hacer mi primera película con ella.
Cooperó muchísimo, y tuvo miles de buenas ideas que aportamos al guión”, dijo Spielberg.
Como dato curioso, cuando la caravana atraviesa la gran multitud en Rodrigo, un transeúnte entrega a Lou Jean un cochinillo como regalo...
Lou Jean procede a declarar:
“¡Me está orinando!” varias veces…
Según Steven Spielberg, esto se debe a que el lechón comenzó a orinar en Goldie Hawn durante la escena...
Spielberg acabó contando con William Atherton para el papel de Clovis, y con el gran Ben Johnson, habitual secundario en grandes películas de John Ford y Sam Peckinpah, para dar vida al comprensivo y tolerante Capitán Harlin Tanner, encargado de la persecución.
Como dato, el real patrullero secuestrado, James Kenneth Crone, jugó un pequeño papel en la película como ayudante del sheriff.
Incapaz de encontrar un niño que pareciera ser el hijo de Goldie Hawn y William Atherton para interpretar a Baby Langston, el coproductor Richard D. Zanuck echó a su propio hijo, Harrison Zanuck, cuya madre es Linda Harrison de “Planet Of The Apes” (1968) que lo lanzaría a la fama.
Por otra parte, la magnífica labor del olvidado Michael Sacks, capaz con la mayor economía gestual de expresar no solo la evolución de su personaje, sino de transmitir en trazado, la visión que el espectador aprecia del conjunto de la película.
El resto del reparto, destaca el esfuerzo por lograr una tipología de secundarios y personajes episódicos, del que no me resisto a destacar lo creíbles y aterradores que resultan esa pareja de “rangers/vigilantes” sin escrúpulos a la hora de asesinar cualquier objetivo que se les encargue.
Esos instantes en los que uno de ellos se atusa las gafas, y otro moja la bala de la magnum que están a punto de disparar, son planos tan escalofriantes como creíbles, que suponen el recuerdo más perdurable que queda de esta atractiva e injustamente olvidada película.
Como dato, la mayoría de los roles más pequeños en la película, fueron hechos por locales, muchos de ellos sin experiencia como actores; esto no solo eso ahorró en gastos de transporte y vivienda, sino que Steven Spielberg pudo obtener actuaciones memorables y auténticas de los lugareños.
El único lugar donde se puede ver al actor Big John Hamilton en la película, es en el letrero del lote de autos usados; pues nunca aparece en persona.
Finalmente, Zanuck y Brown, querían volver a trabajar con Spielberg, y le pasaron una novela cuyos derechos acababan de adquirir... se trataba sobre la presencia amenazante de un tiburón en la localidad turística de Amity... pero esa es otra historia.
Los ejecutivos de Universal, estaban encantados con el corte en bruto de The Sugarland Express, hasta que vieron la película en San José, California, en una doble presentación con “Paper Moon” (1973)
El público estuvo complaciente con la película a través del primer acto, y en particular, le agradaron las escenas más cómicas de Goldie Hawn…
Cuando los francotiradores aparecieron en la segunda mitad, y se hizo evidente que The Sugarland Express era una película más seria, el estado de ánimo cambió…
Algunos miembros de la audiencia rompieron en lágrimas; otros estaban enojados…
A pesar de las buenas críticas, la película no tuvo un buen rendimiento porque no tuvo la oportunidad de construir “el boca-a-boca” con audiencias más exigentes.
Y si bien dio un pequeño beneficio, no hizo el tipo de negocio que Universal esperaba para una película protagonizada por una estrella de taquilla como Goldie Hawn.
Siendo además, una de las pocas películas de Steven Spielberg que termina en una nota pesimista; un final seco y duro, que rompe con lo visto durante la hora y media anterior.
Como errores de producción, aunque los eventos de la película ocurren en un par de días, en realidad los eventos terminaron en unas pocas horas.
En la vida real, Ila Fae no liberó a Bobby de la prisión; lo habían liberado de la prisión en abril de 1969, 2 semanas antes de que comenzara la persecución.
A diferencia de la película, Bobby murió instantáneamente cuando recibió un disparo en la casa de acogida de los 2 hijos de Ila Fae.
Un clip del dibujo animado de Wile E. Coyote / Road Runner Whoa, Be-Gone!, se muestra en silencio durante una escena en un cine “drive-in”, que sirve como metáfora de la tragedia inevitable que se les viene encima, siendo esa la única manera en que los personajes principales toman conciencia de la situación sin retorno.
Además de otros errores de producción, tenemos una estación de Exxon, que se muestra cerca de la prisión; pues Standard Oil no cambió Esso a la marca Exxon, hasta 1973.
También hay una gran cantidad de automóviles modelo de los años 70, utilizados en la película, incluida la mayoría de los autos de la policía.
Para 1969, las líneas de centro discontinuas por el camino, habrían sido blancas, no amarillas.
El MUTCD, introdujo todas las rayas amarillas a fines de 1971, y entre entonces y 1975, las carreteras se volverían a pintar.
Texas tenía líneas blancas hasta mediados de 1973, pero la película se hizo después de la conversión a MUTCD '71.
La película “Sssssss”, que es una película de serpientes del año 1973, está siendo proyectada en el autocine, que también fue producido por Richard D. Zanuck y David Brown.
Sin embargo, el propósito de La Patrulla Fronteriza es proteger a los Estados Unidos contra la entrada ilegal, siguen siendo una agencia de aplicación de la ley que puede recurrir a otras agencias estatales o federales, como se muestra en la película; para evitar accidentes con delincuentes que huyen de la jurisdicción de los Estados Unidos durante una persecución.
Esto ha sucedido muchas veces en la realidad y, como tales, están completamente justificados al disparar contra el automóvil de Clovis durante su intento de fuga.
Finalmente, años atrás, Steven Spielberg se había topado con una grabación de la banda sonora de “The Reivers” (1969) de Mark Rydell, protagonizada por Steve McQueen; y quedó embelesado por la música de John Williams, y desgastó ese LP porque no podía parar de escucharlo.
En una ocasión dijo:
“Cuando ruede mi primer largometraje, sea quien sea este tipo, quiero que componga la banda sonora”
Originalmente, Spielberg quería que Williams marcara la película sinfónica, al estilo del compositor estadounidense Aaron Copland; pero Williams lo convenció de que la película necesitaba algo más escaso, trabajando principalmente con la armónica solista, y algunas cuerdas.
Y así fue como esa composición, caracterizada por unas constantes notas de harmónica, se convirtió en el inicio de una estrecha colaboración que se ha mantenido a lo largo de 4 décadas.
Y no olvidemos algo tremendamente importante:
Cuando George Lucas buscaba compositor para “STAR WARS”, Spielberg le recomendó a Williams…
El de Modesto, es conocido por pronunciar las siguientes palabras:
“Tras ver cómo trabaja y escuchar los resultados, ya no tuve dudas.
No había nadie mejor que él”
The Sugarland Express, marcó la primera colaboración entre Spielberg y el compositor John Williams; que compuesto todos los filmes del Rey Midas, menos 5:
“Twilight Zone: The Movie” (1983), “The Color Purple” (1985) y “Bridge Of Spies” (2015) y “Ready Player One” (2017); siendo este el único score que ha compuesto para Spielberg, que nunca ha sido lanzado como un álbum, aunque Williams volvió a grabar el tema principal con Toots Thielemans y la Boston Pops Orchestra, para The Spielberg / Williams Collaboration de 1991.
“You got me out here with no where to sit”
¿Qué pasó con los sobrevivientes del The Sugarland Express?
Ila Fae Dent, recibió 5 años de prisión, pero solo sirvió 5 meses para cuidar a su madre y sus hijos.
Murió en 1992 en Livingston, donde trabajaba como dietista en un Holiday Inn.
Bob Wiatt, se retiró del FBI en 1980, pero 3 años más tarde, se fue a trabajar a Texas A & M, donde fue el director de la Policía de la Universidad.
Sonny Elliott murió en 1983.
Y Kenneth Crone se quedó trabajando con el DPS hasta 1978, cuando tomó un trabajo como director de seguridad para el Departamento de Energía de EEUU.
Murió a los 70 años.
Su hijo Brad, ha sido un soldado con el DPS durante años.
En cuanto a lo que le sucedió, “no pasa un mes sin que alguien lo mencione”, dice.

“I didn't mean what I said”



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