Acerca de mí

Mi foto

Analista Cinematográfico y de Música Clásica.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Stronger

“Strength Defines Us”

En una ocasión, el novelista francés, André Maurois, dijo:
“Encontramos móviles nobles y heroicos para actos que hemos cometido sin saber o sin querer”
Y es que hay historias de hazañas heroicas que surgen y permanecen en el anonimato, otras que trascienden a titulares de los noticieros, y otras más a las que algún cineasta fichará para llevarlas a la pantalla grande.
El Atentado Terrorista en El Maratón de Boston fue un escenario; el cual es un maratón que se ha celebrado anualmente desde 1897, en la ciudad de Boston, estado de Massachusetts, Estados Unidos; siendo la carrera más importante del mundo; y de hecho suele celebrarse el tercer lunes de abril.
Esta competición, es una de las 6 pruebas que configuran el “World Marathon Majors”, la competición internacional que agrupa, desde 2006, los maratones más importantes del mundo:
Los de New York, Chicago, Berlín, Londres y Tokio, además del de Boston; y es uno de los 5 eventos principales celebrados en los Estados Unidos durante los años de ambas Guerras Mundiales, junto al Kentucky Derby, Penn Relays, Rose Parade, y Westminster Kennel Club Dog Show.
En el maratón, corredores aficionados y profesionales de todo el mundo compiten cada año, enfrentándose al accidentado terreno de Massachusetts, y al clima variable para participar en la carrera.
El evento atrae a 500.000 espectadores cada año, convirtiéndolo en el evento deportivo más visto de Nueva Inglaterra; aunque comenzó con 15 participantes en 1897, el evento ahora atrae a un promedio de 30.000 participantes registrados cada año, con 30,251 personas ingresando en 2015.
El Centennial Boston Marathon en 1996, estableció un récord como “el maratón más grande del mundo” con 38.708 participantes, 36.748 principiantes y 35.868 finalistas.
Pero el 15 de abril de 2013, la historia del maratón tuvo un giro importante.
A eso de las 14:49, horario de la costa este de EEUU, durante el maratón de Boston, y unas 3 horas después de que los ganadores cruzaran la meta, hubo 2 explosiones en Boylston Street, en los 200 últimos metros de la carrera.
En el lugar de los hechos, detonaron 2 artefactos explosivos de fabricación casera, hechas a base de ollas a presión, rellenas de metralla, que causaron la muerte de 3 personas y otras 282 resultaron heridas; entre ellas, un niño de 8 años de edad, y 183 resultaron heridas, 14 de las cuales, sufrieron la amputación de algún miembro.
Las explosiones hicieron estallar las ventanas en los edificios adyacentes, pero no hicieron ningún otro daño estructural.
Una de esas víctimas es Jeff Bauman Jr.
Bauman nació el 2 de enero de 1986, y es hijo de Patty y Jeff Bauman.
Durante el maratón, Jeff había estado esperando en la línea de llegada de la Maratón de Boston, animando a su novia, Erin Hurley, y sus 2 compañeras de cuarto, que estaban participando en el maratón; y estaba a 1 kilómetro de la meta cuando explotaron las bombas.
Carlos Arredondo, que entregaba banderas americanas a los corredores, saltó rápidamente sobre una valla para llegar al lugar de la explosión.
La camisa de Bauman, que se había incendiado, fue apagada por Arredondo.
Considerado después como un héroe, Carlos Alexander Brian Arredondo, nacido Carlos Luis de los Ángeles Arredondo Piedra, es un costarricense, activista por la paz, y voluntario de La Cruz Roja de EEUU, que se convirtió en activista contra la guerra, después de que su hijo mayor de 20 años, el Lance Corporal Alexander Arredondo, muriera en acción durante La Guerra de Irak, en 2004.
La historia de Arredondo, es digna de contarse:
Arredondo, que una vez fue un inmigrante indocumentado, y ahora es ciudadano estadounidense desde el 12 de diciembre de 2006, legalmente cambió su nombre a Alexander Brian Arredondo, al recibir su ciudadanía; y tras la muerte de su hijo en Irak, después de un tiempo, según informes de noticias, Arredondo estaba tan angustiado, que agarró un martillo, y procedió a destruir la furgoneta de los Marines.
Luego, agarró gasolina, se subió a la furgoneta de los Marines, y echó gasolina dentro de la camioneta.
Una antorcha de propano que había traído, se encendió accidentalmente, dijo Arredondo… y fue sacado por la seguridad de los infantes de marina, sin embargo, su ropa se había incendiado, y se había quemado el 26% de su cuerpo.
Recibió quemaduras de segundo y tercer grado, siendo hospitalizado en una unidad de quemados durante 2 semanas, seguido de un tratamiento ambulatorio en el hogar.
A pesar de sus quemaduras, asistió al funeral de su hijo en una camilla, con 2 paramédicos a su lado.
Arredondo, y su esposa Melida, pasaron tiempo como pacientes psiquiátricos hospitalizados.
Su historia, hizo titulares nacionales e internacionales; y su recuperación tomó más de 1 año.
Desde ese momento, se disculpó con los Marines por sus acciones drásticas, y no fue procesado.
Su hijo, también fue galardonado con La Medalla de Encomienda de La Marina y El Cuerpo de Marines con la insignia “V”, y El Corazón Púrpura por sus servicios durante la batalla.
Y por si fuera poco, el 19 de diciembre de 2011, el hijo superviviente de Arredondo, Brian, murió por suicidio después de luchar contra la depresión y la drogadicción, desde la muerte de su hermano.
Tenía 24 años en ese momento.
Como activista en la lucha contra el suicidio y las bajas en la guerra, el 15 de abril de 2013, Arredondo asistió a la Maratón de Boston.
Y tras las detonaciones, inmediatamente entró en acción, y se lo puede ver en una serie de fotos y videos que arrastran escombros, y esgrima lejos de las víctimas, despejando el camino para que el personal de emergencia atienda a los heridos.
Arredondo vio a Jeff Bauman, que trataba de levantarse.
“Yo intenté confortarlo; no quería que se diera cuenta de que su piernas no estaban”, pues fue amputado y perdió sangre rápidamente, “sabía que Jeff necesitaba más ayuda”, dijo.
Arredondo levantó a Bauman, y lo puso en una silla de ruedas, y cuando la tela utilizada como torniquete quedó atrapada en las ruedas, Arredondo mantuvo la tela fuera del camino.
Esto fue confundido inicialmente con Arredondo, pellizcando la arteria femoral de Bauman cerrada…
Arredondo se quedó con Bauman, y lo ayudó a llevarlo a la ambulancia.
La icónica fotografía de Arredondo, con un sombrero de vaquero, que ayuda a apresurar a Bauman a una ambulancia, fue tomada por Charles Krupa de The Associated Press.
Esa foto le dio la vuelta al mundo, y se convirtió en un ícono del triunfo del espíritu humano frente a la adversidad, y la prensa mundial comenzó a llamarlo “el héroe de Boston”, título que este costarricense agradece, pero no necesariamente comparte.
“Yo lo vi al tico.
Corría para ayudar a los heridos por la explosión.
Entonces, me ayudó; Carlos me levantó, y me tiró en la silla de ruedas”, contaría el sobreviviente a los medios de prensa de Estados Unidos.
La cirugía de Bauman, se realizó el mismo día, y le amputaron ambas piernas desde la rodilla.
Como había perdido mucha sangre, los médicos tuvieron que seguir reanimándolo, dándole sangre y líquidos.
Se sometió a otra operación a la 1am para drenar los fluidos internos, formados por el trauma contundente.
Fue gracias a la decidida acción del costarricense, que evitó que el muchacho muriera desangrado; y en medio de su gravedad, Bauman reconocería a uno de los autores del atentado:
Tamerlan Anzorovich Tsarnaev, abatido poco después por la policía de Boston.
Jeff lo vio colocar en el suelo una mochila negra, segundos antes de la explosión; por lo que fue entrevistado por agentes de La Oficina Federal de Investigaciones (FBI), y dio una descripción de Tamerlan Tsarnaev, después de que envió un mensaje a las autoridades, después de despertar de la operación, que había visto a uno de los terroristas.
Sus relatos fueron fundamentales para reducir los sospechosos de entre la gente que aparece en la zona.
Bauman fue dado de alta del hospital, 4 semanas después de las explosiones, y recibió sus nuevas prótesis de $100 cada una, fabricadas por Otto Bock, y con microprocesadores para seguir su andar.
Sin embargo, Bauman tardó algún tiempo en dar con el hombre de sombrero de vaquero, que lo levantó del suelo, lo sentó en una silla de ruedas, y corrió para salvarle la vida.
Al encontrarse, se hicieron muy amigos, tanto que él y Arredondo, fueron homenajeados por los Red Soxs de Boston, unos días después.
En septiembre de 2013, Bauman anunció que publicaría una memoria sobre sus experiencias en el maratón, y su vida desde entonces.
El libro fue coescrito con el autor Bret Witter.
Por su parte, el fotógrafo Josh Haner de The New York Times, quien documentó el proceso de recuperación de Bauman, ganó El Premio Pulitzer por la fotografía destacada en los hechos.
El libro de Bauman, titulado “Stronger”, fue publicado en abril de 2014, para coincidir con el primer aniversario de los bombardeos.
Tras los hechos, y tras una larga recuperación, Bauman se comprometió con su novia, Erin Hurley, en febrero de 2014, y se casaron en noviembre de 2014.
Su primera hija, Nora Gail Bauman, nació en julio de 2014.
Tras los eventos, Bauman que había trabajado en el mostrador de Deli, en Costco durante 3 años antes del bombardeo; volvió a su trabajo 1 año después de la explosión, en junio de 2014.
“Cuando la primera bomba explotó, corrí y me brinqué una cerca.
Fue tan fuerte la detonación, que vi a la gente del frente caer al piso.
Al explotar la segunda bomba, me persigné y le pedí a Dios que me protegiera”
Stronger es un drama del año 2017, dirigido por David Gordon Green.
Protagonizado por Jake Gyllenhaal, Tatiana Maslany, Miranda Richardson, Frankie Shaw, Clancy Brown, Carlos Sanz, Kristen Annese, Owen Burke, Jimmy LeBlanc, Josephine Cooper, Mark Burzenski, Leah Procito, Stephanie Atkinson, Michelle Romano, Bates Wilder, J.P. Valenti, entre otros.
El guión es de John Pollono, basado en las memorias del mismo nombre, escritas por Jeff Bauman y Bret Witter.
Stronger se filmó al mismo tiempo que “Patriots Day” (2016), la otra película relacionada con el bombardeo del Maratón de Boston, donde Jeff Bauman es un personaje secundario, interpretado por Dan Whelton.
Pero Stronger muestra lo que le sucedió a una de las víctimas del atentado:
Jeff Bauman (Jake Gyllenhaal), un joven de 27 años, cuya vida cambió por completo el 15 de abril de 2013, cuando perdió sus 2 piernas, como consecuencia del cruento atentado del maratón de Boston, que dejó 5 muertos, y casi 300 heridos, y que además, logró identificar a uno de los terroristas, al tiempo que vemos, cómo es lidiar con su discapacidad, la fama de héroe, su familia disfuncional, su pareja, su vida misma, y las emociones; por lo que la historia sigue el camino largo y tortuoso que Jeff emprende hacia la recuperación, con la ayuda de su novia, Erin (Tatiana Maslany) y su madre, Patty (Miranda Richardson)
Esta es una película hecha para el lucimiento en los premios Oscar, y está para recibir nominaciones en:
Mejor película, director, actores, guión adaptado, y edición, y si se quiere, efectos especiales, porque la historia deja el corazón hecho un puño, porque a la gente común, sin quererlo y con un alto precio, les suceden cosas extraordinarias.
“I'm a hero for just standing there and getting my legs blown off?”
El director, David Gordon Green, es una de las grandes promesas del cine independiente de EEUU, y aquí se aleja de sus orígenes, pues el cineasta ya había tonteado con Hollywood en la comedia y en la sátira, pero en Stronger, va un paso más allá, con la adaptación de las memorias de Jeff Bauman.
La película tiene una narración sencilla y poderosa, que demuestra lo fuerte que es para alguien, vivir un momento traumático que le cambia la vida para siempre:
¿Cómo se retoma la vuelta a la vida?
Hay que ser muy fuerte para sobrellevar el peso de una fama no querida, y recobrar la vida sencilla, siendo físicamente, otra persona.
La historia, es de esas que merecen una película, y aquí se engalana al estar muy bien producida, con un gran reparto, muy bien editada, donde no hay momentos morbosos, ni tampoco mención de los terroristas, solo la vida que renace, a base de mucho sufrimiento, esfuerzo, paciencia y amor.
Stronger relata la historia real de Jeff Bauman, un superviviente de los atentados de la maratón de Boston de 2013.
El protagonista, que esperaba a Erin, su ex-novia participante, para intentar recuperarla, en la línea de meta, donde tras los estallidos de las bombas, perdió ambas piernas tras la explosión.
La historia es una batalla personal que dura meses.
De una recuperación física y emocional que inspira al mundo, y crea un símbolo de coraje entorno al hombre que sobrevivió a los atentados, y pudo identificar a uno de los terroristas; hasta la necesidad de olvidarse de una fama no querida y volver a su vida sencilla; pero ahora es convertido en el símbolo de lo que sucedió aquel día.
Bauman, ha decidido encarar su nueva vida con el mejor de los ánimos.
En esos 12 meses, ha aprendido a vivir sin sus 2 piernas, a manejarse con la silla de ruedas, y a superar largos días de rehabilitación.
Ha encontrado un nuevo motivo para vivir, tras re-comprometerse con su novia Erin, y hacer público que serán padres por primera vez.
Incluso, Jeff ha tenido tiempo de reflexionar acerca de todo lo que ha sucedido, escribir un libro, “Stronger”, y sentirse eternamente agradecido por el comportamiento de los ciudadanos de Boston.
“Incluso ahora, años después, la gente me pregunta acerca de la famosa foto.
¿Qué pienso al respecto?
¿Me molesta?
La respuesta honesta es, no.
Eché un vistazo a la foto una vez, alrededor de una semana después del atentado.
Supe de inmediato, que nunca la vería de nuevo.
Nunca lo he hecho, y creo que nunca lo haré.
Una parte de mí, supongo, desea que la imagen nunca se hubiera tomado.
Me gustaría que mi madre no me hubiera visto de esa manera…
Ojalá yo no fuera la cara de las víctimas, pero no estoy enfadado.
En absoluto.
Tengo mucho trabajo que hacer todos los días para volver a mi vida normal.
No puedo seguir mirando hacia atrás”, afirma Bauman.
“Además, la fotografía no es lo que la mayoría de la gente piensa.
No es una foto de las bombas.
No muestra la explosión, y no se muestra a alguien herido.
Es una fotografía de rescate.
Lo que dice es esto:
“2 perdedores ponen bombas, pero cientos de personas arriesgan sus vidas para correr en nuestra ayuda.
Las personas que están conmigo en esa foto, no son los malos.
Ellos son los héroes, están salvando mi vida”, aseguró.
Del reparto, es un lujo:
Jake Gyllenhaal demuestra que es un actor de Oscar, es difícil reconocerlo aquí, pues su entrega es única, totalmente mimetizado, y logra registrar todos los altibajos de su protagonista de manera muy contenida, respetuosa, que en otro hubiera sido un desastre, por lo que el trabajo de “casting” dio en la diana, todos sus momentos emocionales tocan el corazón, y hacen sentir al espectador; y se hace más fuerte cuando deja que Jake Gyllenhaal saque a la luz los defectos humanos del famoso superviviente; siendo cuidadoso a la hora de representar las dificultades de vivir con una discapacidad; por lo que Gyllenhaal se mete con una naturalidad pasmosa en la piel de un joven inmaduro, de clase baja, y con el corazón de oro, cuya vida se va por el desagüe tras la tragedia.
Nada volverá a ser igual para Jeff, que de repente se queda atrapado en una silla de ruedas, atrapado en un piso minúsculo, junto a su madre alcohólica, y consumido por la presión de ser una figura pública, muy a su pesar.
El único halo de luz del personaje, es su relación con Erin, la chica con la que ha salido de forma discontinua durante años.
La relación entre los personajes de Gyllenhaal y Tatiana Maslany, se erige como el elemento más satisfactorio y genuino de la película, gracias a la complicidad de la pareja de actores, y el tacto con el que guión maneja los conflictos que surgen entre ellos.
Tatiana Maslany como la novia, es la mujer de una fuerza insuperable, ella representa el verdadero amor, pues toda su resistencia tiene una fuerza increíble, y presumo que ese “Stronger” es por ella.
Mientras Miranda Richardson, y Clancy Brown están soberbios como los padres, con más protagonismo la madre, y aunque no los dejan muy bien parados, llegan a tener su momento de redención.
La historia tiene un punto de inflexión, con la intervención del personaje del costarricense Carlos Arredondo, en Carlos Sanz, que da el giro justo, y pone a todos en su lugar.
El actor chileno, usó todas las prendas que llevaba Arredondo el 15 de abril del 2013, cuando además, se convirtió en una de las fotografías más crudas y emblemáticas de los atentados del maratón:
Una sudadera gris, alusiva a ese evento deportivo, y los 2 pines con las fotografías de sus hijos fallecidos:
Uno en combate, y otro que se quitó la vida el día en que terminó La Guerra de Irak; todo cedido por Arredondo para la producción.
Según aseguró Arredondo, primero le fue ofrecido a él mismo el papel; sin embargo, el costarricense se vio obligado a rechazar el rol, pues desde antes de la tragedia, había firmado un contrato que comprometía la exclusividad de los derechos de su imagen, a un escritor que es ex marine, Anthony Swoffort, y que está haciendo un libro sobre su vida:
“Una compañía publicitaria, compró los derechos míos”, aseguró, y explica que, por asuntos contractuales, no pudo involucrarse en un mayor nivel con la producción del filme, ni tampoco con Sanz.
Arredondo es mesurado, cuando de hablar sobre los filmes que registran el atentado, casi como si prefiriera no referirse a su llegada al Sétimo Arte:
“¡Wow, es algo increíble!”, dice, y de seguido intenta cambiar de tema.
Tampoco le generó ansiedad saber, cómo se verá su personaje en la gran pantalla:
“No importa cómo salió.
La realidad de la historia ya está escrita, y mucha gente la sabe”, expresa.
Fiel a la nobleza de su carácter, Arredondo prefiere compartir el mérito con aquellos ciudadanos anónimos, que escaparon del ojo de las cámaras.
Como dato del reparto, el ex supervisor de Jeff Bauman en Costco, Kevin, hizo una audición para interpretarse a sí mismo en la película; y aunque no fue elegido para la parte, es un extra en más de una escena.
El mayor problema de Stronger, es su incapacidad para evitar los lugares comunes del subgénero de “dramas basados en hechos reales”, protagonizados por enfermos y/o discapacitados; pues siempre parece que estemos viendo las mismas películas, cambiando únicamente el actor que se enfrenta al desafío físico de turno.
Pero temáticamente, la película presentaba una variante interesante, gracias al entorno empobrecido en el que se mueve Bauman, pero desde un punto de vista narrativo, los resultados son a menudo más irritantes que satisfactorios:
Solo funciona la madre, y momentos puntuales, como la referencia a Oprah Winfrey.
Afortunadamente, el ecléctico pasado del director David Gordon Green, hace que visualmente apueste por una dirección más visceral e intimista, que expone el trabajo de un Gyllenhaal que no tiene donde esconderse; y eso que el actor sabe adaptarse a lo que pide el relato en cada momento, y logra salir adelante con alto rendimiento.
Pero el atentado del maratón de Boston, también generó controversia, y fue registrado en el filme:
Se dice que el atentado fue una farsa en la que no hubo ni bombas ni muertos, ni heridos, sólo figurantes, pólvora de artificio, y sangre falsa, según han deducido varios investigadores que han estudiado numerosas fotos y videos del atentado, y que Jeff Bauman actuó en el mismo, como si hubiera sido una víctima más, cuando la verdad es que, según parece, perdió las 2 piernas años atrás en La Guerra de Afganistán; tanto que en algunas fotos de la escenificación del atentado, se le puede ver llevando ya sus prótesis…
Sea como fuere, la conspiración ha quedado como tal.
“The Bomber:
How a popular, promising student was failed by his family, fell into radical Islam and became a Monster”
Las 3 víctimas mortales y directas del atentado del maratón de Boston fueron:
Martin Richard, un niño de 8 años de edad, de Dorchester, que fue asesinado por la 2ª bomba, cuya madre, Denise Richard, sufrió heridas, al igual que su hija pequeña, de 6 años de edad; Krystle M. Campbell, de 29 años de edad, gerente de un restaurante de Medford; y Lü Lingzi, una joven de 23 años de edad, de origen chino, estudiante de la Universidad de Boston.
Otras víctimas mortales fueron:
Sean A. Collier, de 27 años, fue emboscado en su patrulla, el 18 de abril, aproximadamente a las 10:48pm.
Era un oficial de policía del MIT, y había estado con El Departamento de Policía Auxiliar de Somerville de 2006 a 2009; murió por múltiples heridas de bala de los bombarderos.
El Oficial del Departamento de Policía de Boston, Dennis Simmonds, murió el 10 de abril de 2014, casi 1 año después, como resultado de las lesiones que sufrió de una granada de mano durante el tiroteo de Watertown.
El Oficial de Policía de MBTA, Richard H. Donohue Jr., de 33 años, resultó gravemente herido durante un tiroteo con los atacantes, justo después de la medianoche del 19 de abril; perdió casi toda su sangre, y su corazón se detuvo durante 45 minutos, tiempo durante el cual se mantuvo con vida mediante resucitación cardiopulmonar.
El Boston Globe informó, que Donohue pudo haber sido disparado accidentalmente por un compañero oficial.
Marc Fucarile, perdió su pierna derecha, y recibió graves quemaduras y heridas de metralla; siendo la última víctima liberada de la atención hospitalaria, el 24 de julio de 2013.
Según La Comisión de Salud Pública de Boston, 264 civiles fueron tratados en 27 hospitales locales, luego de las explosiones; y 11 días después, 29 permanecieron hospitalizados, uno en estado crítico.
Muchas víctimas tenían heridas en la parte inferior de la pierna, y heridas por metralla, lo que indicaba que los dispositivos estaban cerca del suelo.
Al menos 16 civiles perdieron extremidades, en la escena o por amputación en un hospital, y 3 perdieron más de una extremidad.
El New York Times citó a los médicos que, afirmaron lo siguiente:
“Las bombas dañaron principalmente las piernas, los tobillos y los pies, porque estaban a la altura del suelo, en lugar de lesionar el abdomen, el pecho, los hombros y la cabeza de manera mortal.
Algunas víctimas tenían tímpanos perforados”
Como consecuencia, The One Fund Boston, fue establecido por el gobernador de Massachusetts, Deval Patrick, y El Alcalde de Boston, Thomas Menino, para realizar distribuciones monetarias a las víctimas de los bombardeos.
Se creó “Boston Strong”, un lema como parte de la reacción al bombardeo del maratón de Boston, en abril de 2013; siendo una variación del término “Livestrong”, que se creó en 2004; y se ha colocado en varios tipos de mercancía, haciéndose muy popular, así como la crítica ganada de varias entidades.
El uso del término en Boston, ha llevado a que frases similares ingresen al discurso público, como “America Strong”
El concierto “Boston Strong: An Evening of Support and Celebration” en el TD Garden en Boston, el 30 de mayo de 2013, benefició al One Fund, que finalmente recibió más de $69.8 millones en donaciones.
Una semana después del bombardeo, los sitios web de “crowdfunding”, recibieron más de 23,000 promesas, convertidas en más de $2 millones para las víctimas, sus familias, y otras personas afectadas por el bombardeo.
La Coalición Israelí para La Respuesta y La Preparación de Traumas, envió a 6 psicólogos y especialistas de Israel, para ayudar a los servicios de emergencia de Boston, a los administradores del gobierno y a la comunidad, para desarrollar estrategias de recuperación de ataques posteriores al terrorismo.
La organización del Maratón de Boston, por su parte permitió la participación directa en el maratón del año 2014, a los corredores que habían completado al menos la mitad del recorrido, y que no pudieron terminar por el atentado.
Por su parte, los perpetradores del atentado fueron los hermanos Dzhokhar y Tamerlan Tsarnaev de 26 años, de origen checheno, residentes ambos en EEUU desde 2003, a donde habían llegado desde su anterior residencia en Daguestán, Rusia.
Dzhokhar Tsarnaev, nacido en Kazajstán, de 19 años, consiguió la nacionalidad estadounidense, el 11 de septiembre de 2012; mientras Tamerlan, nació en el sur de Rusia en 1987, de 26 años, estando casado con una mujer estadounidense, producto de cuya unión tenía una hija de 3 años.
Ambos fueron identificados después de robar en un establecimiento el 19 de abril, durante el que asesinaron de un disparo al agente de seguridad Sean Collier, del Massachusetts Institute of Technology de Cambridge, al tiempo que otro agente de seguridad resultaba herido.
En la persecución por carretera, atacaron a los policías con armas de fuego, lanzándoles asimismo un artefacto explosivo.
Tamerlan fue abatido por la policía, mientras que su hermano menor intentó escapar del estado, y tras varios días de persecución, fue finalmente arrestado y procesado por el atentado, siendo condenado a pena de muerte bajo el sistema federal estadounidense.
Después de que el nombre de Dzhokhar fue publicado en relación con los atentados, su tío, Ruslan Tsarni, que vive en Montgomery Village, Maryland; animó a Dzhokhar, a través de la televisión, a entregarse y “pedir perdón”, y dijo que él había avergonzado a la familia y la etnia chechena.
El gobierno de Rusia, mostró su atención e interés hacia el caso, al tiempo que Vladimir Putin condenaba “el crimen bárbaro”, y ofrecía su colaboración y ayuda al gobierno estadounidense en la investigación del atentado.
Ramzan Kadyrov, Presidente de La República de Chechenia, comunicó a través de Instagram, sus dudas sobre la vinculación propuesta por las autoridades estadounidenses entre los atentados y ciudadanos chechenos.
Ajmed Zakayev, el líder del sector secular de Chechenia, que se escindió de La República Chechena de Ichkeria cuando Doku Umarov anunció su intención de crear El Emirato del Cáucaso en 2007, ex-ministro de Asuntos Exteriores de Umarov, y actualmente en el exilio en Londres, donde lidera un gobierno en el exilio, condenó la acción terrorista, y expresó sus condolencias a las familias de las víctimas.
El mando de la guerrilla separatista islámica de Daguestán, cuyo líder es Doku Umarov, quien tiene vínculos terroristas, declaró que no existía ningún tipo de vínculos entre su organización, y los hermanos Tsarnaev; y respondían a informaciones que sostenían que uno de los hermanos habría pasado 6 meses en Daguestán y, por tanto, estaría vinculado a estos separatistas.
Sin embargo, la guerrilla declaró que “los guerrilleros islámicos del Cáucaso, no combaten contra Estados Unidos de América, sino contra Rusia”, y culpó a esta última de los atentados.
La motivación de los atentados, era al parecer de naturaleza política.
Según los informes, “se le dijo al FBI, que los hermanos estaban enojados por las guerras de Estados Unidos en Afganistán e Irak, y el asesinato de musulmanes allí”
El corresponsal de CBS, John Miller, que antes de unirse a la CBS trabajó en la Oficina del Director de Inteligencia Nacional, informó más tarde que, en la nota manuscrita de Dzhokhar, encontrada en el interior del barco donde yacía sangrando declaraba:
“Los atentados de Boston fueron en venganza por los crímenes de Estados Unidos en lugares como Irak y Afganistán, y que las víctimas del atentado de Boston eran un daño colateral, de la misma manera que las víctimas inocentes han sido en las guerras de EEUU en todo el mundo”
En 2015, Dzhokhar Tsarnaev de 24 años, uno de los autores del atentado, fue declarado culpable de 30 delitos federales en relación con el ataque.
Se necesitaron más de 14 horas para encontrarlo culpable en 6 de los 17 cargos posibles de La Pena Capital; y el 29 de enero de 2016, Tsarnaev apeló la sentencia en su contra, según documentos presentados en Los Tribunales de Massachusetts.
En el documento de 3 páginas, el condenado pide una revisión de su condena, y la indemnización de $101 millones de dólares a las víctimas del atentado.
Fue condenado a muerte, el 24 de junio, por inyección letal en una audiencia en Massachusetts, después de disculparse con las víctimas.
Por su parte, Jeff Bauman de 31 años, y Erin Hurley, anunciaron que se estaban divorciando en febrero de 2017, aunque los 2 siguen siendo amigos, y están compartiendo su hija.
La tragedia, formó un estrecho vínculo entre Bauman y Carlos Arredondo.
Ellos han compartido cumpleaños, picnics familiares, y homenajes como el de los Red Soxs de Boston, el equipo de béisbol de la ciudad; donde miles de espectadores rompieron en aplausos, cuando el costarricense empujó, sonriente, altivo, la silla de Bauman hasta el montículo principal.
De hecho, el joven sobreviviente, vino a Costa Rica con su amigo tico, invitado por una agencia de viajes; visitaron los volcanes Poás y Arenal, los canales de Tortuguero, y playa Flamingo, en Guanacaste.
El visitante quedó impactado por la diversidad de climas del país.
“Tenía que enseñarle esta tierra tan hermosa”, dice Arredondo con orgullo.
Arredondo, de 57 años, y su esposa Melida, se volvieron activistas por la paz, y hablaron sobre su tragedia personal, y sobre los métodos empleados por los reclutadores para conseguir jóvenes; y trabaja especialmente para acercarse a la comunidad hispanohablante.
Desde la muerte de Brian, los Arredondo se han dedicado a asistir a sesiones y conferencias de grupos suicidas, especialmente relacionados con suicidios relacionados con el ejército.
La pareja han trabajado con funcionarios electos en la ciudad de Boston, y la Mancomunidad de Massachusetts, para cambiar los sistemas relacionados con la política de suicidios.
Carlos permanece en contacto con las víctimas de los atentados, incluido Jeff Bauman.
Y es que Arredondo fue un espectador de la carrera de Boston ese día fatídico, allí llegó para apoyar y animar a los miembros del grupo Tough Ruck, de La Guardia Nacional, que se burlaban de recaudar dinero para las familias de los miembros del servicio caídos, y crear conciencia sobre el suicidio; y porque un soldado corría en honor de sus 2 hijos fallecidos.
Así las cosas, nos queda que los superhéroes suelen vestirse con trajes variopintos, botas y capa; los héroes verdaderos... nunca se sabe…
El 15 de abril de 2013, el mundo conoció a uno que llevaba un sombrero; porque “los actos sublimes están determinados siempre por el entusiasmo de muchos”, solía decir el mago francés, Eliphas Lévi.

“Good”



No hay comentarios.:

Publicar un comentario