Boys Don't Cry

“I don't care if you are half monkey or half ape”

Hay películas que pasan desapercibidas ante el público, o bien porque la película no merece la pena, o bien porque trata temas de los que la gente no quiere saber nada.
Del corazón de los Estados Unidos, surgió un caso extraordinario de doble vida, un enrevesado triángulo amoroso, y un crimen que conmovería a la nación hasta lo más hondo.
Brandon Teena, nacido Teena Renae Brandon, en Lincoln, Nebraska, 12 de diciembre de 1972, era un transexual masculino, que fue golpeado, violado y asesinado brutalmente en Humboldt, Nebraska, el 31 de diciembre de 1993, al descubrirse su verdadero género sexual, en uno de los crímenes de odio que más conmocionaron a la opinión pública de Estados Unidos, en la década de los años 90.
Desde niñas, Teena y su hermana mayor Tammy, sufrieron abusos sexuales por parte de un hombre, al parecer un familiar, durante un periodo indeterminado de tiempo.
Tanto Teena, como su viuda madre, buscaron ayuda psicológica a partir de 1991.
JoAnn, la madre, volvió a contraer matrimonio en 1975, pero se divorció en 1980, a raíz del alcoholismo de su marido.
La familia de Teena la describía como un marimacho desde su infancia, y ya en su adolescencia se identificaba como varón, intentado tener citas con sus compañeras de estudio.
Su madre rechazó su identidad masculina, y continuó refiriéndose a ella como “su hija”
Teena declaró en numerosas ocasiones su intersexualidad, algo que posteriormente se demostró falso.
Teena y su hermana, asistieron a la escuela elemental St. Mary, y al instituto católico Pius X, donde se la recuerda como una estudiante conflictiva.
Durante su segundo año, Teena rechazó el cristianismo, tras una discusión con un sacerdote sobre los puntos de vista cristianos, sobre la abstinencia y la homosexualidad.
También, tuvo problemas por violar la política de la escuela, al vestir con ropa masculina.
Durante el primer semestre de su último año, un reclutador del ejército de los Estados Unidos visitó el instituto, para animar a los estudiantes a alistarse en las fuerzas armadas.
Teena se alistó en el ejército poco después de su 18 cumpleaños, con la esperanza de poder adquirir experiencia para servir en la Operación Tormenta del Desierto en Irak.
Sin embargo, no superó el examen escrito al alegar que era varón.
En diciembre de 1990, se fue de vacaciones con sus amigos, a un lugar llamado Holiday Skate Park, vestido de chico, y tras disimular sus pechos apretándolos contra el torso, tuvo una cita con una chica de 13 años, a la que “besó apasionadamente”, y conoció a otra de 14 años, Heather.
Es en esa época, cuando abandona todo ropaje femenino, y viste regularmente como varón, para atraer a jóvenes adolescentes.
A pocos meses de su graduación, empezó a mostrar una actitud más abierta y extrovertida, inusual en el, que le valió el apodo de sus compañeros como “el payaso de la clase” y empezó a ausentarse de clase, y sacar malas calificaciones, lo que significó su expulsión del instituto Pius X, en junio de 1991, 3 días antes de su graduación.
En el verano de 1991, inició su primera relación amorosa, con Heather.
Poco después, consiguió un empleo de dependiente en una gasolinera, con la intención de ganar dinero, para comprar una caravana para vivir con su novia.
Su madre, sin embargo, no aceptaba esa relación, y convenció a su hija mayor para que siguiera a Teena, y descubriera si su relación era platónica, o simplemente sexual.
En enero de 1992, Teena se sometió a una evaluación psicológica, que concluyó que sufría una crisis de identidad sexual.
Después, fue trasladada a un Centro de Crisis del Condado de Lancaster, para evaluar si tenía conductas suicidas.
Teena confesó más tarde a su madre, que había sufrido repetidos abusos sexuales por parte de un familiar masculino, siendo pequeña.
Salió del centro 3 días después, y comenzó a asistir a sesiones de terapia con su madre, 4 veces por semana, finalizando 2 semanas más tarde.
En 1993, después de algunos problemas legales, Teena Brandon se mudó a Falls City, en el condado de Richardson, Nebraska, donde se identificó como un hombre llamado “Brandon” e hizo amistad con residentes locales.
Después de mudarse a la casa de una amiga que hizo, Lisa Lambert, empezó a salir con una de las amigas de Lisa, Lana Tisdel, de 19 años, y a relacionarse con sus amigos:
John Lotter y Marvin “Tom” Nissen, ambos ex-convictos.
El 19 de diciembre de 1993, Brandon fue arrestado por falsificar cheques y retenida en el pabellón de mujeres de la cárcel.
Lana Tisdel pagó su fianza, y le preguntó sobre su género sexual, a lo que Brandon respondió que era un hermafrodita, que quería una operación de cambio de sexo; y su relación con ella continuó.
Pero, el arresto de Brandon apareció en la prensa local, así como su nombre real, con lo que sus amigos y conocidos, entre ellos John Lotter y Marvin “Tom” Nissen, descubrieron que biológicamente era una mujer.
Durante la celebración de Nochebuena de ese año, Nissen y Lotter, forzaron a Brandon a bajarse los pantalones, para demostrar a Lana, que era una mujer físicamente.
Lana permaneció en silencio mientras observaba.
Más tarde, Nissen y Lotter, cogieron a Brandon, y la introdujeron a la fuerza en un coche.
Condujeron hacia un área cercana a una planta empacadora de carne en el condado de Richardson, donde fue maltratada y violada.
Tras la agresión, volvieron con Brandon a casa de Nissen, de donde escapó descolgándose por la ventana del lavabo, y fue a casa de Lana Tisdel.
Lana convenció a Brandon para que pusiera una denuncia a la policía, a pesar de que sus agresores le habían advertido, de que si mencionaba la agresión a la policía, la silenciarían “permanentemente”
Brandon se sometió a un reconocimiento de violación en la sala de Urgencias, que posteriormente se perdió.
El sheriff Charles B. Laux interrogó a Brandon sobre la violación, pero el interés de éste sobre la transexualidad de Brandon provocó que sus preguntas le parecieran groseras e innecesarias, y se negó a contestar.
Tras enterarse de la denuncia, Lotter y Nissen, empezaron a buscar a Brandon.
Tras una infructuosa búsqueda, fueron interrogados 3 días más tarde por la policía, pero el sheriff no encontró ninguna evidencia contra ellos.
Y Nissen y Lotter se dirigieron a casa de Lisa Lambert.
A Lisa la encontraron en la cama, y le preguntaron por el paradero de Brandon, a lo que Lambert se negó a contestar.
Nissen registró la casa, y encontró a Brandon bajo la cama.
Los agresores preguntaron a Lambert, si había alguien más en casa, y ella contestó que Phillip DeVine, el actual novio de la hermana de Tisdel, también estaba allí.
Ambos agresores iban armados, y dispararon con resultado de muerte para Lisa Lambert de 24 años, Phillip DeVine de 22 años, y Brandon Teena, en presencia del bebé de Lambert.
Nissen y Lotter huyeron de la casa para, más tarde, ser arrestados y acusados de homicidio.
Así fue que a finales de 1993, en una destartalada casa de labranza que se alzaba junto a un camino tranquilo y cubierto de polvo, del Sudeste de Nebraska, 2 ex presidiarios cometieron un asesinato múltiple.
Lo que en aquel momento parecía una tragedia rural de brutalidad inexplicable, pronto se convirtió en algo de mucho más contenido, a medida que las verdaderas historias de los asesinos, y de una de las víctimas, fueron saliendo a la luz.
La razón era, que entre los muertos, se encontraba Brandon Teena, un joven que había llegado a la ciudad hacía poco tiempo, pero que ya había logrado convertirse en uno de los personajes más cautivadores de la ciudad:
Un pícaro rebelde, un amigo leal, y un irresistible castigador de las damas.
Pero:
¿Quién era en realidad Brandon Teena?
¿Y qué había hecho para provocar una reacción tan violenta?
Como los titulares se encargarían pronto de desvelar, Brandon Teena no era la persona que él mismo, y todos los demás hubieran deseado que fuese.
Más aún; a pesar de que aparentemente había sido el apuesto novio de muchas mujeres, sus convecinos se llevaron la impresión de su vida, cuando supieron después del crimen, que Brandon Teena era en realidad una mujer proveniente de Lincoln, Nebraska, llamada Teena Brandon.
Mientras que Teena Brandon era una joven encarcelada en un mundo que no la aceptaba, Brandon Teena era un rompecorazones juerguista, siempre rodeado de hermosas mujeres que no ocultaban su adoración por él.
Por su parte, John Lotter, convicto por la muerte de Brandon Teena, y otras tres personas, aguarda su sentencia de muerte, y había apelado para obtener un nuevo juicio.
Su apelación fue denegada por La Suprema Corte de Nebraska.
Lotter asegura, que Marvin Nissen mató a Teena, y a 2 testigos fuera de la granja en Humboldt, en el año nuevo de 1993.
La fiscalía aseguró que Teena, de 21 años de edad, fue asesinado tras haber reportado la violación por parte de los 2 hombres al descubrir su género biológico.
Lotter recibió 3 sentencias de muerte, y aguarda la ejecución por La Silla Eléctrica.
Lotter aún cuenta con una apelación ante La Suprema Corte, donde asegura que las pruebas de ADN probarían que Nissen mató a Teena.
Lotter también quiere, que la corte declare que el uso de La Silla Eléctrica es un castigo cruel e inusual…
Como dato, Nebraska es el único estado en donde La Silla Eléctrica es la única manera de ejecución.
La madre de Brandon recibió la ridícula cantidad de $5,000 de parte del departamento de policía de Nebraska, en pago, por llamarlo de alguna forma, por la pérdida de su hija.
Por otro lado, Lana demandó a los productores de “Boys Don’t Cry” (1999) por utilizar su nombre sin autorización, utilizar a una actriz muy parecida a ella, y hacer modificaciones a la historia real, ganando en esta, y recibiendo una cantidad no revelada.
Los hechos ocurridos a Brandon Teena, fueron relatados por primera vez, en un documental: “The Brandon Teena Story” realizado en 1998, por Susan Muska y Gréta Olafsdóttir, en el que se entrevistaba a los supervivientes de la tragedia, se recogían imágenes del juicio, y se realizaba una reconstrucción de lo sucedido.
Lo que dejó de piedra a los agentes de policía, a las jóvenes a las que había destrozado el corazón en la pequeña ciudad de Falls City, y a los padres de éstas, fue la manera como una persona había podido adoptar 2 identidades completamente opuestas, y que nadie sospechase, al menos hasta que todo se hizo público.
“I don't want IT in my house”
Boys Don't Cry es una película dramática estadounidense de 1999, dirigida por Kimberly Peirce.
Protagonizada por Hilary Swank, Chloë Sevigny, Peter Sarsgaard, Brendan Sexton III, Alicia Goranson, Alison Folland, Jeanetta Arnette, Rob Campbell, Matt McGrath, Cheyenne Rushing, Jerry Haynes, entre otros.
El guión lo firma Kimberly Peirce, junto con Andy Bienen, sobre la historia real de Brandon Teena, y sobre cómo hallar el valor de ser fiel a ti mismo.
Boys Don't Cry fue, muy probablemente, una de las primeras que se atrevió a hablar de lo que ninguna otra:
Los crímenes de odio relacionados a preferencias sexuales en Estados Unidos, aunque ocurren en todas partes del mundo, diariamente, y de las formas más cotidianas.
Ésta fue la vida real de una persona, que por azar, o destino, cayó en un ambiente social con poca disposición para lo diferente.
El guión expresa esto a la perfección, y audazmente, hace de su protagonista, una persona moralmente ambigua.
Éste no es el caso de cosas malas ocurriéndole a gente buena, porque realmente no hay gente buena, ni mala, para el caso; sólo ignorante, maliciosa y diferente…
La dirección de Kimberly tampoco se ha de obviar.
Yo pienso sinceramente, que Boys Don't Cry dirigida por un hombre, nunca hubiera sido tan buena.
Consigue una emotividad en los primeros planos entre Swank y Sevigny, que yo raras veces he visto en mi vida.
Boys Don’t Cry recibió las alabanzas unánimes de los críticos, especialmente las actuaciones de Swank y Sevigny, y fue un éxito de taquilla, considerando su bajo presupuesto, y la producción independiente.
Swank obtuvo el Oscar de 1999 a la Mejor Actriz, y Sevigny fue nominada en la categoría de actriz secundaria.
Primero, quiero aclarar qué Boys Don't Cry, no es una película panfletaria que quiera convencer al público, de los pros y contras de la homosexualidad femenina.
Boys Don't Cry no es una cinta erótica para voyeurs, no es una historia inventada por una mente calenturienta, no busca escandalizar ni obtener ventajas comerciales con “imágenes provocativas”, no es un film que se refugie en metáforas visuales para eludir la visualización de relaciones sexuales.
Boys Don't Cry es, simplemente, una película que cuenta las cosas como sucedieron en la realidad.
Luego de un trabajo de investigación, con entrevistas a los sobrevivientes, y testigos de los hechos, Peirce construye un guión fino, muy bien tejido, que no deja huecos a la moralina, ni al panfleto.
Con un buen manejo de los elementos cinematográficos, y apoyada en 2 magníficas actrices, la directora narra con honestidad, una historia de amor y la persecución que se desata contra las 2 amantes.
La fotografía ofrece imágenes realistas estremecedoras, en un contexto visual muy atractivo, dominado por los azules de la inocencia.
Boys Don't Cry, que pudo haber degenerado en uno de los “dramas de la semana” tan socorridos por la televisión norteamericana, tiene el valor de mostrar las situaciones con ojo frío, sin imprimir ningún tipo de comentario editorial.
Esto muestra la madurez de los creadores, y su valor al arrojar su obra al público, y esperar que el mensaje contenido, se transmita exitosamente.
Boys Don't Cry se ambienta en Lincoln y Falls City, ambas en Nebraska, pero fue rodada en Greenville, Texas, en una pequeña ciudad, unas 45 millas al noroeste de Dallas.
Su estreno coincidió, con el asesinato de un joven gay, Matthew Shepard, lo que desató un interés adicional en Boys Don't Cry.
La muerte de Matthew Shepard, levantó una ola de indignación sin precedentes en todo el país.
Este crimen conmocionó a los EEUU, y a todo el mundo, y eso a pesar de que, aparentemente, era un crimen homófobo más.
Las circunstancias que rodearon todo el caso, lo hicieron especial.
El espanto generado por el crimen de Matthew Shepard, hizo que se tomara los “crímenes por odio” en serio; que resultara imposible ignorar que la homofobia puede llegar al asesinato más cruel.
El tema de la transexualidad es algo “tabú”, sobre todo en zonas como las que refleja Boys Don't Cry:
“La América Profunda”
La transexualidad masculina es aún peor en cuanto a discriminación, ya que sufren el silencio y la invisibilidad.
Boys Don't Cry ha conseguido dar verosimilitud a un hecho, por desgracia real, y denunciar socialmente, unos actos que no deberían quedar impunes.
No sólo es una película que podría clasificarse como de denuncia social, sino que enseña unos valores que deberían estar presentes en todos nosotros.
No hay buenos ni malos, sólo gente que se deja llevar por la ignorancia.
Brandon vive en el Medio Oeste estadounidense, en el Nebraska más conservador e intolerante, frente a los patrones liberales que sólo existen en ciudades como San Francisco, Nueva York, o Los Ángeles, el resto es como los condados texanos:
No se aceptan perros, negros, mexicanos, amarillos u homosexuales… aunque ya no existan por ley los letreros discriminatorios con palabras como “dogs”, “greasers”, “chinks”, “japs”, “gays”, “Lesbos” y demás.
La acción de Boys Don't Cry, tiene lugar en Lincoln y Falls City, Nebraska, a lo largo de unos pocos meses para terminar en la Nochebuena de 1993, así como en lugares aún rurales, y poco avanzados en la mentalidad puritana y conservadora norteamericana, y con una juventud absolutamente alienada y dedicada a emborracharse, jugar al billar, fumar sin parar, y correr peligrosas juergas nocturnas en coche.
Boys Don't Cry narra la historia de Brandon Teena/Teena Brandon (Hilary Swank), una muchacha de 21 años, residente en Lincoln, que vive en una caravana junto a un familiar que no la quiere, ni la apoya.
De gran simpatía personal, y de orientación homosexual, Teena intima con numerosas mujeres, lo que levanta las iras de sus novios.
Decidida a vivir en plenitud de acuerdo consigo misma, se corta el cabello, viste ropa de hombre, y se traslada a Falls City, donde traba amistad con los jóvenes del lugar, y vive los mejores días de su vida, hasta que cae prendada de Lana Tisdel (Chloë Sevigny), la veinteañera más popular del lugar.
Así Brandon vive de hurtos y pequeños robos.
A partir de este contacto, Boys Don't Cry prácticamente se caracterizará por su rutinaria crónica de comportamientos, hasta llegar en su parte final al conocimiento de la realidad sexual de Brandon, por cuantos hasta entonces, han sido los que la han integrado en su grupo, y hasta que en su en el clímax, muera asesinada a tiros de mano del líder del mismo, un desagradable psicópata llamado John Lotter (brillante Peter Sarsgaard)
Es así como el resto de los personajes ignora el hecho de que Brandon es mujer; todas las personas con las que se relaciona en la primera parte de Boys Don't Cry lo aceptan como un joven encantador, más sencillo, y sensible que el resto de los hombres de la localidad, y que no rehúye las pruebas de hombría, ni las borracheras machistas.
Pero el espectador “sabe” desde el inicio la verdad, y Boys Don't Cry lo lleva a un doble juego mental.
Al compartir desde el inicio, el punto de vista de la narradora/directora, el espectador puede tener una visión global, y de conjunto de la problemática de Brandon.
Así, puede ver los conflictos que ocurren en la conducta de Brandon, entre la compulsión del deseo físico y emocional por la pareja, y el miedo de que se descubra la realidad.
También, el espectador puede ver “desde arriba”, los patrones sociales y conductuales de la comunidad.
Por ejemplo:
La aceptación del “extraño, del Otro” que es Brandon, si cumple con los ritos de iniciación machista que le imponen los ex-presidiarios John (Sarsgaard) y Tom (Brendan Sexton III)
Brandon Teena representa muchas vetas de nuestra cultura...
Se había convertido de mujer en hombre, era un ladrón de poca monta, había sido víctima de un crimen provocado por el odio; y sobre él y su tragedia, escribían escritores especializados en crímenes reales, periodistas, y feministas.
No había quien discutiera, que su historia resultaba dramática y trágica, pero el verdadero reto a la hora de contarla, consistía en descubrir al ser humano que se ocultaba debajo de todo ello, en revelar lo que habría supuesto hallarse en el pellejo de Brandon, la primera noche después de haberse transformado en un muchacho.
Cuando uno se para a pensar quién era, y comienza a advertir cuán extraordinario fue lo que hizo, se da uno cuenta del poder que ocultaba su espíritu, su imaginación, y su capacidad de crear.
A veces, la sexualidad de nuestros pensamientos, no se corresponde con los genitales con los que se nace.
Este intento de lograr una identificación plena, puede transformarse en una tortura.
La joven Teena Brandon se tropieza con esta encrucijada, y reacciona poniendo una solución temporal.
Para ello, trastoca su nombre, y modifica su apariencia.
Ahora la chica se ha convertido en Brandon Teena, no muy ocurrente, un joven apuesto y sensible, que hará estragos en los femeninos corazoncitos de Falls City, su nuevo hogar; un pueblo homofóbico por naturaleza.
Su historia trágica desde su principio, es la de un marginado total, quién cuyo único intento de tener una vida, pasa por una mentira imposible de modificar en el tiempo.
La historia es doblemente honesta, al cabo del entorno social de la protagonista, en un pequeño poblado rural de Nebraska.
Boys Don't Cry evita el tono panfletario o sensacionalista, y su estética de realismo sucio, y las notables actuaciones, le dan gran toque de veracidad a la historia que se quiere contar.
Una cinta honesta donde las buenas intenciones no fagocitan la puesta en escena.
Boys Don't Cry se erige, en manifiesto, a favor de la libertad sexual, la búsqueda del camino personal a la felicidad, y el coraje de ser uno mismo.
Denuncia la homofobia, y el salvajismo al que puede llegar la intolerancia, y la exclusión social basada en el desprecio de la diferencia.
Los prejuicios contra las personas diferentes por etnia, religión, orientación sexual, género, discapacidad, edad, o enfermedad, nacen de la ignorancia, la incultura y la necedad.
La diferencia es esencial a la condición del ser humano:
No hay sociedad sin personas diferentes.
Las diferencias reprobadas socialmente, han variado a lo largo de la historia, y no son las mismas en los distintos países del mundo.
Su definición se apoya en criterios variables, caprichosos, antisociales, e inhumanos.
Brandon, mientras vive de acuerdo consigo mismo en Falls City, se convierte en uno de los personajes más cautivadores, queridos, alegres, y simpáticos.
Su estigmatización priva a la comunidad de unos de sus bienes más preciados, y de uno de sus activos humanos más valiosos.
“Leave him alone!”
La prueba que le hicieron a Hilary Swank en el casting para Boys Don't Cry, fue un tanto peculiar, ya que apareció vestida como un chico, como muchas otras aspirantes, pero además, cuando los encargados del casting le preguntaron cosas sobre su vida, y detalles de sus otros trabajos, mintió, y se inventó una personalidad nueva.
Cuando la directora le preguntó, por qué lo había hecho, respondió que Brandon Teena hubiera hecho lo mismo... en ese momento, decidió que el papel era para ella.
Ciertamente, lo que destaca es la intensa, creíble, y vulnerable composición de la Swank, por la que recibió el Oscar, en un trabajo que huye de trucos e histrionismos, al apostar por la autenticidad, al recrear a Teena Brandon.
Brandon/Swank, utiliza todos los trucos que se le ocurren para parecer un chico:
No solo cortarse el pelo y vestir de forma masculina, también apretujarse las tetas con una faja elástica, usar calzoncillos, marcando paquete, y lo más asombroso, usar un pene de látex para sus relaciones ocasionales sin ser descubierto.
De manera muy cruda, se muestra la perseverancia de Brandon por vivir en una sociedad, en la que su condición de transexual no es aceptada, sino más bien repudiada, pero además, tiene que lidiar con las manifestaciones naturales de su cuerpo, como por ejemplo la menstruación.
Su ímpetu juvenil, le lleva a cometer delitos como robo de vehículo, que lo ponen contra la pared, pues trata de esconder de los demás, las notificaciones de comparecencia ante La Corte, en las que aparece con su identidad femenina.
Estas 2 situaciones, hacen que su nuevo grupo de amigos, dentro del cual está su novia, sepa que Brandon es mujer, por lo que es secuestrado y atacado salvajemente.
Precisamente, la gran intolerancia mostrada por sus allegados, deriva en su trágica y violenta muerte al recibir un disparo, seguido de una puñalada, por parte de 2 de los hombres con los que compartía socialmente…
El retrato de Brandon es perfecto, porque Hilary Swank da el pego de forma absoluta.
Es más, yo diría que se asemeja bastante a un Matt Damon adolescente…
A parte de Swank, hay que destacar la labor de la gran Chloë Savingy, que da el perfil perfecto para afrontar el papel de “novia” del transexual.
Y aunque no ganó el mencionado Oscar, Chloë Sevigny es también asombrosa.
Sus actuaciones hasta la fecha, al menos las que he visto, son tan honestas, que hasta se sienten dolorosas.
Su cara es tan abierta y expresiva, que parece mentira que esté actuando.
Y a la vez, tiene ese fuego interno, y presencia escénica que transmite mucho más de lo que los diálogos explican.
Una gran actriz, en un nivel diferente de sus jóvenes colegas, que ahora monopolizan los papeles típicos de su género.
A parte de Sevigny, los demás actores están muy bien en el retrato de esa familia de tarados, que acoge al bueno de Brandon.
Paletos americanos horribles, que de ser tus mejores amigos al día siguiente, podrían estar pateándote en una cuneta.
“White Trash” de la peor calaña.
La inocencia y malicia que nos da Swank en su interpretación, tiene un momento cumbre cuando es despojada, no sólo de su ropa, sino de toda integridad que pudo tener, siendo humillada y violada.
John y Tom confirman con Candace (Alicia Goranson), el hecho de que Brandon es mujer.
Los actos de humillación comienzan.
Aunque Lana trata de negar el hecho, y defender a Brandon por medio de engaños, los hombres terminan por desnudar a Brandon, y obligan a Lana a ver su pubis desnudo, en una escena de inhumana humillación para ambas mujeres.
Hay que señalar un matiz importante en esta escena.
Lana sufre terriblemente, no sólo por el frenesí lesbofóbico de los personajes masculinos, y la humillación de Brandon.
Tampoco sufre porque “Lana descubre que Brando es mujer”
No, Lana sufre angustiosamente, por la violencia ejercida contra su pareja, contra la mujer a la que ama.
Es esencial recordar que Lana sabe que Brandon es mujer desde antes de esta escena.
Su dolor es el de cualquier ser humano, que observa impotente, la humillación del ser amado independientemente de su género.
Respecto a esta escena, no tuvo piedad con los espectadores, ya que dichas escenas no han sido recreadas, con el mismo realismo, en el cine americano.
El resto es violencia desencadenada.
John y Tom secuestran a Brandon, y la golpean como si fuera un hombre a su cuerpo de mujer y, claro, en el colmo de la dominación masculina, y la lesbofobia, la violan salvajemente.
En un mundo en el que los hombres, imbuidos de los principios de la sociedad patriarcal, creen que tienen derecho a insultar, pegar, violar e incluso matar a quienes se atreven a violarlos.
En el acto final de la tragedia, John no sólo acabará con Brandon, sino con las mujeres presentes en la habitación, salvando únicamente, a un niño pequeño, hijo de una de ellas, evidencia de un machismo dominante; y el destino de Lana queda a la interpretación de los espectadores.
Por otro lado, anterior al final, el hecho de la violación es investigado por la policía de la pequeña ciudad, en un interrogatorio insensible y sexista, que es igual de violatorio, psicológicamente para Brandon, como el atentado sexual que acaba de sufrir.
Personalmente, lo que más me ha movido las tripas, ha sido ese momento, en que acude a denunciar la violación.
La visita a la policía es brutal, de verdad, terriblemente real.
El interrogatorio me ha dolido más que el disparo.
En Boys Don't Cry hay varias escena importantes, sobre todo en los diálogos entre ambas protagonistas, pero me quedo con la primera vez que llora Hilary Swank.
Fiel al título, esa lágrima nos está diciendo, que ella se acaba de dar realmente cuenta de que no es un hombre.
Impresionante también, la escena anterior, en que dice, o le obligan a decir, la palabra “vagina”, una segunda violación a su dignidad, a sus principios, a sus sueños, quizá la más dolorosa.
Y la escena final, por supuesto, esa autopista hacia Memphis...
¿Qué Boys Don't Cry marcó?
Desde luego que sí, pues la directora logró demostrar, que los chicos si lloran.
Antes de terminar el segmento de las escenas, me resulta imperioso observar las conductas de los 2 personajes masculinos, los delincuentes criminales, ya que ellos son muy unidos.
Partiendo de que uno estuvo preso en la cárcel, y yo siendo retorcido en mis pensamientos, después de la violación, vemos un difuminado, y luego solamente volvemos a ver el foco del auto, donde se perpetraron los hechos con sonidos sexuales difuminados también…
Debo suponer que hubo sexo entre los hombres… sobre todo pudiendo haber cometido el crimen bajo influencias del alcohol y las drogas, y perdido todo conocimiento contra quien estaban violentando, esta idea me da vueltas a la cabeza; debido a que entre ellos, estaban ultrajando a un chico, que resultó ser chica, pero que igual era un chico en sus mentes como idea preconcebida.
Al ser uno anteriormente preso, donde la regla es ser “la carne” para los fuertes, y fuertes demostrar su “hombría”, sustento más la idea del sexo homo entre los violadores, sobre todo, cuando en un momento dado, uno de ellos de regreso a casa, le dice al otro, si Brandon contará lo sucedido…
Ya sabemos que es la violación, yo pregunto:
¿Hubo algo más, como para desatar más violencia?
Aquí me deja ver, que lo que puede contar Brandon en contra de ellos pueda ser:
La violación a la que fue sometida.
El sexo que hubo entre los criminales, o,
Que los criminales gustan de abusar sexualmente de hombres jóvenes.
Es que no puede haber otro motivo de peso, más fuerte que estos, como para matar a Brandon, y hacerlo “callar” por un hecho tan “vergonzoso” como lo es sacar a la luz, una presunta relación homosexual entre criminales, usando a Brandon como motivo, o justificación para dar rienda suelta a sus instintos sexuales descontrolados…
Por otro lado, Boys Don't Cry da pistas con las miradas, en múltiples ocasiones, entre Brandon y John Lotter, lo que me da a entender que:
O la parte femenina de Brandon se sentía atraída por Lotter, o Lotter dio miradas de atracción sexual hacia Brandon, todo desde la perspectiva que más convenga, o que interpreta el espectador.
Sería muy diferente, si Brando fuera hombre, y se hiciera pasar por mujer, ahí la cosa sería mucho más seria, como para resultar en el homicidio del personaje.
Matar a Brandon tiene otros motivos, que tal vez Boys Don't Cry no los saca a relucir, para no desviar la atención de los objetivos que quiere la directora.
Por su parte, la música reúne composiciones ambientales de grata selección, entre las que destacan:
“The Bluest Eyes In Texas” de Nina Persson, y "Boys Don't Cry de The Cure, que da título al film.
“I invited you into my home and you exposed my daughter to your sickness!
Did you ever think about Lana in all this?”
Boys Don't Cry trata, por un lado, de profundizar en la personalidad de Brandon y su pareja, Lana, para comprender un proceso de construcción de identidades y opciones sexuales.
Boys Don't Cry aborda una historia de amor, entre una persona transexual de chica a chico, junto a una chica; y pretende decirnos que el enamoramiento entre las personas surge, además por los trasfondos personales, por el concepto global de una persona, y no por la genitalidad, aunque esto es algo que puede estar en las fantasías de los pretendientes.
Por otro lado, Boys Don't Cry quiere mostrar la discriminación social, y la violencia vinculada a las identidades sexuales diferentes a la dominante.
El tema del lesbianismo, que hasta el momento era una corriente subterránea que movía la narración, explota abiertamente, y desencadena la violencia social lesbofóbica entre los personajes.
El hilo narrativo del alcohol y las drogas que dominaba la vida diaria de los personajes, es el punto de partida para lo que sigue.
Un ejemplo de este cambio de clima social, es la actitud de la madre de Lana.
En el principio, es de aceptación total del adolescente Brandon recién llegado, al cual incluso defiende frente a John y Tom.
Pero al enterarse de que es una muchacha, la que pretende a su hija Lana, lo expulsa y se refiere a Brandon con la frase:
“No quiero a eso en mi casa”
De golpe, todos los prejuicios lesbofóbicos salen a flote; poco importa la calidad humana del personaje, el hecho determinante de la aceptación social, está basada en la conducta “adecuada y aceptada” de los géneros.
La historia trata de imaginar, lo que pasaba por el interior de Brandon, y contar cómo se había creado a sí mismo, cómo había logrado ganarse la simpatía de tanta gente, y por qué el descubrimiento de su historia, provocó un odio y violencia tan grande.
Tras su muerte, y el descubrimiento de su vida, Brandon se convirtió en símbolo del movimiento para la liberación sexual.
Es importante señalar que cuando se habla de necesidades básicas, hace referencia a 4 clases de exigencias humanas:
Subsistencia, bienestar, identidad y libertad.
Brandon no tuvo acceso a ninguna de ellas.
Boys Don't Cry también nos permite abordar los siguientes temas:
Las dificultades en relación a la construcción social de las identidades sexuales, de vivir y sentir como cada persona quiere:
Boys Don't Cry empieza con la primera noche que Teena Brandon se viste como hombre, para hacer lo que a todo el mundo le gusta:
Mirarse al espejo, querer verse guapo, y salir a buscar y tratar de conseguir lo que quiere, primero la chica en la pista de patinaje y, más adelante, sentirse, y ser tratado como hombre.
La transfobia hace referencia a la discriminación hacia la transexualidad, y las personas transexuales, o transgénero, basada en su identidad de género interna.
Intencionada o no, la transfobia puede tener consecuencias graves para el objeto de la actitud negativa.
Las personas transexuales, también experimentan homofobia por parte de personas que incorrectamente, asocian el trastorno de identidad de género como un tipo de homosexualidad.
La conducta discriminatoria, o intolerante hacia transexuales, puede incluir el acoso, agresión, o asesinato.
Formas directas de intolerancia se pueden manifestar también, de maneras sin violencia física, violencia psicológica, y violación, o negación de derecho de asilo.
La discriminación indirecta puede incluir el rechazo a que se trate a las personas transexuales de la misma forma, que a las no transexuales.
En la base de todas las formas de transfobia, se encuentra la negación de la identidad sexual de las personas transexuales, el prejuicio de que por haber nacido con los genitales del otro sexo “no son realmente mujeres”, las mujeres transexuales; o “no son verdaderamente hombres”, los hombres transexuales:
Cuando se acepta que el sexo de una persona es su sexo psicológico, que son mujeres u hombres exactamente igual que el resto de mujeres y hombres, deja de verse con rechazo, desprecio, u odio el que una mujer transexual, viva como la mujer que es, o un hombre transexual, viva como el hombre que es.
Aunque también hay otras posturas, que mencionan que el sexo es biológico, no psicológico, y en realidad, la transexualidad se toma como una enfermedad en el manual más importante de enfermedades psiquiátricas, el DSM-V e IDC-10.
En cualquier caso, esto no es justificación para ninguna clase de discriminación.
Pero es en “La Guía del Activista para Usar los Principios de Yogyakarta” que es importante observar que mientras que la “orientación sexual” ha sido retirada de la clasificación de enfermedades mentales, en muchos países, la “identidad de género” o el trastorno de identidad de género, sigue apareciendo en las listas.
Los problemas a la hora de definir su identidad sexual, y de convencer a su entorno de su opción de ser hombre, están a lo largo de todo el metraje de Boys Don't Cry.
Cómo se penaliza socialmente las identidades, y opciones sexuales no tradicionales y no dominantes:
Tanto la reacción agresiva, cuando la historia de Brandon es descubierta, nos muestra la valoración que, en una comunidad conservadora, se hace de las opciones sexuales que transgreden los límites de los hombres-machos, y de las mujeres-hembras, y plantean otras maneras de vivir la identidad sexual.
Así mismo, la homosexualidad también es absolutamente rechazada, y vista con temor, especialmente por los personajes “machos” de Boys Don't Cry.
En cambio, Lana, quien no se había planteado la posibilidad de ser homosexual, al querer estar con Brandon, no rechaza su cuerpo de mujer, sino que su amor hacia él, le lleva a aceptar una relación lésbica; y la ambigüedad sexual es claramente rechazada socialmente.
La construcción social de la masculinidad, de lo que es considerado ser hombre y las características, valores y maneras de hacer que se le asignan a un “buen hombre”:
Boys Don't Cry no explica la transformación de identidad sexual, sino que empieza cuando Teena Brandon hace lo que quería hacer, presentarse como Brandon Teena.
De ahí, se puede observar qué atributos enfatiza para que su masculinidad no sea puesta en duda.
El patriarcado asigna una serie de atributos a los hombres, con relación a sus maneras de relacionarse, y de ser en la sociedad.
En Boys Don't Cry podemos ver demostraciones de fuerza y valentía, en las escenas del juego del esquí-coches, o la carrera con la policía, o el lenguaje corporal de Brandon, que en cierta manera, teatraliza los gestos y movimientos masculinos.
Por otro lado, también encontramos atributos no considerados tradicionalmente de hombres, y que provocan sospechas en su entorno, como la sensibilidad, y cierta dulzura en el carácter de Brandon, que se valora como rara.
Boys Don't Cry es una película muy cruda.
Lo mejor que puedo decir de ella, es que me sumergió de tal modo en su argumento que cuando aparecieron los créditos me costó un buen rato volver a la realidad.
Mi vida me pareció insignificantemente banal, comparada con lo que acababa de ver.
Me sentí diminuto y estúpidamente preocupado por las pequeñeces cotidianas.
Me sentí un desagradecido por no apreciar más, que soy quien quiero ser.
Uno puede mirarse al espejo, y no poder dejar de imaginarse, cómo debe ser sentirse ajeno al propio cuerpo, ser un esclavo de la anatomía, de las hormonas; ser un alma atrapada.
Hay que tomar conciencia sobre un tema del que uno cree saber, pero del que en realidad no sabe nada; y Boys Don't Cry es en el tratamiento honesto de sus personajes, abordados como seres humanos con luces y sombras, y no como clichés homosexuales, donde radica su valor como documento fílmico e incluso educativo.
La riqueza de los personajes está cimentada en la condición humana que todos compartimos, y no está determinada por el género en sí, sino por la problemática que se desprende de una elección de conducta sexual asumida libremente, por Teena, y aceptada libremente por Lana.
El espectador, que ha recorrido la historia de Teena Brandon, viendo globalmente todos los puntos de vista, no puede quedar indiferente ante los hechos.
Kimberly Peirce no juzga la historia que narra; deja esta responsabilidad de decidir a sus espectadores, que como seres humanos, y responsables de su propia conducta sexual y social, no quedan inermes ante lo que han visto.
Lo que cada espectador piense sobre lo expuesto, en Boys Don't Cry, será fruto de la madurez de cada quien.
En ese sentido, Boys Don't Cry es una cinta valiosa, porque confronta al individuo con sus valores y prejuicios, y llama, en el fondo, a una renovación real de la tolerancia, el humanismo, y el respeto real hacia el otro.
Sin ser consciente de ello, Brandon no sólo introdujo un sentido de aventura y posibilidad, en un lugar donde éstas apenas existían, sino que también, inculcó la sensación de que uno puede darle vida a los propios sueños.

“Dear Lana, By the time you read this I'll be back home in Lincoln.
I'm scared of what's ahead, but when I think of you I know I'll be able to go on.
You were right, Memphis isn't that far off.
I'll be taking that trip down the highway before too long.
I'll be waiting for you.
Love always and forever, Brandon” 



Comentarios

Entradas populares