The Canyons
“I guess I’d like to keep some parts of my life private”
La pantalla, está llenándose de momentos eróticos, salvajes, y hasta escenas de sexo, con desnudos explícitos e integrales.
Y es que parece, que los magnates del medio, nos quieren hacer pasar un verano más caluroso de lo habitual... con las actrices y los actores, mostrándose más desinhibidas que nunca, lo cual agradecen todos los asiduos a este tipo de destapes.
Y algunas de las estrellas más famosas de Hollywood, se han lanzado a esto del “pseudoporno”, y no son pocas las que, directamente, han empezado a trabajar en papeles que, directamente, están relacionados con la profesión más antigua del mundo, o con el negocio de la industria pornográfica.
Las fiestas más desenfrenadas, con sexo, alcohol, y mucho dinero, corren en el mundo del espectáculo estadounidense; desde actores de cine, pasando por artistas del mundo del hip hop, hasta estrellas del cine porno.
Cuando se trata de gastar la fortuna acumulada, no se ha visto mejor forma de hacerlo, que en Hollywood, California, donde el dinero, es el motor de la diversión, y de los excesos para todos los artistas de cualquier medio.
Lo cierto es que algunos se arrepienten de ello y otros no; donde curiosamente, muchos famosos del Séptimo Arte, iniciaron su carrera en el llamado “cine para adultos”
“We're all actors, aren't we?”
The Canyons es una película de drama, con contenido erótico, dirigida en el año 2013, por Paul Schrader.
Protagonizada por Lindsay Lohan, James Deen, Amanda Brooks, Nolan Gerard Funk, Gus Van Sant, Tenille Houston, Michelle LaRue, Lauren Schacher, Victor of Aquitaine, Jarod Einsohn, Philip Pavel, Alex Ashbaugh, Matthew Hoffman, Andres De La Fuente, Chris Schellenger, Jim Boeven, Thomas Trussell, entre otros.
El guión fue escrito por Bret Easton Ellis, y producido por Braxton Pope.
The Canyons se centra en la juventud, el glamur, el sexo, y la vigilancia, al mejor estilo de un “Síndrome de Otelo”
Lamentablemente, The Canyons ha sido rechazada en aquellos foros, donde el nombre de su director, Paul Schrader, aún significa algo más que nostalgia.
Sin ir más lejos, The Canyons no fue admitida en El Festival de Cine de Sundance.
Por lo que The Canyons tuvo que ser distribuida por sus productores, en diversas plataformas de vídeo digital, y se vendió como un producto rompedor y atrevido, sobre las vidas de unos jóvenes en la periferia de Hollywood, bien alejada de lo que el cine nos tiene acostumbrados, y en efecto, es un inteligente producto del gran Schrader, que vuelve a sus principios de redención, y pecado, en definitiva, una película digna y calvinista.
Amado y odiado a partes iguales, Paul Schrader ha ofrecido crudísimas radiografías, de la clase alta de EEUU, con una fauna de personajes sin escrúpulos, sin ningún tipo de moral.
Hollywood, siempre tan avispado, rápidamente vio en las obras del director y guionista, un material más que interesante para explotar en el cine.
Y es que el universo de Paul Schrader, siempre ha estado poblado por gente que se lleva muy mal con su vida, por infiernos terrenales, y necesidad de redención, por el lado oscuro, y situaciones al límite, por la violencia con causa, o sin ella.
Durante bastantes películas, fue poderoso y reconocible, el sello que imprimía este autor a sus duras y arriesgadas historias, y continúa su obsesión por el sexo y la fatalidad, pero sus películas poseen un aire entre el telefilme osado, y la serie B con pretensiones, pareciéndose una involuntaria caricatura de lo que alguna vez fue su cine.
Ese guion, ambientado en el mundo del cine en Las Angeles, y habitado por engaños, neurosis, paranoia, compraventa de todo, es comprensible que Schrader, lo haya sentido cercano a su mundo.
The Canyons cuenta una historia de sexo y excesos, solapado por el sueño urbano de ser estrella en Hollywood, y todos los lobos que ahí abundan, en busca de presas.
Un thriller contemporáneo, que documenta las vidas de 5 jóvenes, de entre 20 y 30 años, en su búsqueda de amor, poder, sexo, y éxito en el Hollywood actual.
Tara (Lindsay Lohan) es una antigua modelo, y aspirante actriz, que vive bajo el continuo control de su pareja, Christian (James Deen), un prepotente y egocéntrico joven adinerado, que se dedica a financiar películas de terror de serie B.
A pesar de la afición de la pareja por contactar con personas anónimas, a través de internet para compartir sexo, él muestra unos celos enfermizos, y trata a su novia, como si fuera un objeto más de su propiedad, dentro de su lujosa mansión en una colina de Hollywood.
Por otro lado, están Gina (Amanda Brooks), asistente personal de Christian, y el novio de ésta, Ryan (Nolan Funk), actor principiante del próximo proyecto del productor.
Como si se tratara de un culebrón, con ínfulas de thriller erótico, aún queda una 5ª integrante de esta maraña de amores pasados, infidelidades, y bajas pasiones.
Se trata de Cynthia (Tenille Houston), la profesora de yoga, amante de Christian, personaje clave para que se desencadene la tragedia.
Pero Christian toma conciencia, y empuja a los jóvenes angelinos, en un violento recorrido sexualmente cargado, por el lado oscuro de la naturaleza humana.
A modo de curiosidad, los títulos introductorios a The Canyons, llevan de fondo, postales de fachadas, vestíbulos, y salas de cines derruidas en el abandono.
Paul Schrader hace constar, casi como en una declaración de principios, que el acto de acudir al cine se halla agonizando en las postrimerías, cuando los espectadores han preferido la comodidad de su casa, y la transmisión de películas en línea por sobre esto, de hecho, esta fue la forma en la que se distribuyó The Canyons.
La primera escena, tiene lugar en un bar elitista, en el que se hace un contraste entre 2 jóvenes parejas, una conformada por Tara y Christian; ella es una incipiente actriz “who-didn’t-make-it” venida a menos, y él, un financiador de películas de horror de bajo presupuesto, ambos representan el lado más frívolo, sin escrúpulos, pero el más asentado, y el que controla la industria fílmica de EEUU; en las sillas opuestas se hallan los aspirantes:
Gina y Ryan:
Él es un joven actor, que ha conseguido el papel principal en la próxima película de Christian, debido a que Gina es su asistente personal, pero sobre todo, por la intercesión de Tara.
La historia, que es un thriller erótico, cuenta cómo Christian, un controlador, aficionado a tener sexo casual con personas que contacta en internet, y heredero de una cuantiosa fortuna, cosifica a sus parejas, como Tara, al grado que la hace ver como una pieza más de su posesión, en esa elegante y ultramoderna residencia fincada en las faldas de una colina, y el giro que da su vida, así como las desquiciadas decisiones que Christian toma, cuando descubre que Tara podría estar engañándolo con Ryan; a partir de aquí, The Canyons comienza a desenvolverse en partes iguales, tanto como una telenovela, que cuenta con escenas tópicas y sobre dramatizadas, así como una película de Serie B, cuasi amateur, que evoca a lo mejor de La Época de Oro del Film Noir, y esas tramas donde la obsesión por una mujer, lleva a cometer actos viles, y la corrupción de las almas puras, son temas recurrentes.
“This Isn't Good for You”
Con estos antecedentes, la unión de Paul Schrader en la dirección, y Easton Ellis en el guión, The Canyons hace presagiar un resultado final, cuanto menos curioso y sugerente.
La elección de la niña terrible, Lindsay Lohan como principal protagonista del proyecto, tampoco debería hacer saltar las alarmas; y es que siempre he sentido debilidad por las ovejas descarriadas de la industria; actores a los que la fama les llega demasiado jóvenes, como para saber asimilarla con sensatez, y se ven arrastrados a una espiral de drogas y escándalos.
En los últimos años, sus continuos problemas con la ley, y sus continuadas operaciones de cirugía estética, terminaron oscureciendo una prometedora carrera.
La historia del rodaje de The Canyons, es quizás aún más entretenida que la película per se, cuando han salido a las luz anécdotas que cuentan, como James Deen dejó la filmación durante un día, cuando se fue a filmar una película porno, o cuando Lindsay Lohan se fue a parrandear con Lady Gaga, y estuvo a punto de ser despedida por quedarse dormida toda una mañana, luego de ingerir pastillas para dormir, por lo que la actriz Leslie Coutterand, era quien podría entrar a reemplazarla; o eso de que Schrader se desnudó completamente en la escena de la orgía, para que Lindsay no se sintiera tan incómoda.
El propio Schrader comparó el rodaje de The Canyons con el de “The Misfits” (1961) de John Huston, una filmación que constantemente se paraba por los ingresos al hospital de Marilyn Monroe; sólo que declaró Schrader, que “The Misfits” sí es una gran película...
En una nueva declaración de Paul Schrader, dijo que el fracaso, es en parte, culpa de Lohan por no aparecer en Festivales de cine para promocionar The Canyons.
“Me desconcierta y decepciona, que LL se haya negado a apoyar a The Canyons, escribe en la página de Facebook de la película.
Dijo varias veces, que vendría a Venecia, pero no lo hizo.
No acudió a la sesión de fotos, ni a las de la campaña para el anuncio.
La contraté cuando nadie quería hacerlo.
Luchó para conservar su papel, cuando quise despedirla por falta de fiabilidad.
No tiene más películas para hacer” sentenció el director.
“Richard Brody del New Yorker, quería escribir una historia, pero por lo visto, ella no tenía tiempo para reunirse con él”, escribe el director.
Film Comment le ofreció su portada, pero ella se negó a concederles una entrevista.
Lohan no tiene ningún proyecto en estos momentos, pero según la actriz, se perdió todos los eventos promocionales, porque estaba concentrada en su “salud y bienestar”
Por su parte, el actor porno James Deen, criticó la actitud de Lindsay Lohan en la filmación de The Canyons:
Deen, de 26 años, indicó a The Sun, que Lohan parecía una niña en el set.
“Había días en los que gritaba y lloraba, y se negaba a salir.
En el porno, estoy acostumbrado a trabajar con profesionales que son corteses con otros, pero Lindsay era como una niña enojada, haciendo berrinche”, dijo.
El actor porno, que ha participado en miles de cintas para adultos, también relató un incidente de Lohan con el director, Paul Schrader, por unos zapatos:
“Era una petición simple.
Yo soy un chico pequeño, y se veía ridículo con ella como una torre al lado con tacones de 17 centímetros, pero ella se negó.
Estaba llorando y gritando, que era la estrella del filme.
Al final, se decidió que usaría botas para verme más alto, y ella se calmó”
Pero aún con todos esos comentarios sobre su compañera, Deen se siente mal por ella:
“Es un producto del sistema de Hollywood, es muy frágil, y no puedes dejar de sentirte mal por ella”, aseguró. Sin embargo, The Canyons tiene varios aciertos:
La estética, si bien de Serie B, acompaña a los personajes, y se amolda a sus personalidades, al igual que la música, ayudando a crear esa atmósfera opresora, que no sería tan real, si no fuera con el trabajo de Lohan, que se esfuerza en todo momento, por no caer en el ridículo, ni en lo tópico, y lo consigue, creando un personaje débil, con contradicciones.
No es raro, que a la hora de promocionarla, sus productores hayan optado por difundir fotografías de Lohan muy subidas de tono.
En realidad, es era el último recurso para impulsar, comercialmente, un fracaso artístico sin paliativos.
El personaje de James Deen, es un productor joven, de esos que van hablando todo el rato por el móvil, y llevando auriculares, o jugueteando con él, no ya en reuniones y almuerzos, sino también en su propia casa.
Utiliza el pretexto de que va a hacer una película, para manipular a la gente que va a trabajar en ella.
También, se dedica intensamente a compartir con su mujer, putas, chaperos, gigolós, y otras parejas, todo lo que sea sexo entre más de 2 personas; y aun así es celoso con su pareja.
La elección del actor porno, James Deen, para el goloso personaje, del frívolo y superficial Christian, tiene aristas más que suficientes para compararse con otros monstruos paridos por Ellis, como el Patrick Bateman de “American Psycho” (2000) o su hermano Sean, en “The Rules Of Attraction” (2002)
El papel de Deen es enigmático, inclusive, es un tour de forcé con Lohan, llegando a ponerse en primer plano como la estrella de The Canyons por su ambigüedad.
La combinación entre Lohan y Deen, promete dar mucho juego promocional, ya que el hombre de 27 años, y con 500 films en su haber, acaba de ganar el premio al Mejor Actor del Año de la industria pornográfica, coronándose como el intérprete más joven en hacerlo.
James Deen, favorito entre los seguidores del cine porno, a quien a estas alturas podríamos denominar “La Estrella Porno que desearías fuera tu Vecino”, es su personalidad accesible con el público, lo que cautiva a sus seguidores.
El guionista, Bret Easton Ellis ve, en el prolífico Deen, lo mismo por lo que todas sus seguidoras, lo adoran.
“Puedes observar estos momentos prolongados, donde ves la ternura que generalmente no está presente en la pornografía heterosexual”, dijo Ellis.
“Él no se parece a esos mastodontes con pelo decolorado, y pectorales trabajados.
Tiene un estilo mucho más democratizado”
Midiendo 1.72 metros, y de complexión mucho más esbelta, nos da una apariencia mucho más familiar; The Observer lo describe como:
“El chico lindo que es tu compañero de escuela en la clase de Español”, mientras que Jezebel lo describió como:
“Un chico judío empático con un lado travieso”
Pero a sus fanáticas, no solamente les gusta su apariencia, también les gusta su actuación.
Incluso, considerando las cosas “traviesas”, la atención que Deen da a sus compañeros, es admirada.
En el perfil que GOOD magazine despliega de la estrella porno, explica que Deen ha labrado “un nicho dentro de la industria pornográfica, al presentar la apariencia de un chico que no pertenece a ese medio”, y añade que “si estás interesada en ver a un hombre joven heterosexual, nada repulsivo, tener relaciones sexuales, a quien debes ver es a Deen”
El programa Nightline de la cadena ABC, describe su atractivo como el de “una estrella porno, que les da la mano a sus coprotagonistas, que las mira a los ojos, y no vacila al ser romántico”
Por su parte, Deen comentó al programa:
“Cuando tengo sexo frente a las cámaras, simplemente tengo sexo de la manera en la que normalmente lo hago”, una cualidad que Ellis buscaba tener presente para The Canyons.
Se ha dicho que, el papel para el que Deen, fue contratado porque se requiere de un desnudo frontal, y también por escenas de sexo explícito, como parte del desarrollo de la trama y del personaje.
También, resulta especialmente curioso, Nolan Gerard Funk, en su papel de Ryan, que tampoco se salva de la ambigüedad moral, al no tener ningún reparo en ofrecer sus favores sexuales, a cambio de trabajo, independientemente del sexo de la persona que se lo dé.
Y es que la crítica a The Canyons, no ha tenido el menor reparo en decir, que es un producto mal dirigido, mal actuado, con un guión simple, con momentos irrisorios, y que posee al final, un giro de tuerca fuera de tono, que la edición, la fotografía, incluso la iluminación, y elección de música, fueron las peores que hasta casi pareciera, como si a los críticos se les hubiera dado la consigna de destruir The Canyons, y esto en verdad, ya ha sucedido en el pasado, por ejemplo, e increíblemente, con “Psycho” (1960)
Han sido pocos los críticos “respetables” que han destacado los 3 principales puntos a favor en The Canyons, que la hacen una buena película:
Lindsay Lohan, como Tara, ofrece una interpretación que le sale de las entrañas, es la actuación de su vida, con el rostro abotagado, con ojeras, un maquillaje exagerado, sin pudor de mostrar su cuerpo desnudo, despeinada, llorando hasta dejarse los ojos hinchados, ya no le importa más ser la niña bonita, y es evidente que en la filmación de The Canyons, aún no se ha recuperado del todo, tras su salida de una clínica de rehabilitación, por lo cual, su papel de víctima de la obsesión enfermiza de un hombre por ella, y sobre todo, los momentos en los que es retratada como una frágil figura, que no escapa de ese círculo vicioso de abuso, cobran una mayor relevancia e incluso, quizás, le hayan funcionado para exorcizar sus propios demonios interiores.
La psicología, y el desarrollo del personaje de Christian, que remite indudablemente a Patrick Bateman, el guionista de The Canyons, es el otrora “enfant terrible” californiano Bret Easton Ellis, autor de “American Psycho” (2000), un personaje acaudalado y amoral, que sólo vive para que se cumplan sus caprichos, y que sufre de una peculiar psicopatía, por tener siempre el control de las situaciones, y de las personas.
Una interesante oportunidad de James Deen de emigrar o llevar la bandera de un actor porno en el “Hollywood serio” demostrando ser un actor bastante bueno, en el desarrollo de la psicopatía del personaje, inclusive, cuando se le va su control en la escena de la orgía, donde es forzado por su mujer, a tener una relación sexual con otro hombre; así como Deen no ha perdido la desconfianza en un desnudo frontal, mostrando los atributos que lo han convertido en el ícono del XXX.
El retrato de la decadente, autodestructiva forma de vida de todos aquellos que, de alguna u otra manera, se hallan involucrados en la industria fílmica hollywoodense, y a quienes pinta como fantasmas, o muertos vivientes sin corazón, a los que lo único que les importa es venderse al mejor postor, para tener una oportunidad de destacar.
A partir de ese esquema comprobamos:
Que la industria del cine de Los Angeles, es una Gomorra moderna, llena de sociópatas y arribistas, que ninguno de los personajes es feliz, y que Lindsay Lohan mejora como actriz, cuando se interpreta a sí misma.
Al final, es una potente visión de los entresijos más amorales de la industria del cine, con su fauna de depredadores sexuales, aprovechándose de jóvenes incautos, dispuestos a vender su alma al diablo, con tal de alcanzar la fama.
Por último, el soundtrack, propio de esta época semi hipster, semi ochentero-revival, 100% electrónico, mucho sintetizador y ruidos reiterativos, como los latidos del corazón artificial que habita en cada uno de los personajes.
“Do you really like movies?”
Resulta que actores “blockbusters” como Cameron Díaz, Jackie Chan, Sylvester Stallone, James Franco, y otros, la industria pornográfica fue el trampolín de muchos de ellos.
Algunos se arrepienten de su pasado, y otros no.
Son los comienzos ocultos de varios actores que, en la actualidad, brillan en los sets de cine, y televisión más importantes a nivel internacional.
Jackie Chan, mucho antes de hacerse famoso por sus patadas, combos, y acrobacias, el ídolo de las artes marciales, protagonizó en 1975, en China, una película XXX llamada “All In The Family”; experiencia respecto a la cual, Chan nunca ha tenido ningún pudor en aceptar.
David Duchovny, cuando todavía no pensaba en ser agente especial del FBI en “The X Files”, protagonizó la serie erótica, “Red Shoes Diaries”, de la cual, también se realizó una película con alto contenido sexual.
La serie se emitió entre 1992 y 1997, por el canal de cable, Showtime.
¿El resultado?
Años más tarde, David confesó ser un adicto al sexo…
James Franco, con el afán de darse a conocer en la industria pornográfica, el hoy galán, hizo correr una película porno casera, que grabó junto a su novia de ese entonces.
Sin embargo, llegó más lejos de lo esperado, y actualmente, es uno de los actores más cotizados.
Sylvester Stallone, antes de convertirse en el durísimo “Rambo”, Stallone actuó en una película pornográfica en el año 1970.
El film se llamaba “The Italian Stallion”, curiosamente, el mismo apodo que le dan en la serie “Rocky” (1976)
“The Italian Stallion” no tenía diálogos para el actor, pero sí escenas explícitas que dejaban en evidencia, sus aptitudes sexuales.
Matt LeBlanc; el recordado Joey Tribbiani de la serie “Friends”, apareció en la misma serie erótica de Showtime, “Red Shoes Diaries”, con un personaje recurrente, y muy subido de tono.
La serie, fue distribuida por Playboy Entertainment, hacia el extranjero.
Cameron Díaz, cuando sólo tenía 19 años, en 1992, la actual estrella de Hollywood, participó en la película porno llamada “She's No Angel”
Sin embargo, después de hacerse famosa en “The Mask” (1994) junto a Jim Carrey, procesó a todos los que tuvieron alguna relación con aquella película, y obligó a retirar todas las cintas, videos, y fotografías relacionadas con “She's No Angel”
Ron Jeremy, es uno de los nombres más famosos de la industria XXX, y conocido por el gran tamaño de su órgano viril.
No obstante ello, logró dar el salto a producciones convencionales, participando en cintas como:
“Ghostbusters” (1984), “Nine ½ Weeks” (1986), entre otras.
Además, se lució en más de 15 videos musicales de artistas como:
Guns N' Roses, Sublime, Moby, y LMFAO.
Sasha Grey, lo hizo todo como estrella de las películas porno.
Entonces, fue cuando en el 2011, saltó al mercado convencional, y entre sus primeros trabajos, destaca su participación en la serie “Entourage” y en la cinta “Smash Cut” (2009)
No obstante, su gran oportunidad llegaría con el director Steven Soderbergh, quien le ofreció el protagónico de la película “The Girlfriend Experience” (2009)
Así, llegamos al actor James Deen, que ha pasado de ser actor de cine para adultos, a darle la réplica a Lindsay Lohan en The Canyons.
Según publican en The Hollywood Reporter, la idea nació del guionista de la película, Bret Easton Ellis, quien le preguntó al director, Paul Schrader, que por qué no le daba una oportunidad al chico.
Se la dieron, y se ganó el papel de Christian, y no estuvo tan mal.
“Nobody has a private life any more”
La pantalla, está llenándose de momentos eróticos, salvajes, y hasta escenas de sexo, con desnudos explícitos e integrales.
Y es que parece, que los magnates del medio, nos quieren hacer pasar un verano más caluroso de lo habitual... con las actrices y los actores, mostrándose más desinhibidas que nunca, lo cual agradecen todos los asiduos a este tipo de destapes.
Y algunas de las estrellas más famosas de Hollywood, se han lanzado a esto del “pseudoporno”, y no son pocas las que, directamente, han empezado a trabajar en papeles que, directamente, están relacionados con la profesión más antigua del mundo, o con el negocio de la industria pornográfica.
Las fiestas más desenfrenadas, con sexo, alcohol, y mucho dinero, corren en el mundo del espectáculo estadounidense; desde actores de cine, pasando por artistas del mundo del hip hop, hasta estrellas del cine porno.
Cuando se trata de gastar la fortuna acumulada, no se ha visto mejor forma de hacerlo, que en Hollywood, California, donde el dinero, es el motor de la diversión, y de los excesos para todos los artistas de cualquier medio.
Lo cierto es que algunos se arrepienten de ello y otros no; donde curiosamente, muchos famosos del Séptimo Arte, iniciaron su carrera en el llamado “cine para adultos”
“We're all actors, aren't we?”
The Canyons es una película de drama, con contenido erótico, dirigida en el año 2013, por Paul Schrader.
Protagonizada por Lindsay Lohan, James Deen, Amanda Brooks, Nolan Gerard Funk, Gus Van Sant, Tenille Houston, Michelle LaRue, Lauren Schacher, Victor of Aquitaine, Jarod Einsohn, Philip Pavel, Alex Ashbaugh, Matthew Hoffman, Andres De La Fuente, Chris Schellenger, Jim Boeven, Thomas Trussell, entre otros.
El guión fue escrito por Bret Easton Ellis, y producido por Braxton Pope.
The Canyons se centra en la juventud, el glamur, el sexo, y la vigilancia, al mejor estilo de un “Síndrome de Otelo”
Lamentablemente, The Canyons ha sido rechazada en aquellos foros, donde el nombre de su director, Paul Schrader, aún significa algo más que nostalgia.
Sin ir más lejos, The Canyons no fue admitida en El Festival de Cine de Sundance.
Por lo que The Canyons tuvo que ser distribuida por sus productores, en diversas plataformas de vídeo digital, y se vendió como un producto rompedor y atrevido, sobre las vidas de unos jóvenes en la periferia de Hollywood, bien alejada de lo que el cine nos tiene acostumbrados, y en efecto, es un inteligente producto del gran Schrader, que vuelve a sus principios de redención, y pecado, en definitiva, una película digna y calvinista.
Amado y odiado a partes iguales, Paul Schrader ha ofrecido crudísimas radiografías, de la clase alta de EEUU, con una fauna de personajes sin escrúpulos, sin ningún tipo de moral.
Hollywood, siempre tan avispado, rápidamente vio en las obras del director y guionista, un material más que interesante para explotar en el cine.
Y es que el universo de Paul Schrader, siempre ha estado poblado por gente que se lleva muy mal con su vida, por infiernos terrenales, y necesidad de redención, por el lado oscuro, y situaciones al límite, por la violencia con causa, o sin ella.
Durante bastantes películas, fue poderoso y reconocible, el sello que imprimía este autor a sus duras y arriesgadas historias, y continúa su obsesión por el sexo y la fatalidad, pero sus películas poseen un aire entre el telefilme osado, y la serie B con pretensiones, pareciéndose una involuntaria caricatura de lo que alguna vez fue su cine.
Ese guion, ambientado en el mundo del cine en Las Angeles, y habitado por engaños, neurosis, paranoia, compraventa de todo, es comprensible que Schrader, lo haya sentido cercano a su mundo.
The Canyons cuenta una historia de sexo y excesos, solapado por el sueño urbano de ser estrella en Hollywood, y todos los lobos que ahí abundan, en busca de presas.
Un thriller contemporáneo, que documenta las vidas de 5 jóvenes, de entre 20 y 30 años, en su búsqueda de amor, poder, sexo, y éxito en el Hollywood actual.
Tara (Lindsay Lohan) es una antigua modelo, y aspirante actriz, que vive bajo el continuo control de su pareja, Christian (James Deen), un prepotente y egocéntrico joven adinerado, que se dedica a financiar películas de terror de serie B.
A pesar de la afición de la pareja por contactar con personas anónimas, a través de internet para compartir sexo, él muestra unos celos enfermizos, y trata a su novia, como si fuera un objeto más de su propiedad, dentro de su lujosa mansión en una colina de Hollywood.
Por otro lado, están Gina (Amanda Brooks), asistente personal de Christian, y el novio de ésta, Ryan (Nolan Funk), actor principiante del próximo proyecto del productor.
Como si se tratara de un culebrón, con ínfulas de thriller erótico, aún queda una 5ª integrante de esta maraña de amores pasados, infidelidades, y bajas pasiones.
Se trata de Cynthia (Tenille Houston), la profesora de yoga, amante de Christian, personaje clave para que se desencadene la tragedia.
Pero Christian toma conciencia, y empuja a los jóvenes angelinos, en un violento recorrido sexualmente cargado, por el lado oscuro de la naturaleza humana.
A modo de curiosidad, los títulos introductorios a The Canyons, llevan de fondo, postales de fachadas, vestíbulos, y salas de cines derruidas en el abandono.
Paul Schrader hace constar, casi como en una declaración de principios, que el acto de acudir al cine se halla agonizando en las postrimerías, cuando los espectadores han preferido la comodidad de su casa, y la transmisión de películas en línea por sobre esto, de hecho, esta fue la forma en la que se distribuyó The Canyons.
La primera escena, tiene lugar en un bar elitista, en el que se hace un contraste entre 2 jóvenes parejas, una conformada por Tara y Christian; ella es una incipiente actriz “who-didn’t-make-it” venida a menos, y él, un financiador de películas de horror de bajo presupuesto, ambos representan el lado más frívolo, sin escrúpulos, pero el más asentado, y el que controla la industria fílmica de EEUU; en las sillas opuestas se hallan los aspirantes:
Gina y Ryan:
Él es un joven actor, que ha conseguido el papel principal en la próxima película de Christian, debido a que Gina es su asistente personal, pero sobre todo, por la intercesión de Tara.
La historia, que es un thriller erótico, cuenta cómo Christian, un controlador, aficionado a tener sexo casual con personas que contacta en internet, y heredero de una cuantiosa fortuna, cosifica a sus parejas, como Tara, al grado que la hace ver como una pieza más de su posesión, en esa elegante y ultramoderna residencia fincada en las faldas de una colina, y el giro que da su vida, así como las desquiciadas decisiones que Christian toma, cuando descubre que Tara podría estar engañándolo con Ryan; a partir de aquí, The Canyons comienza a desenvolverse en partes iguales, tanto como una telenovela, que cuenta con escenas tópicas y sobre dramatizadas, así como una película de Serie B, cuasi amateur, que evoca a lo mejor de La Época de Oro del Film Noir, y esas tramas donde la obsesión por una mujer, lleva a cometer actos viles, y la corrupción de las almas puras, son temas recurrentes.
“This Isn't Good for You”
Con estos antecedentes, la unión de Paul Schrader en la dirección, y Easton Ellis en el guión, The Canyons hace presagiar un resultado final, cuanto menos curioso y sugerente.
La elección de la niña terrible, Lindsay Lohan como principal protagonista del proyecto, tampoco debería hacer saltar las alarmas; y es que siempre he sentido debilidad por las ovejas descarriadas de la industria; actores a los que la fama les llega demasiado jóvenes, como para saber asimilarla con sensatez, y se ven arrastrados a una espiral de drogas y escándalos.
En los últimos años, sus continuos problemas con la ley, y sus continuadas operaciones de cirugía estética, terminaron oscureciendo una prometedora carrera.
La historia del rodaje de The Canyons, es quizás aún más entretenida que la película per se, cuando han salido a las luz anécdotas que cuentan, como James Deen dejó la filmación durante un día, cuando se fue a filmar una película porno, o cuando Lindsay Lohan se fue a parrandear con Lady Gaga, y estuvo a punto de ser despedida por quedarse dormida toda una mañana, luego de ingerir pastillas para dormir, por lo que la actriz Leslie Coutterand, era quien podría entrar a reemplazarla; o eso de que Schrader se desnudó completamente en la escena de la orgía, para que Lindsay no se sintiera tan incómoda.
El propio Schrader comparó el rodaje de The Canyons con el de “The Misfits” (1961) de John Huston, una filmación que constantemente se paraba por los ingresos al hospital de Marilyn Monroe; sólo que declaró Schrader, que “The Misfits” sí es una gran película...
En una nueva declaración de Paul Schrader, dijo que el fracaso, es en parte, culpa de Lohan por no aparecer en Festivales de cine para promocionar The Canyons.
“Me desconcierta y decepciona, que LL se haya negado a apoyar a The Canyons, escribe en la página de Facebook de la película.
Dijo varias veces, que vendría a Venecia, pero no lo hizo.
No acudió a la sesión de fotos, ni a las de la campaña para el anuncio.
La contraté cuando nadie quería hacerlo.
Luchó para conservar su papel, cuando quise despedirla por falta de fiabilidad.
No tiene más películas para hacer” sentenció el director.
“Richard Brody del New Yorker, quería escribir una historia, pero por lo visto, ella no tenía tiempo para reunirse con él”, escribe el director.
Film Comment le ofreció su portada, pero ella se negó a concederles una entrevista.
Lohan no tiene ningún proyecto en estos momentos, pero según la actriz, se perdió todos los eventos promocionales, porque estaba concentrada en su “salud y bienestar”
Por su parte, el actor porno James Deen, criticó la actitud de Lindsay Lohan en la filmación de The Canyons:
Deen, de 26 años, indicó a The Sun, que Lohan parecía una niña en el set.
“Había días en los que gritaba y lloraba, y se negaba a salir.
En el porno, estoy acostumbrado a trabajar con profesionales que son corteses con otros, pero Lindsay era como una niña enojada, haciendo berrinche”, dijo.
El actor porno, que ha participado en miles de cintas para adultos, también relató un incidente de Lohan con el director, Paul Schrader, por unos zapatos:
“Era una petición simple.
Yo soy un chico pequeño, y se veía ridículo con ella como una torre al lado con tacones de 17 centímetros, pero ella se negó.
Estaba llorando y gritando, que era la estrella del filme.
Al final, se decidió que usaría botas para verme más alto, y ella se calmó”
Pero aún con todos esos comentarios sobre su compañera, Deen se siente mal por ella:
“Es un producto del sistema de Hollywood, es muy frágil, y no puedes dejar de sentirte mal por ella”, aseguró. Sin embargo, The Canyons tiene varios aciertos:
La estética, si bien de Serie B, acompaña a los personajes, y se amolda a sus personalidades, al igual que la música, ayudando a crear esa atmósfera opresora, que no sería tan real, si no fuera con el trabajo de Lohan, que se esfuerza en todo momento, por no caer en el ridículo, ni en lo tópico, y lo consigue, creando un personaje débil, con contradicciones.
No es raro, que a la hora de promocionarla, sus productores hayan optado por difundir fotografías de Lohan muy subidas de tono.
En realidad, es era el último recurso para impulsar, comercialmente, un fracaso artístico sin paliativos.
El personaje de James Deen, es un productor joven, de esos que van hablando todo el rato por el móvil, y llevando auriculares, o jugueteando con él, no ya en reuniones y almuerzos, sino también en su propia casa.
Utiliza el pretexto de que va a hacer una película, para manipular a la gente que va a trabajar en ella.
También, se dedica intensamente a compartir con su mujer, putas, chaperos, gigolós, y otras parejas, todo lo que sea sexo entre más de 2 personas; y aun así es celoso con su pareja.
La elección del actor porno, James Deen, para el goloso personaje, del frívolo y superficial Christian, tiene aristas más que suficientes para compararse con otros monstruos paridos por Ellis, como el Patrick Bateman de “American Psycho” (2000) o su hermano Sean, en “The Rules Of Attraction” (2002)
El papel de Deen es enigmático, inclusive, es un tour de forcé con Lohan, llegando a ponerse en primer plano como la estrella de The Canyons por su ambigüedad.
La combinación entre Lohan y Deen, promete dar mucho juego promocional, ya que el hombre de 27 años, y con 500 films en su haber, acaba de ganar el premio al Mejor Actor del Año de la industria pornográfica, coronándose como el intérprete más joven en hacerlo.
James Deen, favorito entre los seguidores del cine porno, a quien a estas alturas podríamos denominar “La Estrella Porno que desearías fuera tu Vecino”, es su personalidad accesible con el público, lo que cautiva a sus seguidores.
El guionista, Bret Easton Ellis ve, en el prolífico Deen, lo mismo por lo que todas sus seguidoras, lo adoran.
“Puedes observar estos momentos prolongados, donde ves la ternura que generalmente no está presente en la pornografía heterosexual”, dijo Ellis.
“Él no se parece a esos mastodontes con pelo decolorado, y pectorales trabajados.
Tiene un estilo mucho más democratizado”
Midiendo 1.72 metros, y de complexión mucho más esbelta, nos da una apariencia mucho más familiar; The Observer lo describe como:
“El chico lindo que es tu compañero de escuela en la clase de Español”, mientras que Jezebel lo describió como:
“Un chico judío empático con un lado travieso”
Pero a sus fanáticas, no solamente les gusta su apariencia, también les gusta su actuación.
Incluso, considerando las cosas “traviesas”, la atención que Deen da a sus compañeros, es admirada.
En el perfil que GOOD magazine despliega de la estrella porno, explica que Deen ha labrado “un nicho dentro de la industria pornográfica, al presentar la apariencia de un chico que no pertenece a ese medio”, y añade que “si estás interesada en ver a un hombre joven heterosexual, nada repulsivo, tener relaciones sexuales, a quien debes ver es a Deen”
El programa Nightline de la cadena ABC, describe su atractivo como el de “una estrella porno, que les da la mano a sus coprotagonistas, que las mira a los ojos, y no vacila al ser romántico”
Por su parte, Deen comentó al programa:
“Cuando tengo sexo frente a las cámaras, simplemente tengo sexo de la manera en la que normalmente lo hago”, una cualidad que Ellis buscaba tener presente para The Canyons.
Se ha dicho que, el papel para el que Deen, fue contratado porque se requiere de un desnudo frontal, y también por escenas de sexo explícito, como parte del desarrollo de la trama y del personaje.
También, resulta especialmente curioso, Nolan Gerard Funk, en su papel de Ryan, que tampoco se salva de la ambigüedad moral, al no tener ningún reparo en ofrecer sus favores sexuales, a cambio de trabajo, independientemente del sexo de la persona que se lo dé.
Y es que la crítica a The Canyons, no ha tenido el menor reparo en decir, que es un producto mal dirigido, mal actuado, con un guión simple, con momentos irrisorios, y que posee al final, un giro de tuerca fuera de tono, que la edición, la fotografía, incluso la iluminación, y elección de música, fueron las peores que hasta casi pareciera, como si a los críticos se les hubiera dado la consigna de destruir The Canyons, y esto en verdad, ya ha sucedido en el pasado, por ejemplo, e increíblemente, con “Psycho” (1960)
Han sido pocos los críticos “respetables” que han destacado los 3 principales puntos a favor en The Canyons, que la hacen una buena película:
Lindsay Lohan, como Tara, ofrece una interpretación que le sale de las entrañas, es la actuación de su vida, con el rostro abotagado, con ojeras, un maquillaje exagerado, sin pudor de mostrar su cuerpo desnudo, despeinada, llorando hasta dejarse los ojos hinchados, ya no le importa más ser la niña bonita, y es evidente que en la filmación de The Canyons, aún no se ha recuperado del todo, tras su salida de una clínica de rehabilitación, por lo cual, su papel de víctima de la obsesión enfermiza de un hombre por ella, y sobre todo, los momentos en los que es retratada como una frágil figura, que no escapa de ese círculo vicioso de abuso, cobran una mayor relevancia e incluso, quizás, le hayan funcionado para exorcizar sus propios demonios interiores.
La psicología, y el desarrollo del personaje de Christian, que remite indudablemente a Patrick Bateman, el guionista de The Canyons, es el otrora “enfant terrible” californiano Bret Easton Ellis, autor de “American Psycho” (2000), un personaje acaudalado y amoral, que sólo vive para que se cumplan sus caprichos, y que sufre de una peculiar psicopatía, por tener siempre el control de las situaciones, y de las personas.
Una interesante oportunidad de James Deen de emigrar o llevar la bandera de un actor porno en el “Hollywood serio” demostrando ser un actor bastante bueno, en el desarrollo de la psicopatía del personaje, inclusive, cuando se le va su control en la escena de la orgía, donde es forzado por su mujer, a tener una relación sexual con otro hombre; así como Deen no ha perdido la desconfianza en un desnudo frontal, mostrando los atributos que lo han convertido en el ícono del XXX.
El retrato de la decadente, autodestructiva forma de vida de todos aquellos que, de alguna u otra manera, se hallan involucrados en la industria fílmica hollywoodense, y a quienes pinta como fantasmas, o muertos vivientes sin corazón, a los que lo único que les importa es venderse al mejor postor, para tener una oportunidad de destacar.
A partir de ese esquema comprobamos:
Que la industria del cine de Los Angeles, es una Gomorra moderna, llena de sociópatas y arribistas, que ninguno de los personajes es feliz, y que Lindsay Lohan mejora como actriz, cuando se interpreta a sí misma.
Al final, es una potente visión de los entresijos más amorales de la industria del cine, con su fauna de depredadores sexuales, aprovechándose de jóvenes incautos, dispuestos a vender su alma al diablo, con tal de alcanzar la fama.
Por último, el soundtrack, propio de esta época semi hipster, semi ochentero-revival, 100% electrónico, mucho sintetizador y ruidos reiterativos, como los latidos del corazón artificial que habita en cada uno de los personajes.
“Do you really like movies?”
Resulta que actores “blockbusters” como Cameron Díaz, Jackie Chan, Sylvester Stallone, James Franco, y otros, la industria pornográfica fue el trampolín de muchos de ellos.
Algunos se arrepienten de su pasado, y otros no.
Son los comienzos ocultos de varios actores que, en la actualidad, brillan en los sets de cine, y televisión más importantes a nivel internacional.
Jackie Chan, mucho antes de hacerse famoso por sus patadas, combos, y acrobacias, el ídolo de las artes marciales, protagonizó en 1975, en China, una película XXX llamada “All In The Family”; experiencia respecto a la cual, Chan nunca ha tenido ningún pudor en aceptar.
David Duchovny, cuando todavía no pensaba en ser agente especial del FBI en “The X Files”, protagonizó la serie erótica, “Red Shoes Diaries”, de la cual, también se realizó una película con alto contenido sexual.
La serie se emitió entre 1992 y 1997, por el canal de cable, Showtime.
¿El resultado?
Años más tarde, David confesó ser un adicto al sexo…
James Franco, con el afán de darse a conocer en la industria pornográfica, el hoy galán, hizo correr una película porno casera, que grabó junto a su novia de ese entonces.
Sin embargo, llegó más lejos de lo esperado, y actualmente, es uno de los actores más cotizados.
Sylvester Stallone, antes de convertirse en el durísimo “Rambo”, Stallone actuó en una película pornográfica en el año 1970.
El film se llamaba “The Italian Stallion”, curiosamente, el mismo apodo que le dan en la serie “Rocky” (1976)
“The Italian Stallion” no tenía diálogos para el actor, pero sí escenas explícitas que dejaban en evidencia, sus aptitudes sexuales.
Matt LeBlanc; el recordado Joey Tribbiani de la serie “Friends”, apareció en la misma serie erótica de Showtime, “Red Shoes Diaries”, con un personaje recurrente, y muy subido de tono.
La serie, fue distribuida por Playboy Entertainment, hacia el extranjero.
Cameron Díaz, cuando sólo tenía 19 años, en 1992, la actual estrella de Hollywood, participó en la película porno llamada “She's No Angel”
Sin embargo, después de hacerse famosa en “The Mask” (1994) junto a Jim Carrey, procesó a todos los que tuvieron alguna relación con aquella película, y obligó a retirar todas las cintas, videos, y fotografías relacionadas con “She's No Angel”
Ron Jeremy, es uno de los nombres más famosos de la industria XXX, y conocido por el gran tamaño de su órgano viril.
No obstante ello, logró dar el salto a producciones convencionales, participando en cintas como:
“Ghostbusters” (1984), “Nine ½ Weeks” (1986), entre otras.
Además, se lució en más de 15 videos musicales de artistas como:
Guns N' Roses, Sublime, Moby, y LMFAO.
Sasha Grey, lo hizo todo como estrella de las películas porno.
Entonces, fue cuando en el 2011, saltó al mercado convencional, y entre sus primeros trabajos, destaca su participación en la serie “Entourage” y en la cinta “Smash Cut” (2009)
No obstante, su gran oportunidad llegaría con el director Steven Soderbergh, quien le ofreció el protagónico de la película “The Girlfriend Experience” (2009)
Así, llegamos al actor James Deen, que ha pasado de ser actor de cine para adultos, a darle la réplica a Lindsay Lohan en The Canyons.
Según publican en The Hollywood Reporter, la idea nació del guionista de la película, Bret Easton Ellis, quien le preguntó al director, Paul Schrader, que por qué no le daba una oportunidad al chico.
Se la dieron, y se ganó el papel de Christian, y no estuvo tan mal.
“Nobody has a private life any more”
Comentarios
Publicar un comentario