Mr. Holland's Opus

"Apreciación Musical"

A finales de los ochentas y comienzos de los noventas, los recortes en los fondos provocaron que las escuelas públicas distritales en USA redujeran dramáticamente sus gastos en educación artística (música y artes).
Muchos padres, estudiantes y educadores sintieron esto como cortedad de visión.
La educación artística tiene muchos efectos positivos, al enseñar a los niños disciplina y trabajo en equipo, dándoles la oportunidad de ser mejores, etc.
Las artes son fundamentales para la educación de los niños, y lo son porque el arte es fundamental para la naturaleza humana, para el ser humano.
Por ello, no hay que ver al arte como un instrumento que enseñar a alguien.
La primera razón por la que se necesitan los programas de arte en la escuela es porque los seres humanos son artistas.
Una manera de conectar con las ideas es a través de las artes.
Veamos por ejemplo la influencia de George Gershwin (1889-1937) en la educación, en la identidad artística y cultural de USA, fue uno de los compositores más grandes del siglo 20.
Compuso primero para los musicales del teatro de Broadway, y además escribió piezas clásicas significativas.
Como compositor, Gershwin no tuvo paralelo en sus letras y la belleza de su música, como se demuestra en las canciones interpretadas en Mr. Holland's Opus.
En su obra Gershwin combinó el jazz con las formas clásicas y las incluyó en algunas favoritas como "Rhapsody in Blue" (una sinfonía), "Porgy and Bess" (una ópera), "Concerto in F" y "An American in Paris" (también sinfonía).
Ira Gershwin, hermano mayor de George, escribió las palabras de la mayoría de sus canciones.
Curiosamente, al revés de como acostumbran hacerlo los compositores y sus letristas, Ira escribió las palabras después de que George había escrito la música.
A lo largo de Mr. Holland's Opus se desarrollan otras tantas historias no menos conmovedoras en uno u otro aspecto, merecedoras de nuestra atención ya que así, al final, todo tendrá sentido.
Encontraremos canciones de diferentes épocas y autores...
The Beatles, John Coltrane así como toques de musical a partir de la genialidad de Gershwin, entre otros.
En Mr. Holland's Opus, el protagonista descubre su verdadera vocación, enseñar a entender la vida a través de la música.
Así como presenciamos su vida con retazos de la historia más problemática de los Estados Unidos modernos:
Martin Luther King Jr. (el racismo), Robert y John F. Kennedy (el idealismo), Woodstock (la liberación), Vietnam (la deception y la Guerra), The Rocky Horror Picture Show (apertura sexual), Saturday Night Fever (irreverencia), la muerte de John Lennon (desolación y celebridad)…
Sin embargo, Mr. Holland’s Opus es una prueba más de que el cine permite reflexionar sobre varias cuestiones de la vida académica y estudiantil.
Por ejemplo el lenguaje de los signos que surgió de la comunidad de la gente sorda, en París, Francia, en el siglo XVIII.
Fueron observados por el Abad Charles Michel de L’Epee quien estableció la primera escuela para sordos en 1755.
De los signos que observó y utilizando su propia creatividad L'Epee diseñó un sistema de signos con las manos por el que los conceptos podían comunicarse.
El sistema de L'Epee fue llevado a USA en 1816 por Thomas Gallaudet quien fundó la American School for the Deaf en Hartford, Conn.
American Sign Language (ASL) fue desarrollado de una amalgama del sistema francés y varios sistemas en uso en los Estados Unidos.
Ahora el ASL es utilizado por más de 500 mil sordos en USA y Canadá.
En Mr. Holland's Opus, el hijo de Glenn Holland, no sólo es sordo, sino que también utiliza el lenguaje de signos, además habla un poco.
Esto se llama "comunicación total" en el que se emplean todos los medios de comunicación disponibles, incluyendo lenguaje por señas, gestos, deletreo con los dedos, lectura, apoyos auditivos, escritura e imágenes gráficas, es una película muy comunicativa en todos los sentidos.
En relación con la sordera de su hijo, hay un otro pasaje que va más allá de la anécdota, e ilustra la importancia que tiene la música, o cierto tipo de música, en nuestras vidas, y es cuando Cole se indigna porque su padre le dice que han matado a John Lennon, pero:
"tú no sabrás ni quién es, claro".
Con su lenguaje de gestos, le hace saber a su padre que lo que Lennon significa es muy importante ¡¡hasta para un sordo!!
Mr. Holland's Opus muestra la docencia como necesidad vs. la docencia como vocación.
Cuando Glenn Holland comienza a trabajar en una escuela, lo hace pensando en que la docencia es la mejor manera de juntar algo de dinero y así tener tiempo libre para dedicarse a lo que verdaderamente ama, que es componer música.
La docencia es vista como una salida laboral más entre otras, y el profesor Holland no disfruta de su trabajo.
Por ello, sus estudiantes reprueban constantemente.
Sólo cuando comienza a disfrutar de su trabajo Holland se convierte en un docente por vocación, y consigue transmitir a sus estudiantes los conocimientos y el amor por la música.
Descubre la importancia de los conocimientos previos.
Un docente no puede limitarse a pararse frente a los estudiantes y llenarlos de conocimientos.
El profesor Holland comprende que sus estudiantes vienen a clase con saberes previos, y sus propios gustos.
Por eso, para interesarlos en su materia, recurre a las canciones de la época –rock and roll sobre todo-, logrando explicar composición musical y escalas sin matar a los adolescentes de aburrimiento.
Y el docente saca lo mejor de cada alumno.
El profesor Holland aprende que, para que un estudiante dé lo mejor de sí, debe tener confianza en sus capacidades y una autoestima saludable.
Por eso, puede interrumpir una interpretación de clarinete y cuestionar a la intérprete sobre qué le gusta más de ella cuando se mira al espejo.
Un buen docente debe saber llegar a sus estudiantes y hacerlos sentirse bien consigo mismos.
Crear un vínculo docente-estudiante, en la relación que el profesor Holland entabla con Rowena, una destacada estudiante que ama la música tanto como él, se puede observar cómo el vínculo docente-estudiante a veces sobrepasa los límites del aula.
En efecto, Holland es un ser humano que puede cometer equivocaciones, si bien llega a darse cuenta a tiempo como para evitar un daño irreparable.
Está en el docente –adulto- la obligación de marcar los límites en la relación con sus alumnos y de no sobrepasarlos.
Mr. Holland's Opus es una película de 1995 dirigida por Stephen Herek.
Protagonizada por un ENORME Richard Dreyfuss, ENORME Glenne Headly, Jay Thomas, Olympia Dukakis, William H. Macy, Alicia Witt, Terrence Dashon Howard, Damon Whitaker, Jean Louisa Kelly, Alexandra Boyd, Nicholas John Renner, ENORME Joseph Anderson y Anthony Natale (II), entre otros.
Mr. Holland's Opus es la historia afectiva de la carrera y vida familiar, los triunfos y las tragedias, de un maestro de música.
Da muchas luces el título original: Mr. Holland’s Opus, esto es, «La obra de Mr. Holland», entendiendo «obra» en el sentido del trabajo de toda una vida.
La película, en efecto, describe casi toda la vida —más de 30 años— de Mr. Holland, un brillante pianista de espectáculos que, en la década de los 60, decide hacerse profesor de música de una high school de Portland, con la esperanza de poder componer, por fin, una sinfonía.
Su sueño se cumplirá con creces, pero de un modo muy distinto al que pensaba; acabará componiendo no una, sino dos sinfonías:
Una —sólo una— orquestal y otra vital.
Y es que el destino le conducirá por la senda, aparentemente ingrata, de la entrega casi total a su labor educativa, primero en el colegio y, más tarde, también en su propio hogar, donde tendrá que ayudar a su hijo, sordo de nacimiento.
Vemos temas tales como: la educación, modelado del rol masculino, paternidad, padre/hijo, madre/hijo, matrimonio, discapacidades, en un énfasis ético sobre la responsabilidad, ciudadanía, cuidado, respeto, etc.
Mr. Holland's Opus muestra que el personaje principal falla de diversas formas, pero en el largo trecho enfrenta las oportunidades, retos y tragedias de su vida con amor y compromiso.
Mr. Holland's Opus muestra, también, sus inicios equivocados y sus triunfos finales como maestro, esposo y padre.
Es una película "para sentirse" en el mejor sentido de la expresión: amor, éxito y comprensión tocan las fibras de nuestros corazones.
Recibió en 1996 una nominación al Oscar como mejor actor para Dreyfuss.
Y es que el sólido guión de Patrick Sheane Duncan afronta con más decisión y hondura un mayor número de conflictos dramáticos, todos ellos muy interesantes: escondida labor de enseñanza frente a éxito y fama a cualquier precio, activa aceptación de la realidad frente a escapismo artístico, rectitud moral frente a incontrolada libertad creativa, dedicación esforzada frente a pura espontaneidad, educación humanística integral frente a educación especializada, conjunción de trabajo y familia, de arte clásico y arte moderno...
Mr. Holland's Opus es descaradamente sentimental y moralizadora, y que hay de malo en ello: demuestra humanidad.
De hecho, en varias secuencias es imposible contener la emoción.
Pero esto no es de por sí un defecto; de hecho, en este caso es una virtud.
Por otro lado, la partitura original de Michael Kamen y su selección de temas clásicos y modernos resultan magníficas, quizá porque Kamen ha hecho un elogiable esfuerzo por reflejar en Mr. Holland's Opus—así lo exigía el guión— esa idea de que la música es la más espiritual de las artes.
En todo caso, la música se convierte en el principal cauce simbólico del desarrollo del film y en la primera depositaria de sus mensajes.
Michael Kamen ha sido sin duda una de las mayores pérdidas para el mundo de la música cinematográfica en los últimos años, más teniendo en cuenta que se encontraba en la plenitud de su carrera artística y prometía aún muchas alegrías para los aficionados a este género.
Inspirado por Mr. Holland's Opus, Kamen fundó The Mr. Holland's Opus Foundation (MHOF) en 1996 como su compromiso con el futuro de la educación musical.
Es una película muy positiva de muchos valores.
El argumento se va armando poco a poco y cada vez se hace más interesante.
Lo más impactante está al final.
La historia de un hombre muy bueno que, como todos, quiere hacer su música y ganarse la vida.
Las cosas se le presentan difíciles y complicadas.
Pero el muestra siempre su responsabilidad.
Pudo haber abandonado sus tareas, con justas razones, pero él sigue adelante con empeño.
Pudo ser infiel cuando se le presentaron oportunidades de éxito y de ganar más dinero, pero él reflexiona y es fiel a su mujer y a sus alumnos en el trabajo.
Descuidó un poco la atención de su familia por haberse excedido en el trabajo pero sabe rectificar y se gana a todos.
Es un personaje que trabaja en muchos frentes, que tiene hombría de bien y se gana el cariño de todos.
Consigue con su conducta: estar muy unido a su familia, logros increíbles en chicos que nadie los quería por su escasa capacidad, la unidad de todo el colegio (alumnos y profesores) a través del empeño en el amor a la música.
Saber armonizar la música clásica con la moderna.
Lo que buscaba era que la gente amara a la música, que hicieran las cosas bien y que sean buenas personas.
Es una película bellísima, autodidacta desde todos sus frentes, que vale la pena ver y disfrutar tranquilamente.
Una película que también les traerá recuerdos sobre sus épocas estudiantiles y sobre aquel profesor con quien se toparon en algún momento de sus vidas y que ha dejado enseñanzas y una huella imborrable.

«Enseñar es aprender dos veces»
Joseph Joubert

Comentario dedicado a un gran amigo, el tenor colombiano residente en Costa Rica, Andrés Felipe Vélez Lenis, por su dedicación, entereza, respeto y profesionalismo en la labor docente y de difusión de la música, especialmente la ópera.
Para usted amigo Vélez, este homenaje.


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