Scent Of A Woman

“I'm in the dark, here!”

Alguna vez, todos nos hemos topado con un cascarrabias del que, al verlo en acción, opinábamos que su vida no parecía tener más finalidad que amargarnos la nuestra.
Con nuestra natural y humana inclinación a ver las cosas en blanco y negro, lo tildábamos de insoportable, lo padecíamos como podíamos y tratábamos de zafar de él tan pronto como pudiéramos.
También está el caso de los que, tal vez como una vendetta celestial, vamos en camino de seguir los pasos de ese mismo cascarrabias, pero ése es otro tema.
Piense usted que va por la vida feliz con unos propósitos, proyectos laborales, sentimentales, familiares, etc. y de pronto todo aquello se ve truncado por la ceguera.
Tal vez ya no podrá desarrollar esa profesión en que la vista es imprescindible, las relaciones con los demás cambiarán bruscamente del respeto hacia su persona a la lástima, la conmiseración; dependerá de otros para movilizarse, tendrá que olvidar muchas cosas aprendidas y, sobre todo, olvidarse de la vista y las imágenes para comenzar a funcionar en un mundo de sonidos, texturas, olores, sabores y la ausencia de toda información visual, tales como carteles, anuncios, TV, cine, revistas, periódicos, libros, señales de tránsito, colores, etc.
Cuando se es ciego, ellos se pueden comunicar con otros sentidos que uno no usa.
Curiosamente, el cerebro al no poder controlar más alguno de los 5 sentidos compensa la pérdida agudizando los otros cuatro.
Así, el ciego puede escuchar más a fondo cosas que uno no se detiene a oír, o sentir otras cosas que uno nunca siente.
Enseña a uno a no juzgar, porque solo juzga por cómo es esa persona por dentro, ya que no la puede ver por fuera.
Es decir, desarrolla otros sentimientos y sentir otras cosas que uno no puede sentir viéndolo todo.
El proceso de aceptación de la ceguera por parte del ciego es como un nuevo nacimiento.
“Are you blind?”
Scent Of A Woman es una película dramática estadounidense de 1992, dirigida por Martin Brest.
Está protagonizada por Al Pacino, Chris O'Donnell, Gabrielle Anwar, James Rebhorn, Philip Seymour Hoffman, Richard Venture, Bradley Whitford, Ron Eldard, entre otros.
El guion es de Bo Goldmany que fue adaptado de la novela “Il Buio E Il Miele” (Oscuridad y Miel) de Giovanni Arpino y es considerado un remake de la película “Profumo Di Donna” realizada por Dino Risi en 1974.
Scent Of A Woman obtuvo 4 nominaciones al Oscar como mejor película, mejor director, y mejor guión adaptado, y fue ganador como Mejor Actor Principal para Al Pacino, siendo el primer actor masculino en recibir dos nominaciones por dos películas diferentes en el mismo año, y de ganar por el papel principal.
La trama de Scent Of A Woman se desenvuelve alrededor de Charlie Simms (Chris O'Donnell), un estudiante que proviene de una familia pobre, becado en una prestigiosa escuela preparatoria privada.
Con el objetivo de ganar el dinero necesario para tomar un vuelo de regreso a casa en Navidad, Charlie toma un trabajo como acompañante de un oficial retirado de la Armada de Estados Unidos, el Teniente Coronel Frank Slade (Al Pacino).
Slade es un amargado hombre de mediana edad, que se encuentra invidente y quien había decidido visitar la ciudad de Nueva York, por tanto recurre a Charlie Simms para que le colabore.
Mientras Charlie esta guiando al Teniente Coronel Slade en Nueva York, se encuentra encarando un gran problema en la escuela, debido a una broma de mal gusto jugada al director de la escuela, el señor Trask (James Rebhorn), por unos compañeros.
El problema radica en que solo Charlie y George Willis, Jr. (Philip Seymour Hoffman), hijo de un benefactor de la escuela, conocen realmente la identidad de los culpables.
El director amenaza a los dos estudiantes con la expulsión, poniendo entre la espada y la pared a Charlie, al indicarle que su admisión a la Universidad depende de ello.
Ante la negativa del alumno, el director Trask lo exhorta a que sea honesto o sufrirá las consecuencias.
De este modo, el inocente, sencillo y honrado joven va a pasar el fin de semana más intenso de su vida al hacer de lazarillo para el ex-teniente ciego, un hombre avezado, astuto, con mal genio y con un instinto muy desarrollado para percibir todo lo que ocurre a su alrededor.
Así el Teniente Coronel Frank Slade y su lazarillo Charlie Simms, a poco andar, logran sortear juntos las murallas que los separan de la felicidad:
El primero al aceptar su ceguera, y el segundo al entender que a veces no todos actúan correctamente.
Scent Of A Woman es una profunda y conmovedora historia de amistad intergeneracional entre un hombre maduro más cegado por las tinieblas de su alma que por las de sus ojos, y un joven de gran corazón y entereza que intenta encender alguna luz en medio de la oscuridad.
El desarrollo de los personajes es correcto, tenemos por un lado la frustración, el orgullo de haber sido alguien importante y el deseo de no dejar de serlo en la actualidad cueste lo que cueste.
Mientras que en la otra cara visible, tenemos un ser humilde, de bajo perfil que busca a toda costa poder solventar sus estudios para llegar a ser alguien en la vida.
Y en medio de ello, está la conversión de uno de los protagonistas, quien por una vez en su vida tomará una actitud digna y valiosa, la de apoyar y ser el tutor de un chico que no tiene a nadie en la vida.
Ambos son personajes solitarios, y mutuamente se ayudan para sortear las vicisitudes de la vida.
Scent Of A Woman es un filme elegante, soberbio desde las actuaciones, pero no se aleja ni un centímetro de los convencionalismos.
Sin lugar a dudas, Al Pacino como Frank Slade es una de las mejores actuaciones que he visto hasta el momento y ello no deja de influir en el producto final.
Todas las sensaciones que pueden sentirse viendo cine se perciben en esta película:
El dolor y la impotencia del ciego, la amistad, el sentido de la vida, la emoción, el tratamiento del contraste subyacente entre una vida que se apaga y una que recién perfila un futuro, entre la inocencia del estudiante y las mañas del coronel, allí es donde se da la magia de Scent Of A Woman.
En esa relación de los personajes principales, en los consejos de una persona con experiencia pero alicaída por depresión; y la espontaneidad y la frescura de un adolescente que intentará traer aires frescos a una vida mal llevada, a una persona que se ha cansado de vivir.
El otro aspecto elogiable es la puesta en escena del director, haciendo un filme sumamente llevadero, con circunstancias que compenetran al espectador y llegan a la emoción.
Las impecables escenas dramáticas son sólo un reflejo de la brillantez con la que el gran Al Pacino interpreta a su invidente personaje, llevándose así el Oscar como Mejor Actor.
El papel es inmenso, es espeluznante todas las sensaciones que transmite, seguridad, alegría, pena, compasión y todo ello aderezado con un sinfín de frases célebres que regalan varias carcajadas.
La inmersión en el papel es total, no hay palabras para describir el gran trabajo que hace con el rostro, especialmente con la mirada.
Chris O'Donnell también hace un muy buen papel, que le sirvió como un trampolín para toda su carrera posterior.
Por supuesto, una de las maravillas de Scent Of A Woman es el memorable tango instrumental que baila Al Pacino, “Por Una Cabeza” de Carlos Gardel, de hecho es de las mejores escenas de Scent Of A Woman, de inconmensurable belleza, el paradigma de la seducción más atrevida, hechizante y delicada.
Y como no el discurso del Teniente Coronel Frank Slade.
Me encanta el modo en que Scent Of A Woman disecciona a la aristocrática y decadente escuela Baird, que presume mucho de su prestigio y sus logros académicos... cuando, en realidad, no es más que una sucia cloaca travestida de selecto club.
Baird es el paradigma de academia infestada de niños bien, arrogantes y engreídos, incapaces de pensar en nadie más que en sí mismos, en la que sus dirigentes premian la capacidad de los alumnos para acomodarse al sol que más calienta y no a los principios de honradez, integridad y entereza que debía guiar a "los líderes del mundo", como acertadamente denuncia el Teniente Coronel Frank Slade en su conmovedora intervención final.
El carisma, el liderazgo, y en general la capacidad de influencia en otras personas.
Dichos conceptos incluso suelen entenderse como atributos subjetivos; por ejemplo un doctor puede ser admirado con gran reverencia entre la comunidad científica, a la vez que ser una persona completamente gris en su vida cotidiana.
Vamos a analizar el fenómeno del liderazgo desde un punto de vista práctico, mediante su discurso final.
Ante el solemne tribunal académico del prestigioso colegio Baird, Simms tiene la posibilidad de delatar a sus compañeros y continuar su brillante carrera académica, o callarse y con ello echar a perder su acceso a la universidad.
El bueno de Charlie escoge lo segundo y Slade entra en escena.
Slade exhibe una impecable imagen a lo largo de toda Scent Of A Woman:
Un cabello perfectamente peinado, un soberbio vestuario, especialmente en la escena del tango y la escena del discurso, un carácter avasallador, y un porte erguido y distinguido que le acompaña en todo el metraje.
La imagen no es siempre imprescindible, pero ayuda indudablemente.
Pese a ser un personaje sumido en un gran conflicto interior, Slade se muestra como un hombre con gran aplomo, casi se diría que indestructible.
Su discurso exhibe un liderazgo que nace de la autoridad moral de haber sido un héroe de guerra.
Los actos pasados determinan invariablemente el liderazgo presente, o la falta del mismo, de una persona.
Al acabar la reprimenda a Charlie del director Trask; el Coronel Slade, callado hasta el momento, rompe la solemnidad de su discurso con sus comentarios despectivos y su humor mordaz.
Trask intenta llevar de nuevo a su terreno dialéctico “no estamos en un cuartel”
El argumento central de Trask es que los estudiantes de Baird son la élite por disciplinados, mientras que para Slade, la lealtad es un atributo inseparable de la élite.
Slade apela al mismo espíritu de Baird y lo vuelve en contra del propio Trask.
Vuelve de nuevo las tornas contra Trask al poner en duda su integridad por intentar comprar a Charlie, y lo hace una tercera vez cuando pone a Trask contra las cuerdas y éste pierde el control.
Slade abandona su tono irónico y cambia el ritmo de la discusión a uno mucho más agresivo, enviando un claro mensaje a Trask, que está ansioso por que se calle.
Le avisa de que cualquier respuesta sólo agravará su incómoda situación.
Slade no gesticula demasiado, pero se levanta para enfatizar aún más su discurso, y hace un uso magistral de las pausas, consciente de que ya no será interrumpido.
Cambia de nuevo el ritmo de violento a emocional:
“He vivido mucho, ¿Sabe?
Hubo un tiempo en que podía ver, y le aseguro que he visto a jóvenes, más jóvenes que éstos incluso, con los brazos arrancados, con las piernas destrozadas, pero no hay nada como la visión de un espíritu amputado”
Slade extrapola su condición de héroe y líder en el campo de batalla, para aplicarlo en una situación distinta.
Sigue manteniendo la lucha en su campo:
“Usted cree que está mandando a éste espléndido soldado de vuelta a Oregón con el rabo entre las piernas, pero yo digo que están ejecutando su alma”
A partir de éste punto, la batalla dialéctica entre Trask y Slade es inútil y ya tiene un claro vencedor:
¿Quién podría castigar a Charlie con semejante discurso?
Pero Slade sabe que un final efectista es la parte más importante de un discurso.
Consciente de que Trask está ya fuera de juego se dirige ahora al jurado, imprimiendo un nuevo giro inspirador al ritmo de su discurso:
“Fabricantes de hombres, creadores de líderes, tengan cuidado con qué clase de líderes están fabricando aquí”
Es importante al terminar un discurso reforzar la tesis central:
“Charlie no venderá a nadie para comprar su futuro, eso se llama integridad, eso se llama valor, y esa es el valor de la que deben estar hechos los líderes”
Esto a su vez es la antítesis del discurso de Trask, que viene a ser:
“Los hombres de Baird deben acatar la disciplina y el orden, y Charlie Sims ha roto esa disciplina”
Por último, adquiere un tono más humilde para ablandar los corazones del tribunal y concluye su discurso:
“Aquí tienen a Charlie, ha llegado a la encrucijada y ha tomado el camino correcto, dejémosle continuar su andadura.
Ustedes tienen el futuro de éste chico en sus manos.
Es un valioso futuro, créanme.
No lo destruyan.
Un día les hará sentirse orgullosos, se lo prometo”
“You can dance the tango and drive a Ferrari better than anyone I've ever seen”
Lo primero que debe decirse es que Scent Of A Woman es una película que se estructura sobre una base bastante trillada:
Un comienzo difícil entre dos personajes antagónicos, pertenecientes a generaciones diferentes, sobre la que se va asentando un cariño y respeto mutuo...
Al principio los protagonistas son dos extraños, pero acaba estableciéndose entre ambos una relación especial, íntima, duradera.
Por otra parte, subyace en Scent Of A Woman un evidente interés por torpedear una parte de la sociedad norteamericana:
Me refiero a esa esfera corrupta, hipócrita y ambiciosa que se empeña en alcanzar sus objetivos a toda costa, pese a quien pese y por el camino que sea; del mismo modo, en Scent Of A Woman también se critica con dureza el modelo americano, basado en el "tanto tienes, tanto vales"
Frente a ese modelo, Scent Of A Woman se aboga por una conciencia moral y ética, respetuosa con unos principios más elevados, que ya han sido olvidados simplemente porque ya nadie parece querer seguirlos.
Huelga decir que Scent Of A Woman no va a cambiar nada, seguramente es un objetivo demasiado ambicioso, pero me parece justo reconocerle el mérito de denunciar aspectos manifiestamente mejorables y aportar alternativas ciertamente utópicas, pero mucho más recomendables y reconfortantes.

“Whoo-ah”


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