The Dirk Diggler Story

“All I ever wanted was a cool ’78 ‘vette and a house in the country”

¿Quién no ha soñado alguna vez, con hacerse una despampanante mujer, y que te paguen por ello?
Ese trabajo existe pero, como todo, existen ciertas dificultades que tendrás que superar para llegar a ello.
Durante un breve momento, en los años 70, se creía que el porno podría ser una forma legítima de expresión artística…
Un actor pornográfico, popularmente conocido como actor o actriz porno, es un actor que trabaja en películas de temática pornográfica, de cine porno.
La industria pornográfica de los Estados Unidos, fue la primera en desarrollar un “star system”, especialmente por razones comerciales.
En otros países, como por ejemplo Alemania, no se encuentra ese fenómeno, debido a que la mayoría son actores amateurs; la industria actual, y reciente europea, ha extraído muchos de sus grandes actrices y actores pornográficos, de países del denominado bloque del este:
Rumania, República Checa, Eslovaquia, Hungría, etc.
Entre las estrellas del porno francés, se puede citar por ejemplo a Katsuni o la más reciente Yasmine.
En Suiza destaca Will Steiger.
En el caso de España, se han hecho famosos “porno stars” como Nacho Vidal, Celia Blanco, y Rebeca Linares.
Una estrella porno, gana en los EEUU, desde $50 a $1,500 por escena.
Y solo te pagan por escena, por nada más.
No existen las regalías, tampoco te pagan por el tamaño del miembro, ni por tu atractivo físico...
Si bien, las películas de sexo heterosexuales, se centran en las mujeres que aparecen en ellas, y habitualmente son seleccionadas por su apariencia ante la cámara, sin duda, existe un interés en los actores de sexo masculino, que consiguen colmar los deseos de la audiencia masculina, que los observa como sus substitutos en la pantalla.
La mayoría de actores masculinos, en la pornografía heterosexual, son generalmente seleccionados, no tanto por su apariencia, sino por sus proezas sexuales, principalmente, su habilidad para hacer 3 cosas:
Lograr una erección dentro de un set de filmación, mantener esa erección mientras actúa para la cámara, y eyacular cuando se le indique.
Rocco Siffredi, Ron Jeremy, Peter North, Nacho Vidal, y John Holmes, son y fueron probablemente, los más famosos actores de sexo masculino, en filmes heterosexuales.
Por ejemplo, North es conocido por su habilidad para lanzar una cantidad de semen, superior al promedio, a una considerable velocidad desde su pene enfocado a la cámara, lo que la mayoría de los demás actores no pueden hacer.
Jeremy es conocido por su pene de 25 centímetros, unas 9,75 pulgadas, y por su inusual apariencia para una estrella porno, pues tiene mucho sobrepeso, y vello corporal.
Además de su fama, Ron Jeremy ha sido relacionado con la industria desde los años 70, y se ha convertido en una especie de icono cultural.
Entrar a la industria porno, siendo hombre, es muy difícil.
Debes aprender a “levantarla” y mantenerla “levantada”, a “no eyacular” y a “eyacular cuando te pidan”
Cumpliendo esto; también debes tenerla de 15 centímetros para adelante, además de tenerla gruesa.
Es preferible sobre 20cm.
También, necesitas estar en buena forma física, y tener mucha resistencia.
Debes estar dispuesto a trabajar con cualquier chica, en cualquier situación, y estar preparado para lo que se conoce como “stop-start sex”, es decir, cortar escenas, y parar por un par de minutos, y de nuevo continuar, para volver a parar, así sucesivamente.
Por otro lado, si estás buscando hacer porno gay, la chica es innecesaria, y será 10 veces más fácil conseguir el trabajo.
Los actores porno gay, siempre son buscados, y si estás dispuesto a hacer eso, a menos que seas completamente desagradable físicamente para ellos, conseguirás el trabajo.
El más famoso de todos, que jugó todos los géneros del prono, fue John Holmes, quien fue la primera estrella masculina del porno heterosexual, un hecho de resaltar, en un género donde el estrellato, se reserva por lo general a las mujeres.
Holmes, era famoso por la extensión de su miembro viril, de unos 30 centímetros, y por no ser ninguna lumbrera.
El actor comenzó a hacer películas cortas en los años 70, y cuando el porno se hizo “chic” y las películas se convirtieron en largometrajes, él se hizo estrella.
De origen humilde, los primeros años de Holmes en el mundo de la pornografía, no fueron nada fuera de lo común.
Pero a mediados de los años 70, comenzó a usar drogas…
Su sueldo astronómico, que llegó a cobrar $3,000 por día de trabajo en 1978, a duras penas alcanzaba a pagar su afición, y comenzó a robar.
Pero antes de robar, entró en el negocio del porno gay para evitar caer en conductas ilícitas, pero no bastó.
Iba a los aeropuertos, y cogía maletas de las cintas transportadoras, compraba cosas con la tarjeta de crédito de su esposa, para revenderlas inmediatamente por efectivo, iba a las casas de sus amigos, y les robaba joyas y electrodomésticos...
Pero hasta ahí no pasaba a mayores.
En 1981, endeudado con una banda de pequeños narcotraficantes, y desesperado por problemas de impotencia, les ayuda a planear el robo a uno de sus amigos, un tipo llamado Nash, dueño de varios sitios de striptease, que vivía recluido en su casa, haciendo fiestas y más fiestas.
Al principio, el plan sale bien, y los ladrones celebran su botín de efectivo y drogas.
Pero Nash sospecha de Holmes, y lo manda llamar.
Le pone una pistola en la cabeza, y lo amenaza con asesinar a todas las personas de su agenda de teléfonos, si no señala a los autores del robo.
Holmes habla de la pequeña banda, y a los pocos días, hay 4 cadáveres, con las cabezas abiertas, y un sobreviviente con derrame cerebral, en una casa de Los Angeles.
La policía sospecha de Holmes, lo llama a declarar, y la estrella porno se niega.
Termina encarcelado.
Luego de 11 meses, sale en libertad a finales de 1982, y ahí termina su carrera criminal.
Su carrera porno, como su erección, resucita momentáneamente, solo para derrumbarse del todo, en 1985, cuando descubre que tiene SIDA.
El actor, murió en la pobreza, en 1988.
Existen razones para no ser actor porno, las cuales serían:
1.- Estas obligado a tener sexo.
Una cosa es fornicar cuando tienes ganas, y otra hacerlo cuando te lo mandan en una habitación, donde hay muchas personas:
Tú, la chica con la que estas grabando, el director, el cámara, el técnico de iluminación, la maquilladora, “el fluffer”, y algún otro del cual, nunca sabes por qué rayos está ahí...
2.- Que no se te levante “la herramienta de trabajo”
Normalmente, los actores consumen Viagra o Cialis, para andar siempre empalmados durante el rodaje.
Pero llega un momento, en el que el cuerpo se acostumbra a dichos medicamentos, y estos dejan de surtir efecto.
Entonces toca inyectarse ciertas substancias en el falo, para que este se ponga erecto instantáneamente.
Quienes tengan aversión a las agujas, o no deseen acabar con la base del pene llena de pinchazos, no deberían dedicarse al porno...
3.- Los actores porno ganan mucho menos dinero, que las actrices porno.
Ellas suelen cobrar entre $800 y $2,000 por escena, mientras que los hombres, suelen cobrar unos $200 por escena; solo los muy famosos como:
Ron Jeremy o Vince Voyeur, llegan a los $500 por corte.
Son muchos los actores, que tienen trabajos complementarios, fuera de la industria del porno, y eso es un problema...
4.- Deber tener buena puntería.
La escena de la eyaculación, sobre en el rostro de actor o actriz, es siempre una de las más importantes de toda película.
Nada más bochornoso que tener a tu compañera arrodillada, con la boca abierta, esperando tu semen, y que tu eyaculación cruce la habitación, dejando solo unas gotas de semen en su cara...
Entonces, posiblemente, el director quiera repetir la escena…
¿Cuantas veces eres capaz de eyacular en una sola tarde?
5.- Que no te atraiga tu compañera de rodaje…
Tal vez no te gusten las mujeres con implantes mamarios, o la chica con la que estas follando te recuerde a tu hermana, o no te agrade su olor…
No puedes rechazar parejas, ni descartar realizar ciertas prácticas sexuales con ellas, como la penetración anal, cunnilingus… pues tomaras fama de ser demasiado delicado, y dejaran de llamarte para los castings.
6.- No puedes quejarte, ni tener ninguna clase de reticencias.
Tal vez tengas que hacer un trio con una mujer y otro hombre, y mientras practicas una doble penetración, tus testículos estén en contacto con los de tu compañero de fornicio.
O en otros casos, practicar sexo bisexual…
Tal vez debas tener al camarógrafo apoyado sobre tus hombros, para que este pueda grabar un primer plano, de como ella te come.
No podrás quejarte de nada, o buscaran a otro que haga tu trabajo.
7.- Que ella te haga daño en “tu herramienta de trabajo”
Tu compañera de reparto, seguramente querrá protagonizar escenas muy calientes y apasionadas, para hacerse valer como actriz porno, y entonces, puede que te masturbe con demasiada fuerza, que te chupe los testículos demasiado intensamente, o te fornique moviendo las caderas, como si estuviera moliendo carne…
No podrás decir que tal cosa te duele, o te molesta.
Otra cuestión, son los ángulos de cámara:
El público siempre quiere ver, como el pene entra en la vagina/ano/boca de la mujer, luego deberás fornicar en incomodas posiciones, para que el cámara pueda grabar la penetración, lo cual te obliga a convertirte en un auténtico gimnasta.
8.- Un inconveniente extra:
El miedo a que tu familia descubra, que te dedicas al mundillo de la pornografía, o que de un pronto a otro, te des cuenta que usas sustancias psicotrópicas, tienes de una enfermedad venérea, o SIDA.
“He was known for the exceptional length of your penis, considered the longest in the porn industry, although accurate measurements are still unknown”
The Dirk Diggler Story es un cortometraje documental, escrito, dirigido, y producido por Paul Thomas Anderson, en el año de 1988.
Protagonizado por Michael Stein, Robert Ridgely, Eddie Delcore, Rusty Schwimmer, entre otros.
The Dirk Diggler Story es la primera película de Paul Thomas Anderson, realizada con sólo 17 años.
Se trata de un “falso documental satírico”, de 30 minutos de duración, que fue el precedente del segundo largometraje del realizador:
“Boogie Nights” (1997)
Anderson, se inspira libremente, en la figura del actor porno John Holmes, para crear a Dirk Diggler, una leyenda del porno de finales de los 70, y primeros 80, todo gira en tono satírico, y sigue de cerca, la vida de la estrella del cine para adultos.
The Dirk Diggler Story sorprendió ante todo, por su despliegue formal, su cuidada composición visual, y una ajustada reconstrucción de época.
Anderson consigue, que el magro presupuesto juegue a su favor, creando un falso documental, con la misma apariencia, o similar sentido del realismo, que marcan la pornografía al uso.
Además, ya asoman de algún modo su humor, su ironía, y su habilidad persuasiva característica; pero nada es suficiente, en comparación con la odisea de la marginalidad de “Boogie Nights” en 1997.
The Dirk Diggler Story se rodó con una cámara de vídeo, y una cámara estable, proporcionado por el padre de Anderson.
Algunas escenas, fueron rodadas en un motel.
Anderson recaudó dinero para The Dirk Diggler Story, limpiando jaulas en una tienda de mascotas, y utiliza el documental sobre John Holmes, como un modelo para The Dirk Diggler Story.
Anderson trabajó a partir de una lista de tomas, y quería que los actores sean serios, ya que los personajes tomaron su trabajo en serio.
Anderson editó The Dirk Diggler Story utilizando 2 videograbadoras.
Por otra parte, la épica sentimental que proponía “Boogie Nights”, es una suerte de homenaje al cine pornográfico, fugazmente notorio de los años 70, y fue montada a menor escala, en esta oscura cinta de sólo 30 minutos.
The Dirk Diggler Story, relata exclusivamente, la vida de su protagonista, su ascenso y su caída, por medio de entrevistas con quienes fueron sus colaboradores más cercanos, aquellos que protagonizarían sus propias historias afluentes en la versión posterior.
Dirk Diggler (Michael Stein - Steven Samuel Adams) nació como Steven Samuel Adams, el 15 de abril 1961, a las afueras de Saint Paul, Minnesota.
Sus padres eran un trabajador de la construcción, y propietario de una tienda, que asistía a la iglesia todos los domingos, y creía en Dios.
Buscando una carrera como modelo masculino, Diggler abandonó la escuela a los 16 años, y se fue de la casa.
Fue descubierto en un puesto de falafel por Jack Horner (Robert Ridgely)
Diggler encontró con un amigo en Reed Rothchild (Eddie Delcore), a través de Horner en 1979, mientras trabajaba en una película.
Horner, introdujo lentamente Diggler en el negocio, hasta que Diggler se hizo notar en la industria.
Diggler se convirtió en un modelo prominente, y comenzó a aparecer en películas pornográficas, después de lo cual, su carrera despegó.
Tuvo los éxitos de crítica y taquilla, le llevaron a la fama.
Los éxitos y la publicidad, le colmaron de fama y dinero, lo que llevó Diggler al mundo de las drogas.
Con la gran cantidad de dinero que Diggler estaba haciendo, era capaz de soportar tanto las sus adicciones, como las de Rothchild, quien fue un amigo muy cercano, casi íntimo.
Las drogas, eventualmente causaron una ruptura entre Diggler y Horner, ya que  Diggler estaba teniendo problemas con la actuación en el set.
Después de la desintegración y separación de Horner, Diggler trató de hacer una película por sí mismo, pero nunca se completó.
Luego, intentó una carrera musical, que tuvo éxito, pero le llevó más profundamente en las drogas, debido a la cantidad de dinero que él estaba haciendo.
A continuación, intervino en un programa de televisión, que fue un fracaso, tanto de crítica, como comercialmente.
Habiendo fracasado, y sin trabajo, Diggler regresó a la industria del porno, teniendo papeles en películas homosexuales de bajo presupuesto, para ayudar a mantener su hábito.
El 17 de julio de 1981, durante el rodaje de una película, Diggler murió de una sobredosis de drogas...
Desde su primer corto, y acercamiento a la industria, The Dirk Diggler Story ha demostrado un interés inaudito, en una década de escasa incorrección política, los años 90, por los asuntos más escabrosos del mismo medio que le dio de comer:
La vida pecaminosa, insensible, o poco envidiable de seres venidos a menos, fracasados, o idiotizados a causa del fasto audiovisual.
Anderson, concibió The Dirk Diggler Story, cuando tenía 17 años, estando todavía en la Montclair College Preparatory School.
Por lo que Anderson, llamó a su amigo Michael Stein, diciéndole que fuera a una reunión para la producción, y le dijo a Stein su idea:
“John Holmes”
A Stein le encantó la idea, y fue elegido para interpretar el papel de Dirk Diggler; tanto que él seleccionó su propio guardarropa.
Stein mostró Anderson, un video de su amigo Eddie Dalcour, que era esculturista físico profesional, que Anderson quería, y lo eligió para el papel de Reed Rothchild.
El padre de Anderson narra The Dirk Diggler Story, y Robert Ridgely, un amigo del padre de Anderson, interpretó el papel de Jack Horner.
Como dato, The Dirk Diggler Story fue ampliada en 1997, en la película “Boogie Nights” con una serie de escenas que aparecen, casi literalmente, en las 2 películas.
Con 2 actores que tenían papeles en ambas películas:
En “Boogie Nights”, Robert Ridgely desempeñó el papel del Coronel, un financiero de la pornografía, y Michael Stein, tenía un cameo como un cliente en la tienda de música.
Las principales diferencias entre The Dirk Diggler Story y “Boogie Nights” son las  narrativas y las formas al estilo antiguo.
Diggler en el porno gay en la primera película, está en contra de la prostitución, en la segunda, Diggler muere a causa de una sobredosis, en comparación con su feliz retorno a sus antiguos roles, y estilo de vida en “Boogie Nights”
“You Got the Touch”
¿Tanto interés en un pene?
No es uno cualquiera, su poseedor fue John Holmes, alias Johnny Wadd, alias Dirk Diggler en la película que catapultó su figura a la fama, “Boogie Nights” en 1997, de Paul Thomas Anderson
Al respecto, Gail Dines, profesora y doctora en sociología, y estudios de la mujer en la Universidad de Wheelock en Boston, además de una conocida activista por la igualdad de sexos, y autora de “Pornland: Cómo El Porno Ha Secuestrado Nuestra Sexualidad” y Robert Jensen, profesor en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Texas en Austin, autor de “Correrse: La Pornografía Y El Fin De La Masculinidad”, son miembros fundadores de “Stop Porn Culture”
La evaluación de los efectos de los medios de comunicación, nunca es fácil, pero las preguntas importantes acerca de la pornografía, son obvias:
¿Qué ocurre cuando una cultura está saturada de imágenes sexuales explícitas, cuando se erotiza la dominación masculina, y la subordinación femenina.
Cuando esas imágenes, son cada vez más crueles y degradantes para las mujeres, y cada vez más racistas.
Cuando la pornografía se convierte en la educación sexual de facto para la mayoría de los varones, y un número cada vez mayor de niños?
Estas tendencias perturbadoras, no se aplican a toda la pornografía; pues hay muchas variedades, hechas por pequeños productores, pero la industria del porno alrededor de Los Angeles, es la dominante, y da forma a las ideas culturales acerca de la sexualidad, las relaciones, y la intimidad.
Al igual que la industria de alimentos, da forma a lo que comemos, y la industria de la moda a cómo nos vestimos, la industria del sexo, da forma a la manera en que pensamos sobre el sexo.
Cualquier persona que considere el porno, una diversión inofensiva, debería hablar con terapeutas de pareja, y abogados de divorcios.
Esta fuente dominante de la pornografía, tiene algunos temas recurrentes.
El estudio más extenso realizado en la última década, ha confirmado que la mayoría de las escenas de 50 películas porno, contienen abuso físico y verbal hacia las intérpretes femeninas.
La agresión física, incluyendo nalgadas, bofetada a mano abierta, y náuseas, se produjo en el 88% de las escenas, acompañado de expresiones de agresión verbal, por lo general hombres, llamando con nombres despectivos a las mujeres.
Las experiencias individuales como espectadores de pornografía difieren, y muchos hombres y algunas mujeres reportan experiencias placenteras.
Pero hay patrones claros, después de más de 30 años de investigación académica, sobre los efectos de la pornografía.
En las parejas heterosexuales, muchos hombres que habitualmente utilizan la pornografía, a menudo abandonan el sexo real con sus parejas femeninas, y muchas veces, demandan actos sexuales que son incómodos, dolorosos, o degradantes para la mujer, o bien, en la inclusión de otra persona...
Las mujeres, en estas relaciones heterosexuales, afirman que ambos comportamientos, pueden destruir las relaciones, y los hombres a veces, informan de que son conscientes de los daños, pero no puede romper con el hábito.
Aunque hay escasa investigación sobre los actores y actrices, la evidencia anecdótica sugiere, que es un negocio duro para las mujeres.
La industria muestra a actrices de alto perfil, y con una vida de glamour, pero los productores y directores que se han entrevistado, dijeron con franqueza, que la industria “mastica y escupe” mujeres.
De acuerdo con La Fundación Médica encargada del cuidado de la salud de la Industria del Porno, que proporcionó pruebas y atención de salud, para los actores en Los Ángeles, hasta que se cerró el año pasado, las intérpretes femeninas están en riesgo de lesiones y enfermedades.
El fundador del grupo, dijo en una ocasión, que la carrera media de estas mujeres es de “6 meses a 3 años”, tras lo cual, se debe hacer frente a una variedad de problemas físicos y psicológicos.
Y es que la pornografía, es la industrialización y mercantilización de las relaciones sexuales, y como todas las grandes industrias, su producto es genérico, vulgar, y plastificado.
Estas imágenes, suelen robar al sexo su creatividad, la alegría, y la intimidad, son profundamente alienantes.
Las actrices, los consumidores, y nuestra cultura, merecen algo mejor.

“Everyone has one special thing”



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