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Analista Cinematográfico y de Música Clásica.

domingo, 9 de abril de 2017

The Importance of Being Earnest

“I hate to seem inquisitive, but would you kindly inform me who I am?”

Oscar Fingal O'Flahertie Wills Wilde, fue un escritor, poeta y dramaturgo de origen irlandés, considerado uno de los dramaturgos más destacados del Londres victoriano tardío; además fue una celebridad de la época, debido a su gran y aguzado ingenio.
Hoy en día, Wilde es recordado por sus epigramas, sus obras de teatro, y la tragedia de su encarcelamiento, seguida de su temprana muerte.
Y es que Oscar Wilde debe de ser uno de los escritores más divertidos de todos los tiempos.
Lo era hace 100 años, erigiéndose como un escritor moderno, y no lo es menos hoy en día, como tampoco su modernidad.
En realidad, se le consideraría un “eterno moderno”
La frescura de su ingenio y visión, sigue impresionando; y es absolutamente sugerente el hecho de que tras la rutilante superficie que describe, se oculte una enorme humanidad.
Fiel a las paradojas de las que es un maestro, Wilde no se muestra más penetrante ni profundo que cuando quiere ser ligero.
Y aquí tenemos una historia que es, como el mismo Wilde la describió, “una delicada burbuja de fantasía”
El saber hacer del autor, parece conferirle una ligereza pareja al aire, sin prejuicio de que mientras tanto desafíe nuestras suspicacias, y censure nuestra intolerancia.
La obra, “The Importance of Being Earnest”, escrita en 1895, con un subtítulo clarificador:
“A Trivial Comedy for Serious People”, es un gran juego de acciones, lenguaje y modismos, que aprovecha los dobles sentidos de las palabras y las significaciones sociales de los términos.
La puesta fue todo un éxito, que se vio empañado por el escándalo propio de una sociedad puritana y cruel, deseosa de ver caer al hombre que se había atrevido a cuestionar las bases y los principios de esa misma sociedad.
Se estrenó por primera vez en el 14 de febrero en el St. James' Theatre de Londres, 3 meses antes de que Wilde fuera condenado a prisión por indecencia grave.
Era una época donde muchos autores abordaban los serios problemas sociales y políticos, Wilde trata superficialmente sobre la nada en absoluto, pues “se niega a jugar el juego” de otros dramaturgos de la época, como por ejemplo Bernard Shaw, que usó sus personajes para atraer audiencias a ideales más grandiosos.
Pero con atención, la obra de Wilde se burla repetidamente de las tradiciones victorianas y las costumbres sociales, el matrimonio y la búsqueda del amor en particular.
Y es que en La Época Victoriana, se consideraba que la seriedad era el valor sobresaliente de la sociedad, originada en los intentos religiosos de reformar a las clases bajas, y se extendió a las altas durante todo el siglo.
El mismo título de la obra, con su paradoja burlona, “las personas serias lo son porque no ven comedias triviales”, Wilde juega con esta igualdad fónica, en la que se burla de la frivolidad de la sociedad victoriana.
Por lo que “The Importance of Being Earnest” tocó muchos temas que Wilde había estado construyendo desde la década de 1880:
La languidez de las poses estéticas, estaban bien establecidas, y Wilde lo toma como punto de partida para los 2 protagonistas.
Mientras en “Salomé”, era un esposo ideal, y en “The Picture of Dorian Gray” se habían acostumbrado a hacer algo más serio, The Importance of Being Earnest está representado por el antojo de uno de los protagonistas por los sándwiches de pepino….
Wilde dijo que el tema de la obra eran sobre “cosas triviales en la vida, tratadas muy seriamente, y todas las cosas serias de la vida, tratadas con una trivialidad sincera y estudiada”, lo que la hace una comedia de farsas, en la que los protagonistas mantienen personajes ficticios para escapar de las obligaciones sociales onerosas.
Trabajando dentro de las convenciones sociales del Londres victoriano tardío, los temas principales de la obra son la banalidad con la que se trata a instituciones tan serio como el matrimonio, y la sátira como resultado de formas de victoria; y también trata sobre las costumbres, todo ello en forma de comedia “muy seria”
La obra está dividida en 3 actos, dependiendo de la edición, e inspirada en el libro “Engaged” de William Schwenck Gilbert.
Ubicada en la Inglaterra de La Época Victoriana, la trama se desarrolla alrededor del protagonista, John/Jack, y Ernest, su hermano ficticio, ambientada en “el presente”, es decir, 1895.
El Acto I tiene lugar en el apartamento de Algernon Moncrieff, en Half Moon Street, W.; el Acto II, en el jardín de la casa Manor, en Woolton; y el Acto III en la habitación de huéspedes en Manor House, también en Woolton.
La traducción literal del título de la obra, sería “La importancia de ser serio”
El título en inglés, tiene un doble sentido que se pierde en la traducción, ya que el nombre “Ernest” y la palabra “earnest” como “serio”, son homófonos, es decir suenan igual.
El título, bien pudo haber sido traducido al castellano como “La importancia de llamarse Franco”, o “La importancia de llamarse Honesto”, nombre derivado del latín, cuya traducción sería “noble”; o bien “La importancia de que te llamen Honesto”, en un intento de mantener el paralelismo del término “being”, para referirse a nombre de persona y cualidad.
Es importante destacar, que usar “ser” en lugar de “llamarse”, es más apropiado en la traducción al español, pues ambas palabras en el título, “Franco” u “Honesto”, son nombres propios, resultando en una obviedad agregar el “llamarse”
En cambio, “ser” pone en evidencia el juego de palabras homófonas, intención que existe en el título del libro en su idioma original.
Por tanto, es importante tomar ese dato para las traducciones en las adaptaciones diferentes al inglés.
Por otro lado, las obras anteriores de Wilde, lo habían encumbrado en la cima del éxito, por lo que no se esperaba algo nuevo del dramaturgo.
En aquel entonces, la prensa era feroz en su búsqueda de nuevos personajes y argumentos, prestando gran atención a los detalles.
Para combatirla, Wilde bautizó la obra bajo el título de “Lady Lancing”, y usó nombres de pueblos costeros para los personajes principales, y la ubicación de la obra, el apellido del protagonista, Worthing, está tomado de la ciudad donde Wilde residía cuando escribió la obra.
Wilde, utilizó la farsa humorística y diálogos ingeniosos, para criticar el sistema de clases, las costumbres y la hipocresía de la sociedad británica de su tiempo.
Por ejemplo, “Bunburying”, es una estratagema utilizada por personas que necesitan una excusa para evitar obligaciones sociales en su vida cotidiana.
La palabra “bunburying”, aparece por primera vez en El Acto I, cuando Algernon explica que inventó a un amigo ficticio, un inválido crónico llamado “Bunbury”, para tener una excusa para salir de los eventos a los que no desea asistir, particularmente con su tía.
Por lo que Algernon y Jack, usan este método para visitar secretamente a sus amantes, Cecily y Gwendolen.
Como dato, un número de teorías, también se han presentado para explicar la derivación de “Bunbury”, y “Bunburying”, que se utilizan en la obra para implicar una doble vida secreta…
¿Acaso obedece también para referirse a la homosexualidad, del mismo Wilde, y de Algy y Jack?
En definitiva, la trama de esta divertida comedia de sociedad, lleva al lector, o al espectador, a situarse ante una historia plena de equívocos, de enredos, de identidades erróneas.
Pero esta característica jocosa del texto de Wilde, no impide que se desprenda de la misma, una sátira ácida que apunta al corazón, al epicentro, de la hipocresía social.
De la honestidad y la seriedad como virtudes, se habla continuamente a lo largo de la obra; de la honestidad para con uno mismo, e incluso para el prójimo, también.
Es una divertida comedia de enredo, que ahonda en la necesidad, en la sociedad victoriana de entonces, pero también en la sociedad actual, de mantener una doble vida:
“Es necesario llamarnos Jack y ser formales y correctos conforme a lo que se espera de nosotros, pero también, en ocasiones, es necesario llamarse Ernesto para poder sobrevivir”
The Importance of Being Earnest fue la última comedia que escribió Wilde, y está considerada uno de sus mejores trabajos; pues adelantada para su tiempo, aborda los temas de la identidad y de la injusticia social con gran valentía.
Pese a que la obra ya se llevó a las pantallas, por primera vez hace más de 50 años, con resultados sobresalientes en muchos aspectos, las versiones cinematográficas no se separan de sus raíces teatrales.
“I do not approve of anything that tampers with natural ignorance”
The Importance of Being Earnest es una comedia del año 2002, escrita y dirigida por Oliver Parker.
Protagonizada por Rupert Everett, Reese Witherspoon, Colin Firth, Judi Dench, Frances O'Connor, Anna Massey, Edward Fox, Tom Wilkinson, entre otros.
El guión se basada en la obra de teatro “The Importance of Being Earnest, A Trivial Comedy for Serious People” (1895) de Oscar Wilde; el cual incorporó parte del material original de Wilde cortado durante la preparación de la producción original; y es una mordaz sátira de la superficialidad de las clases altas.
Rodada en Inglaterra, la acción tiene lugar en 1895, y gira alrededor de John “Jack” Worthing/Ernest (Colin Firth), que tiene una doble vida:
Por un lado, tiene una vida modélica y respetable en el campo junto a Cecily Cardew (Reese Witherspoon); y por otro, vive otra muy distinta en Londres, donde es un extravagante hombre al que le gusta llamar la atención junto a su amigo Algernon “Algy” Moncrieff (Rupert Everett)
Sin embargo, el objetivo de su último viaje a Londres, es proponer matrimonio a Gwendolen Fairfax (Frances O'Connor), la prima de Algy.
La chica acepta la propuesta, pero su madre, la temible Lady Bracknell (Judi Dench), que tiene otros planes para su hija; y averigua que Jack, siendo un bebé, fue hallado en una bolsa abandonada en La Estación Victoria.
Algy, aprovechando la preocupante situación de su amigo, visita a Cecily…
Cuando se presenta como “Ernest”, descubre encantado que la chica hace tiempo que sueña con casarse con el hermano errante.
Pero, cuando Jack regresa con la noticia de que su hermano ha muerto, las cosas empiezan a complicarse.
The Importance of Being Earnest es un film de diálogos o teatro filmado, pero con una elegancia y tratamiento del humor muy conseguido, alejado de otros intentos vanos por acercarse a Wilde.
Aquí, el director Oliver Parker ha conseguido que su adaptación sea un poco más fiel al texto original de Wilde; pero sin demasiadas pretensiones, y que puede resultar interesante, al menos para los que no hayan leído el libro.
“Everybody loves Ernest...
But nobody's quite sure who he really is”
Más de un siglo después de su óbito, el ingenio y la sabiduría de Oscar Wilde sigue siendo tan relevante como siempre, tal y como el propio Oliver Parker percibió en 1999, mientras preparaba su reconocida producción de otra comedia de Wilde, “An Ideal Husband”:
“Estaba absolutamente entusiasmado con la sensación de contemporaneidad que transpira el trabajo de Wilde.
Transcurrido un siglo, su humor no se ha eclipsado en absoluto; y su ingenio sigue manteniendo la chispa”
Una conversación entre Harvey Weinstein, Oliver Parker, y el productor, Barnaby Thompson, que tuvo lugar en la premiare de EEUU de la película, trajo a colación la posibilidad de abordar The Importance of Being Earnest, la última y acaso más famosa pieza de Wilde.
Según expresa Barnaby:
“Parecía lógico que fuera el siguiente paso a dar, tras el éxito de “An Ideal Husband”
La última vez que la pieza se llevó a la pantalla, fue en 1952, bajo la dirección de Sir Anthony Asquith, siendo una adaptación memorable, aunque más bien teatral.
Consciente de que se establecerían comparaciones con el trabajo de Asquith, Parker decidió elaborar un estilo visual completamente nuevo y propio:
“Me gustaba la idea de darle otro aire, con un enfoque cinematográfico más moderno.
Me parecía una buena oportunidad llevar la obra hacia algo con mayor dimensión.
Cuando estaba adaptando el guión, era muy importante para mí, mantenerme fiel al texto de Wilde, al tiempo que intentaba conferirle la mayor naturalidad posible”, dijo el director.
El aspecto más crucial de la producción, sería el guión, que el propio Parker escribió.
Bien sujeto a la famosa versión de 3 actos que constituye la pieza, Parker también se sumergió en la versión de 4 actos, que Wilde escribió primero, muy poco representada, y que luego el autor revisó, y desechó como “oficial”
Pese a que el director deseaba dar alas a la pieza, no debería entenderse con ello que se haya tomado muchas más libertades con la obra de Wilde.
El principal objetivo de Oliver, era dar aire a la obra, hacerla cinematográfica y visual.
Y es que las obras de Wilde se basan únicamente en la genialidad de sus diálogos, que lo son mucho; generalmente la acción brilla por su ausencia, y los personajes no soportan grandes tensiones dramáticas, y si lo hacen, es bajo una espesa capa de cinismo inglés.
En esta presentación de Oliver Parker, Jack Worthing, tiene un secreto...
Por un lado, disfruta de una vida tranquila y respetable en el campo, donde ejerce como protector de la bellísima y fabulosamente rica, Cecily Cardew.
Pero, por otro, cuando necesita de mayor aliciente, Jack se escapa a Londres, donde asume la guisa del caprichoso Ernest Worthing, su imaginario hermano.
Ernest, es un hombre disoluto, con gran preferencia por la vida extravagante, extremo que comparte con su íntimo amigo, Algy Moncrieff.
Sin embargo, el objetivo de la última excursión de Jack, es proponer en matrimonio a la prima de Algy, Gwendolen.
Gwendolen, está convencida de que su destino es casarse con un hombre que se llama “Ernest”; e ignorante de la auténtica identidad de Jack, acepta de buen grado la oferta.
No obstante, la madre de Gwendolen, la temida Lady Bracknell, tiene otros planes para su hija.
Cuando pregunta a Jack por sus referencias sociales, descubre la verdad:
Que fue hallado, cuando era un bebé, en un bolso abandonado en La Estación Victoria, por lo que le niega su consentimiento.
Jack, se ve ahora obligado a deshacerse de Ernest, y a encontrar alguna evidencia de su abolengo, si es que pretende alguna vez casarse con Gwendolen…
Mientras tanto, Algy se aprovecha de la preocupante situación de su amigo, y decide visitar a su adorada Cecily.
Cuando se presenta a sí mismo como “Ernest”, descubre encantado, que Cecily lleva tiempo abrigando sus propias fantasías acerca de casarse con el hermano errante, por su nombre “Ernest”
Se produce el flechazo, y al instante deciden casarse.
Pero cuando Jack regresa al campo, con la noticia de que su hermano ha fallecido, las cosas empiezan a complicarse seriamente.
Añádase a esto un par de acreedores que se presentan para llevarse a Algy a prisión, una Gwendolen ausente, y una Lady Bracknell furiosa, y se hace evidente que los 2 amigos van a tener que dar muchas explicaciones.
Sin embargo, hay una sorpresa a la vuelta de la esquina, una que va a condicionar por igual a cada uno de ellos, y que revelará, de una vez por todas, “la importancia de ser honesto”
La dirección de Parker se hace notar, pues es la 3ª adaptación teatral de su director en su filmografía; no obstante, el teatro de Wilde es teatro de salón, porque la obra tiende a transcurrir en dicha lugar, así que no es necesaria demasiada parafernalia para captar a la perfección el espíritu de la misma.
La puesta en escena, es poco arriesgada también, pues recrea con fidelidad La Época Victoriana, tanto en trajes y decorados, como en aspectos más sutiles.
Sus personajes, cuando tienen que imaginarse cosas, lo hacen a la manera de los prerrafaelitas, que aunque un poco posteriores a Wilde, encajan en la película y en las ensoñaciones del personaje de Cecily, por ejemplo, como anillo al dedo.
Por ello, The Importance of Being Earnest se sitúa entre la realidad y la fantasía, y la principal innovación de Parker, es ofrecer al público una mirada a la vida interior de los personajes.
Por ejemplo, vemos que El Dr. Chasuble (Tom Wilkinson), el capellán de la parroquia que adora a Miss Prism (Anna Massey) en secreto, imagina a ésta como una provocativa modelo de pintor, que posa sugestivamente con un racimo de uvas…
De modo más explícito, Cecily, algo aburrida, se ve a sí misma como una doncella en apuros, y sueña despierta con un arrojado caballero de brillante armadura, dispuesto a todo por rescatarla.
Sólo la elección de un buen casting, como es el caso, Colin Firth y Rupert Everett, repitiendo en una obra de Wilde, hacen gala de su cuna británica, y levantan las barbillas y arquean las cejas más que nadie.
Mientras Reese Witherspoon, parece que ahora le ha dado por el romanticismo inglés, que es estadounidense, lo intenta, pero al fin y al cabo, siendo capaz de captar la candidez de su personaje.
Cierran el reparto:
Una inglesa exagerada como solo lo puede hacer Judi Dench; Tom Wilkinson y Anna Massey, que saben sacar todo el partido que actores con sus tablas pueden sacarle a secundarios tan lucidos como los de Wilde.
Los personajes aquí, se parecen a los descritos en el texto de Wilde, salvo algunas excepciones, por ejemplo:
El personaje de Jack en la película, indica que tiene 35 años, mientras que el de Wilde, tiene 29.
Quizás Parker realizase dicho cambio, porque la edad de 35 se ajusta más a la edad real de Colin Firth, actor que interpreta al personaje de Jack.
Como historia de identidades equívocas, y de revelaciones increíbles, la obra evidencia su intención de hundir sus raíces en la comedia de La Restauración y en Shakespeare; sin embargo, lo que intriga particularmente, es su concreta vinculación con “El Sueño de una Noche de Verano” de Shakespeare.
En ambas historias, aparecen amantes que huyen de los rigores de la ciudad.
En Shakespeare, los protagonistas se adentran en los bosques; mientras que aquí, el campo es una tierra donde todo parece posible, donde el amor, ese gran transformador, anda suelto.
Desarrollando esto, el director verte un poco de luz sobre los miedos y las fantasías de los personajes.
“Me encanta la posibilidad de aludir a la histeria que hierve tras algunos de esos victorianos reprimidos, de evidenciar las extrañas pasiones que empujan a las mujeres a insistir en que su amante ha de llevar cierto nombre cristiano”, dijo el director.
La trama, aunque con poca sustancia y altamente previsible, está repleta de personajes extravagantes, y de un humor finísimo, atención a modélico acento inglés, en el argot y en los tonos, por lo que de entrada, no es difícil entrar en el juego; pues se requiere dominio del idioma para sacarle más jugo, que se pierde en los doblajes.
Pero el toque trágico original de los personajes de Wilde, cuyos pesares y conflictos hacen funcionar a una trama aparentemente ligera, desaparece.
Los personajes, parecen meras marionetas presas de los líos en los que ellos mismos se han envuelto, y la crítica original queda diluida.
A mayores de incluir ciertas cosas, y modificar otras, sin duda con el principal objetivo de alargar ligeramente la obra, tenemos por ejemplo:
Al inicio, los personajes de Jack y Algernon, no se conocen en los apartamentos de Jack, sino en un club nocturno.
Gran parte del diálogo, permanece intacto, incluso la discusión sobre el paquete de tabaco, el “bunburismo” y la oferta de negocios de Jack; pero el escenario en la película es distinto, y la escena es más corta, dejando a la audiencia preguntándose:
¿Qué es el “bunburismo”?
Una adaptación directa a la pantalla, sería posiblemente más corta, y sustanciosa, a la vez que directa.
Se nota también, la mutilación de parte de la carga política de la obra, pues Wilde tenía por costumbre entre chiste y chiste, torpedear los valores de la sociedad en la que se movía, y de la que era “El Rey”, y que él consideraba inapropiados.
Así, la visión tremendamente liberal, defendía cosas como la igualdad del hombre y la mujer, que Wilde defendía en sus obras a través de sus decadentes e irónicos personajes, aquí simplemente se queda en un chiste seguido de otro, dejando sólo la lectura moral, que al fin y al cabo, parece ser la central de la obra.
Realmente, The Importance of Being Earnest es una película algo complicada de entender en un principio, y que finalmente ni siquiera el ser “Ernest” es lo que realmente importa, que como ya comentamos, se acomodó la fónica del título real.
Pero lo divertido e interesante de esta comedia romántica, es como una misma persona, juego de esta manera con una doble identidad totalmente distinta, y el problema que le puede producir.
“The good ended happily, and the bad unhappily.
That is what fiction means”
Toda la obra de Oscar Wilde es absolutamente brillante, y ante todo, “The Importance of Being Earnest” es la gran obra de teatro por antonomasia.
Ahí radica el problema de las adaptaciones cinematográficas y en otros idiomas, porque es muy difícil lograr que sea fiel a los principios de la obra original.
Porque a estas alturas, puede resultar una osadía criticar la obra de Wilde, pero en especial, este homenaje a la imagen de “Ernest”, es excesivamente exagerada y costumbrista, con muchas vueltas de tuerca que giran hasta formar una trama candente, álgida, y llena de entretenimiento.
No obstante, hay que tomar en cuenta que la exitosa noche inaugural de la obra teatral, marcó el clímax de la carrera de Wilde, pero también anunció su caída; pues El Marqués de Queensberry, cuyo hijo, Lord Alfred Douglas, era amante de Wilde; planeó presentar al escritor con un ramo de verduras podridas e interrumpir el espectáculo.
Wilde, fue informado, y Queensberry se le negó la admisión.
Poco después, su pelea llegó a un clímax en La Corte, donde la vida homosexual de Wilde fue revelada al público victoriano, y finalmente fue condenado a prisión.
Su notoriedad, hizo que la obra, a pesar de su éxito temprano, fuera cerrada después de 86 actuaciones.
Después de su liberación de prisión, Wilde publicó la obra del exilio en París, pero no escribió más trabajos cómicos o dramáticos.
Esa es la importancia de ser Wilde.

“Do you mean you couldn't love me if I had a different name?”



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