Il Tabarro
Terminando de ver “Il Tabarro” (1918), drama de I acto con música de Giacomo Puccini y libreto en italiano de Giuseppe Adami, basado en la obra teatral de Didier Gold, “La Houppelande” (1910) traducido como “la hopalanda” era una vestidura grande y pomposa, en especial la que vestían antiguamente los estudiantes universitarios; siendo la primera obra que compuso Puccini de las 3 óperas, junto a “Suor Angelica” y “Gianni Schicchi”, que conforman “Il Trittico”; donde cada una es una alegoría de una de las partes de “La Divina Comedia” de Dante Alighieri; por tanto, “Il Tabarro” o “La Capa”, corresponde a “El Infierno” Lamentablemente, esta es una de las óperas menos apreciadas de Puccini.
La acción se desarrolla en una barcaza a orillas del Sena, en París, en 1910; donde una pareja afronta sus sentimientos tras la pérdida de su hijo, al recordar cómo los 3 entraban bajo la capa del título; al tiempo que la mujer busca el amor, y el hombre se ahoga en las penas…
Todo ello mostrado en momentos nocturnos, siniestros, y psicológicamente cargados; que la hace muy profunda y melancólica, pero también llena de violencia.
Esta producción es de 1966, con Tito Gobbi, Charles Craig, John Lanigan, Eric Garrett, Marie Collier, Elisabet Bainbridge, Nicholas Curtis, Joanne Brown, entre otros; dirige Edward Downes la New Symphony Orchestra; filmado como parte de una serie de televisión llamada “Great Characters In Opera”, producido en 1966 por Patricia Foy para La BBC.
Sobre los cantantes, este es un increíble testimonio histórico de la capacidad de actuación y canto de Gobbi; su actuación barre toda la trama con su presencia vocal y escénica, con un “legato” y timbre acorde a la caracterización; pero también es maravilloso oír a La Collier, con una voz potente y controlada, que curiosamente recuerda mucho físicamente a Maria Callas; no es casual que ella fuera elegida para reemplazar a La Divina en “Tosca” cuando La Callas canceló sus presentaciones en Londres; que al igual que La Diva y la protagonista, murió joven, a los 44 años, al precipitarse al vacío desde una ventana... Sus colegas creen que fue suicidio, debido a que ella se quejaba de depresión. Una vez más, la vida imita al arte. Como obra, la ausencia intencional de melodías fáciles, de aquellas que golpean inmediatamente al oído, se compensa con una densidad extremadamente dramática y compositiva, pues Puccini trabaja principalmente en el “leitmotiv” de algunas notas, y las elabora en el nivel de sonoridad, más que en el armónico; por el contrario, es a partir de este trabajo que Puccini comienza a construir su música para grandes bloques tonales, de quietud monumental.
Como producción, este cortometraje, no dura 50 minutos, es el resultado de un largo proceso de recuperación de un registro muy valioso y raro, magistralmente leída, digitalizada y restaurada por El Laboratorio de Acústica de La Escuela de San Giorgio, con la colaboración de La Fundación Tito Gobbi en Roma; iniciativa apoyada por El Comité Regional para las celebraciones del Centenario del Nacimiento de Tito Gobbi en 2013, La Región del Véneto, La Asociación de Música Tito Gobbi, La Fundación Giorgio Cini, La Fundación Escuela San Giorgio, y con el patrocinio de La Fundación Giacomo Puccini de Lucca y El Centro de Estudios Giacomo Puccini.
En el fondo, esta es una ópera reacondicionada por primera vez, en lo formal, con una narración en inglés de Gobbi en momentos clave para hablar sobre su personaje, que lo muestra como un excelente ejemplo de verismo; un drama psicológico de la vida real, que explora las debilidades y las emociones de un matrimonio en decadencia. No es una mera fantasía, sino un trabajo de profundidad y patetismo sobre la condición humana:
La pérdida, la nostalgia, la depresión, el amor, la esperanza y la locura misma; que la hace la más oscura entre las obras de Puccini, que pivota también en la idea del paso del tiempo, encarnado metafórica de la puesta del Sol, la estación del Otoño, y sobre todo por el flujo lento e inexorable del río, alrededor del cual se desarrolla toda la historia.
Total, es una oscura reflexión sobre la vida, una libre meditación sobre la mujer y la identidad de su amante, que revela la apreciación del compositor de las ansiedades que pueden atormentar las relaciones, cuando la vejez y los sueños ahora subvertidos de la juventud, han desaparecido.
“¿Por qué, por qué ya no me amas?”
La acción se desarrolla en una barcaza a orillas del Sena, en París, en 1910; donde una pareja afronta sus sentimientos tras la pérdida de su hijo, al recordar cómo los 3 entraban bajo la capa del título; al tiempo que la mujer busca el amor, y el hombre se ahoga en las penas…
Todo ello mostrado en momentos nocturnos, siniestros, y psicológicamente cargados; que la hace muy profunda y melancólica, pero también llena de violencia.
Esta producción es de 1966, con Tito Gobbi, Charles Craig, John Lanigan, Eric Garrett, Marie Collier, Elisabet Bainbridge, Nicholas Curtis, Joanne Brown, entre otros; dirige Edward Downes la New Symphony Orchestra; filmado como parte de una serie de televisión llamada “Great Characters In Opera”, producido en 1966 por Patricia Foy para La BBC.
Sobre los cantantes, este es un increíble testimonio histórico de la capacidad de actuación y canto de Gobbi; su actuación barre toda la trama con su presencia vocal y escénica, con un “legato” y timbre acorde a la caracterización; pero también es maravilloso oír a La Collier, con una voz potente y controlada, que curiosamente recuerda mucho físicamente a Maria Callas; no es casual que ella fuera elegida para reemplazar a La Divina en “Tosca” cuando La Callas canceló sus presentaciones en Londres; que al igual que La Diva y la protagonista, murió joven, a los 44 años, al precipitarse al vacío desde una ventana... Sus colegas creen que fue suicidio, debido a que ella se quejaba de depresión. Una vez más, la vida imita al arte. Como obra, la ausencia intencional de melodías fáciles, de aquellas que golpean inmediatamente al oído, se compensa con una densidad extremadamente dramática y compositiva, pues Puccini trabaja principalmente en el “leitmotiv” de algunas notas, y las elabora en el nivel de sonoridad, más que en el armónico; por el contrario, es a partir de este trabajo que Puccini comienza a construir su música para grandes bloques tonales, de quietud monumental.
Como producción, este cortometraje, no dura 50 minutos, es el resultado de un largo proceso de recuperación de un registro muy valioso y raro, magistralmente leída, digitalizada y restaurada por El Laboratorio de Acústica de La Escuela de San Giorgio, con la colaboración de La Fundación Tito Gobbi en Roma; iniciativa apoyada por El Comité Regional para las celebraciones del Centenario del Nacimiento de Tito Gobbi en 2013, La Región del Véneto, La Asociación de Música Tito Gobbi, La Fundación Giorgio Cini, La Fundación Escuela San Giorgio, y con el patrocinio de La Fundación Giacomo Puccini de Lucca y El Centro de Estudios Giacomo Puccini.
En el fondo, esta es una ópera reacondicionada por primera vez, en lo formal, con una narración en inglés de Gobbi en momentos clave para hablar sobre su personaje, que lo muestra como un excelente ejemplo de verismo; un drama psicológico de la vida real, que explora las debilidades y las emociones de un matrimonio en decadencia. No es una mera fantasía, sino un trabajo de profundidad y patetismo sobre la condición humana:
La pérdida, la nostalgia, la depresión, el amor, la esperanza y la locura misma; que la hace la más oscura entre las obras de Puccini, que pivota también en la idea del paso del tiempo, encarnado metafórica de la puesta del Sol, la estación del Otoño, y sobre todo por el flujo lento e inexorable del río, alrededor del cual se desarrolla toda la historia.
Total, es una oscura reflexión sobre la vida, una libre meditación sobre la mujer y la identidad de su amante, que revela la apreciación del compositor de las ansiedades que pueden atormentar las relaciones, cuando la vejez y los sueños ahora subvertidos de la juventud, han desaparecido.
“¿Por qué, por qué ya no me amas?”



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