Perfectos Desconocidos
Terminando de ver “Perfectos Desconocidos” (2017) de Álex de la Iglesia con Belén Rueda, Eduard Fernández, Ernesto Alterio, Juana Acosta, Eduardo Noriega, Dafne Fernández, Pepón Nieto y Beatriz Olivares.
Comedia y fantasía española, y remake del exitoso film italiano “Perfetti Sconosciuti” (2016) de Paolo Genovese.
La historia es un estilo “El Ángel Exterminador” (1962) de Luis Buñuel disfrazado de reunión de amigos, donde 3 parejas y un amigo soltero, “conocidos todos” de toda la vida, se proponen un juego durante una noche de Eclipse de Luna de Sangre, que pondrá sobre la mesa sus peores secretos:
Leer en voz alta los mensajes y las llamadas de sus teléfonos móviles.
De esa manera saldrán a luz muchos datos ocultos. Atención a la introducción de los personajes, pues si uno es muy detallista encontrará un drama previsible, donde un cirujano plástico será puesto a prueba, una terapeuta que prevé los hechos, un matrimonio real, el de Ernesto Alterio y Juana Acosta; y otros recién casados de ficción, sin olvidarnos del único soltero… que no trajo “la novia”
Ya con eso se monta una desconcertante comedia de fantasía, que combina intriga, ironía y amarga emoción porque todos aquí somos voyeristas; en un tono desenfadado y agitado que llama seriamente a la reflexión sobre la identidad, la privacidad y la doble vida.
Pero llama la atención, que uno que se conoce, aquí 4 parejas de entre 45 y 50 años se presten para ese tipo de tonterías que les traerá consecuencias graves, pues todos tenemos mucho que esconder… al menos los que tienen teléfono móvil, que no es mi caso… y por ello, mediante el juego, se monta la fábula esperpéntica en torno a la confianza, la hipocresía y los límites de la intimidad.
Pero donde destaca es en la teatralidad de los actores, y el dinamismo de la puesta en escena única, en un espacio cerrado muy “buñuelesco” que ayuda a la sutileza, revelando a través de los planos, pequeños gestos y miradas de mucho valor para la narración, así como los silencios incómodos que dicen más que palabras y el uso adecuado de la elipsis; por tanto, es un filme coral, pero si alguno destaca es Pepón Nieto, el último que será el primero en desatar todo el enredo donde nadie saldrá bien parado.
Pero al ser un filme tan cerrado, uno no puede evitar ver los problemas en la continuidad, por ejemplo, pues Eduardo Noriega presenta una barba de días al inicio… y termina casi rasurado… eso es imperdonable; al tiempo que la fantasía viene INEXPLICADA con ese Eclipse con una Luna Roja como “mcguffin”, donde no se explica ni el selfie hasta que no se revela el HORRIPILANTE giro final, que siendo justos, el director trató muy bien a los comensales, ya que TODOS absolutamente TODOS debieron recibir su duro castigo.
Y es que la película contiene escenas realmente tensas y un mensaje siniestro, pues revela cuán complicadas pueden ser las vidas ordinarias, y cómo la tecnología ha ocupado un lugar central en la vida cotidiana, convirtiéndose en una herramienta para el engaño y la traición.
USTED que lee estas notas, tendrá varios whatsapp o chats donde “se come” a sus amigos… o bien por MSN común y corriente… esa es una realidad llena de hipocresías.
Me quedo con el lema del filme italiano original que dice: “Ognuno di noi ha 3 vite: Una pubblica, una privata e una segreta”, es decir:
“Cada uno de nosotros tiene 3 vidas:
Una pública, una privada y una secreta”
¿Cuál es la vida que mostramos a los “amigos”?
RECOMENDADA.
Comedia y fantasía española, y remake del exitoso film italiano “Perfetti Sconosciuti” (2016) de Paolo Genovese.
La historia es un estilo “El Ángel Exterminador” (1962) de Luis Buñuel disfrazado de reunión de amigos, donde 3 parejas y un amigo soltero, “conocidos todos” de toda la vida, se proponen un juego durante una noche de Eclipse de Luna de Sangre, que pondrá sobre la mesa sus peores secretos:
Leer en voz alta los mensajes y las llamadas de sus teléfonos móviles.
De esa manera saldrán a luz muchos datos ocultos. Atención a la introducción de los personajes, pues si uno es muy detallista encontrará un drama previsible, donde un cirujano plástico será puesto a prueba, una terapeuta que prevé los hechos, un matrimonio real, el de Ernesto Alterio y Juana Acosta; y otros recién casados de ficción, sin olvidarnos del único soltero… que no trajo “la novia”
Ya con eso se monta una desconcertante comedia de fantasía, que combina intriga, ironía y amarga emoción porque todos aquí somos voyeristas; en un tono desenfadado y agitado que llama seriamente a la reflexión sobre la identidad, la privacidad y la doble vida.
Pero llama la atención, que uno que se conoce, aquí 4 parejas de entre 45 y 50 años se presten para ese tipo de tonterías que les traerá consecuencias graves, pues todos tenemos mucho que esconder… al menos los que tienen teléfono móvil, que no es mi caso… y por ello, mediante el juego, se monta la fábula esperpéntica en torno a la confianza, la hipocresía y los límites de la intimidad.
Pero donde destaca es en la teatralidad de los actores, y el dinamismo de la puesta en escena única, en un espacio cerrado muy “buñuelesco” que ayuda a la sutileza, revelando a través de los planos, pequeños gestos y miradas de mucho valor para la narración, así como los silencios incómodos que dicen más que palabras y el uso adecuado de la elipsis; por tanto, es un filme coral, pero si alguno destaca es Pepón Nieto, el último que será el primero en desatar todo el enredo donde nadie saldrá bien parado.
Pero al ser un filme tan cerrado, uno no puede evitar ver los problemas en la continuidad, por ejemplo, pues Eduardo Noriega presenta una barba de días al inicio… y termina casi rasurado… eso es imperdonable; al tiempo que la fantasía viene INEXPLICADA con ese Eclipse con una Luna Roja como “mcguffin”, donde no se explica ni el selfie hasta que no se revela el HORRIPILANTE giro final, que siendo justos, el director trató muy bien a los comensales, ya que TODOS absolutamente TODOS debieron recibir su duro castigo.
Y es que la película contiene escenas realmente tensas y un mensaje siniestro, pues revela cuán complicadas pueden ser las vidas ordinarias, y cómo la tecnología ha ocupado un lugar central en la vida cotidiana, convirtiéndose en una herramienta para el engaño y la traición.
USTED que lee estas notas, tendrá varios whatsapp o chats donde “se come” a sus amigos… o bien por MSN común y corriente… esa es una realidad llena de hipocresías.
Me quedo con el lema del filme italiano original que dice: “Ognuno di noi ha 3 vite: Una pubblica, una privata e una segreta”, es decir:
“Cada uno de nosotros tiene 3 vidas:
Una pública, una privada y una secreta”
¿Cuál es la vida que mostramos a los “amigos”?
RECOMENDADA.



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