The Smiling Lieutenant
Terminando de ver “The Smiling Lieutenant” (1931) de Ernst Lubitsch con Maurice Chevalier, Claudette Colbert, Miriam Hopkins, Charlie Ruggles, George Barbier entre otros.
Comedia musical nominada al OSCAR como mejor película; basada en la opereta “Ein Walzertraum” y en la novela “Nux, der Prinzgemahl” sobre un Teniente austriaco enamorado que, en uno de sus flirteos con su enamorada, provocará un problema entre Imperios y entre 2 mujeres.
El filme es una comedia muy inocente y “bien intencionada” que ha sido tratada muy mal por el paso del tiempo, pues todo resulta muy artificial; sin embargo se destaca por los escenarios, el uso de la cámara, la música de fondo con alternancias de sonido y el silencio que permiten la adecuada actuación y desarrollo de personajes.
El filme, al ser producido en tiempo anterior al estricto Código de Producción, es muy sexual, abundante en sutilezas pícaras de doble intención, que para el más osado será una delicia por descubrir, hasta dónde llegó el realizador para “lograr pasar el censor de lo permitido, inclusive hay algo de lesbianismo...
Como dato, existe una versión francesa que fue de gran éxito en Francia, con los mismos 3 actores principales, siendo filmada al mismo tiempo que la versión en inglés, ya que el doblaje aún no se había inventado…
Del reparto, el muy femenino Maurice Chevalier hace de las suyas, tremendamente sexual pero para nada creíble como El Teniente en problemas; y las chicas en pugna:
Una fuerte Claudette Colbert, que resultó interesante verla cantar, como una mujer “de vida”, y en lo opuesto, la encorsetada Princesa interpretada por Miriam Hopkins, que es la que se revela como la verdadera protagonista, muy simpática y divertida en sus apariciones y posterior “evolución”; y George Barbier como El Rey Adolf XV, en una pequeña intervención que resultó agradable.
Como dato, la deliciosa y rítmica banda sonora muestra irónicamente el estado de ánimo de los personajes, y puede ser la primera obra del gran orquestador Conrad Salinger, cuyos magníficos arreglos sinfónicos marcaron el estilo de los musicales MGM de los años 40 y 50.
El filme peca de ser muy “naive” con algunos detalles interesantes sobre lo absurdo de la monarquía y el verdadero amor, y aquí resulta más interesante, pues “la chica equivocada se lleva el premio”
Ra-ta, ta-ta-ta, ta-ta-ta, ta...
RECOMENDADA.
Comedia musical nominada al OSCAR como mejor película; basada en la opereta “Ein Walzertraum” y en la novela “Nux, der Prinzgemahl” sobre un Teniente austriaco enamorado que, en uno de sus flirteos con su enamorada, provocará un problema entre Imperios y entre 2 mujeres.
El filme es una comedia muy inocente y “bien intencionada” que ha sido tratada muy mal por el paso del tiempo, pues todo resulta muy artificial; sin embargo se destaca por los escenarios, el uso de la cámara, la música de fondo con alternancias de sonido y el silencio que permiten la adecuada actuación y desarrollo de personajes.
El filme, al ser producido en tiempo anterior al estricto Código de Producción, es muy sexual, abundante en sutilezas pícaras de doble intención, que para el más osado será una delicia por descubrir, hasta dónde llegó el realizador para “lograr pasar el censor de lo permitido, inclusive hay algo de lesbianismo...
Como dato, existe una versión francesa que fue de gran éxito en Francia, con los mismos 3 actores principales, siendo filmada al mismo tiempo que la versión en inglés, ya que el doblaje aún no se había inventado…
Del reparto, el muy femenino Maurice Chevalier hace de las suyas, tremendamente sexual pero para nada creíble como El Teniente en problemas; y las chicas en pugna:
Una fuerte Claudette Colbert, que resultó interesante verla cantar, como una mujer “de vida”, y en lo opuesto, la encorsetada Princesa interpretada por Miriam Hopkins, que es la que se revela como la verdadera protagonista, muy simpática y divertida en sus apariciones y posterior “evolución”; y George Barbier como El Rey Adolf XV, en una pequeña intervención que resultó agradable.
Como dato, la deliciosa y rítmica banda sonora muestra irónicamente el estado de ánimo de los personajes, y puede ser la primera obra del gran orquestador Conrad Salinger, cuyos magníficos arreglos sinfónicos marcaron el estilo de los musicales MGM de los años 40 y 50.
El filme peca de ser muy “naive” con algunos detalles interesantes sobre lo absurdo de la monarquía y el verdadero amor, y aquí resulta más interesante, pues “la chica equivocada se lleva el premio”
Ra-ta, ta-ta-ta, ta-ta-ta, ta...
RECOMENDADA.



Comentarios
Publicar un comentario