Fulboy
Terminando de ver “Fulboy” (2015) de Martín Farina con Tomás Farina, Jorge Luis Medina, Gonzalo Peralta, Facundo Talín, Cristian Vergara, entre otros.
Documental argentino que desgrana los mitos que giran alrededor de algunos futbolistas del Atlético Platense; ofreciendo una mirada sin censura, sobre cómo ellos se comportan durante su tiempo fuera de la cancha; en la intimidad de la concentración, previa a los partidos.
Allí conocemos una faceta absolutamente oculta del pensamiento y la sensibilidad de estos jugadores, que lejos de reproducir el relato televisivo, que los hegemoniza y estigmatiza, los sumerge en las profundidades de la mente y las contradicciones humanas.
Entre ellos destacan Facundo Talín, y el recientemente fallecido a causa de leucemia, a los 36 años, Gonzalo Peralta.
“Fulboy” cumple su cometido, de espiar la cotidianidad de un equipo de fútbol, y de mostrar aquello que no se ve, el misterio que se oculta en el vestuario, en el hotel de la concentración que se vuelve “una cárcel” donde no se tiene nada que hacer, y se quiere salir.
Aunque tras el visionado, una sinopsis más apropiada que la propuesta por el realizador, sería la voz “en off” que muestra jugadores platicando, hablando por teléfono, cortándose el cabello, bañándose, recibiendo masajes, recibiendo y contestando mensajes en su celular, volviendo hablar por teléfono, tomas de penes, más jugadores recibiendo llamadas, jugadores nadando en piscinas, jugadores durmiendo, más tomas de penes, encuadres de nalgas, más penes, más charlas, inaudibles por cierto; más cortes de pelo...
Si bien, el documental tiene planos al detalle, casi quirúrgicos de la piel del futbolista, no la hace una película de temática gay, y si aparece en esa categoría en varios portales, sería por fines mas-turbatorios; pues el interés gay, o mejor dicho, homoerótico, es mostrar las diversas facetas íntimas de los hombres, y la mucha homoafectividad entre ellos, que surge inocentemente por la práctica de este deporte.
El objetivo del director es el cuerpo en reposo, distendido de verdad, en lugares íntimos y de esparcimiento; dejando fuera al deporte mismo, pues no vemos ni partidos, ni entrenamientos; y si no se hablara de fútbol, el documental sería referido a cualquier deporte.
Aquí, el futbolista se muestra en bolas, literalmente en las duchas, en juegos de manos infantiles en las habitaciones con sus pares, discusiones sobre los números para pelear un contrato, o encontrar un nuevo club; confesiones a la cámara, acerca de los prejuicios que hay sobre la profesión futbolera, etc.
Pero técnicamente hablando, el documental tiene varios y serios problemas, especialmente de sonido, pues no se captan los diálogos, más por tratarse del “argentinismo”, y los problemas de dicción de algunos de sus protagonistas, haciendo difícil entender ciertos pasajes, así como escuchar muchos golpes mientras hay conversaciones.
Otro dato, es que nunca nos enteramos, en qué categoría juegan, qué se están jugando en ese momento, a qué entidad pertenecen, etc., o tal vez sí lo mencionan en algún momento, pero el audio es tan malo, que yo no se puede registrar.
Por otro lado, tenemos demasiados momentos de relleno, con gente que no pertenece al Atlético Platense, como empleados de limpieza de habitaciones y demás, que añaden metraje a algo que ya de por si se hace un poco pesado.
Podría decirse, que lo único que se ve de una manera cruda pero clara, es el impulso homosexual del que sostiene la cámara, y su obsesión por las protuberancias y el fetichismo.
Aquí no hay más guión que el monólogo desganado del narrador, y de una inutilidad y autojustificación pésima; y lo que observamos a lo largo de todo el metraje, es la imagen que los medios de comunicación siempre nos muestran, contrariando la sinopsis, y no es otra que la de un hombre sin mucha inteligencia, con un comportamiento estándar repetitivo, motivado por lo superficial y lo material; el ejemplo es claro tras la homilía sincera de un jugador acerca de los sacrificios que los futbolistas profesionales hacen, es rápidamente socavado, cuando uno de sus compañeros de equipo, se filma limpiando la nariz con billetes de $10.
El fútbol, es El Deporte Rey Mundial, y la pasión argentina por excelencia, dado el acceso que este director tuvo, “Fulboy”, es una verdadera pérdida de oportunidad.
NO RECOMENDADA
Documental argentino que desgrana los mitos que giran alrededor de algunos futbolistas del Atlético Platense; ofreciendo una mirada sin censura, sobre cómo ellos se comportan durante su tiempo fuera de la cancha; en la intimidad de la concentración, previa a los partidos.
Allí conocemos una faceta absolutamente oculta del pensamiento y la sensibilidad de estos jugadores, que lejos de reproducir el relato televisivo, que los hegemoniza y estigmatiza, los sumerge en las profundidades de la mente y las contradicciones humanas.
Entre ellos destacan Facundo Talín, y el recientemente fallecido a causa de leucemia, a los 36 años, Gonzalo Peralta.
“Fulboy” cumple su cometido, de espiar la cotidianidad de un equipo de fútbol, y de mostrar aquello que no se ve, el misterio que se oculta en el vestuario, en el hotel de la concentración que se vuelve “una cárcel” donde no se tiene nada que hacer, y se quiere salir.
Aunque tras el visionado, una sinopsis más apropiada que la propuesta por el realizador, sería la voz “en off” que muestra jugadores platicando, hablando por teléfono, cortándose el cabello, bañándose, recibiendo masajes, recibiendo y contestando mensajes en su celular, volviendo hablar por teléfono, tomas de penes, más jugadores recibiendo llamadas, jugadores nadando en piscinas, jugadores durmiendo, más tomas de penes, encuadres de nalgas, más penes, más charlas, inaudibles por cierto; más cortes de pelo...
Si bien, el documental tiene planos al detalle, casi quirúrgicos de la piel del futbolista, no la hace una película de temática gay, y si aparece en esa categoría en varios portales, sería por fines mas-turbatorios; pues el interés gay, o mejor dicho, homoerótico, es mostrar las diversas facetas íntimas de los hombres, y la mucha homoafectividad entre ellos, que surge inocentemente por la práctica de este deporte.
El objetivo del director es el cuerpo en reposo, distendido de verdad, en lugares íntimos y de esparcimiento; dejando fuera al deporte mismo, pues no vemos ni partidos, ni entrenamientos; y si no se hablara de fútbol, el documental sería referido a cualquier deporte.
Aquí, el futbolista se muestra en bolas, literalmente en las duchas, en juegos de manos infantiles en las habitaciones con sus pares, discusiones sobre los números para pelear un contrato, o encontrar un nuevo club; confesiones a la cámara, acerca de los prejuicios que hay sobre la profesión futbolera, etc.
Pero técnicamente hablando, el documental tiene varios y serios problemas, especialmente de sonido, pues no se captan los diálogos, más por tratarse del “argentinismo”, y los problemas de dicción de algunos de sus protagonistas, haciendo difícil entender ciertos pasajes, así como escuchar muchos golpes mientras hay conversaciones.
Otro dato, es que nunca nos enteramos, en qué categoría juegan, qué se están jugando en ese momento, a qué entidad pertenecen, etc., o tal vez sí lo mencionan en algún momento, pero el audio es tan malo, que yo no se puede registrar.
Por otro lado, tenemos demasiados momentos de relleno, con gente que no pertenece al Atlético Platense, como empleados de limpieza de habitaciones y demás, que añaden metraje a algo que ya de por si se hace un poco pesado.
Podría decirse, que lo único que se ve de una manera cruda pero clara, es el impulso homosexual del que sostiene la cámara, y su obsesión por las protuberancias y el fetichismo.
Aquí no hay más guión que el monólogo desganado del narrador, y de una inutilidad y autojustificación pésima; y lo que observamos a lo largo de todo el metraje, es la imagen que los medios de comunicación siempre nos muestran, contrariando la sinopsis, y no es otra que la de un hombre sin mucha inteligencia, con un comportamiento estándar repetitivo, motivado por lo superficial y lo material; el ejemplo es claro tras la homilía sincera de un jugador acerca de los sacrificios que los futbolistas profesionales hacen, es rápidamente socavado, cuando uno de sus compañeros de equipo, se filma limpiando la nariz con billetes de $10.
El fútbol, es El Deporte Rey Mundial, y la pasión argentina por excelencia, dado el acceso que este director tuvo, “Fulboy”, es una verdadera pérdida de oportunidad.
NO RECOMENDADA



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