Iron Man - 1931
Terminando de ver “Iron Man” (1931) de Tod Browning con Lew Ayres, Robert Armstrong, Jean Harlow, John Miljan, Edward Dillon, Mike Donlin, entre otros.
Drama de descenso y subida de un boxeador que lo deja su mujer para irse a Hollywood, al perder las peleas, y no poder mantenerle sus lujos.
Aquí se evidencia que cuando entras en una película, estás aceptando el mundo que el cineasta ha creado; y dentro de ese mundo, las ruedas giran, y las cosas suceden; por lo que nos centramos en los personajes, y las emociones que transmiten; pero la influencia más profunda, es en cómo funciona ese mundo.
Tod Browning generalmente dirigía películas sobre las emociones humanas familiares, como el amor, la venganza, y el anhelo en un ambiente desconocido.
Entonces:
¿Cuál es el tema central de “Iron Man”?
Curiosamente, no tiene nada que ver con el boxeo, sino con el amor no correspondido.
De poco más de 60 minutos, “Iron Man” nos muestra La Era Pre-Código de Producción, que incluían insinuaciones sexuales, infidelidad, violencia intensa, y homosexualidad; por ejemplo, se obvia la afirmación sutil, que las relaciones sexuales drenan la fuerza de un boxeador; como también es interesante la diferencia de edad, y relación entre Reagan y su “amigo de la infancia”; aunque tal vez no es intencional, se sugiere que el hombre mayor, tenía un amor no correspondido por su guapo joven; sobre todo se nota en el diálogo, cuando le dice reiteradamente:
“Póngase la bata, usted puede resfriarse”, más al final tiene una connotación de victoria frente a “su rival”, Rose, pues Reagan ha ganado el amor de Kid Mason.
Del reparto, parece que Lew Ayres estaba tratando de desarrollar una imagen de tipo duro, después de la imagen romántica que retrató en la oscarizada “All Quiet On The Western Front” (1930); y supongo que fue una decisión de estudio; mientras que la bomba sexual, Jean Harlow lo hizo bien; debemos recordar, que ella sólo tenía 21 años, y este era sólo su 4º papel protagonista; que hace de Rose, un ser muy despreciable, pero esa era su parte. Nuevamente a destacar el dialogo de un Reagan celoso, al espetarle a Mason:
“It's about time that you knew that she…”; y es que la figura de la mujer fatal en Jean Harlow, la convierte en una mujer interesada, sin sentimientos reales, sacando provecho de sus acciones, sin mayores repercusiones; dejando el mensaje que “de principio a fin, el público capta con toda certeza, que lo malo es castigado, y lo bueno es recompensado”, algo que El Códiho Hays de Producción, vendría a imponer meses después.
Muy curiosamente, en la vida real, Jean Harlow tuvo un romance bastante indiscreto con el boxeador Max Baer, cuya mujer amenazó con divorciarse, nombrándola a ella como causa principal.
El Estudio MGM, no tardó en casar entonces a Harlow con el cineasta Harold Rosson; pero ambos se divorciaron sin más escándalos, 7 meses después.
Pero parece que “Iron Man” revela bastante liberalmente, la relación que El Campeón Mundial de Los Pesos Pesados, entre 1919 y 1926, Jack Dempsey, tenía con su entonces esposa Estelle Taylor, y su manager, Jack “Doc” Kearns; de hecho, Kearns hizo saber a todos, que Dempsey era un vagabundo sin él, cuando lo hicieron a un lado, tal como se retrata aquí.
Sorprende que ninguno de los involucrados en estas insinuaciones/tríos de la vida real, no demandaran en su momento a Universal Pictures, y/o al productor Carl Laemmle. “Iron Man” nos muestra muy en el fondo, el mundo del honor, el esfuerzo y la confianza en uno mismo; y el mundo del cine, que es el mundo de la autoconciencia y el vínculo del destino con el juego; nos señala la manera de cómo se hacía las cosas entonces, hasta que William “Will” Harrison Hays, Sr., cambiara el panorama de Hollywood para siempre.
RECOMENDADA como Documento Histórico.
Drama de descenso y subida de un boxeador que lo deja su mujer para irse a Hollywood, al perder las peleas, y no poder mantenerle sus lujos.
Aquí se evidencia que cuando entras en una película, estás aceptando el mundo que el cineasta ha creado; y dentro de ese mundo, las ruedas giran, y las cosas suceden; por lo que nos centramos en los personajes, y las emociones que transmiten; pero la influencia más profunda, es en cómo funciona ese mundo.
Tod Browning generalmente dirigía películas sobre las emociones humanas familiares, como el amor, la venganza, y el anhelo en un ambiente desconocido.
Entonces:
¿Cuál es el tema central de “Iron Man”?
Curiosamente, no tiene nada que ver con el boxeo, sino con el amor no correspondido.
De poco más de 60 minutos, “Iron Man” nos muestra La Era Pre-Código de Producción, que incluían insinuaciones sexuales, infidelidad, violencia intensa, y homosexualidad; por ejemplo, se obvia la afirmación sutil, que las relaciones sexuales drenan la fuerza de un boxeador; como también es interesante la diferencia de edad, y relación entre Reagan y su “amigo de la infancia”; aunque tal vez no es intencional, se sugiere que el hombre mayor, tenía un amor no correspondido por su guapo joven; sobre todo se nota en el diálogo, cuando le dice reiteradamente:
“Póngase la bata, usted puede resfriarse”, más al final tiene una connotación de victoria frente a “su rival”, Rose, pues Reagan ha ganado el amor de Kid Mason.
Del reparto, parece que Lew Ayres estaba tratando de desarrollar una imagen de tipo duro, después de la imagen romántica que retrató en la oscarizada “All Quiet On The Western Front” (1930); y supongo que fue una decisión de estudio; mientras que la bomba sexual, Jean Harlow lo hizo bien; debemos recordar, que ella sólo tenía 21 años, y este era sólo su 4º papel protagonista; que hace de Rose, un ser muy despreciable, pero esa era su parte. Nuevamente a destacar el dialogo de un Reagan celoso, al espetarle a Mason:
“It's about time that you knew that she…”; y es que la figura de la mujer fatal en Jean Harlow, la convierte en una mujer interesada, sin sentimientos reales, sacando provecho de sus acciones, sin mayores repercusiones; dejando el mensaje que “de principio a fin, el público capta con toda certeza, que lo malo es castigado, y lo bueno es recompensado”, algo que El Códiho Hays de Producción, vendría a imponer meses después.
Muy curiosamente, en la vida real, Jean Harlow tuvo un romance bastante indiscreto con el boxeador Max Baer, cuya mujer amenazó con divorciarse, nombrándola a ella como causa principal.
El Estudio MGM, no tardó en casar entonces a Harlow con el cineasta Harold Rosson; pero ambos se divorciaron sin más escándalos, 7 meses después.
Pero parece que “Iron Man” revela bastante liberalmente, la relación que El Campeón Mundial de Los Pesos Pesados, entre 1919 y 1926, Jack Dempsey, tenía con su entonces esposa Estelle Taylor, y su manager, Jack “Doc” Kearns; de hecho, Kearns hizo saber a todos, que Dempsey era un vagabundo sin él, cuando lo hicieron a un lado, tal como se retrata aquí.
Sorprende que ninguno de los involucrados en estas insinuaciones/tríos de la vida real, no demandaran en su momento a Universal Pictures, y/o al productor Carl Laemmle. “Iron Man” nos muestra muy en el fondo, el mundo del honor, el esfuerzo y la confianza en uno mismo; y el mundo del cine, que es el mundo de la autoconciencia y el vínculo del destino con el juego; nos señala la manera de cómo se hacía las cosas entonces, hasta que William “Will” Harrison Hays, Sr., cambiara el panorama de Hollywood para siempre.
RECOMENDADA como Documento Histórico.



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