It Comes at Night
Terminando de ver “It Comes at Night” (2017) de Trey Edward Shults con Joel Edgerton, Christopher Abbott, Carmen Ejogo, Kelvin Harrison Jr., Riley Keough, entre otros.
Película de terror independiente de bajo presupuesto, sobre 3 miembros de una familia multirracial, se encierra en su casa de campo debido a una plaga mortal… todo cambiará cuando reciben a otra familia multirracial también de 3 miembros.
El hecho que diga “multirracial” es debido a la evidente corrección política de Hollywood.
Se supo que el director comenzó a escribir el guión tras de la muerte de su padre, como una forma de catarsis, o lidiar con el dolor; aunque la película es post-apocalíptica, tiene elementos de “Night Of The Living Dead” (1968) y “The Shining” (1980), así como de las obras de Paul Thomas Anderson y John Cassavetes.
La película tiene una buena ambientación, es inquietante, opresiva y claustrofóbica, creando un clima con mucha presión, gracias a un buen trabajo de cámara, pues la mayor parte se rueda de noche o a oscuras, y muestra lo que un padre de familia puede hacer para defenderla, sin embargo, se pone en tela de juicio sus decisiones tomadas, se exploran sus dudas, y la desconfianza, e involucra al espectador en ello; pero no hay información para el espectador, ya que se desconoce:
¿Qué es lo que ha pasado?, más específicamente:
¿Quién abre la puerta?
¿Qué escucha el perro?
¿Quién contagia a quién?
¿Quién mete al perro moribundo en la casa?
¿Por qué los síntomas/incubación de “la enfermedad” son tan variables?
¿Acaso se convierten en zombies?
¿Acaso Travis fue el que infectó a todos?
¿Qué es lo que llega de noche?
De hecho, la noche es más tenebrosa en la casa que afuera, por lo que supongo que lo que llega de noche es la paranoia, el delirio, la locura, el miedo, la inseguridad, el desconcierto, las pesadillas, incluso la misma enfermedad…
Esa insuficiencia de información, le cobra una cara factura argumental, pues hay demasiadas preguntas sin responder.
Si me hubieran puesto que el dinosaurio Barney era el responsable, y lo hubieran narrado bien, lo hubiera creído, pero no se sabe…
Además hay muchos tiempos muertos; y tampoco se sabe cómo se infectó el abuelo… de ahí a más, el reparto hace un buen trabajo; pero la banda sonora de Brian McOmber, es demasiado incisiva en crear la atmosfera que se siente demasiado forzada.
Como dato muy interesante, es que la pintura que aparece en la película al principio, se titula “De Triomf van de Dood” o “El Triunfo de La Muerte” (1562) de Pieter Brueghel, El Viejo, un tema que se incluye en la amplia iconografía de la muerte y lo macabro, que es característico del arte cristiano, y puede relacionarse con ciertas representaciones del Juicio Final, especialmente en la sensibilidad bajomedieval posterior a la peste de 1348; donde las hordas de Brueghel, son esqueletos, no demonios como en “De Tuin der Lusten” o “El Jardín de Las Delicias” pintado casi 100 años antes por Jheronimus Bosch, conocido como El Bosco.
Esto puede sugerir en algunos, un pesimismo ateo no suavizado por una creencia en un “Cielo”; de hecho, en la película no se hace mención de Dios de ninguna manera, por lo que el título de la película, se inspira muy curiosa e irónicamente en la cita de La Primera Epístola a Los Tesalonicenses 5: 2:
“El día del Señor, viene como ladrón en la noche”
NO RECOMENDADA.
Película de terror independiente de bajo presupuesto, sobre 3 miembros de una familia multirracial, se encierra en su casa de campo debido a una plaga mortal… todo cambiará cuando reciben a otra familia multirracial también de 3 miembros.
El hecho que diga “multirracial” es debido a la evidente corrección política de Hollywood.
Se supo que el director comenzó a escribir el guión tras de la muerte de su padre, como una forma de catarsis, o lidiar con el dolor; aunque la película es post-apocalíptica, tiene elementos de “Night Of The Living Dead” (1968) y “The Shining” (1980), así como de las obras de Paul Thomas Anderson y John Cassavetes.
La película tiene una buena ambientación, es inquietante, opresiva y claustrofóbica, creando un clima con mucha presión, gracias a un buen trabajo de cámara, pues la mayor parte se rueda de noche o a oscuras, y muestra lo que un padre de familia puede hacer para defenderla, sin embargo, se pone en tela de juicio sus decisiones tomadas, se exploran sus dudas, y la desconfianza, e involucra al espectador en ello; pero no hay información para el espectador, ya que se desconoce:
¿Qué es lo que ha pasado?, más específicamente:
¿Quién abre la puerta?
¿Qué escucha el perro?
¿Quién contagia a quién?
¿Quién mete al perro moribundo en la casa?
¿Por qué los síntomas/incubación de “la enfermedad” son tan variables?
¿Acaso se convierten en zombies?
¿Acaso Travis fue el que infectó a todos?
¿Qué es lo que llega de noche?
De hecho, la noche es más tenebrosa en la casa que afuera, por lo que supongo que lo que llega de noche es la paranoia, el delirio, la locura, el miedo, la inseguridad, el desconcierto, las pesadillas, incluso la misma enfermedad…
Esa insuficiencia de información, le cobra una cara factura argumental, pues hay demasiadas preguntas sin responder.
Si me hubieran puesto que el dinosaurio Barney era el responsable, y lo hubieran narrado bien, lo hubiera creído, pero no se sabe…
Además hay muchos tiempos muertos; y tampoco se sabe cómo se infectó el abuelo… de ahí a más, el reparto hace un buen trabajo; pero la banda sonora de Brian McOmber, es demasiado incisiva en crear la atmosfera que se siente demasiado forzada.
Como dato muy interesante, es que la pintura que aparece en la película al principio, se titula “De Triomf van de Dood” o “El Triunfo de La Muerte” (1562) de Pieter Brueghel, El Viejo, un tema que se incluye en la amplia iconografía de la muerte y lo macabro, que es característico del arte cristiano, y puede relacionarse con ciertas representaciones del Juicio Final, especialmente en la sensibilidad bajomedieval posterior a la peste de 1348; donde las hordas de Brueghel, son esqueletos, no demonios como en “De Tuin der Lusten” o “El Jardín de Las Delicias” pintado casi 100 años antes por Jheronimus Bosch, conocido como El Bosco.
Esto puede sugerir en algunos, un pesimismo ateo no suavizado por una creencia en un “Cielo”; de hecho, en la película no se hace mención de Dios de ninguna manera, por lo que el título de la película, se inspira muy curiosa e irónicamente en la cita de La Primera Epístola a Los Tesalonicenses 5: 2:
“El día del Señor, viene como ladrón en la noche”
NO RECOMENDADA.



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