オーディション (Audition)

Terminando de ver “オーディション” (Audition – 1999) de Takashi Miike con Ryo Ishibashi, Eihi Shiina, Tetsu Sawaki, Jun Kunimura entre otros.
Película de suspense y terror japonesa, basada en una novela de Ryu Murakami, sobre un cuarentón viudo, que convoca un “casting” para una inexistente película, con la intención de encontrar una nueva esposa…
La película trata temas como el trauma infantil, la violencia, el abuso sexual, el machismo imperante en la sociedad japonesa, el amor, el dolor de la perdida, literalmente; la tortura, la humillación y la objetivación de las personas.
La idea principal es mostrar lo “caro” que puede costar el amor, así como la tristeza, “los juguetes rotos”, los malos entendimientos, la tortura, y la psicopatía; pero también hay niveles de ensoñación, ambientes onírico y de Leyenda Urbana.
La obra ha sido descrita como una influencia en la pornografía de la tortura, al ofrecer escenas impactantes y chocantes que empujan al público a los márgenes de la depravación para que “sientan algo”
Técnicamente está rodada en formato de cine negro, con muchos juegos de luces y sombras, que dan pistas sobre los personajes; pero la factura es cara, porque es una película larga de casi 2 horas, llega a ser tediosa, monótona, y en algunos segmentos, es bastante aburrida, y además, para empeorar el asunto, la narrativa es bastante compleja, pues no se sabe muy bien qué es lo que sucede con la protagonista principal, es que acaso es parte de la mitología japonesa, es un fantasma, es una psicópata, es un invento creado por el personaje masculino principal… la película es por tanto peculiar en su desarrollo, y no está hecha para gente con poca paciencia, o que no sepa sacar nada de lo que ésta propone, pues está llena de simbolismos; no obstante ha sido leída como “feminista y misógina”; y en última instancia, se nota la idea del miedo masculino hacia las mujeres y la sexualidad femenina, ya que las mujeres se objetivan descaradamente en la primera mitad de la película, y en la segunda mitad, la protagonista “corrige ese desequilibrio” cuando se convierte en un Ángel Vengador; acto final que sería una representación de la culpa del personaje masculino, por su maltrato a las mujeres, y su deseo de dominarlas.
Tras su estreno, se supo que diversas críticas feministas reprocharon la forma en la que se retrata a la mujer en la película, que comienza con un estereotipo de la japonesa dulce y sumisa, y termina convirtiéndose en una sádica fría y despiadada, que finalmente controla al hombre, y toma el poder.
Pero vista en día de hoy, su aura obedece a analizarla como una metáfora del miedo al compromiso, de cómo un hombre puede alucinar eventos realmente retorcidos y funestos, cuando se apega más, y se entrega a una mujer, más si otro hombre lo “envenena” con dudas...
Sí, lo que se dice es que todos los eventos de tortura en la película, son simplemente producto de un sueño, el director nunca lo deja claro, y simplemente deja abierta muchas posibilidades con su final ambiguo.
Como dato, su estreno en 2001, en EEUU causó tanto revuelo, que fue censurada y retirada de todas las salas, principalmente por sus escenas insoportables de tortura, que pueden llegar a ser repugnantes; pues la película es cualquier cosa menos agradable, y aun así, con el paso de los años, se ha convertido en una película de culto a nivel internacional, tanto que ha influenciado a directores hoy “famosos” como Eli Roth.
Nos queda soñar con “Kiri-Kiri-Kiri-Kiri”
NO RECOMENDADA.



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