Approaching The Unknown
Terminando de ver “Approaching The Unknown” (2016) de Mark Elijah Rosenberg con Mark Strong, Luke Wilson, Sanaa Lathan, Charles Baker, Anders Danielsen Lie, y creo que nadie más.
Película de ciencia ficción, que relata la misión de un hombre para colonizar Marte.
El debutante director, es también el guionista de una película terriblemente mala.
Comenzando por la dirección, que podría ser la hermana bastarda de la obra maestra “The Martian” (2015), pero con la falta absoluta del mínimo rigor científico, sin suspense y sin Marte. Toda la obra es un entuerto insalvable desde el momento que uno de los “astronautas” en La Estación Espacial dice mirando a la ventana, que “con cada amanecer, sueña con regresar a La Tierra”, se supone que no hay “temporalidad” en el espacio… o que de repente, se deja de informar cuanto tiempo ha transcurrido en la historia, y sin agua, ojo a este dato, pues la máquina de “hacer agua” se le hizo mierda, error humano como es de esperar, en que el alopécico protagonista revela una brillante calvicie y un afeitado perfecto, no es hasta que “abandona el curso” cuando le crece la barba, y se muestra demacrado… otro dato es que, entiendo, que no existen constelaciones ni nebulosas entre La Tierra y Marte, eso está más allá del Sistema Solar, que muy raro, en el transcurso, la nave entra en lo que parece un “vórtice”, divagamos… y retoma el rumbo marciano, concluyendo en el “marterrio” si me permiten la combinación terminológica de “Marte/aterrizaje/martirio”, y que el empecinado, vivirá unos minutos y morirá “ipso facto” en Marte al fin y al cabo:
Objetivo logrado.
Del reparto, Mark Strong sostiene muy mal toda la película, un actor muy bueno en papeles secundarios, que demuestra no dar la talla como protagonista; le acompañan Luke Wilson, más como amigo de tragos que como especialista aeroespacial, vamos que son profesionales; y Sanaa Lathan, el aditivo negro/mujer políticamente correcto de Hollywood, que cobró una millonada por unos segundos.
Los efectos especiales, son dignos que cualquier viaje espacial fuera del Sistema Solar, con esas telas brillantes de la abuela Yetta de “La Niñera”, el traje espacial de Gru que le hicieron los Minions, y una banda sonora…
¿Tiene banda sonora?
Se agradece que haya durado 90 minutos, yo le hubiera quitado 90 minutos, pero lo más insondable, es que de $1 millón de presupuesto, ha recaudado $10 millones…
La mención de Costa Rica en el guión, es otro misterio sin resolver, como el espacio mismo al “acercarse a lo desconocido”
NO RECOMENDADA
Película de ciencia ficción, que relata la misión de un hombre para colonizar Marte.
El debutante director, es también el guionista de una película terriblemente mala.
Comenzando por la dirección, que podría ser la hermana bastarda de la obra maestra “The Martian” (2015), pero con la falta absoluta del mínimo rigor científico, sin suspense y sin Marte. Toda la obra es un entuerto insalvable desde el momento que uno de los “astronautas” en La Estación Espacial dice mirando a la ventana, que “con cada amanecer, sueña con regresar a La Tierra”, se supone que no hay “temporalidad” en el espacio… o que de repente, se deja de informar cuanto tiempo ha transcurrido en la historia, y sin agua, ojo a este dato, pues la máquina de “hacer agua” se le hizo mierda, error humano como es de esperar, en que el alopécico protagonista revela una brillante calvicie y un afeitado perfecto, no es hasta que “abandona el curso” cuando le crece la barba, y se muestra demacrado… otro dato es que, entiendo, que no existen constelaciones ni nebulosas entre La Tierra y Marte, eso está más allá del Sistema Solar, que muy raro, en el transcurso, la nave entra en lo que parece un “vórtice”, divagamos… y retoma el rumbo marciano, concluyendo en el “marterrio” si me permiten la combinación terminológica de “Marte/aterrizaje/martirio”, y que el empecinado, vivirá unos minutos y morirá “ipso facto” en Marte al fin y al cabo:
Objetivo logrado.
Del reparto, Mark Strong sostiene muy mal toda la película, un actor muy bueno en papeles secundarios, que demuestra no dar la talla como protagonista; le acompañan Luke Wilson, más como amigo de tragos que como especialista aeroespacial, vamos que son profesionales; y Sanaa Lathan, el aditivo negro/mujer políticamente correcto de Hollywood, que cobró una millonada por unos segundos.
Los efectos especiales, son dignos que cualquier viaje espacial fuera del Sistema Solar, con esas telas brillantes de la abuela Yetta de “La Niñera”, el traje espacial de Gru que le hicieron los Minions, y una banda sonora…
¿Tiene banda sonora?
Se agradece que haya durado 90 minutos, yo le hubiera quitado 90 minutos, pero lo más insondable, es que de $1 millón de presupuesto, ha recaudado $10 millones…
La mención de Costa Rica en el guión, es otro misterio sin resolver, como el espacio mismo al “acercarse a lo desconocido”
NO RECOMENDADA



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