It's My Party
Terminando de ver “It's My Party” (1996) de Randal Kleiser con Eric Roberts, Lee Grant, Olivia Newton-John, Marlee Matlin, Christopher Atkins, Margaret Cho, Gregory Harrison, Bronson Pinchot, George Segal, Bruce Davison, Roddy McDowall, Paul Regina, entre otros.
Drama de temática gay, de bajo presupuesto, sobre un hombre homosexual diagnosticado con SIDA, cuya complicación por Leucoencefalopatía Multifocal Progresiva (LMP), y supervivencia tras el diagnostico oscila en cuestión de meses; le provoca acabar con su vida dignamente, evitando el sufrimiento de la enfermedad y el dolor a su familia y amigos, por lo que convoca a todos ellos… y a su última pareja estable.
Este es uno de los primeros filmes en abordar el tema del SIDA con el importante valor simbólico que supuso mostrar a un enfermo muriendo con dignidad, de manera frontal mediante el suicidio; una ventana muy cruda a la realidad de la gente que padece la enfermedad, y de cómo afecta tanto a sus relaciones de pareja, como a su familia y amigos.
Pese a la gravedad del tema tratado, El SIDA y el suicidio, técnicamente de formato televisivo, posee muchos toques de comedia dispersos durante todo el metraje que lastra la propuesta, y evita la seriedad y el enfoque reflexivo, siendo curioso que aquel que tiene más prejuicios religiosos, sea el que menos demuestra su amor; no obstante, ahí reside su originalidad; además que está llena de momentos de cultura general sobre cine, música y TV, arte en general; pero no se libra de los esperables momentos de sentimentalismo, sin profundizar en reflexiones útiles sobre la muerte, la amistad y la familia.
La película está basada en hechos reales, en la ex pareja del director, el exitoso arquitecto y diseñador, Harry Stein, que decidió poner fin a su vida de la misma manera, en 1992; de hecho, en la escena en la que Nick firma su nombre junto a su foto en la pared, una foto en blanco y negro, con el nombre “Harry Stein” al lado de él, se puede ver claramente; muchos de los actores que aparecen aquí, conocían en la vida real a Stein, que fue la base del personaje de Nick.
Con un reparto coral, muchos conocidos en el cine y la TV, especialmente 2 ganadores del Oscar: Lee Grant y Marlee Matlin; y 4 nominados al premio:
Nina Foch, Bruce Davison, Eric Roberts y George Segal; todos tienen sus momentos de lucimiento personal, siempre alrededor del protagonista principal, cuyo director utiliza en la narración el “flashback” en momentos puntuales, para ponernos en situación cuando es requerido.
Pero sobre todos ellos, quiero destacar a Gregory Harrison, pues él carga la contraparte de Eric Roberts en el protagonismo, y sobre él pesa la mayor carga dramática del filme, saliendo muy bien parado.
Como había tan poco presupuesto, el elenco y los miembros del equipo, hicieron uso de sus propias cosas para satisfacer las necesidades de la historia.
HOY se sabe que no existe tratamiento específico para La LMP; y en los pacientes con SIDA, la enfermedad puede estabilizarse, o incluso revertirse parcialmente con la administración de la terapia antirretroviral contra el VIH, y el consiguiente restablecimiento del sistema inmune.
Por último, vale la pena poner atención a la banda sonora… muy buena:
“Tú me haces falta, sin ti las noches son un fantasma, son un castigo… si tengo amores que sean contigo… por eso vuelvo por el recuerdo de lo vivido… desde el momento en que di contigo, tú me haces tanta falta amor…”
RECOMENDADA.
Drama de temática gay, de bajo presupuesto, sobre un hombre homosexual diagnosticado con SIDA, cuya complicación por Leucoencefalopatía Multifocal Progresiva (LMP), y supervivencia tras el diagnostico oscila en cuestión de meses; le provoca acabar con su vida dignamente, evitando el sufrimiento de la enfermedad y el dolor a su familia y amigos, por lo que convoca a todos ellos… y a su última pareja estable.
Este es uno de los primeros filmes en abordar el tema del SIDA con el importante valor simbólico que supuso mostrar a un enfermo muriendo con dignidad, de manera frontal mediante el suicidio; una ventana muy cruda a la realidad de la gente que padece la enfermedad, y de cómo afecta tanto a sus relaciones de pareja, como a su familia y amigos.
Pese a la gravedad del tema tratado, El SIDA y el suicidio, técnicamente de formato televisivo, posee muchos toques de comedia dispersos durante todo el metraje que lastra la propuesta, y evita la seriedad y el enfoque reflexivo, siendo curioso que aquel que tiene más prejuicios religiosos, sea el que menos demuestra su amor; no obstante, ahí reside su originalidad; además que está llena de momentos de cultura general sobre cine, música y TV, arte en general; pero no se libra de los esperables momentos de sentimentalismo, sin profundizar en reflexiones útiles sobre la muerte, la amistad y la familia.
La película está basada en hechos reales, en la ex pareja del director, el exitoso arquitecto y diseñador, Harry Stein, que decidió poner fin a su vida de la misma manera, en 1992; de hecho, en la escena en la que Nick firma su nombre junto a su foto en la pared, una foto en blanco y negro, con el nombre “Harry Stein” al lado de él, se puede ver claramente; muchos de los actores que aparecen aquí, conocían en la vida real a Stein, que fue la base del personaje de Nick.
Con un reparto coral, muchos conocidos en el cine y la TV, especialmente 2 ganadores del Oscar: Lee Grant y Marlee Matlin; y 4 nominados al premio:
Nina Foch, Bruce Davison, Eric Roberts y George Segal; todos tienen sus momentos de lucimiento personal, siempre alrededor del protagonista principal, cuyo director utiliza en la narración el “flashback” en momentos puntuales, para ponernos en situación cuando es requerido.
Pero sobre todos ellos, quiero destacar a Gregory Harrison, pues él carga la contraparte de Eric Roberts en el protagonismo, y sobre él pesa la mayor carga dramática del filme, saliendo muy bien parado.
Como había tan poco presupuesto, el elenco y los miembros del equipo, hicieron uso de sus propias cosas para satisfacer las necesidades de la historia.
HOY se sabe que no existe tratamiento específico para La LMP; y en los pacientes con SIDA, la enfermedad puede estabilizarse, o incluso revertirse parcialmente con la administración de la terapia antirretroviral contra el VIH, y el consiguiente restablecimiento del sistema inmune.
Por último, vale la pena poner atención a la banda sonora… muy buena:
“Tú me haces falta, sin ti las noches son un fantasma, son un castigo… si tengo amores que sean contigo… por eso vuelvo por el recuerdo de lo vivido… desde el momento en que di contigo, tú me haces tanta falta amor…”
RECOMENDADA.



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