David
A veces no sabemos que decir y no somos… mudos!
El cine que hacemos hoy es producto de los fenómenos sociales.
La mayoría de directores como Spielberg, Coppola o Scorsese, por solo mencionar algunos de los grandes, empezaron haciendo cortometrajes y de allí pasaron a desarrollar proyectos para largometrajes, lo que conocemos como películas o filmes.
La labor de un cortometrista, requiere el igual cuidado de los detalles, harto trabajo y gran esfuerzo.
Claro, siempre trabajando en equipo.
Este es un cortometraje del 2005 que testifica que no es difícil para las personas mudas, comunicarse con los demás.
David es la historia de un chico mudo y un hombre maduro cuya soledad los une dentro de una ciudad asfixiante.
David padece de mudez o afonía, lo que indica que posee una discapacidad (parcial o total) para producir un discurso articulado normal utilizando los músculos de la boca.
Las principales causas de mutismo son físicas, puede estar relacionado con la garganta, cuerdas vocales, lengua, boca, pulmones, u otros.
El mutismo se asocia a menudo con la sordera, porque los sordos de nacimiento, por no haber oído nunca aprendieron a hablar, aunque los hay algunos individuos capaces de comunicarse debido a que leen los labios, y hablan notando las vibraciones de sus cuerdas vocales.
Una persona puede ser muda por nacimiento, o adquirir el mutismo más tarde, como consecuencia de accidentes o debido a la exposición a ciertas sustancias químicas.
Hay personas que deciden, voluntariamente, convertirse en mudos (dejar de hablar).
Por lo general (no siempre) esto ocurre por razones religiosas.
Entre tanto, la comunicación es el proceso mediante el cual se puede transmitir información de una entidad a otra.
Los procesos de comunicación son interacciones mediadas por signos entre al menos dos agentes que comparten un mismo repertorio de signos y tienen unas reglas semióticas comunes.
Tradicionalmente, la comunicación se ha definido como el intercambio de sentimientos, opiniones, o cualquier otro tipo de información mediante habla, escritura u otro tipo de señales.
Todas las formas de comunicación requieren un emisor, un mensaje y un receptor destinado, pero el receptor no necesita estar presente ni consciente del intento comunicativo por parte del emisor para que el acto de comunicación se realice.
En el proceso comunicativo, la información es incluida por el emisor en un paquete y canalizada hacia el receptor a través del medio.
Una vez recibido, el receptor decodifica el mensaje y proporciona una respuesta.
Es así como David, siendo mudo, no le imposibilita su comunicación con el hombre adulto y la forma que utiliza para expresar sus sentimientos, es el eje central de este cortometraje.
La dirección y guión es obra del mexicano Roberto Fiesco Trejo y Julián Hernández respectivamente, con la producción de Daniel Alonso y está basado en un cuento de Luis Martín Ulloa llamado:
El cine que hacemos hoy es producto de los fenómenos sociales.
La mayoría de directores como Spielberg, Coppola o Scorsese, por solo mencionar algunos de los grandes, empezaron haciendo cortometrajes y de allí pasaron a desarrollar proyectos para largometrajes, lo que conocemos como películas o filmes.
La labor de un cortometrista, requiere el igual cuidado de los detalles, harto trabajo y gran esfuerzo.
Claro, siempre trabajando en equipo.
Este es un cortometraje del 2005 que testifica que no es difícil para las personas mudas, comunicarse con los demás.
David es la historia de un chico mudo y un hombre maduro cuya soledad los une dentro de una ciudad asfixiante.
David padece de mudez o afonía, lo que indica que posee una discapacidad (parcial o total) para producir un discurso articulado normal utilizando los músculos de la boca.
Las principales causas de mutismo son físicas, puede estar relacionado con la garganta, cuerdas vocales, lengua, boca, pulmones, u otros.
El mutismo se asocia a menudo con la sordera, porque los sordos de nacimiento, por no haber oído nunca aprendieron a hablar, aunque los hay algunos individuos capaces de comunicarse debido a que leen los labios, y hablan notando las vibraciones de sus cuerdas vocales.
Una persona puede ser muda por nacimiento, o adquirir el mutismo más tarde, como consecuencia de accidentes o debido a la exposición a ciertas sustancias químicas.
Hay personas que deciden, voluntariamente, convertirse en mudos (dejar de hablar).
Por lo general (no siempre) esto ocurre por razones religiosas.
Entre tanto, la comunicación es el proceso mediante el cual se puede transmitir información de una entidad a otra.
Los procesos de comunicación son interacciones mediadas por signos entre al menos dos agentes que comparten un mismo repertorio de signos y tienen unas reglas semióticas comunes.
Tradicionalmente, la comunicación se ha definido como el intercambio de sentimientos, opiniones, o cualquier otro tipo de información mediante habla, escritura u otro tipo de señales.
Todas las formas de comunicación requieren un emisor, un mensaje y un receptor destinado, pero el receptor no necesita estar presente ni consciente del intento comunicativo por parte del emisor para que el acto de comunicación se realice.
En el proceso comunicativo, la información es incluida por el emisor en un paquete y canalizada hacia el receptor a través del medio.
Una vez recibido, el receptor decodifica el mensaje y proporciona una respuesta.
Es así como David, siendo mudo, no le imposibilita su comunicación con el hombre adulto y la forma que utiliza para expresar sus sentimientos, es el eje central de este cortometraje.
La dirección y guión es obra del mexicano Roberto Fiesco Trejo y Julián Hernández respectivamente, con la producción de Daniel Alonso y está basado en un cuento de Luis Martín Ulloa llamado:
“Hombre y niño sentados en una silla”.
La maravillosa fotografía está a cargo de Alejandro Cantú y cuenta con las excelentes actuaciones de Jorge Adrián Espíndola y Javier Escobar.
Roberto Fiesco Trejo, nacido en 1972 en Tamaulipas, México, ha puesto toda su experiencia y creatividad al servicio no sólo del cine, sino también de instituciones de enseñanza superior de su país.
Sus inquietudes, sus preocupaciones, sus posturas y su forma de ver la vida están presentes en su amplio trabajo cinematográfico.
Su trabajo detrás de las cámaras incluye la dirección de filmes que han sido galardonados en México y en el extranjero, así como la producción de películas, trabajo en el cual su desempeño ha sido todavía más exitoso.
David es una de esas pequeñas joyas suyas, donde muestra esa sensualidad propia del realizador para capturar a la audiencia, y que gracias a la buena dirección de actores y su fotografía, convierte a este cortometraje en un cuento hermoso y conmovedor.
Basado en el cuento de Martín Ulloa, este excelente corto de origen mexicano nos muestra a un joven estudiante mudo llamado David, que busca ir al cine al salir de la escuela, pero cambia de idea al conocer a un hombre mayor y desempleado que intenta comunicarse con él.
Entre mensajes y juegos, descubrirán lo que no imaginaron.
Respecto a los actores, Escobar está bien aunque de vez en cuando parece incómodo, pero Espíndola está perfecto.
Él tiene un rostro angelical y tiene que expresar todas sus emociones a través de expresiones faciales y los ojos.
A menudo, resulta asfixiante como las películas/cortometrajes que tratan temas controvertidos dejan un trago amargo al final en la mente del público, creo que esto obedece al tiempo del metraje.
Muchos de ellos se las arreglan para tentar al espectador a ver una gran historia polémica de una manera cálida, dulce e ingenua que incluso van contra sus ideas de moral individual.
Después de todo…
Qué hermoso lenguaje hablan ambos.
El lenguaje del amor?
Amor puro y/o pasajero?
Quién sabe?
Tal vez el primer amor verdadero...
Aquel que es sencillo y directo.
Aunque es un lenguaje muy masculino, difícilmente se daría una situación así entre un hombre y una mujer o entre dos mujeres.
No digo que no sea posible, sólo que sería extraño.
Somos tan jodidamente complicados en esto del sexo que la cultura, que pesa sobre nosotros, es demasiado.
Pero David nos enseña que para el amor no hay barreras…
Y como dijo mi abuela:
“El amor va donde quiere, no donde lo mandan”
La maravillosa fotografía está a cargo de Alejandro Cantú y cuenta con las excelentes actuaciones de Jorge Adrián Espíndola y Javier Escobar.
Roberto Fiesco Trejo, nacido en 1972 en Tamaulipas, México, ha puesto toda su experiencia y creatividad al servicio no sólo del cine, sino también de instituciones de enseñanza superior de su país.
Sus inquietudes, sus preocupaciones, sus posturas y su forma de ver la vida están presentes en su amplio trabajo cinematográfico.
Su trabajo detrás de las cámaras incluye la dirección de filmes que han sido galardonados en México y en el extranjero, así como la producción de películas, trabajo en el cual su desempeño ha sido todavía más exitoso.
David es una de esas pequeñas joyas suyas, donde muestra esa sensualidad propia del realizador para capturar a la audiencia, y que gracias a la buena dirección de actores y su fotografía, convierte a este cortometraje en un cuento hermoso y conmovedor.
Basado en el cuento de Martín Ulloa, este excelente corto de origen mexicano nos muestra a un joven estudiante mudo llamado David, que busca ir al cine al salir de la escuela, pero cambia de idea al conocer a un hombre mayor y desempleado que intenta comunicarse con él.
Entre mensajes y juegos, descubrirán lo que no imaginaron.
Respecto a los actores, Escobar está bien aunque de vez en cuando parece incómodo, pero Espíndola está perfecto.
Él tiene un rostro angelical y tiene que expresar todas sus emociones a través de expresiones faciales y los ojos.
A menudo, resulta asfixiante como las películas/cortometrajes que tratan temas controvertidos dejan un trago amargo al final en la mente del público, creo que esto obedece al tiempo del metraje.
Muchos de ellos se las arreglan para tentar al espectador a ver una gran historia polémica de una manera cálida, dulce e ingenua que incluso van contra sus ideas de moral individual.
Después de todo…
Qué hermoso lenguaje hablan ambos.
El lenguaje del amor?
Amor puro y/o pasajero?
Quién sabe?
Tal vez el primer amor verdadero...
Aquel que es sencillo y directo.
Aunque es un lenguaje muy masculino, difícilmente se daría una situación así entre un hombre y una mujer o entre dos mujeres.
No digo que no sea posible, sólo que sería extraño.
Somos tan jodidamente complicados en esto del sexo que la cultura, que pesa sobre nosotros, es demasiado.
Pero David nos enseña que para el amor no hay barreras…
Y como dijo mi abuela:
“El amor va donde quiere, no donde lo mandan”



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