La Ley Del Deseo
“Lo dudo, lo dudo, lo dudo… que tú llegues a quererme, como yo te quiero a ti.
Lo dudo, lo dudo, lo dudo… que halles un amor más puro, como el que tienes en mí.”
Almodóvar es un director instintivo, visceral y para nada académico.
Su arte es fruto de un trabajo constante y de una reflexión inteligente, su estilo ecléctico y contradictorio es reflejo de un país que convive entre la tradición y la modernidad.
La conquista de su mirada cinematográfica abarca un paisaje humano plural, abierto y transgresor, no emula dibujar grandes abstracciones ni pretende elaborar películas con grandes paradigmas intelectuales ni hacer discursos grandilocuentes.
El hecho de escribir sus propias historias (16 hasta el momento), enfatiza un discurso más homogéneo y directo, que va desde la construcción del personaje hasta el enfoque que se quiere dar al argumento, organizando un universo coherente y con más capacidad para ser analizado desde un prisma de autor.
En esta película se ve cómo el deseo trastoca totalmente la naturaleza de los personajes, deformándolos hasta el punto de que pierden su propia esencia y llegan a cometer los más horrendos actos: lujuria, incesto, asesinato…
Es la infelicidad es el estado idóneo del escritor, porque en esos momentos es cuando sus demonios internos afloran con más fuerza.
“Amamos lo que no tenemos y queremos lo que sabemos que vamos a perder”.
La química entre dos cuerpos es algo tan vulgar y biológico que parece casi un insulto que una función corporal tan trivial nos subyugue de semejante manera.
Lo dudo, lo dudo, lo dudo… que halles un amor más puro, como el que tienes en mí.”
Almodóvar es un director instintivo, visceral y para nada académico.
Su arte es fruto de un trabajo constante y de una reflexión inteligente, su estilo ecléctico y contradictorio es reflejo de un país que convive entre la tradición y la modernidad.
La conquista de su mirada cinematográfica abarca un paisaje humano plural, abierto y transgresor, no emula dibujar grandes abstracciones ni pretende elaborar películas con grandes paradigmas intelectuales ni hacer discursos grandilocuentes.
El hecho de escribir sus propias historias (16 hasta el momento), enfatiza un discurso más homogéneo y directo, que va desde la construcción del personaje hasta el enfoque que se quiere dar al argumento, organizando un universo coherente y con más capacidad para ser analizado desde un prisma de autor.
En esta película se ve cómo el deseo trastoca totalmente la naturaleza de los personajes, deformándolos hasta el punto de que pierden su propia esencia y llegan a cometer los más horrendos actos: lujuria, incesto, asesinato…
Es la infelicidad es el estado idóneo del escritor, porque en esos momentos es cuando sus demonios internos afloran con más fuerza.
“Amamos lo que no tenemos y queremos lo que sabemos que vamos a perder”.
La química entre dos cuerpos es algo tan vulgar y biológico que parece casi un insulto que una función corporal tan trivial nos subyugue de semejante manera.
“Los mejores amores son los que no tienen ninguna razón de ser, son los que más rápidamente aparecen y los que se consumen (y te consumen) con más facilidad”.
La Ley Del Deseo es una película española de 1987, escrita y dirigida por Pedro Almodóvar, con actuaciones estelares de Eusebio Poncela, Carmen Maura, Antonio Banderas, Miguel Molina, Fernando Guillén, Rossy de Palma, Nacho Martínez, Helga Liné, Fernando Guillen Cuervo, Agustín Almodóvar, Manuela Velasco, Bibí Andersen… y Pedro Almodóvar en un cameo.
La Ley Del Deseo fue el primer film de Almodóvar producido por la compañía que él y su hermano Agustín habían constituido, llamada para la ocasión El Deseo, S.A., hecho que le permitió una libertad absoluta que iba a verse recompensada por el éxito y calidad de este film, así como de los sucesivos.
La puesta en escena es excelente.
El manejo del simbolismo en los colores, la escena del altar ardiendo, la escena del monólogo de “La Voz Humana” con la niña vestida de comunión cantando “No Me Abandones”, el homenaje a Fellini en la sensual escena de la manguera con Carmen Maura, la burla a la TV con la insólita Rossy de Palma (acreditada como Rossy Von Donna), el amado de Pablo, que lo abandona, viajando en su vespa, con el fondo del libro de Cocteau y el polvo cayendo sobre él como fría nieve, como sueño hecho añicos, la toma desde dentro de la máquina de escribir, una ingeniosa y original manera de mostrar en una sola toma, sin palabras todo, la prisión emocional en la que se halla el protagonista, son algunos ejemplos de la genialidad del manchego.
Sobre todo sus personajes:
Pablo:
Director de cine homosexual con mucho éxito entre el género masculino y que se tira a todo lo que se menea, con mucha suerte hasta ahora al no haber pillado ni unas ínfimas ladillas.
Goza de una situación profesional exitosa, pero que, por el contrario, vive una situación personal desgraciada.
Pablo sufre un amor no correspondido, el que siente por Juan, un joven que se ve incapaz de amarle como quisiera.
Tina (la hermana de Pablo):
Transexual.
Antes era Tino.
Es actriz y nunca se acuesta con nadie porque el último hombre con el que se enrollo y con el que huyo a Marruecos, que por cierto era su padre, la dejó más tirada que una colilla.
No es más feliz que su hermano, puesto que su condición de transexual, se convirtió en la mujer de su padre quien la abandonó y fue su gran amor, hecho que la ha imposibilitado para las relaciones con otros hombres.
Antonio:
Psicópata.
Y gay, huelga decir.
Vive con su madre que es coplera.
Siempre que ve una película de Pablo va ipso-facto al baño a masturbarse.
Enamorado obsesivamente de Pablo, que está dispuesto a hacer lo que sea para retenerlo junto él, aunque para ello tenga que cometer asesinato.
Juan:
Es un bohemio que vive en un pueblo costero.
Y aunque parezca raro, le gustan los hombres.
Bibi Andersen:
Tiene una hija con Tina, a pesar de que la naturaleza tiende a pensar que por detrás no se puede procrear.
Es travesti.
Almodóvar escribió el papel pensando en ella.
Desconozco si por alguna extraña teoría matemática travesti más travesti acaba siendo igual a heterosexual, lo que nos daría una nueva visión del personaje.
La niña:
Capaz de ponerte la carne de gallina representando el “Ne Me Quitte Pas” de Jacques Brel, vive con su “madre” adoptiva Tina.
Aún no le ha dado tiempo a volverse loca como todos los demás, debido a su corta edad.
De mayor será transexual, como “mamá” y “mamá”.
Los policías:
A cargo de ellos el mejor diálogo del film:
“He encontrado un cuarto de gramo.
Con eso no nos da para acusarle de tenencia.
No, pero nos da para dos rayas...
La Ley Del Deseo es una película española de 1987, escrita y dirigida por Pedro Almodóvar, con actuaciones estelares de Eusebio Poncela, Carmen Maura, Antonio Banderas, Miguel Molina, Fernando Guillén, Rossy de Palma, Nacho Martínez, Helga Liné, Fernando Guillen Cuervo, Agustín Almodóvar, Manuela Velasco, Bibí Andersen… y Pedro Almodóvar en un cameo.
La Ley Del Deseo fue el primer film de Almodóvar producido por la compañía que él y su hermano Agustín habían constituido, llamada para la ocasión El Deseo, S.A., hecho que le permitió una libertad absoluta que iba a verse recompensada por el éxito y calidad de este film, así como de los sucesivos.
La puesta en escena es excelente.
El manejo del simbolismo en los colores, la escena del altar ardiendo, la escena del monólogo de “La Voz Humana” con la niña vestida de comunión cantando “No Me Abandones”, el homenaje a Fellini en la sensual escena de la manguera con Carmen Maura, la burla a la TV con la insólita Rossy de Palma (acreditada como Rossy Von Donna), el amado de Pablo, que lo abandona, viajando en su vespa, con el fondo del libro de Cocteau y el polvo cayendo sobre él como fría nieve, como sueño hecho añicos, la toma desde dentro de la máquina de escribir, una ingeniosa y original manera de mostrar en una sola toma, sin palabras todo, la prisión emocional en la que se halla el protagonista, son algunos ejemplos de la genialidad del manchego.
Sobre todo sus personajes:
Pablo:
Director de cine homosexual con mucho éxito entre el género masculino y que se tira a todo lo que se menea, con mucha suerte hasta ahora al no haber pillado ni unas ínfimas ladillas.
Goza de una situación profesional exitosa, pero que, por el contrario, vive una situación personal desgraciada.
Pablo sufre un amor no correspondido, el que siente por Juan, un joven que se ve incapaz de amarle como quisiera.
Tina (la hermana de Pablo):
Transexual.
Antes era Tino.
Es actriz y nunca se acuesta con nadie porque el último hombre con el que se enrollo y con el que huyo a Marruecos, que por cierto era su padre, la dejó más tirada que una colilla.
No es más feliz que su hermano, puesto que su condición de transexual, se convirtió en la mujer de su padre quien la abandonó y fue su gran amor, hecho que la ha imposibilitado para las relaciones con otros hombres.
Antonio:
Psicópata.
Y gay, huelga decir.
Vive con su madre que es coplera.
Siempre que ve una película de Pablo va ipso-facto al baño a masturbarse.
Enamorado obsesivamente de Pablo, que está dispuesto a hacer lo que sea para retenerlo junto él, aunque para ello tenga que cometer asesinato.
Juan:
Es un bohemio que vive en un pueblo costero.
Y aunque parezca raro, le gustan los hombres.
Bibi Andersen:
Tiene una hija con Tina, a pesar de que la naturaleza tiende a pensar que por detrás no se puede procrear.
Es travesti.
Almodóvar escribió el papel pensando en ella.
Desconozco si por alguna extraña teoría matemática travesti más travesti acaba siendo igual a heterosexual, lo que nos daría una nueva visión del personaje.
La niña:
Capaz de ponerte la carne de gallina representando el “Ne Me Quitte Pas” de Jacques Brel, vive con su “madre” adoptiva Tina.
Aún no le ha dado tiempo a volverse loca como todos los demás, debido a su corta edad.
De mayor será transexual, como “mamá” y “mamá”.
Los policías:
A cargo de ellos el mejor diálogo del film:
“He encontrado un cuarto de gramo.
Con eso no nos da para acusarle de tenencia.
No, pero nos da para dos rayas...
¿Quieres?."
Es el toque heterosexual de la película, para que no quede todo demasiado recargado.
Cabe señalar que esta película es su obra más arriesgada, dado que en aquellos años en los que todavía se estaban digiriendo los cambios sociales derivados de la reciente transición política y económica, el gran público era aún reacio a aceptar una historia pasional homosexual con la misma empatía con la que recibía las historias de amor heterosexuales.
La homosexualidad era aún un tema tabú para muchos, y por ello la película de Almodóvar jugaba a un juego peligroso, al narrar una historia de amor entre hombres renunciando al banal tratamiento humorístico que hubiera servido como recurso distanciador, pero que hubiera destruido por completo la complejidad emocional con la que el film trataba de llegar a los sentimientos del espectador.
La música en sus películas es siempre un elemento narrativo de primer orden, un recurso que traduce a la perfección el estado emocional de los protagonistas.
En este caso, la letra de Jacques Brel "Ne Me Quitte Pas", resume no sólo el dolor de Pablo, sino también el drama de Tina y hasta el de la propia Ada, una niña abandonada por su madre (Bibi Andersen), quien contempla impertérrita desde un lado del escenario el dolor de su niña antes de abandonarla nuevamente.
Por otro lado está, el bolero "Lo Dudo" de Los Panchos, el encargado de ilustrar el drama emocional de los personajes.
Las canciones en las películas de Almodóvar funcionan así como una especie de voz interior de los protagonistas, una excelente exteriorización de sus dolorosos estados emocionales.
La película cuenta con dos escenas muy famosas.
Una de ellas la protagoniza Tina cuando le pide entre jadeos a un barrendero que la riegue con su manguera, ya que está asfixiada de calor:
¡Riégueme!
Es el toque heterosexual de la película, para que no quede todo demasiado recargado.
Cabe señalar que esta película es su obra más arriesgada, dado que en aquellos años en los que todavía se estaban digiriendo los cambios sociales derivados de la reciente transición política y económica, el gran público era aún reacio a aceptar una historia pasional homosexual con la misma empatía con la que recibía las historias de amor heterosexuales.
La homosexualidad era aún un tema tabú para muchos, y por ello la película de Almodóvar jugaba a un juego peligroso, al narrar una historia de amor entre hombres renunciando al banal tratamiento humorístico que hubiera servido como recurso distanciador, pero que hubiera destruido por completo la complejidad emocional con la que el film trataba de llegar a los sentimientos del espectador.
La música en sus películas es siempre un elemento narrativo de primer orden, un recurso que traduce a la perfección el estado emocional de los protagonistas.
En este caso, la letra de Jacques Brel "Ne Me Quitte Pas", resume no sólo el dolor de Pablo, sino también el drama de Tina y hasta el de la propia Ada, una niña abandonada por su madre (Bibi Andersen), quien contempla impertérrita desde un lado del escenario el dolor de su niña antes de abandonarla nuevamente.
Por otro lado está, el bolero "Lo Dudo" de Los Panchos, el encargado de ilustrar el drama emocional de los personajes.
Las canciones en las películas de Almodóvar funcionan así como una especie de voz interior de los protagonistas, una excelente exteriorización de sus dolorosos estados emocionales.
La película cuenta con dos escenas muy famosas.
Una de ellas la protagoniza Tina cuando le pide entre jadeos a un barrendero que la riegue con su manguera, ya que está asfixiada de calor:
¡Riégueme!
¡Riégueme!.
Otra escena conocida, que fue bastante polémica en su momento, es la que muestra a Antonio manteniendo sexo anal con Pablo.
Es que La Ley Del Deseo es una película de seres que son arrasados por la pasión, y son llevados como marionetas sin más timón que la estela que deja el objeto de su deseo, sin ningún punto de contacto con la realidad; para las que lo único que importa es el ser en el que han puesto toda su energía vital.
Esta pasión arde, se consume, y muere.
Esto es mostrado bellamente, con las metáforas visuales del fuego, de los vestidos rojos de los “poseídos”, y ya en el comienzo, luego de la primera escena de pasión, el encuadre en rojo de la palabra “FIN” nos dice cuál es el destino inevitable de ese deseo.
“El amor es algo que absorbe las veinticuatro horas, te impide concentrarte en otros asuntos.
Eso es lo que más me atrae y lo que más me horroriza”.
Otra escena conocida, que fue bastante polémica en su momento, es la que muestra a Antonio manteniendo sexo anal con Pablo.
Es que La Ley Del Deseo es una película de seres que son arrasados por la pasión, y son llevados como marionetas sin más timón que la estela que deja el objeto de su deseo, sin ningún punto de contacto con la realidad; para las que lo único que importa es el ser en el que han puesto toda su energía vital.
Esta pasión arde, se consume, y muere.
Esto es mostrado bellamente, con las metáforas visuales del fuego, de los vestidos rojos de los “poseídos”, y ya en el comienzo, luego de la primera escena de pasión, el encuadre en rojo de la palabra “FIN” nos dice cuál es el destino inevitable de ese deseo.
“El amor es algo que absorbe las veinticuatro horas, te impide concentrarte en otros asuntos.
Eso es lo que más me atrae y lo que más me horroriza”.



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