Medea
"Cuando una mujer ve lesionados los derechos de su lecho, no hay mente más asesina".
Medea es una película italiana de 1969 dirigida por Pier Paolo Pasolini, basada en la obra Medea de Eurípides; rodada en Turquía y en Siria, viene siendo una adaptación muy personal de la tragedia griega en la que Pasolini muestra la trágica confrontación entre dos culturas incompatibles: el mundo mágico e irracional de Medea y el mundo racional de Jasón.
Medea es una película italiana de 1969 dirigida por Pier Paolo Pasolini, basada en la obra Medea de Eurípides; rodada en Turquía y en Siria, viene siendo una adaptación muy personal de la tragedia griega en la que Pasolini muestra la trágica confrontación entre dos culturas incompatibles: el mundo mágico e irracional de Medea y el mundo racional de Jasón.
Es decir, explora la antítesis razón/irreflexión.
Fue la única incursión en el cine de la gran diva de la ópera Maria Callas, que en 1969 se hallaba retirada del mundo lírico.
Fue la única incursión en el cine de la gran diva de la ópera Maria Callas, que en 1969 se hallaba retirada del mundo lírico.
Pasolini la escogió porque Callas había sido la más célebre Medea en la ópera del mismo nombre compuesta por Luigi Cherubini.
La película es una mezcla de crueldad e inocencia, de barbarie y sentido de lo sublime, del mundo arcaico dominado por las emociones ante un mundo moderno regido por la racionalidad.
En la Medea de Pasolini, los versos de Eurípides son salvajemente cortados y la alteración del orden de los protagonistas cambia hasta dejar a Jasón como un secundario, solo útil para narrar la verdadera historia, la historia de una mujer enloquecida por sus sentimientos, una historia personal que rehúye la tragedia como camino narrativo y en cambio utiliza los sueños como elemento esencial para lograr entender la complicada y atormentada psicología de esta figura de la mitología clásica.
Esa dualidad/antítesis la vemos durante todo el metraje, por ejemplo:
La película es una mezcla de crueldad e inocencia, de barbarie y sentido de lo sublime, del mundo arcaico dominado por las emociones ante un mundo moderno regido por la racionalidad.
En la Medea de Pasolini, los versos de Eurípides son salvajemente cortados y la alteración del orden de los protagonistas cambia hasta dejar a Jasón como un secundario, solo útil para narrar la verdadera historia, la historia de una mujer enloquecida por sus sentimientos, una historia personal que rehúye la tragedia como camino narrativo y en cambio utiliza los sueños como elemento esencial para lograr entender la complicada y atormentada psicología de esta figura de la mitología clásica.
Esa dualidad/antítesis la vemos durante todo el metraje, por ejemplo:
En la rocosa y primitiva Cólquide tienen lugar costumbres tan salvajes como un atroz sacrificio humano con canibalismo incluido, dentro de un rito de fertilización: ratas disecadas penden como adornos, entre primarios cánticos y extrañísimas indumentarias.
Ante esa tosca y basta patria de Medea se le contrapone Corinto, sociedad más refinada pero decadente, egoísta y xenófoba (crítica de la sociedad actual).
La moraleja es que lo irracional prevalece sobre lo cerebral: la erupción de los sentimientos no puede ser dominada por la razón, y el amor es una fuerza destructora (por amor Medea roba y mata).
Ahora que lo pienso, este mito sobre amores y celos violentos casa muy bien con el cine italiano, tan fecundo en cuernos e impetuosas mujeres despechadas, tan solo veamos su legado cultural más famoso, sus operas!.
En la antigua Grecia lo irracional estaba simbolizado (entre otras cosas) por lo femenino y lo extranjero: Medea reúne ambas cualidades, y eso la convierte en paria rechazada por la flamante Corinto, que recela de ella como elemento caótico, descontrolado, animal, vestigio de un mundo antiguo, atrasado y hechicero.
En definitiva, “Medea” trata también sobre el desarraigo y la inadaptabilidad en un mundo que señala al diferente con desprecio.
La película es casi muda, frente a los largos parlamentos de Eurípides, elimina lo más fantasioso del mito (nada de dragones custodiando el vellocino, ni de carros tirados por caballos alados).
La película es casi muda, frente a los largos parlamentos de Eurípides, elimina lo más fantasioso del mito (nada de dragones custodiando el vellocino, ni de carros tirados por caballos alados).
La Medea de Pasolini es más monolítica, sin grandes vacilaciones, lejos del agudo tratamiento psicológico de Eurípides (cuya Medea alternaba la agitación y el furor con el raciocinio y la actitud reflexiva, con momentos en que titubeaba y dudaba de sus funestos planes).
La narración no siempre es lineal:
La narración no siempre es lineal:
Pasolini utiliza recursos del cine para darle al último acto un plus de delirio, con saltos adelante y atrás, o repetición de escenas con pequeñas variantes.
Excluyendo a Maria, que en todo momento se ve “Divina”, los demás actores son terribles (se diría que Pasolini buscaba el “rostro” adecuado antes que el “intérprete” adecuado), mientras que el vestuario y las localizaciones, tienen un diez.
Veamos otro punto de vista dual:
Excluyendo a Maria, que en todo momento se ve “Divina”, los demás actores son terribles (se diría que Pasolini buscaba el “rostro” adecuado antes que el “intérprete” adecuado), mientras que el vestuario y las localizaciones, tienen un diez.
Veamos otro punto de vista dual:
En el personaje de Medea se da una relación sagrada con la tierra, con el sol, con la luna porque para ella todo es santo, como le repetía el centauro a Jasón en su educación.
Para ella cada rito está cargado de sentido porque venera cada elemento de la naturaleza.
Ella es mujer y como tal, tiene contacto con la vida porque la lleva dentro de ella.
Es la tierra como lugar de fecundación y germinación de la de la vida, a la que luego dará a luz colaborando con la constante regeneración.
Ésta que incluye el sacrificio humano, porque para ella la vida se renueva en constantes muertes y resurrecciones en una visión cíclica de la historia (Aquí vemos la similitud del comienzo con el final de la película, tonos dorados, naranjas y amarillos, muy al estilo Caravaggio).
Por el otro lado se encuentra Jasón el inventor del primer barco, la inteligencia puramente práctica o técnica. El varón a quien la ausencia de la generación de la vida dentro suyo lo hace ir obsesivamente detrás de conquistas inútiles, que no teme siquiera de hacerse del oro de un templo.
Por el otro lado se encuentra Jasón el inventor del primer barco, la inteligencia puramente práctica o técnica. El varón a quien la ausencia de la generación de la vida dentro suyo lo hace ir obsesivamente detrás de conquistas inútiles, que no teme siquiera de hacerse del oro de un templo.
Jasón es el hombre que cree ciegamente en el progreso y con ello en una visión lineal de la historia.
El hombre que no practica rito alguno y que va detrás del poder mundano.
En su arquetipo se da el imperio del dinero que arrojando abajo a los antiguos dioses se sienta en el trono y se hace adorar.
Lo sagrado, el misterio, lo religioso entonces son confiscados por el dinero, por el interés, por la carnada del poder, son apartados por la sed de conquista, de empresa, de posesión.
Jasón es la encarnación de ese pecado de orgullo tan occidental.
Entonces la dualidad no es de dos principios antagónicos en el universo sino que esencialmente reside en el corazón de cada hombre; en Jasón pero también en la misma Medea.
Entonces la dualidad no es de dos principios antagónicos en el universo sino que esencialmente reside en el corazón de cada hombre; en Jasón pero también en la misma Medea.
Porque para todo hombre existe un viejo centauro mítico que le habla de la sacralidad del mundo y otro racionalista para quien todo es explicable en la naturaleza donde todo es natural.
En todo hombre conviven un principio masculino y otro femenino, un principio creativo y otro que materializa esa creatividad.
Y también Jasón (Giuseppe Gentile), como le dice el centauro, ama el costado místico-religioso de Medea, además de haberla usado para conquistar el poder.
Y la pobre Medea, que al sufrir lo que Pasolini llama una conversión al revés, se encuentra ante un mundo desencantado fruto de la desacralización de los bárbaros (aunque griegos) con quienes viaja y sufre sus consecuencias.
También esta misma Medea es responsable de haber caído bajo el embrujo de la belleza física de Jasón.
Es cierto que los encuentros carnales eran para ella un fortísimo contacto con la vida en lo que ella tiene de divino pero no supo atravesar con su mirada para ver qué se escondía detrás del hechizo de la bella masculinidad de Jasón.
En fin…
El tema no deja de ser tan filosófico como fascinante.
Aunque sale relativamente airosa, Maria Callas canta mejor que actúa cinematográficamente hablando, no olvidemos que actuó una magnifica Ana Bolena, una Traviata irrepetible, la Lucia de Berlin, Medea, Tosca y todas las Normas inclusive en las tablas operísticas, pero aquí estaba ya algo mayor para encarnar a la Medea joven, pero cumple y pese a dejar un par de escenas más que notables (véase cuando le dice adiós por segunda vez a Jasón) a veces se echa de menos a una actriz profesional.
Pero por qué Callas?, solo porque hizo famosa a la Medea de Cherubini, su capolovoro, o hay mas tela que cortar detrás del mito?
Aunque sale relativamente airosa, Maria Callas canta mejor que actúa cinematográficamente hablando, no olvidemos que actuó una magnifica Ana Bolena, una Traviata irrepetible, la Lucia de Berlin, Medea, Tosca y todas las Normas inclusive en las tablas operísticas, pero aquí estaba ya algo mayor para encarnar a la Medea joven, pero cumple y pese a dejar un par de escenas más que notables (véase cuando le dice adiós por segunda vez a Jasón) a veces se echa de menos a una actriz profesional.
Pero por qué Callas?, solo porque hizo famosa a la Medea de Cherubini, su capolovoro, o hay mas tela que cortar detrás del mito?
Bueno, hay dualidad como la de Medea, analicemos:
De la personalidad de María Callas se ha escrito muchísimo, lo han hecho investigadores, la madre, la hermana, el ex marido, la empleada, ex amantes, amigos, enemigos, etc.
De la personalidad de María Callas se ha escrito muchísimo, lo han hecho investigadores, la madre, la hermana, el ex marido, la empleada, ex amantes, amigos, enemigos, etc.
Después de leerlos uno se queda con la "impresión" de que existen dos opiniones contrapuestas en torno a la soprano.
Quienes la aman y la defienden, la califican como "la Divina", "la voz del siglo XX" "la Diva", "el glamour", "muy sensible", "amorosa".
Y los otros que la rechazan y la califican como "neurótica", "insoportable", "insensible", "diabólica" "maligna", "una voz tosca y poco sensual".
En mi opinión, si hay dos palabras que definen en forma exacta el cómo era María Callas, es justamente su propio nombre; por un lado encontramos a "María", la mujer, la dulce, la sensible, la solitaria, la insegura, la frustrada por una infancia infeliz y corta, la que por amor es capaz de darlo todo; y por otro "La Callas", la cantante, "la divina", "la tigresa", fuerte como el acero, imparable, caprichosa, criticada, amada, odiada, dichosa por haber alcanzado la gloria dentro del mundo lírico.
En cuanto a su aspecto físico, en el transcurso de dos años se produce un hecho significativo y trascendente: su adelgazamiento casi milagroso.
En mi opinión, si hay dos palabras que definen en forma exacta el cómo era María Callas, es justamente su propio nombre; por un lado encontramos a "María", la mujer, la dulce, la sensible, la solitaria, la insegura, la frustrada por una infancia infeliz y corta, la que por amor es capaz de darlo todo; y por otro "La Callas", la cantante, "la divina", "la tigresa", fuerte como el acero, imparable, caprichosa, criticada, amada, odiada, dichosa por haber alcanzado la gloria dentro del mundo lírico.
En cuanto a su aspecto físico, en el transcurso de dos años se produce un hecho significativo y trascendente: su adelgazamiento casi milagroso.
Pasó de tener un cuerpo obeso a presentar una figura mucho más estilizada.
A fines de 1957 conoce a Aristóteles Onassis.
A fines de 1957 conoce a Aristóteles Onassis.
"La Callas" cantante quiso satisfacer a María la mujer y comenzó una relación amorosa/tormentosa con él y se divorció de su marido Meneghini.
El enamoramiento de la diva al parecer no fue correspondido con una lealtad equivalente.
El más duro golpe sentimental le llegó cuando se enteró que Aristóteles se había casado con Jacqueline Kennedy.
Por tanto, entró en una profunda depresión pero continuaron viéndose esporádicamente con el armador pese a su boda con Jakie.
Sus antiguos detractores estaban al acecho y no perdían ocasión para abuchearla por las flaquezas que iban apareciendo en su voz.
A los 53 años, el 16 de septiembre de 1977, a la una del mediodía, María muere en su casa de París en circunstancias aún no aclaradas.
Sus antiguos detractores estaban al acecho y no perdían ocasión para abuchearla por las flaquezas que iban apareciendo en su voz.
A los 53 años, el 16 de septiembre de 1977, a la una del mediodía, María muere en su casa de París en circunstancias aún no aclaradas.
Unos hablan de una crisis cardiaca, otros de suicidio e incluso de asesinato…
Maria Vs. Callas.
En suma nos hallamos ante un ejercicio cinematográfico sobresaliente, que encandilará a los iniciados por la fuerza de sus imágenes, el sugerente neo surrealismo que presenta, su filosofía y, sobre todo, por la imborrable sensación que propicia: una mezcla de impresión, malestar y admiración.
En suma nos hallamos ante un ejercicio cinematográfico sobresaliente, que encandilará a los iniciados por la fuerza de sus imágenes, el sugerente neo surrealismo que presenta, su filosofía y, sobre todo, por la imborrable sensación que propicia: una mezcla de impresión, malestar y admiración.
¿Y para qué sirve el Cine sino para experimentar sensaciones?
Termino el ensayo citando a su creador cinematográfico:
"En Medea he reproducido todos los temas de las películas anteriores.
Esta obra se apoya en una base teórica de la historia de las religiones, piezas de etnología y de antropología moderna, y no me refiero en absoluto a la obra musical de Cherubini.
Medea es la oposición del universo arcaico, hierático, clerical, al mundo de Jasón, un mundo racional y pragmático.
En ese sentido, Jasón es el héroe actual, que no sólo ha perdido el sentido metafísico, sino que además no se plantea cuestiones de este tipo.
Es el técnico abúlico, cuya búsqueda va dirigida exclusivamente al éxito"
Pier Paolo Pasolini.



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