Pinocchio

“When you wish upon a star, makes no difference who you are, anything your heart desires will come to you…”

La vida implica la responsabilidad de actuar correctamente…
¿Podía superar Disney el éxito de Snow White And The Seven Dwarfs?
Lo que parecía algo imposible se convirtió en realidad gracias al siguiente film animado del Mago.
Pinocchio fue originalmente escrito por Carlo Lorenzini (conocido por su seudónimo Carlo Collodi) entre 1881 y 1883 en Italia.
En 1875, Collodi entró en el mundo de la literatura infantil y utilizó este medio para transmitir sus convicciones políticas.
Collodi estaba fascinado por la idea de usar un personaje de carácter afable y pícaro como un medio de expresar sus propias convicciones a través de la alegoría.
En 1880 comenzó a escribir Storia di un burattino (“la historia de un títere”), también llamado Le Avventure di Pinocchio, que fue publicado cada semana en Il Giornale dei Bambini (el primer periódico italiano para niños).
Un hecho importante y necesario para comprender la profundidad del trabajo de Collodi es que era un masón activo.
Las mentiras que hacen crecer la nariz no son sólo culpa del pobre Pinocchio.
Su historia, la verdadera historia de su autor, de su época, de su génesis, está tan plagada de mentiras, desde el principio hasta el final, que se podría decir que todo lo que tiene que ver con este legendario personaje es una gran mentira.
La primera mentira comienza con la identidad del autor y la nacionalidad de Pinocchio.
Nadie duda en afirmar que el muñeco es italiano.
Pero, ¿italiano de dónde?
Porque durante buena parte del siglo XIX, siglo en que vivió Collodi, Italia no existía como tal.
Los italianos, en cambio, si existían.
¿Qué significa este juego de palabras?
Simplemente que los italianos deseaban una república unificada e independiente, pero estaban divididos en ocho estados, buena parte de ellos dominados por Austria.
Los habitantes se sentían italianos, aunque las rivalidades y los celos entre las regiones marcaban la vida de la época.
En medio de las luchas y las revoluciones del Risorgimento italiano, como se conoce este período, lo usual era mentir.
Pululaban las sociedades secretas para conspirar de manera clandestina contra los invasores.
Se utilizaban seudónimos, se cambiaban las nacionalidades de los personajes literarios, se escondían los discursos patrióticos detrás de expresiones artísticas camufladas.
La censura era estricta pero no lograba eliminar los brotes revolucionarios que nacían de todos los rincones.
Podemos hacernos muchas preguntas alrededor de Pinocchio, con la seguridad de que encontraremos muchas mentiras dentro de las respuestas.
Con un ejemplo sencillo, ilustraremos esta afirmación:
¿Cómo se llamaba el autor de Las aventuras de Pinocchio?
“Carlo Collodi”, responderán algunos (muchos jurarán que a Pinocchio se lo inventó Walt Disney).
Pues Carlo Collodi no se llamaba Carlo Collodi.
Su papá era el señor Domenico Lorenzini, de profesión cocinero de un marqués y su mamá se llamaba Ángela Orzali.
Collodi no era, por lo tanto el verdadero apellido del autor de Pinocchio.
Su nombre completo, y real era Carlo Lorenzo Fillipo Giovanni Lorenzini, mejor conocido por su nombre periodístico, Carlo Lorenzini.
Hasta donde hemos podido indagar, Collodi, como lo seguiremos llamando, no tuvo esposa ni hijos.
Es más, parece que no le gustaba sentir niños cerca de él.
Los consideraba insolentes, perturbadores.
En una palabra, desagradables.
Su trabajo era político e intelectual.
Su pseudónimo, que utilizó desde 1856 hace referencia al pueblo de la Toscana donde nació su madre.
Mucho se ha dicho sobre Pinocchio: algunas interpretaciones se sostienen más que otras.
Una de tantas se refiere a la nariz como un símbolo fálico (recordemos que nadie menciona que Collodi tuviera esposa e hijos pero que vivió con su madre hasta la muerte de ésta, que casi coincidió con su propia muerte.)
Otros piensan que Las aventuras de Pinocchio son las aventuras de Italia en busca de la independencia, como un estado infantil que no logra crecer y ser autónomo y que depende de potencias extranjeras.
No falta quien compare la panza de la Gran ballena (tiburón en la literatura) con el vientre materno.
El caso es que, bajo cualquier interpretación, Pinocchio llena todos los requisitos de una obra literaria: la eterna búsqueda del sentido de la existencia, la soledad frente a las encrucijadas y a los obstáculos de la vida, las dudas entre el bien y el mal, dan grandeza al personaje.
Finalmente es el tema de la vida y de la muerte el que cohesiona y conduce todo el hilo narrativo.
Pinocchio nace de las manos de un pobre hombre.
Lleva una vida de dudas, engaños, caídas, desafíos, logros.
Al vencerse a sí mismo, aparece un hada (una madre ausente o que a lo largo de la historia ha muerto y ha renacido varias veces), y le ofrece el premio de la vida real.
El viaje iniciático, el ritual de paso, el retorno a la seguridad del hogar, una vez más, como en cualquier odisea, se ha logrado.
Pinocchio fue un laborioso trabajo que dio bastantes quebraderos de cabeza a Disney, tanto que una vez terminados los primeros dibujos sobre Pinocchio y un laborioso trabajo de la película, mandó eliminarlo todo y empezar de nuevo, con lo cual podemos suponer que este proyecto era muy personal para él.
El resultado tuvo su recompensa.
El film es posiblemente el más conseguido de los que él supervisara y ofrece cine de primera categoría en donde mezcla de manera magistral ternura (los momentos entre Gepetto y Pinocchio, los personajes del pez Cleo y el gato Figaro) con drama (El viaje de Pinocchio a través de sus errores).
Aún hoy día sigue siendo una experiencia ver este maravilla en donde tenemos muy buenos momentos de lenguaje cinematográfico, como en ese acercamiento en plano subjetivo de Jiminy Cricket dando saltos a la casa de Gepetto, o el travelling a través de todo el pueblo hasta la casa, por no mencionar la maravillosa secuencia marina bajo el agua en donde realmente parece que haya una cámara rodando a los dibujos.
La casa de Gepetto es otra muestra más de los dibujantes, pues toda ella está decorada con figuras, incluso los muebles, pero lo que más sorprendente resulta es el dinamismo de los dibujos en secuencias de gran movimiento como la del baile de relojes.
Otro alarde técnico es The Blue Fairy y su destello, aún hoy día sigue dejándonos con la boca abierta cómo consiguieron tal efecto mágico.
La secuencia de la ballena también es muy celebrada pues consigue crear tensión al mostrar el rescate de Gepetto por parte de Pinocchio, como curiosidad decir que la primera vez que vemos a la ballena esta tiene la forma de casco de un soldado Nazi (quizás una metáfora de la guerra a la cual va un hijo a salvar a su padre).
Como curiosidad también, citar la primera escena en que aparece el libro de Pinocchio para ser abierto por Jiminy Cricket, y a su lado aparecen dos libros más que acabarían formando parte de la tradición Disney como son “Alice in Wonderland” y “Peter Pan”.
Pinocchio es una película animada de 1940 producida por Walt Disney Pictures, basada en la novela Pinocchio de Carlo Collodi.
Fue la segunda película animada de Disney y estrenada originalmente por RKO el 7 de febrero de 1940.
Obtuvo dos premios Óscar a la Mejor banda sonora y Mejor canción original “When You Wish Upon a Star”, tema que es cabecera del mundo Disney y que hoy día acompaña al logotipo de la compañía en sus films.
La película fue adaptada por Aurelio Battaglia, William Cottrell, Otto Englander, Erdman Penner, Joseph Sabo, Ted Sears y Webb Smith del libro de Collodi.
La producción fue supervisada por Ben Sharpsteen y Hamilton Luske, y las secuencias de la película fueron dirigidas por Norman Ferguson, T. Hee, Wilfred Jackson, Jack Kinney, y Bill Roberts.
Los personajes:
Pinocchio es un "niño" de madera, el hijo que Geppetto siempre deseó y que a lo largo de la película se va haciendo mayor, hasta que al final deja atrás las malas compañías, rescata a su "padre" del interior de una ballena y The Blue Fairy lo convierte en un niño de carne y hueso.
Su voz, en la versión original, es un niño de 12 años llamado Dickie Jones.
Los movimientos de Pinocchio son realistas al máximo, ¡se mueve como una auténtica marioneta!
Jiminy Cricket, es el personaje más representativo de la película y uno de los más populares de la factoría Disney.
Es la "conciencia" de Pinocchio, el encargado, por The Blue Fairy, de guiar al niño de madera por el buen camino.
Él representa la conciencia de Pinocchio, quien le debe guiar en el duro mundo que le rodea, sin embargo como toda conciencia nunca aparece a tiempo.
Fue doblado por Cliff Edwards quien murió con 76 años sumido en la miseria.
Si bien es verdad que Jiminy Cricket se ha convertido en un personaje carismático a lo largo de la historia de la animación, yo creo que está un poco sobrevalorado, realmente como conciencia es un desastre, pero esto es lo que le hace más entrañable (al final resulta que no es tan sabelotodo como presume, pero que tiene buen fondo, su intención es buena).
Gepetto, el "padre" de Pinocchio.
Un bondadoso carpintero que vive con un gato y un pez, Fígaro y Cleo, y rodeado de relojes de cuco hechos por él mismo.
Doblado por Christian Rub, después de descartar a Spencer Charters por el tono ronco de su voz.
John Worthington Foulfellow y Gideon:
John es un personaje malvado, timador y un vividor que es representado por un zorro.
Es el encargado, junto a su torpe y mudo compañero el gato Gideon, de llevar a Pinocchio por el mal camino y tentarle para que deje de hacer lo que debe.
Se asemeja a los personajes de la obra de Charles Dickens, Oliver Twist.
Curiosamente, siendo animales, son los únicos que hablan, pensando acá, que tal vez ellos fueron transformados por que cayeron en tentaciones y fueron deformados.
Los personajes inducen a Pinocchio a actuar de forma irresponsable están personificados por un zorro y un gato, cosa fundamental a partir de ese momento en los films Disney de dotar de capacidades humanas a animales
Fue doblado en su versión original por Walter Catlett.
Strómboli, El titiritero (ruso y/o gitano), otro de los personajes malvados del film. 
Secuestra a Pinocchio y le obliga a actuar en su teatro como "La marioneta sin hilos".
Fue doblado por el actor alemán Charles Judels.
El Cochero, es el encargado, valiéndose de su “amigable” aspecto, de llevar a Pinocchio y los demás niños a la "Isla de los juegos", lugar donde van a poder hacer todo lo que quieran, desde jugar al billar o al poker, hasta fumar.
Allí los niños se irán convirtiendo en asnos a medida que se porten peor.
Acá el cochero da la sensación de que es un pederasta y que sus intenciones son sexuales también, eso se logra ver con las reacciones de John Worthington Foulfellow y Gideon al ver como este, se transforma cuando les cuenta en plan del rapto de los niños para llevarlos a la Isla del Placer… 
OJO!.
Su voz era la misma que la de Stromboli.
Monstruo la Ballena, como dice su nombre, ésta ballena es monstruosa.
Es temida por los seres del océano.
Lampwick, el "amigo" de Pinocchio en la "Isla del Placer", es el que le incita a que juegue al billar, que beba cerveza o que se fume un puro.
Actúa como el típico niño que sabe de todo y que se cree el más listo, pero que en realidad es el más "burro", animal en el que al final se convertirá.
Doblado en su versión original por Frankie Darro.
The Blue Fairy, es el hada buena, el personaje encargado de dar vida a Pinocchio y premiarle, convirtiéndole en un niño de verdad, después de que haya aprendido cómo se debe comportar y a quién no se debe juntar.
También es la que le encomienda a Jiminy Cricket la labor de velar por Pinocchio y ayudarle en la difícil tarea de crecer lejos de la "mala vida".
También podemos considerarla como la madre de Pinocchio.
La animación The Blue Fairy siempre me sorprendió por el uso de las transparencias, dando como resultado un efecto realmente mágico e irrepetible.
Para el personaje, los animadores se fijaron en la bailarina Marjorie Belcher, quien también sirvió de modelo para Snow White.
Por lo que a la voz se refiere, es de la actriz Evelyn Venable.
Curiosamente, tenemos para el final, el personaje más omnipresente de todos y que no aparece en el film de manera concreta y es la muerte: en la novela y en el film se presentan una serie de muertes y renacimientos continuos.
Cada vez que la muerte es convocada, casi inmediatamente Pinocchio crece un poco.
Como por ejemplo Pinocchio, convertido en borrico o durante la valiente decisión de Pinocchio de compartir el destino y morir al lado de su padre Gepetto.
Esta decisión es la que finalmente lo salva de su destino/muerte de muñeco y lo convierte en niño de verdad, dándole vida.
Tantas muertes no son más que pasos obligados a la última muerte de un muñeco que desea desaparecer para renacer convertido en niño de carne y hueso.
Ahora una adivinanza:
Hijo único.
Padre carpintero.
Se va de casa.
Era hombre pero no era hombre.
Se le da por muerto y vuelve a la vida.
¿Pinocchio?
¿Seguro?
Siempre se ha dicho que esta historia está considerada la Biblia de los ateos, y la verdad es que no le faltan semejanzas.
El personaje no es humano y debe aprender a diferenciar entre el bien y el mal.
Se le exponen diversas tentaciones que deberá aprender a negar.
Y no hay que olvidar la parte de la ballena.
Como la mayoría de las cintas de esta productora, el mensaje es moralista y aleccionador, sentando bases educativas sobre la idea de qué es correcto y qué es una conducta mal vista a los ojos de la moral y la ética.
Claro que todo está “bajado” hasta el nivel de comprensión de los niños, quienes podrán tener un acercamiento hacia temas humanísticos tales como el amor de un padre a un hijo, la verdad y la mentira, la bondad contrapuesta a las malas compañías, la voz de la conciencia, la vida y la responsabilidad que la misma conlleva.
Cada vez que veo Pinocchio pienso: ésta película jamás se hubiera podido hacer en la actualidad de esta manera.
La mayoría de las numerosísimas asociaciones que existen para proteger a la infancia no hubieran permitido tales escenas como las que acontecen en la parte de la ciudad de los juegos y hubieran boicoteado a los estudios.
Pero la realidad actual es otra, y cuando la película se hizo los tiempos eran diferentes y su moraleja se consideraba educativa.
Hoy en día esto resulta chocante y censurable para muchos padres.
Se generó cierta polémica ante la aparición en una película para niños pequeños de elementos poco recomendables en una sociedad tan conservadora como la norteamericana de la década de los 40, tales como el tabaquismo, el vandalismo, la droga, la infidelidad e incluso la atracción sexual bizarra.
Lanzado en 1940, Pinocchio es un clásico de Disney que sigue siendo apreciado por niños y adultos alrededor del mundo.
Sin embargo, la historia de esta marioneta de madera oculta una alegoría espiritual basada en las enseñanzas esotéricas, que rara vez se discute. 
Tendremos en cuenta los orígenes de esta aventura animada y su significado subyacente.
¿Podría ser una gran alegoría de la espiritualidad y de la sociedad moderna?
Detecté indicios de iniciación en los misterios ocultos y de inmediato empecé a investigar los orígenes de Pinocchio y todas mis teorías se confirmaron.
Huelga decir que esta película es ahora un elemento básico en la cultura popular de hoy.
¿Cuántas personas no han visto esta película?
Por otro lado:
¿Cuántas personas son conscientes del significado subyacente del verdadero Pinocchio?
Detrás de la historia de la marioneta tratando de convertirse en un buen chico hay una historia espiritual profunda que tiene sus raíces en las escuelas de misterio y en el ocultismo.
A través de los ojos de un iniciado, esta historia de niños acerca de “un ser bueno” lleno de lecciones acerca de “no mentir” se convierte en la búsqueda del hombre por la sabiduría y la iluminación espiritual.
Los comentarios sociales brutalmente honestos de Pinocchio representan una visión sombría de nuestro mundo moderno y establece, tal vez, una manera de escapar de sus trampas.
A través de los antecedentes del autor y referencias literarias, uno puede entender el sentido gnóstico oculto de Pinocchio.
Hay dos maneras de ver Pinocchio.
La primera es lo que yo llamaría “profano”, donde el espectador, muy probablemente un niño, aprende acerca de los contratiempos de la marioneta de madera.
La segunda es una lectura desde un punto de vista masónico, donde el simbolismo pesado completa, sin sustituir a la narración simple y lineal de los acontecimientos.
Collodi escribió Pinocchio después de una la larga tradición de textos místicos: una historia narrativa simple que puede ser disfrutado por las masas con un significado oculto, reservado a aquellos “que saben”.
La película comienza con Geppetto, un tallador italiano de madera, convirtiendo un trozo de madera en una marioneta.
Él da al títere características humanas, pero sigue siendo un títere sin vida. 
Geppetto es, en cierto modo, el Demiurgo de Platón y de los gnósticos.
La palabra “Demiurgo” es literalmente traducido del griego como “fabricante o artesano.”
En términos filosóficos, el Demiurgo, es el “Dios menor” del mundo físico, la entidad que crea seres imperfectos que envía a la vida material.
La casa de Geppetto está llena de relojes de su oficio, que, como ustedes sabrán, se utiliza para medir el tiempo, una de las grandes limitaciones del plano físico.
Geppetto ha creado una gran marioneta, pero se da cuenta de que necesita la ayuda del “Gran Dios” para dar a Pinocchio la divina chispa necesaria para convertirse en un “niño de verdad” o, en términos esotéricos, un hombre iluminado.
Entonces, ¿qué hace? 
El “desea a una estrella”.
Le pide a Dios (Una mujer! el Gran Arquitecto de los masones) infundir a Pinocchio con un poco de su esencia divina.
¿Podría ser la estrella Sirius, la estrella resplandeciente de la Masonería?
El “Hada Azul”, el representante del Gran Dios, desciende a la tierra para dar a Pinocchio una chispa de la Mente Universal, el “Nous” de los gnósticos.
El hada otorga a Pinocchio el don de la vida y el libre albedrío.
A pesar de que está vivo, todavía no es un “niño de verdad”.
En las escuelas de misterio se enseña que la vida real sólo se inicia después de la iluminación.
Todo lo anterior a esto no es nada más que una lenta decadencia.
Cuando Pinocchio se pregunta:
¿Soy un niño de verdad?
La respuesta del hada es:
“No, Pinocchio; para que el deseo de Geppetto se haga totalmente realidad tendrás que demostrar que eres valiente, sincero y desinteresado, y algún día serás un niño de verdad”.
De la misma manera que los masones representan el proceso de la iluminación por la transformación de la piedra en bruto en una suave, Pinocchio comienza su viaje como una pieza de madera en bruto y tratará de suavizar sus bordes para finalmente convertirse en un niño de verdad.
Nada es sin embargo entregado a él.
Un proceso de alquimia interior debe tener lugar con el fin de que sea digno de la iluminación.
Él tiene que ir por la vida, luchar contra sus tentaciones, y, usando su conciencia (encarnado por Jiminy Cricket), tendrá que encontrar el camino correcto.
El primer paso es ir a la escuela (que simboliza el conocimiento).
Después de eso, las tentaciones de la vida aparecen en el camino de Pinocchio.
En su camino a la escuela, Pinocchio es detenido por John Worthington Foulfellow el zorro (no un nombre muy digno de confianza) y Gideon el Gato para atraerlo a la “vía fácil para el éxito”: el mundo del espectáculo.
A pesar de las advertencias de su conciencia, la marioneta sigue a los personajes y se vende a Stromboli, el beligerante promotor de títeres.
Durante su interpretación, Pinocchio está informado sobre el lado “del camino fácil”: fama, fortuna y marionetas de mujeres calientes.
Sin embargo, Pinocchio aprende rápidamente los grandes costos de este aparente éxito: no puede volver a ver a su padre (el Creador), el dinero que genera se utiliza únicamente para enriquecer a Stromboli, su “controlador”, y ve lo que el destino le espera cuando envejece.
Una representación más bien sombría del mundo del espectáculo, ¿no? 
Básicamente es… nada más que un títere.
Después de ver la verdadera naturaleza de la “vía fácil”, Pinocchio se da cuenta de la triste situación en la que está, enjaulado como un animal y a merced de un titiritero cruel.
Él fue engañado en la venta de su alma.
Pinocchio entonces vuelve a su conciencia (Jiminy Cricket) y trata de escapar.
Sin embargo, toda la buena conciencia en el mundo no puede salvarlo, el grillo no puede abrir la cerradura.
Nada menos que una intervención divina puede salvarle, pero no antes de que él sea fiel al Hada (el mensajero divino) y, lo más importante aún, a sí mismo.
De vuelta al camino correcto, Pinocchio es detenido de nuevo por el zorro John Worthington Foulfellow, que lo atrae para ir a “Pleasure Island”, un lugar sin escuela (conocimiento) y leyes (la moral).
Los niños pueden comer, beber, fumar, combatir y destruir a voluntad, todo ello bajo la atenta mirada del cochero pederasta.
Pleasure Island es una metáfora de la vida del “profano”, caracterizada por la ignorancia, la búsqueda de la gratificación instantánea y la satisfacción de los impulsos más bajos de cada uno.
El cochero alienta este comportamiento sabiendo que es un método ideal para crear esclavos.
Los muchachos que se entregan lo suficiente en este entretenimiento de bajo perfil se convierten en burros que luego son explotados por el cochero para trabajar en una mina.
Otra descripción bastante deprimente, esta vez de las masas ignorantes.
Pinocchio se empieza a convertir en un burro.
En términos esotéricos está más cerca de su “yo” material, personificado por este animal obstinado, que en su ser espiritual.
Esta parte de la historia es una referencia literaria a Apuleyo la metamorfosis o El asno de oro, una obra clásica estudiada en las escuelas de misterio como la masonería.
La Metamorfosis describe las aventuras de Lucius, quien es tentado por las maravillas de la magia, a causa de su necedad, se convierte a sí mismo en un asno.
Esto lleva a un viaje largo y arduo, donde es finalmente salvado por Isis y se une a su culto de Misterio.
La historia de la metamorfosis tiene muchas semejanzas con Pinocchio por su trama, su alegoría espiritual y su tema de apertura a lo oculto.
Pinocchio, una vez que recobró la conciencia, escapó de la prisión de la vida profana y escapó de Pleasure Island.
Pinocchio vuelve a casa para unirse con su padre, pero la casa está vacía.
Se entera de que Geppetto ha sido tragado por una ballena gigante.
La marioneta salta al agua y es tragada por la ballena con el fin de encontrar a su Creador.
Esta es su iniciación final, donde ha de escapar de la oscuridad de la vida ignorante (simbolizado por el vientre de la ballena gigante) y ganar la luz espiritual.
Una vez más, Carlo Collodi fue fuertemente inspirado por una historia clásica de iniciación espiritual: el libro de Jonás.
Encontrado en el cristianismo, el islam y el judaísmo, Jonás y la ballena también se lee en las escuelas de misterio.
Cuando se utiliza como un símbolo del mal, el pescado representa la tierra (el hombre de la naturaleza inferior) y la tumba (el sepulcro de los Misterios).
Así fue como Jonás estuvo tres días en el vientre del “gran pez”, igual que cuando Cristo estuvo tres días en la tumba.
Varios padres de la iglesia creen que la “ballena” que se tragó a Jonás era el símbolo del Dios Padre, que, cuando el profeta desafortunado fue arrojado por la borda, aceptó a Jonás en su propia naturaleza, hasta que alcanzó un lugar seguro. 
La historia de Jonás es realmente una leyenda de iniciación a los misterios, y el “gran pez” representa la oscuridad de la ignorancia que envuelve el hombre cuando se lanza por la borda del buque (nace) en el mar (la vida).
Pinocchio pasó por las pruebas de su iniciación y salió de la oscuridad de la ignorancia.
Él sale de la tumba resucitado, como Jesucristo.
Ahora es un “niño real”, un hombre iluminado que rompió las ataduras de la vida material para abrazar a su ser superior.
Jiminy Cricket recibe una placa de oro macizo de las hadas, lo que representa el éxito del proceso alquímico de transformación de la conciencia de Pinocchio de un metal crudo en oro.
La “Gran Obra” se ha logrado.
¿Qué queda por hacer?
Una fiesta con acordeón, por supuesto!
Visto a través de los ojos de un iniciado, la historia de Pinocchio, en lugar de ser una serie de aventuras al azar, se convierte en una alegoría espiritual profundamente simbólica.
Detalles de la película que son aparentemente sin sentido de pronto revelan una verdad esotérica, o al menos un comentario social brutalmente honesto.
Aunque la lealtad de Walt Disney a la masonería siempre ha sido discutida, la elección de esta historia como la segunda película de animación creada por el estudio es muy reveladora.
La historia de Pinocchio es un ejemplo de la parte más noble de las enseñanzas ocultas.
Los esfuerzos por alcanzar un mayor nivel de espiritualidad a través del mejoramiento de sí mismo es un tema universal encontrado en la mayoría de las religiones.
Pinocchio sigue siendo típicamente masónico y revela el trasfondo filosófico de quienes tienen el control de los medios de comunicación de masas.
Pinocchio no se puede decir que sea un cuento infantil, sino más bien un cuento aleccionador dirigido a todo el mundo sobre la desobediencia y el comportamiento de los niños (y no tan niños).
El film muestra las tentaciones en las que cae el niño de madera y sus consecuencias.
¿Quién no ha tenido la tentación de hacer algo incorrecto alguna vez y lo ha hecho para después pagar las consecuencias?
Además de las tentaciones Pinocchio miente y como consecuencia sufrirá una ampliación (mutación) nasal bastante molesta, hasta tal punto que crecerá un nido en su rama.
Y es que los niños buenos no dicen mentiras, y él debe comportarse bien para llegar a ser un niño de verdad.
Disney adaptó la obra de Collodi (que tenía una versión en que al final del cuento Pinocchio era castigado muriendo cruelmente) suavizándola considerablemente, aunque manteniendo su esencia.
A pesar de esa suavización siempre he considerado “Pinocchio” como uno de los films más dramáticos de la casa de Mickey.
Secuencias como el niño siendo maltratado por Stromboli, el pobre Gepetto buscando a su hijo bajo la lluvia, o la secuencia de los burros-niño muestran un gran dramatismo.
Pero todo esto puede cambiar para mejor con la voluntad, recuerden la canción:

“…If your heart is in your dreams, no request is too extreme, when you wish upon a star as dreamers do”



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