Nosferatu, Eine Symphonie Des Grauens (Nosferatu, A Symphony of Horror)

"Registro sobre la gran mortandad en Wisborg, año 1838."

Nosferatu, Eine Symphonie Des Grauens (Nosferatu, Una Sinfonía Del Horror), está considerada como una de las iniciadoras más influyentes del terror en el cine, en su vertiente monstruosa.
Fue la segunda película de Friecrich Wilhelm Murnau y la primera adaptación cinematográfica de la novela “Drácula” del escritor Bram Stoker.
El significado original de la palabra Nosferatu es difícil de determinar.
No hay duda de que el mito del vampiro alcanzó difusión popular a través de la novela de Bram Stoker; éste halló el término en cierta obra del escritor y orador británico del siglo XIX Emily Gerard, quien la introdujo en un capítulo de su obra “Supersticiones de Transilvania” (1885) y en su crónica de viajes “La tierra más allá del bosque” (1888) que literalmente significa Transilvania en latín.
Se alude a ella simplemente como el vocablo rumano para designar al vampiro; Stoker empleó el término como un calco del inglés undead o no-muerto.
Esta atribución es patentemente falsa, puesto que la palabra Nosferatu carece de significado conocido (aparte del introducido por la novela y las películas) en ninguna fase histórica del rumano.
Una etimología alternativa sugiere que el término proviene originalmente de los nosóforos griegos (νοσοφορος), es decir, de los agentes transmisores de enfermedades.
Esta derivación podría tener sentido cuando se observa que en varias naciones de Europa Central los vampiros eran considerados difusores de epidemias.
La película de Murnau incide particularmente en el tema de la enfermedad, y su creatividad como director pudo haber sido influenciada por esta etimología.
Otra teoría sugiere que la palabra significa “respiración,” un derivado del spirare latino.
Una posibilidad final es que la forma que Gerard ofrece sea un término rumano bien conocido pero mal transcrito, o posiblemente un mala interpretación de los sonidos de la palabra debido a la familiaridad limitada de Gerard con la lengua.
Dos candidatas a servir de origen a Nosferatu son necurat (“sucio”, asociado generalmente con lo oculto) y nesuferit (“insufrible”).
La forma determinada masculina nominativa de un sustantivo rumano en la declinación a la cual ambas palabras pertenecen se corresponde con la terminación” - UL ", así que habría que hablar con propiedad del necuratul y el nesuferitul (traducibles como “el diablo” y “el insufrible”, respectivamente).
Murnau quiso realizar una adaptación cinematográfica de la novela Drácula, de Bram Stoker, pero su estudio no logró hacerse con los derechos de la historia. 
De modo que decidió filmar su propia versión de la novela y el resultado es una película que tiene un gran parecido con la historia original de Stoker.
El nombre de "Drácula" se cambió por el de "Nosferatu" y también se cambiaron los nombres de los personajes: el Conde Drácula es aquí el Conde Orlok, por ejemplo.
Su papel fue interpretado por Max Schreck (Schreck significa terror en alemán). 
Harker es Hutter, Mina es Ellen y la Inglaterra victoriana es la ciudad de Viborg, o de Bremen en la versión francesa, así como también en la inglesa.
Sin embargo, la viuda de Stoker demandó la película por infracción de derechos de autor y ganó el juicio.
El tribunal ordenó que se destruyeran todas las cintas de Nosferatu, pero un reducido número de copias de la película ya había sido distribuido por todo el mundo y permanecieron escondidas por particulares hasta la muerte de la viuda de Bram Stoker.
Con el paso de los años se hicieron más copias de esas cintas, algunas de muy baja calidad y con cortes importantes.
Nosferatu, Eine Symphonie Des Grauens se labró la reputación de ser una de las mejores películas sobre el mito del vampiro y uno de los máximos exponentes del Expresionismo alemán.
Rodada en escenarios naturales, una práctica poco habitual que la aleja de los postulados del cine expresionista alemán, con abundantes planos de Nosferatu inspirados en pinturas románticas.
Nosferatu, Eine Symphonie Des Grauens es una película muda de 1922 dirigida por F.W. Murnau.
Sus productores fueron Enrico Dieckmann y Albin Grau, con un guión realizado por Henrik Galeen
Los actores son Max Schreck, Alexander Granach y Gustav von Wangenheim entre los más destacados.
La fotografía es obra de Günther Krampf y Fritz Arno Wagner, y la música es obra de varios compositores: James Bernard, Richard Marriott y Peter Schirmann.
La estupenda película de Murnau posee una estructura que podemos dividir en cinco actos correspondientes a las diferentes fases de la historia, comenzando con la escena inicial, pasando por la partida de Jonathan hacia Transilvania, el viaje del Conde Orlock , su posterior llegada a la ciudad y el final.
El director no utiliza movimiento de cámara, solo planos fijos, generales, medios y pocos detalles y en algunas escenas se aprecia la aceleración de la acción.
Las sombras tienen una gran importancia (destacar sobre todo la excelente secuencia de la sombra del conde Orlock subiendo las escaleras), en esta película que fue rodada de día, incluyendo las secuencias de noche, algo que solo se aprecia observando la película detalladamente.
Existen copias coloreadas en sepia para las escenas diurnas y en azul para las escenas de noche.
También hay que destacar la simbología, presente en toda la película relacionado continuamente con: el mal, las tinieblas, la noche, la peste, las plagas.
La obsesión por la muerte, el mal como elemento que rompe la felicidad de la pareja, la mujer como expiación del mal son algunos de los temas principales.
La pelí­cula introdujo algunas aberraciones con respecto a la historia original.
Por ejemplo, aquellos que son mordidos por el vampiro no necesariamente se convierten en “no-muertos”.
Otros giros bizarros son la peste de ratas y el final oscuro, con el sacrificio de la heroí­na, algo que muy pocas veces se volvió a ver en el cine de vampiros.
Las características del vampiro, orejas puntiagudas, la cabeza calva, los colmillos y las uñas afiladas… todo ello acorde con la nueva atmósfera teatralizante que ideó el cine expresionista alemán, y que solo un genio como Murnau consiguió recrear en, la que yo considero, su obra maestra.
Con Nosferatu, Eine Symphonie Des Grauens, Murnau demostró que era un maestro en la creación de esa atmósfera oní­rica y de terror que bañaba tantas y tantas de las mejores pelí­culas alemanas mudas.
También demostró que poseí­a un gran sentido de lo visual; y aunque ninguna de las imágenes de la pelí­cula retrasa o impide el avance lógico de la historia, todas ellas se caracterizan por su enorme belleza y capacidad de sugerencia.
Para lograr los efectos especiales, se recurrió al acelerado y a la fotografí­a en negativo, jugando con la profundidad de campo para integrar a los personajes en el paisaje y dar una impresión de “naturalidad”.
Fundidos y sobreimpresiones marcan las apariciones sobrenaturales del vampiro.
En el año 1921, Albin Grau ofreció a Murnau dirigir Nosferatu para la productora Prana, formada por miembros de logias ocultistas, que acababa de fundar junto a Enrico Dieckmann.
Albin Grau diseñó el proyecto, los decorados y el vestuario, y controló la dirección artística así como fue el responsable último de los contenidos esotéricos de la película.
Nosferatu, Eine Symphonie Des Grauens de Murnau no es solamente un largometraje de Terror, con Vampiro incluido, es mucho más, estamos ante una película metafísica, ocultista y con cierto erotismo.
Ocultista por la utilización de símbolos pertenecientes a la logia, metafísica por el planteamiento conceptual del vampirismo y erótica por el deseo de Nosferatu por poseer a Ellen.
La pelí­cula se compone de diversos sí­mbolos que suponen su eje rector. 
Comienza con la vista de una torre, de formas puntiagudas.
Estas arquitecturas imponentes, de formas triangulares, planos inclinados y aristas cortantes, evocan la figura del vampiro, cuyas orejas, manos y nariz, parecen afiladas maquinalmente.
Su sombra alargada y sus cejas se elevan hacia arriba, denotando así­ una expresión aún más macabra en su rostro.
Lo mismo ocurre con las formas puntiagudas de los bosques de abetos que aparecen en los alrededores del castillo de Nosferatu, con las torres del propio castillo y con el mobiliario que aparece en él, a base de sillas de imponente respaldo, alargado y estrecho, igual que la figura del protagonista.
Lo interesante aquí­ es su relación con la protagonista.
Nosferatu es un vampiro profundamente enamorado y esa será la causa de su muerte.
Desde el momento que ve el retrato de la dama que lleva su esposo encima, sentirá unos deseos irrefrenables de poseerla.
Una vez en Bremen, observará todos los movimientos de ésta a través de la ventana de su casa, frente a la suya.
Pero, a diferencia de lo que indica la tradición sobre el hiperconocido “Drácula”, Nosferatu refleja su sombra en las paredes y su caracterización como un ser monstruoso y harto desagradable dista mucho de la descripción que figura en la novela de Stoker.
El “Drácula” literario no es un vampiro gótico, apuesto y seductor, bien parecido y cuyas artes con las mujeres le son de sobra conocidas.
Nunca más lejos de la versión de Murnau.
El aspecto horripilante de nuestro protagonista no le permitirá seducir a la chica, aunque ese sea su objetivo.
Ella se entregará a él únicamente por salvar a su ciudad de la plaga, ya que la presencia de éste le provoca autentico pavor.
Nosferatu, rendido en su cuello, muere con la luz del alba.
El hechizo se ha roto gracias a que una mujer pura de corazón ha ofrecido voluntariamente su sangre a Nosferatu y le ha retenido con él hasta el canto del gallo.
La otra razón que eleva a Nosferatu, Eine Symphonie Des Grauens a la categoría de clásico es que, aunque sea difícil creerlo, conserva intacta su asombrosa capacidad para aterrar.
Qué bueno es saber que el tiempo acaba poniendo las cosas en su lugar.
En este caso sería más adecuado decir que con el tiempo, el filme ha sabido envejecer como el buen vino, revalorizándose año tras año no sólo como una referencia en el género vampiresco… sino también consolidándose como una película de terror modélica.
El misterio se encuentra en el film y tras este también, primera y última película de su productora, se dice que Nosferatu o Max Schreck desapareció después de la realización del film, y se piensa que en verdad este era un vampiro, dicha leyenda se ve respaldada por la desaparición de varios operarios de cámara durante el rodaje.
Se dice que fue el propio Murnau quien le ofreció la vida a Nosferatu e incluso le prometió el cuello de la actriz protagonista después del rodaje.
Nosferatu, Eine Symphonie Des Grauens es una obra maestra imprescindible y un ejemplo clásico del expresionismo alemán y del cine de terror en general.



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