Battle Los Angeles

Hollywood se merece que lo invadan los alienígenas, no ganan en Irak pero sí en Los Angeles

“Who the Hell is John Wayne”?

Esta expresión resume la película, al final diré mis razones.
Simplemente advertir al que quiera ir a verla, que no es más que otra película hecha para conmover al espectador con los clásicos soldados valientes que salen a la defensa del país.
La película no transmite prácticamente ninguna emoción que no sea pena o aburrimiento.
Y desde luego el final para mí no tiene perdón de Dios.
Hollywood tiene toda una “maquinaria” económica a su disposición, y eso se nota en películas como esta.
Por eso; para aquellas personas a quienes los efectos visuales y sonoros, son el eje principal de sus películas favoritas, no saldrán ni quedaran defraudados al final del film; para aquellos quienes el cine bélico es su mayor afición, tendrán más que una excelente película, y para quienes buscan una película cuyo peso, cae en el contenido del guion, ni pierdan el tiempo viéndola.
Ahora, analicemos por partes:
Las películas de ciencia ficción, siempre han sido un “arma de doble filo”; en ellas cae el peso de nuestras volátiles mentes, que buscan afanadamente explicaciones inimaginables a preguntas existenciales de nuestra vida, y gracias a esto, es que pagamos una cuota muy alta de insatisfacción.
Pero tranquilos, no todo está perdido, gracias a películas como “Blade Runner” de Ridley Scott y “2001: A Space Odyssey” de Stanley Kubrick, seguimos con la esperanza viva.
Algo similar ocurre con el cine bélico, pero en este, no buscamos respuestas existenciales, creo que allí queremos resarcir los errores cometidos en el pasado; falsas creencias y decisiones erradas, que han costado millones de vidas.
Y por este lado tenemos películas hermosísimas, a pesar de sus crudas escenas, como “Deer Hunter” de Michael Cimino y “La Vita E Bella” de Roberto Benigni.
Pese a la ficción generada, es una realidad que se han observado OVNIS en distintas ciudades del mundo, sobre todo durante este siglo pasado, en Buenos Aires en 1965, Seúl en 1983, Francia, Alemania, China, pero en todas ellas el relato oficial encubrió y desestimó aquellos sucesos inexplicables.
Por ejemplo, la noche del 24 al 25 de febrero de 1942, cuando USA vivía un estado de alerta tras el bombardeo de Pearl Harbor, los habitantes de Los Angeles se despertaron con el sonido de las sirenas de una incursión aérea.
La brigada costera de artillería número 37 disparó balas antiaéreas contra naves que volaban por encima de Santa Mónica, algunas volaban lentamente y se estimó que otras volaban a 320 kilómetros por hora.
Las balas no causaron ningún daño a las naves, tan solo a la ciudad.
Aunque no se llevó a cabo ninguna investigación oficial ni se dieron conclusiones explicando exactamente qué sobrevoló la ciudad de Los Angeles esa noche: globos meteorológicos o lo que fuera, se ha sugerido incluso que existen documentos gubernamentales restringidos que manifiestan una discrepancia entre expertos militares.
El suceso conocido como La Batalla de Los Angeles ocurrió esa tarde y madrugada de 1942.
Estos sucesos que nunca se han explicado del todo, siguen siendo un misterio y son el objeto de una intensa especulación.
Se afirma que un día antes, el 23 de febrero, un submarino japonés disparó contra una instalación productora de aceite cerca de Santa Bárbara, California.
Tras escuchar informes que indicaban que el submarino se dirigía al sur hacia Los Angeles, la gente estaba nerviosa y se respiraba la tensión en el ambiente.
Fue así como a partir de las dos de la mañana del 25 de febrero y durante varias horas, se vislumbraron, según indican los informantes, objetos no identificados en el espacio aéreo de Los Angeles, y la amenaza fue tan inusual que sonaron las sirenas anti-áreas, y se dio la orden de cortar la electricidad en la ciudad.
A las 3:16, la brigada costera de artillería número 37 comenzó a disparar balas anti-aéreas de 5,8 kg.
Dispararon más de 1,400 balas en 58 minutos mientras los objetos se movían al sur, desde Santa Mónica a Long Beach.
"Evidentemente pensaron que serían bombarderos japoneses que atacaban el país, pero no fue así, volaban demasiado alto y lo más sorprendente es que ni siquiera una bala alcanzó la nave de las miles que dispararon.
La gente que estaba en la calle esa noche jura que no fue ni un avión ni un globo, sino un OVNI.
Flotaba, se deslizaba y a día de hoy, nadie puede explicar qué nave era, ni porqué nuestra artillería fue incapaz de alcanzarla; es un misterio sin resolver", explica el experto en OVNIS Bill Birnes, editor de la revista UFO.
Las descripciones de los OVNIS varían mucho.
El General George C. Marshall, en su primera carta al Presidente Roosevelt en el que le contaba el suceso, escribió que "aviones no identificados… viajaban a velocidades que iban desde ‘muy lentas’ hasta 320 km. por hora y desde 2743 a 5486 metros de altura".
El número de naves varía según los testigos, de 9 a 15 a 25.
Al principio, las autoridades dieron una explicación muy vaga: el secretario de la Armada, Frank Knox, descartó el suceso como una "falsa alarma" debida a los "nervios de la guerra", pero cuando dicha explicación no convenció ni a la prensa ni al público, el Ejército respondió con una respuesta definitiva que la nave y la batalla fueron reales, y el 26 de febrero el Secretario de Guerra Henry L. Stimson lo confirmó.
El representante de Santa Mónica, Leland Ford, convocó al congreso para investigar el incidente, pero el esfuerzo fue infructuoso.
Desde entonces, se han dado varias explicaciones: aviones japoneses; naves alemanas lanzadas desde bases secretas en México; naves aéreas no identificadas; globos meteorológicos; cañones de luz; globos dirigibles…
Sin embargo, también se alega que el General Marshall informó que el ejército había recuperado una nave aérea no identificada en la costa californiana e indicaba que "los misteriosos aviones no son terrenales y según fuentes secretas de inteligencia son con mucha probabilidad de origen interplanetario".
Desde hace años, han existido casos documentados de avistamientos OVNI a lo largo del planeta pero en 2011, lo que hasta entonces habían sido sólo avistamientos se convertirán en una aterradora realidad cuando la Tierra es atacada por fuerzas desconocidas.
Demasiado lejos de basar su guión en los acontecimientos descritos anteriormente, nos llega Battle: Los Angeles.
Mientras que las grandes ciudades caen, Los Angeles se convierte en la última resistencia de la humanidad en una batalla que nadie esperaba.
Es responsabilidad del sargento de marines (Aaron Eckhart) y su nuevo batallón aguantar la última frontera mientras luchan con un enemigo nunca visto.
Battle: Los Angeles es una película de ciencia ficción dirigida por el sudafricano Jonathan Liebesman y protagonizada por Eckhart, Michelle Rodríguez, Michael Pena y Bridget Moynahan.
A ver.
Seamos sinceros.
Si vas a ver una película llamada "Battle: Los Angeles", sabes que vas a ver una americanada.
Los americanos son los únicos y mejores soldados del planeta, y punto.
Si ves una película como estas, lo tienes que aceptar.
Yo lo acepté.
Es muy gracioso como los productores de cine gringos crean enemigos basados en la realidad política para que su industria fílmica sobreviva, y claro, al tiempo mantienen alienados a sus ciudadanos.
Primero fueron los alemanes en la Segunda Guerra Mundial.
Luego durante la Guerra Fría fueron los rusos.
Después en los 90´s fue la guerra contra el narcotráfico.
Y después del 9-11 fue la guerra contra el terrorismo.
Ahora a falta de guerras mundiales, los guionistas ahora recurren a los alienígenas para inventarse una posible futura guerra mundial (o “universal” en éste caso) de magnitudes apocalípticas.
¡Qué miedo!
Miren nada más como hasta Spielberg, quien antes los amaba (ET y Encuentros Cercanos), ahora los mira como enemigos de los humanos.
Sabía que el guión sería patriotismo con mayúsculas, gracias facilonas, discursos emotivos y macherío por doquier.
Me parece tan extraño en ésta película que una invasión extraterrestre, un hecho de la ficción tan trascendental para la humanidad, sea tratado como una guerra más del hombre, pero cargada de más violencia y atrocidad (ya que se supone que los aliens deben ser más despiadados, insensibles y de cuestionable inteligencia), sólo basándose en el hecho de que los hombrecillos de otro planeta por no ser humanos deben ser unos animales inteligentes capaces de ingeniar maravillas tecnológicas, pero al final unos animales sin sentido ni razón que vienen a “colonizarnos”.
Si digo “la peor película en lo que vamos de año” me quedo corto; la ineptitud que asola esta cinta trasciende cualquier adjetivo calificativo y consagra la película, en pleno 2011, con décadas de cine de ciencia ficción y el director dando su particular cátedra de patriotismo barato con cada película de su filmografía; como una de los bodrios más insultantes y estúpidos de los últimos tiempos.
Toda situación o atisbo de argumento nos recuerda a las 100 mil películas, series y juegos que hay sobre el tema.
No faltan el sargento con un pasado tortuoso, la chica con agallas (una vez más la Rodríguez con apariencia lésbica a prueba de bombas), el recluta necio, el teniente inexperto, el afroamericano, el hispano (Michael Pena como el secundario mas visto en los últimos 10 años), el héroe civil y su hijo, etc., etc... Clichés y más clichés.
Ahora:
¿Dónde están los alienígenas?, porque se les ve poco y además son bastante lerdos, se dejan matar muy fácilmente y usan balas!???.
Desde luego los peores alienígenas de todas las películas que he visto del género hasta ahora.
No entiendo en qué se han gastado los 100 millones de dólares que dicen que ha costado, como no sea en publicidad, porque otra cosa...
Y es que como cinéfilo ingenuo que soy, una vez más me dejé seducir, como tantas y tantas veces, por el grandioso tráiler que la precede y que, como tantas y tantas veces, no tiene nada que ver con la posterior película.
Estos extraterrestres no tienen ni escudo anti nada, ni armas de destrucción masiva, ni nada por el estilo.
Son el adalid del ecologismo, sus naves y armamento funcionan...
¡¡¡Con agua!!!
Y nosotros partiéndonos el cerebro por encontrar nuevas fuentes de energía!!!
La escena del helicóptero cuando todos bajan en cuerdas para seguir al prota en plan y dicen:
"los marines nunca nos rendimos" es impagable, ridícula a más no poder.
Otra frase:
"los civiles ya están a salvo" es patética.
La Ciudad de Los Angeles ha sido destruida tantas veces en los últimos años, tal vez como una ilusión por parte de la cínica industria del cine, que "Battle: Los Angeles" se siente un poco como otra misión de entrenamiento de rutina de los marines "de la paz" (armados hasta los dientes para variar) a las que siempre están llamados por la libertad y por la gracia de Dios, porque los demás ejércitos del mundo suelen estar de vacaciones.
Da lo mismo Libia, Irak, Afganistán o marcianitos que allí estarán los americanos salvando el mundo.
Para finalizar y quizá fue el hecho que más cuestioné de la película, es la ridícula idea de recurrir a los aliens para acabar con el planeta sabiendo que no hay más ser destructivo, despiadado, frio, maligno e insensible que el hombre.
Los guionistas debieron, simplemente, plantearse una película de carácter bélico entre la humanidad y verdaderamente pienso que les hubieran sobrado ideas para convertirla en una verdadera imagen de lo que posiblemente sería el Apocalipsis.
Rescato los efectos visuales de la película, ya que, le dieron un poco de veracidad al simple hecho de la supuesta contextura física de los aliens que al final siempre terminan siendo unos animales amorfos, resistentes a un nocivo e inmenso universo aún inexplorable para el hombre.
Por supuesto sus majestuosas naves espaciales que a simple vista, parecen tener una avanzada tecnología desconocida por el hombre moderno.
Siempre he dicho, cuando una película tiene en sus bases un “buen” guión, la productora mas ramera se esfuerza en comercializarla, en este film vemos como Independence Day y Distric 9 están de cabo a rabo, y para mi es la versión pelandusca de SKYLINE, la cual no le quito el merito de ser mejor que esta basura.
Lo mejor de Battle: Los Angeles: el tráiler, los efectos, que prácticamente son los que muestra el tráiler, alguna escena que pueda llegar levemente a transmitir angustia.
Lo peor: La escena en que se ve a Eckhart disparando con una pistola y en la toma siguiente se ve cómo saca la pistola y empieza a disparar...
A los 70 minutos de película, de repente a los marines les sale una bazuca de la espalda...
En una escena una granada destroza a un alien; a la escena siguiente, un grupo de 5 o 6 (más o menos, el número cambia constantemente) aliens está atacando a los supermarines y a ninguno se le ocurre lanzar una granada... claro, se cargan a unos cuantos (cuyo número también varía) y se ven obligados a una complicada maniobra que conlleva el sacrificio heroico de uno de ellos para salvar a los civiles...
Y tú pensando....
¿por qué no usas una granada?... como no la Michelle Rodríguez haciendo de soldado, las monótonas y repetitivas escenas de acción y por supuesto el final de la película.
Es así como nadie sabe quién es John Wayne, con tanta película barata y de tercera que nadie ve los clásicos…
Una vez más: si digo que es el héroe de True Drit, muchos dirán: ah… Jeff Bridges.

ESO REALMENTE OFENDE



Comentarios

Entradas populares