The Birds
El miedo vendrá del exterior.
Miedo a lo desconocido, a lo incontrolable: al caos.
Plagas, seres alados, mujer adornada de oro, fornicación…
“Vi en el cielo otra señal, grande y admirable: siete ángeles que tenían las siete plagas postreras; porque en ellas se consumaba la ira de Dios.”
“Vi en el cielo otra señal, grande y admirable: siete ángeles que tenían las siete plagas postreras; porque en ellas se consumaba la ira de Dios.”
Apocalipsis, 15:1
“Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación.”
“Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación.”
Apocalipsis, 17:4
Hum!
Estaba viendo la televisión y me topé con un programa de un tal Kristoff en Telehit.
Hum!
Estaba viendo la televisión y me topé con un programa de un tal Kristoff en Telehit.
Es un programa sobre cine donde hacen críticas de películas más o menos buenas.
El caso es que casi al final anunciaron el remake de "The Birds" (Rod Taylor, Tippi Hedren, Jessica Tandy, Suzanne Pleshette y Veronica Cartwright), un clásico de Hitchcock.
¿Cuál es mi posición sobre los remakes?
¿Cuál es mi posición sobre los remakes?
Totalmente en contra, no entiendo cuál es la necesidad de volver a hacer una película que ya está bien hecha, ¿meterse con Hitchcock?
¡Eso no se hace, Hello Gus Van Sant!
Fin del asunto (Lleno de Cólera!)...
Al director británico siempre le obsesionó la reacción que un ser humano podía tener ante situaciones especialmente complicadas, y de hecho, tanto la amenaza como la respuesta a la misma pasaban por la agresión y la violencia.
Al director británico siempre le obsesionó la reacción que un ser humano podía tener ante situaciones especialmente complicadas, y de hecho, tanto la amenaza como la respuesta a la misma pasaban por la agresión y la violencia.
Su estudio en este campo fue constante, así como en muchos otros temas que trabajaba una y otra vez.
Alfred Hitchcock tuvo el buen olfato, a finales de los '50s, de darse cuenta de que los tiempos estaban cambiando aceleradamente (La Guerra Fría, el Comunismo, la URSS, la Guerra de Corea, la Bomba de Hidrógeno, La Comunidad Económica Europea, etc), de que pronto su estilo de cine policial iba a ser historia (lo es, de hecho, para desgracia nuestra).
Ya con "Vertigo" y "Psycho" había intentado tensar la cuerda, marchando hacia otros lares, concretamente hacia el suspenso psicológico (y psicopatológico, podríamos decir) por sobre la intriga policíaca propiamente tal.
Después de "Psycho" insistiría con "Marnie", pero entre medio, se las apañó para hacer algo completamente atípico en su filmografía: una de bichos asesinos.
Alfred Hitchcock tuvo el buen olfato, a finales de los '50s, de darse cuenta de que los tiempos estaban cambiando aceleradamente (La Guerra Fría, el Comunismo, la URSS, la Guerra de Corea, la Bomba de Hidrógeno, La Comunidad Económica Europea, etc), de que pronto su estilo de cine policial iba a ser historia (lo es, de hecho, para desgracia nuestra).
Ya con "Vertigo" y "Psycho" había intentado tensar la cuerda, marchando hacia otros lares, concretamente hacia el suspenso psicológico (y psicopatológico, podríamos decir) por sobre la intriga policíaca propiamente tal.
Después de "Psycho" insistiría con "Marnie", pero entre medio, se las apañó para hacer algo completamente atípico en su filmografía: una de bichos asesinos.
Sin crimen.
Sin misterio.
Sólo unos animaluchos que se dedican a desquiciarse sin razón alguna, y hacer picadillo de los humanos.
No es que los bichos asesinos no se conocieran antes en el cine, pero quizás es la primera vez en que el bicho se transforma en el centro de la historia, además de que no se trata de un bicho individual con su personalidad asesina bien definida (al que por lo tanto se lo puede matar y recibir alivio después del minuto 90 del filme), sino de manadas (parvadas, más bien) de ellos, y a ver cómo los exterminas.
Hitchcock creó así literalmente un nuevo subgénero fílmico, el de las manadas de aves/insectos/carnívoros que iban a cebarse sobre un grupo de pobrecitos humanos.
Productos y subproductos fílmicos como "JAWS", "Piraña", "Ranas", "Aracnofobia" y demases estaban a la vuelta de la esquina.
Para la época debió ser el colmo del horror, en particular por la inteligente idea de usar un elemento de la vida cotidiana de todos los días (las aves, en este caso) para sembrar el terror y conseguir que nadie se vaya tranquilo a la cama.
Fue nominada al Oscar a los mejores efectos especiales.
Esta película es diferente de las precedentes por la ausencia de música, que suele servir de instrumento al suspenso Hitchcokiano.
El argumento de la película se base en un famoso ataque de pájaros a la familia Westminster en Irlanda.
No es que los bichos asesinos no se conocieran antes en el cine, pero quizás es la primera vez en que el bicho se transforma en el centro de la historia, además de que no se trata de un bicho individual con su personalidad asesina bien definida (al que por lo tanto se lo puede matar y recibir alivio después del minuto 90 del filme), sino de manadas (parvadas, más bien) de ellos, y a ver cómo los exterminas.
Hitchcock creó así literalmente un nuevo subgénero fílmico, el de las manadas de aves/insectos/carnívoros que iban a cebarse sobre un grupo de pobrecitos humanos.
Productos y subproductos fílmicos como "JAWS", "Piraña", "Ranas", "Aracnofobia" y demases estaban a la vuelta de la esquina.
Para la época debió ser el colmo del horror, en particular por la inteligente idea de usar un elemento de la vida cotidiana de todos los días (las aves, en este caso) para sembrar el terror y conseguir que nadie se vaya tranquilo a la cama.
Fue nominada al Oscar a los mejores efectos especiales.
Esta película es diferente de las precedentes por la ausencia de música, que suele servir de instrumento al suspenso Hitchcokiano.
El argumento de la película se base en un famoso ataque de pájaros a la familia Westminster en Irlanda.
Los animales aparentemente en cantidades y grupos que iban de 100 a 300 atacaron sin piedad a esta familia de 4 personas ninguno de los miembros sobrevivió al incidente.
Aparentemente no atacaban para alimentarse; supuestamente la intoxicación con ácido domoico alteró la conducta de los animales.
Hitchcock había hecho “The Birds” basándose en una simple historia de Daphne du Maurier, escritora británica de quien ya se había inspirado para filmar “Rebecca” en 1940.
Hitchcock había hecho “The Birds” basándose en una simple historia de Daphne du Maurier, escritora británica de quien ya se había inspirado para filmar “Rebecca” en 1940.
En el caso de “The Birds”, la adaptación era de Evan Hunter, guionista y reconocido autor de novelas policiales.
El film, acierta en las escenas de ataque de los pájaros (especialmente en la presentación de los mismos), en la capacidad para subvertir la realidad monótona de una pequeña villa y en algunos momentos de gran tensión emocional, pero yerra en la subtrama de carga psicológica que desarrolla con la interacción de sus personajes principales (una rica mimada acostumbrada a realizar todos sus deseos, una madre posesiva y obsesionada con la figura de su marido ausente o una maestra derrotada en el amor y sacrificada por ese afecto), principalmente por alguna flaquedad del guión de Evan Hunter y no por la extraordinaria mirada fílmica de Alfred Hitchcock.
Es curioso notar que el papel de Melanie Daniels parece concebido como un rol masculino - esa mezcla de arrogancia y audacia por la cual persigue a Mitch -, que sirve para darle un carácter revolucionario al papel. Es extraño ver en un filme de 1963 a una mujer independiente y decidida que va detrás de lo que a ella le interesa.
Además de las elaboradas escenas acometidas de los cuervos y gaviotas, lo más destacable de la película es el juego sibilino (siempre huyendo de la cotidianeidad del mundo ordinario) formulado por Hitchcock de intercambiar papeles entre el pájaro enjaulado y el ser humano, del sometimiento animal.
También notoria y efectiva es la espectacular utilización de los efectos sonoros de movimientos de alas y graznidos de pájaros coordinados por Bernard Herrmann, en un film carente totalmente de música.
Hitchcock omitió deliberadamente toda explicación racional al comportamiento de las aves.
El film, acierta en las escenas de ataque de los pájaros (especialmente en la presentación de los mismos), en la capacidad para subvertir la realidad monótona de una pequeña villa y en algunos momentos de gran tensión emocional, pero yerra en la subtrama de carga psicológica que desarrolla con la interacción de sus personajes principales (una rica mimada acostumbrada a realizar todos sus deseos, una madre posesiva y obsesionada con la figura de su marido ausente o una maestra derrotada en el amor y sacrificada por ese afecto), principalmente por alguna flaquedad del guión de Evan Hunter y no por la extraordinaria mirada fílmica de Alfred Hitchcock.
Es curioso notar que el papel de Melanie Daniels parece concebido como un rol masculino - esa mezcla de arrogancia y audacia por la cual persigue a Mitch -, que sirve para darle un carácter revolucionario al papel. Es extraño ver en un filme de 1963 a una mujer independiente y decidida que va detrás de lo que a ella le interesa.
Además de las elaboradas escenas acometidas de los cuervos y gaviotas, lo más destacable de la película es el juego sibilino (siempre huyendo de la cotidianeidad del mundo ordinario) formulado por Hitchcock de intercambiar papeles entre el pájaro enjaulado y el ser humano, del sometimiento animal.
También notoria y efectiva es la espectacular utilización de los efectos sonoros de movimientos de alas y graznidos de pájaros coordinados por Bernard Herrmann, en un film carente totalmente de música.
Hitchcock omitió deliberadamente toda explicación racional al comportamiento de las aves.
Sabía que eso creaba mucha mayor inquietud en la audiencia.
También suprimió el clásico "The End" del final, para lograr que la desazón del público continuara aún después de acabada la película.
Si hay algún discurso o explicación del por qué atacan los pájaros de Hitchcock, la misma debe encontrarse en niveles de lectura muy profundos.
Si hay algún discurso o explicación del por qué atacan los pájaros de Hitchcock, la misma debe encontrarse en niveles de lectura muy profundos.
Sin lugar a dudas que ello se convierte en la principal arma de la película, la ansiedad del espectador por dar respuesta lógica a esa inquietud.
Y entonces viene la pregunta lógica y siguiente... tiene explicación lógica?
O simplemente la idea era lanzar como disparador una trama bastante excéntrica y que el mismo observador saque sus propias conclusiones.
Claro que no va a tener demasiados argumentos objetivos salvo que tenga una buena fuente de información adicional al filme para entender el por qué de las cosas.
Hay una dosis de incertidumbre que juega a favor del filme, es el miedo a no saber el por qué de las cosas, el temor a lo desconocido.
Hay una dosis de incertidumbre que juega a favor del filme, es el miedo a no saber el por qué de las cosas, el temor a lo desconocido.
Pero insisto que este filme es muy ambiguo a mi criterio y entrar a analizarlo en profundidad, implicaría que hable sin fundamentar divagando o que haga una libre interpretación de una película que no tiene en sí una explicación satisfactoria.
Y como a mi entender Hitchcock propone fantasía para la libre interpretación de cada uno.
Y como a mi entender Hitchcock propone fantasía para la libre interpretación de cada uno.
Y sí se le podrían encontrar una multitud de hipótesis sobre el por qué atacan los pájaros, pero el grado de objetividad sería muy bajo, ya que habría que poner en juego muchas circunstancias que vienen desde lo aventurado y azaroso.
En ello, creo que debemos tener cuidado de no caer en la respuesta simple y fácil, porque no se trata de cualquier director.
No obstante, quién puede negar la hipótesis que Hitchcock quiso un filme de simple factura, sin resolución que esté dentro del marco de la lógica que vivimos a diario?
Lo que sí está claro es que la solución a esta problemática cognitiva no está a la vista del espectador, y creo que ni siquiera está implícita en el filme.
Lo que sí está claro es que la solución a esta problemática cognitiva no está a la vista del espectador, y creo que ni siquiera está implícita en el filme.
Sino que si hay una explicación que convenza, ésta tendrá que surgir de factores exógenos de análisis, fuera del objeto de estudio y allí entramos en el campo de la más absoluta subjetividad.
Las increíbles reacciones de los pájaros constituyen un vapuleo al control de lo cotidiano, a manos de lo insólito.
La alteración imprevista del orden natural, pone de relieve la ridícula imagen que el hombre se otorga a sí mismo; pretendiendo ser el dueño de la realidad, se encuentra ahora abandonado en su propio desconcierto, sin esquemas y sin cómodas normas por las que regirse.
El eterno tema hitchcockniano llevado al extremo: el individuo zarandeado por el azar.
La ambigüedad del filme se abre a cualquier especulación, pues la arbitrariedad de los acontecimientos es total.
Las increíbles reacciones de los pájaros constituyen un vapuleo al control de lo cotidiano, a manos de lo insólito.
La alteración imprevista del orden natural, pone de relieve la ridícula imagen que el hombre se otorga a sí mismo; pretendiendo ser el dueño de la realidad, se encuentra ahora abandonado en su propio desconcierto, sin esquemas y sin cómodas normas por las que regirse.
El eterno tema hitchcockniano llevado al extremo: el individuo zarandeado por el azar.
La ambigüedad del filme se abre a cualquier especulación, pues la arbitrariedad de los acontecimientos es total.
Todas explicaciones racionales que intentan mantener las pautas de la lógica, son ridiculizadas por el director en la escena del bar de Bodega Bay, con la extraña ornitóloga, como árbitro de la ciencia.
Nadie puede explicar lo que sucede, ni los personajes, ni el espectador.
Para recalcar que el caos puede subyacer en lo más elemental, Hitchcock, hace protagonistas de la catástrofe, no a animales extraños y desconocidos, sino a los habituales del lugar: gaviotas, cuervos o gorriones.
Para recalcar que el caos puede subyacer en lo más elemental, Hitchcock, hace protagonistas de la catástrofe, no a animales extraños y desconocidos, sino a los habituales del lugar: gaviotas, cuervos o gorriones.
Los únicos pájaros exóticos que aparecen en la pantalla, los periquitos que han de servir de regalo, serán los únicos pacíficos; y serán los que, al final, sean llevados consigo en una huida llena de suspense e incertidumbre.
Estas aves diferentes (en inglés, love-birds) ¿representarán la esperanza de cambio, o por el contrario, la translación del mal adonde quiera que vayan?
Y a decir verdad, por más teorías que uno pueda escuchar, nada dejará satisfecha a la consulta:
Y a decir verdad, por más teorías que uno pueda escuchar, nada dejará satisfecha a la consulta:
¿Qué puede motivar a que una gaviota ataque?
Acaso cabría interpretar, que para los personajes, los pájaros son el desastre, el caos; para Hitchcock, son solamente la representación de los propios temores del hombre abandonado al azar, a la precariedad de su capacidad para controlar la vida…, a la muerte.
Acaso cabría interpretar, que para los personajes, los pájaros son el desastre, el caos; para Hitchcock, son solamente la representación de los propios temores del hombre abandonado al azar, a la precariedad de su capacidad para controlar la vida…, a la muerte.
Los pájaros no existen, son nuestros miedos, y nuestros miedos habitan en el parque de Liberia!!!



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