Black Swan

PERFECTA!

La mejor pelicula del año.
Una obra tremenda y magistral.

"If I lose my demons, I will lose my angels as well.”

¿Se puede dividir el alma humana? 
¿Se logra ser cándido y ladino? 
¿Se es capaz de ser el cisne blanco y el cisne negro? 
¿De alcanzar la perfección sin importar perder la cordura y el alma? 
¿No es acaso pretendidamente ridículo el ballet y capaz de emocionar? 
¿No tanteaba muchas veces Hitchcock con lo burlesco para sugerirnos que el suspense se sustenta en lo inexplicable y lo imprevisible?
El delirio puede provocar que tus mayores temores crezcan y se conviertan en una obsesión de la cual no puedes escapar.
Pero ese delirio emana del interior de la mente de cada persona, del miedo al fracaso y a las altas expectativas depositadas en uno mismo.
El equilibrio interior.
El reto del conocimiento personal.
Todos somos referencia.
Uno de los objetivos más deseados por el hombre es el del equilibrio interior. 
Cuando se consigue es muy fácil producir equilibrio en el entorno, porque la fuerza del equilibrio interior impregna y mediatiza todo alrededor.
Somos el juguete de nuestras emociones, de las emociones que no controlamos: la ira, el odio, la vanidad, la gula o la lujuria, como elementos vitales de relación con el entorno, nos dominan y así el encuentro con el equilibrio se hace más difícil.
La observación del entorno, el conocer nuestros propios límites nos permite dominar nuestras emociones. Sabiendo qué cosas disparan los mecanismos de la vanidad, de la ira o de la gula, podremos controlarlas.
Es necesaria una observación personal intensa propia, sin falsos triunfalismos, sin falsa humildad.
Nadie mejor que nosotros mismos sabemos cuáles son nuestros principales defectos.
Los defectos y las virtudes, son nuestra etiqueta de composición personal, de la misma manera que una prenda de vestir lleva en su etiqueta el tejido o los materiales de lo que está hecha.
Los demás, cuando hablan de nosotros, se refieren a nuestra etiqueta.
Se refieren a las cualidades, negativas o positivas, que manifiesta nuestra personalidad. 
Los demás nos devuelven esa imagen.
Tenemos que tener la humildad suficiente para reconocer nuestros defectos y no ensalzar demasiado nuestras virtudes.
El conocimiento interno nos proporcionará equilibrio. 
Sabremos dónde está nuestro límite en cada caso y el reto será conseguir el equilibrio en un límite más amplio.
Pero ojo, somos nuestros peores enemigos, nos serruchamos el piso nosotros mismos, somos nuestros peores críticos y es acá cuando el ego impera sobre otras consideraciones.
Busquemos el equilibrio interior en base a un objetivo aún más lejano: el descubrimiento de nuestra propia esencia. 
El equilibrio es la base que nos permitirá llegar a conocer nuestra propia esencia, nuestra esencia más íntima.
Conociéndonos, buscando nuestro equilibrio y encontrándolo, seremos sabios, humildes, caritativos y ese será el soporte para el encuentro con nuestra verdadera esencia, la más íntima, de la que todo surge, esa que está por descubrir.
Black Swan no es clasificable: pertenece a la categoría de películas que sólo pueden denominarse como vorágines.
Dejarse arrastrar no es una elección, es un imperativo, o cabe la posible desgracia de salir indemne del visionado.
Black Swan es droga dura.
De "Carrie", a "Repulsión", de "All about Eve", a "Perfect blue" y suma y sigue. 
Pero la suma no es un corregido y aumentado: es algo completamente nuevo y completamente familiar.
Hay veces, cuando terminas de ver una película, que sabes que lo que has visto es una obra superior a las demás, diferente y grandiosa, que recordarás durante muchos años y que recomendarás a todo el mundo.
Lamentablemente esta sensación, que provoca la pasión que tenemos por el séptimo arte, se da muy pocas veces. 
Pero además de ella, hay otra mucho más rara que es la que se experimenta mientras se está admirando dicha película, y que antes de acabarla ya te das cuenta de que lo que ves no es una obra artística normal, sino que va más allá de cualquier expectativa.
El cuantioso delirio de Black Swan, su absoluta falta de miedo al ridículo, la convierten en una experiencia que hace malabares en el filo entre la maravilla y el despropósito, siendo un mucho de las dos cosas y precisamente en esto reside su avasalladora capacidad de retenerte ante la pantalla, deseando que aquello no se acabe nunca, pero por Dios, que se acabe antes de que mi cerebro se cortocircuite ante tanta locura de clímax.
La película sigue avanzando, con una edición de sonido fenomenal, y sin darte cuenta, se va metiendo más dentro de ti, volviéndose cada vez más intensa, hasta llegar al punto donde tú llegas a sentir la presión que siente el personaje.
Nunca creí que una película sobre una bailarina de ballet lograra impactar tanto como lo acaba de hacer Darren Aronofsky, ni siquiera entiendo el ballet?, bueno, he aquí mi oportunidad,
Poco tiene que ver el ballet con los filmes de Darren Aronofsky, o al menos eso es lo que creíamos, porque todo lo que toca lo vuelve perturbador, volviendo perturbadora a la genial Natalie Portman.
Durante todo el metraje de la película Aronofsky nos interna en un mundo donde la búsqueda de la perfección, “el equilibrio” y la belleza no conocen límites llegando a conclusiones más que inesperadas.
El director toma esto como base para luego explayarse sobre complejos y universales temas como la dualidad, la ambición humana o ese lado oscuro que todos llevamos dentro, aparte de otros más concretos como la presión de los artistas y los sacrificios que conllevan alcanzar el auténtico arte.
Para ello, Aronofsky utiliza como excusa la obra del compositor ruso aunque hace una reinterpretación de toda ella.
La historia de Tchaikovsky habla de dos cisnes, uno blanco y otro negro, y cómo el primero de ellos debe convivir con que su amor verdadero elija a su gemela malvada, lo que la lleva al suicidio. 
Tomando esto como base, Aronofsky teje una compleja tela de araña que profundiza en el personaje principal, en sus sentimientos más primitivos y en cómo se relaciona con el resto de los personajes.
El ballet o danza clásica es el nombre específico dado a una forma concreta de danza y su técnica.
También se utiliza el término ballet para designar la pieza musical compuesta, a propósito, para que sea interpretada por medio de la danza. 
El Ballet está considerado como una de las Artes Escénicas.
La técnica de esta danza tiene una dificultad importante, ya que requiere una concentración para dominar todo el cuerpo, añadiendo además un entrenamiento en flexibilidad muscular, coordinación muscular y ritmo musical.
Lo habitual, aunque no obligatorio, es que se aprenda con una edad temprana, para interiorizar y automatizar movimientos y pasos técnicos.
Es ideal una formación paralela en solfeo, aunque tampoco imprescindible.
Exige muchos años de preparación en forma y técnica.
El vestuario propio son los leotardos y las mallas, con una falda opcional (tutú). 
Las bailarinas usan zapatillas de media-punta hasta que sus huesos sean lo suficientemente fuertes y estén entrenados para usar y soportar las zapatillas de punta; los bailarines solo utilizan zapatillas de media-punta y en escasas ocasiones de punta para trabajar huesos de los pies como el empeine. 
Los huesos de los tobillos y de los pies deben ser lo suficientemente fuertes para ir “en pointe” (en punta).
The Swan Lake es el primero de los tres ballets que escribió el compositor ruso Piotr Ilich Tchaikovsky (1840-1893).
Originalmente encargado al maestro por la Ópera de Moscú, este ballet es uno de los más conocidos.
Su primera presentación tuvo lugar en el Teatro Bolshói de Moscú con la coreografía de Julius Reisinger en 1877.
Paradójicamente, no fue muy aceptado en su momento. 
Sin embargo, el 15 de enero de 1895, con la nueva coreografía de Marius Petipa y de Lev Ivanov esta obra logró un gran éxito en el Teatro Mariinsky de San Petersburgo y ha contado con bailarines famosos y los más destacados fueron la gran Alicia Alonso, Margot Fonteyn, Rudolf Nureyev y el argentino Julio Bocca.
La puesta en escena que lleva a cabo para todo ello es simplemente sorprendente.
Sólo con la escena del prólogo ya podemos apreciar las intenciones del espectador y todo lo que nos quedará por ver durante el resto del metraje. 
Consigue una PERFECTA conjunción entre la magnífica banda sonora, los pasos de baile de los actores y la cámara, cuyos movimientos consiguen que el espectador se sienta parte de la coreografía y le introduzca dentro de la acción.
A partir de aquí, es casi imposible despegar los ojos de la pantalla durante el resto del metraje.
Su estilo prevalece al mostrar las obsesiones más oscuras en las personas, ahora desde algo que la mayoría lo considera cursi y aburrido.
El guión de Mark Heyman, Andres Heinz y John J. McLaughlin a través de la obra de Tchaikovsky profundiza bastante en la metamorfosis que llega a tener una persona, el pasar de un cisne blanco y frágil a uno negro vengativo, esto lo maneja PERFECTAmente Aronofsky con un adecuado uso de elementos que denoten la parte blanca y la negra de las cosas desde actores (las diferencias en rostros como Portman/Kunis o Cassel/ Millepied) y en lo técnico el uso de los colores blanco y negro predomina en el diseño de producción de Thérèse DePrez, la dirección artística de David Stein y el vestuario de Amy Westcott.
Qué podemos decir de las actuaciones, la interpretación de Natalie Portman es, simplemente magistral en el mejor papel de toda su carrera al mostrarnos las dos caras de la moneda, el papel no es nada fácil, puesto que tiene que representar esa dualidad de la pureza e inocencia con la locura e inestabilidad que vive la protagonista.
La vida de Nina al tener que interpretar a los dos cisnes en la cinta es similar a lo que tuvo que vivir Portman para encarnar a la bailarina.
La cámara se enamora de ella en cuanto la ve, y nosotros entendemos el por qué. 
Resulta complicado apartar de vista de ella, te atrapa de una manera inquietante. 
Ella es la película.
Hubo una actriz hace años que aguantaba mejor que nadie los primeros planos. 
La cámara podía quedarse minutos hipnotizada con su mirada y las infinitas expresiones de su rostro.
Era Ingrid Bergman.
Y en la ópera… La Divina Maria Callas en su Lucia di Lammermoor sobre todo la de Berlín, en todas sus Normas y Violettas de La Traviata.
En el Ballet Swan Lake, La Prima Ballerina Assoluta, Dame Margot Fonteyn de Arias.
Hoy, salvando las distancias, Natalie Portman ha provocado una similar reacción ante la cámara y ante el público. 
Simplemente sublime.
Esta mujer actúa sin necesidad de hablar, pues lo expresa todo con las expresiones de la cara, en ningún momento sobreactuada.
Su personaje es una auténtica montaña rusa de sentimientos extremos. 
Y pasa por todos ellos con maestría.
Solo por la interpretación de Natalie merece ver la película, esperemos que la academia sea justa con ella pues de nuevo ha demostrado ser una de las más grandiosas actrices de la historia.
Portman y Mila Kunis tuvieron entrenamiento de ballet durante meses. 
Figuras notables del mundo de la danza ayudaron a la producción a formar la presentación del ballet.
Las crónicas de los rotativos cuentan el tiempo que la actriz se dedicó a practicar y entender las bases de la danza clásica, la hizo perder 20 libras, entrenada por Mary Helen Bowers, antiguo miembro del New York City Ballet.
De la misma compañía, de la que es actualmente principal, el coreógrafo Benjamin Millepied es el responsable de los segmentos coreográficos de la obra, cambiados o interpolados a la maravillosa obra de Petipa-Ivanov, que van acompañados por la inmortal música de Tchaikowsky.
La propia Portman ejecuta secuencias de danza clásica en los Pas de Deux del segundo acto, pero en los pasajes difíciles (como las vueltas), la cámara se aleja y entonces vemos en la lejanía a una brillante Sarah Lane, solista del American Ballet Theatre, ejecutando múltiples giros.
Mila Kunis igualmente espectacular, Vincent Cassel y Barbara Hershey crean personajes más que hechos para ser odiados y lo logran.
La corta pero nada despreciable actuación de Winona Ryder me gustó, hace mucho que no la veía en una película tan buena.
La fotografía de Matthew Libatique es más que estupenda, imita los movimientos de la protagonista, pues la cámara danza, se mueve y se detiene como si fuera alguien imitando a Portman y de nuevo la iluminación y los encuadres nos remiten a un contraste entre lo luminoso y lo oscuro.
La música de Clint Mansell, PERFECTA, al escuchar cada nota, cierras los ojos y las ves, a quienes? 
A ellas! 
Su música igualmente juega con el estado en el que se encuentra la protagonista pues hay momentos en que la orquestación hace de la vida de Nina una historia de ballet. 
Bravo!
La divina música se oye no solamente en las escenas de danza, sino como música de fondo a través de toda la cinta.
Este filme se entiende mejor si uno está familiarizado con el concepto de la sombra desarrollado por Carl Jung.
Jung definió a la sombra como lo que una persona no desea ser.
Refiriéndose a la importancia de integrar la sombra dijo: 
“Uno no se ilumina imaginando figuras de luz sino haciendo consciente la oscuridad, un procedimiento, no obstante, trabajoso y, por tanto, poco popular”.
En Black Swan la protagonista Nina Sayers se enfrenta a la tarea de encarnar tanto al cisne blanco del ballet de Tchaikovsky como al cisne negro. 
No tiene problemas representando al cisne blanco pero debido a que se ha desarrollado como una persona que ha negado su sexualidad e impulsos agresivos, carece de la energía y el carácter para representar al cisne negro.
La trama se complica pues Nina es una persona fragmentada que al comenzar a reconocer e integrar su sombra no puede contener la misma y termina siendo poseída por la misma.
Black Swan nos presenta magistralmente el poder creativo de nuestro lado oscuro pero también lo arriesgado que es la confrontación con el mismo.
El crecimiento y desarrollo de la psique implica hacernos conscientes e integrar lo que hemos negado pero que forma parte integral de lo que somos.
Rilke lo expresó muy bien cuando le sugirieron que fuera a ver un terapista:
"If I lose my demons, I will lose my angels as well.”
Y en ese sentido cuando al final de la encarnación del cisne blanco y el cisne negro Nina dice:
“I felt it. I was perfect”, lo que en realidad sintió fue la experiencia no de una perfección que niega y reprime la parte oscura pero aquella perfección en que nos percibimos como seres completos, con todos nuestros ángeles y demonios.
Black Swan indudablemente es una película profundamente arquetipal y psicológica.
Es interesante recordar que la sombra se va desarrollando a la par del ego, en el ego vamos guardando aquello que es “bueno” y que el entorno “aprueba” (especialmente los padres) y en la sombra se van almacenando aquellos aspectos de nuestra persona que no son “aceptables”, en la mayoría de los casos incluye los impulsos sexuales.
No hay forma de acceder nuestros talentos y lo mejor de nosotros si no integramos la sombra, es por esto que la mejor actuación de Nina se da solo cuando ya entro en contacto con su oscuridad y hasta cierto punto la domestico en el baile final.
El libro The Dark Side of the Light Chasers es una buena y sencilla herramienta para empezar a hacernos conscientes de nuestra sombra.
Para quien aspire a llegar a ser estrella de la danza, el argumento puede causar que desista de su propósito.
¿Es “Black Swan” negativo para el ballet? 
Un SI con mayúsculas.
El guión, aparte de haber borrado la línea que debe existir entre lo sensual y lo pornográfico, es deprimente, oscuro y muy difícil de discernir.
La lucha que llevará adelante Nina se seguirá con maestría a lo largo de todo el film, llevando a una duda constante acerca de lo que se está viendo. 
Estéticamente impecable, las coreografías de baile se suceden durante 108 minutos ofreciendo puro goce visual coronado con el esperado acto del ‘cisne negro’ en el que la transformación de Portman, con metamorfosis incluida, es total. 
Un punto de clímax manejado con destreza, en el que los aplausos del público deberían reflejarse en el espectador.
Un magnífico descenso a los infiernos de una psique torturada, una Natalie Portman en estado de gracia que hace creíble lo imposible, desde el trastorno obsesivo compulsivo hasta el delirio, la genial dirección a cargo de Darren Aronofsky en una inolvidable sinfonía del dolor, una metamorfosis de ecos kafkianos, valiente como pocas…
Una suma de elementos y talentos que elevan al film como la obra definitiva del autor de “Requiem For A Dream”.
No es para todos los paladares, pues habrá quien desconecte de su vorágine visual y maldiga sus excesos, pero es que para disfrutarla, hay que sumergirse en ella de cabeza y dejarse llevar.
Cisnes blancos abstenerse.
Es una de las mejores películas del recién terminado 2010, una extraordinaria joya del cine más bello y perturbador, sin lugar a dudas debe verse, dejará más de una vez al espectador con la boca abierta.
"La perfección no es control; es perderlo" la perfección no sólo supone control. 
También supone dejarse llevar para así sorprender a los espectadores. 
El conflicto entre fondo y forma, la perfección es sólo aplicable al aspecto formal, puede calibrarse. 
La verdadera magia no y ese es el sentimiento, se halla en el fondo del ser, más que en la forma.
Es difícil determinar de una forma clara las razones de una percepción tan subjetiva, pero el hecho es que a mí me convencen todos los recursos que utiliza Aronofsky en esta película.
Creo, en primer lugar, que el uso del contexto del ballet es inmejorable.
Las piezas musicales de "Swan Lake", junto con las imágenes y la gracilidad de movimientos de la danza, se mezclan a la perfección con los detalles enfermizos de la obsesión creciente de Nina, dando un resultado profundamente hipnótico que llega a su máxima expresión en el acto final.
Por supuesto, a la percepción ayuda también una Natalie Portman pletórica, sacando adelante un personaje difícil y cargado de matices, logrando que sus miedos y obsesiones capten mi atención de principio a fin.
El propio director es consciente de la grandeza de su película y al final de la misma la califica, en labios de Portman, como:

PERFECTA.



Comentarios

  1. Es una película de suspenso del año 2010, dirigida por Darren Aronofsky y basada en ¨El Lago de los Cisnes¨. La trama se fundamenta en la vida de una bailarina de un ballet de Nueva York a quien se le da la oportunidad de interpretar el papel principal de esta obra( El Lago de los Cisnes): El Cisne Blanco y El Cisne Negro, siendo la interpretación de este ultimo, el reto mas grande de su vida.

    Parece ser que en el genero de suspenso, la corrupción del alma del ser humano, es uno de los temas mas explotados.¨ The Black Swan¨, muestra la transformación de un alma a cambio de obtener reconocimiento y aprobación.

    Natalie Potman quien interpreta el personaje de esta bailarina, me impresionó con su espléndida actuación en todas las facetas de su personaje, en su interpretación, en su metamorfosis, luciendo físicamente como una bailarina de Ballet, realmente sobresaliente en su personaje de Mia.

    Vincen Cassel, lució también su personaje de Director Artístico de una manera magistral. También me sorprendió mucho de manera agradable la actuación de Mia Kunis en su personaje de Lily, la mas cercana competidora de Nina. Ademàs debo decir que me llamó poderosamente la atención el papel tan poco lucido de Winona Rider por falta de participación de su personaje dentro de la trama.

    En cuanto al escenario, no me agradó ninguno de los que fueron utilizados. A pesar de ser una película de suspenso, siento que se abusó del recurso de ambientes oscuros y grises dando como resultado una imagen demasiado lúgubre. Los recursos de miedo utilizados, fueron los tradicionales en este género, como apariciones y sonidos, alucinaciones. Sin embargo, en momentos lograron confundirme y absorber mi atención al máximo.

    El juego mental entre alucinación y realidad es tan sutil que en ocasiones no logré diferenciar uno del otro.

    Los diferentes escenarios en los cuales se desenvuelve el personaje: apartamento, teatro, discoteque, me transmitieron una desagradable sensación de asfixia por sus estrechas dimensiones.

    Nina, a pesar de sus cualidades y habilidades, es una joven insegura, desconocedora de sus propias capacidades y limitaciones tanto físicas como mentales.

    Se presenta como facilmente inlfuenciable, débil, por lo cual se deja convencer por su director, acerca de buscar dentro de si misma su lado oscuro. Es entonces cuando caminando por los excesos de las drogas y sexo, logra encontrar la fuerza que exige la interpretación de uno de los personajes que se le han asignado en el ballet: ¨The Black Swan¨.

    Fue interesante descubrir, ya casi al final, que el único enemigo que Nina tenia, era ella misma. Aún así, no me quedó claro, si Nina logró comprender que sus miedos fueron los causantes de todo su tormento y destrucción.

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  2. Excelente Laura, como siempre, una muy buena apreciación del film.
    Esta vez, veo que lograste ser muy buena observadora, y te metiste de lleno en el análisis, desde los decorados, la trama, y los personajes; eso me parece muy bien, pues plasmas tus puntos de vista de manera sólida.
    "Back Swan" es una película muy psicológica, y muy femenina, todos los personajes fuertes y principales, son mujeres...
    Cabe señalar, que es una película de "dualidades" como cisnes negro/blanco, las actrices principales, son 2 caras de la misma moneda.
    Ese hilo entre realidad y fantasía, es lo que hacen del director, un buen trabajo en el guión, del montaje y de la dirección de las actrices.
    Como la historia misma, todo es muy oscuro, y todo eso se debe de trasladar a los escenarios, de ahí que el impacto de ellos, te hayan causado inquietudes.
    Así es, somos los serruchos de nuestro propio piso, y en cuestiones de "perfección" en arte, eso es GRAVE, pues la exigencia viene por todos los frentes.
    Es una lástima que la protagonista no haya podido lidiar con ellos, pero créame, que historias como estas, están en todos los teatros del mundo, es algo no tan fantasioso como acá, pero es palpable.
    Al final, yo vi que Nina solo tenía un sueño, ser "perfecta" en su profesión, aun a riesgo de su propia vida.
    Lecturas Cinematográficas, está muy complacida de tu nota, te insto a que intervengas en las entradas de las películas que gustes, y compartas con todos, tus muy acertadas e interesantes valoraciones.
    Saludos !!!!!

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