Elizabeth

Declarada ilegítima a la edad de 3 años.
Acusada de traición a los 21.
Coronada reina en un trono de sangre a los 25.

Es una excelente película y un excelente documento histórico digno de ver.
Las películas de época históricas son las que se fijan en el fondo de un período histórico con algunas excepciones.
Hay ciertos estándares que tienen que ser mantenidos para clasificar una película como película de época histórica.
Todas las cosas incluyendo los sistemas, los apoyos, los trajes y los caracteres tendrán que simbolizar la época y el fondo del acontecimiento.
Producir películas de época en Hollywood siempre se considera una tarea muy costosa.
La razón de esto es que se necesita preparar muchos sistemas, por ejemplo: unos trajes magníficos, enormes diseños que reflejan el estilo ostentoso o deprimente, según sea el drama, de la era en la cual se basa la película.
Muchos críticos de cine, me incluyo, dicen que siempre que los guionistas de Hollywood carecen de ideas, van a parar una película de época o remakes!!!!.
Los cineastas saben que la fabricación de las películas de época es un trabajo crítico, puesto que la mayor parte de los agentes contemporáneos saben muy poco, por tanto, tienen que pasar por una investigación extensa para conseguir una sensación en los caracteres y en las epopeyas, la imaginación de su manierismo y el estado de ánimo, para así retratarlo en la pantalla; es una tarea fuerte y agotadora para los agentes y los directores.
Elizabeth es una película con buenos antecedentes históricos, escenarios y vestuarios, pero principalmente grandiosas actuaciones.
Gracias a esta película Cate Blanchett se hizo conocida y no es para menos, me parece una estupenda actriz y su papel no pudo haber sido mejor interpretado.
Por cierto, ese Oscar del 1999 se lo merecía Blanchett por mucho, pero aún no comprendo cómo es que Gwyneth Paltrow lo ganó. (¿?)
Mucho se ha investigado y especulado acerca del reinado de una de las más poderosas soberanas de la historia de las islas británicas.
Desde las polémicas circunstancias de su llegada al mundo, hasta su muerte a la longeva edad de casi 70 años (lo cual era bastante excepcional en una familia real marcada por los fallecimientos prematuros), Elizabeth I Tudor se ganó su puesto en la historia de los poderosos de todos los tiempos.
Hija del turbulento, enamoradizo, despiadado, batallador y sanguinario Henry VIII, quien por asuntos de faldas y por soberbia personal fundó la Iglesia Anglicana Protestante, escindida de la Iglesia Católica de Roma; e hija de Anne Boleyn, antigua dama de Catalina de Aragón y segunda esposa del rey...
Elizabeth parecía predestinada al rechazo y al olvido.
Segundona hija de un rey obsesionado con descendencia masculina, fue relegada en la indiferencia e incluso declarada ilegítima cuando ejecutaron a su madre.
Criada en un lugar apartado, y posteriormente tutelada por la última esposa de Henry VIII, la compasiva Catherine Parr, Elizabeth recibió una esmerada educación y muy pronto su inteligencia se hizo manifiesta.
Tras el fallecimiento de su padre, continuó a la sombra durante los reinados de sus medios hermanos Edward VI y Mary I, y su vida peligró por su manifiesto protestantismo frente al catolicismo de su hermana.
Pero el destino pareció confabularse para mantenerla con vida en unos tiempos en los que los baños de sangre convertían Inglaterra en un río rojo.
El trono que Elizabeth ocupó en 1558, a los veinticinco años, estaba manchado por las estelas sanguinarias de sus predecesores.
Elizabeth es una película de 1998, ganadora de un Oscar al mejor maquillaje y basada en los primeros años del reinado de Elizabeth I de Inglaterra.
El guión fue escrito por Michael Hirst y dirigida por Shekhar Kapur.
Sus principales protagonistas son: Cate Blanchett, Geoffrey Rush, Joseph Fiennes,Christopher Eccleston y Richard Attenborough.
Aunque entre el resto de actores secundarios también hay algunos conocidos.
Así, cabe destacar las intervenciones de: Lily Allen, con 12 años, como una dama de compañía; la leyenda del Manchester United, el futbolista Eric Cantona, haciendo de embajador francés; y el que después encarnaría a James Bond, Daniel Craig, representando a un miembro del Vaticano.
Cabe mencionar que, además, ésta fue la última cinta donde trabajó el aclamado actor británico John Gielgud.
Elizabeth no es sólo una película sobresaliente, de esas que da gusto ver, de esas de sabor antiguo, de sabor a clásico a la altura de The Lion in Winter o A Man For All Seasons, es también un excelente documento de uno de los periodos más apasionantes y a la vez terribles de la historia inglesa, como es el final de la dinastía Tudor y los conflictos de religión entre protestantes y católicos.
Ya desde la primera escena la película no deja lugar a dudas sobre lo que se va a ver.
Elizabeth es una película durísima, sangrienta, violenta, llena de escenas más que contundentes, pero también tiene espacio para una historia de amor y otras tantas de los devenires de la corte.
Shekhar Kapur se centra en el advenimiento al poder de la joven Elizabeth y los primeros y difíciles años de su reinado.
Las fuertes convulsiones de diferencias religiosas que sacudían el país, la enemistad con el Papa, las tensiones europeas, las presiones para establecer alianzas políticas mediante el matrimonio (que ella siempre rechazó) y los complots para asesinarla transformaron sus primeros pasos en un zarzal de espinos.
Pero ella demostró con creces que poseía la inteligencia, el temple y la energía necesarios para gobernar entre las fieras, y supo rodearse de fieles que la ayudaron a consolidar y elevar su maltrecha posición.
También es mucho lo que se ha rumoreado acerca de sus múltiples romances con sus favoritos de la corte y de su agitada vida sentimental.
Lo que está claro es que, para la época en la que empezó a ser llamada "La Reina Virgen" (debido a su posición como cabeza de la Iglesia Anglicana, lo que tal vez le confería cierta vinculación "mística" con la figura de la Virgen María) se había asegurado de no llegar virgen a la tumba.
Shekhar Kapur conduce este drama histórico que sigue la línea de las superproducciones del género, con una espectacular puesta en escena, una ambientación cuidada y un desarrollo narrativo ágil que combina lo grandilocuente y lo intimista, las retorcidas intrigas del poder y la personalidad de Elizabeth, quien se enfrenta a graves dilemas y que al mismo tiempo goza de sus privilegios y de las distracciones que éstos le proporcionan.
La figura pública y la figura privada de una reina que endureció su corazón y aclaró su mente durante el cruel recorrido hacia un reinado cuya influencia se dejó sentir en gran parte del planeta.
Y contando, por supuesto, con una banda sonora digna y propia de estas superproducciones.
Un buen trabajo de Kapur para reflejar una época revuelta que afianzó el poder de Inglaterra en el mundo.
Cabe aclarar que el guión se toma varias libertades históricas.
Entre ellas:
El verdadero Robert Dudley no la traicionó sino que se mantuvo fiel a Elizabeth hasta su muerte.
De forma parecida, la película da a entender que Dudley se convirtió al catolicismo cuando, en la práctica, era un protestante incondicional (de aquel estilo que más tarde se llamaría puritano), por lo tanto, su conversión era imposible.
Ashley Kat está retratada como si tuviera la misma edad que Elizabeth cuando, de hecho, era bastante más mayor y llegó a ser su institutriz.
En la película, Elizabeth sabe por William Cecil que Dudley se ha casado, hecho por el cual ella se siente traicionada.
En realidad Elizabeth estuvo informada en todo momento de la boda con su primera mujer, Amy Robsart.
La boda de la cual no tuvo constancia fue la de Dudley con su segunda mujer, su prima, Lettice Knollys; hay rumores que apuntan a la posibilidad de que se enfadara con ellos cuando descubrió la verdad.
A pesar de todo, este suceso tuvo lugar años después de la época que se refleja en la película.
Según la cinta, Elizabeth fue pretendida por el Duque de Anjou, no obstante, ambos no tuvieron nunca este tipo de relación en la vida real ya que la verdadera propuesta de boda vino por parte del hermano más joven del monarca, Francisco de Anjou, éste, incluso, viajó a Inglaterra para hacer de la propuesta un proyecto serio.
La boda, evidentemente, nunca se llegó a celebrar, pero, tampoco ninguno de los dos, ni Henry ni Francisco, fueron a Escocia para encontrarse con María de Guisa que murió algunos años antes que esta propuesta se confirmara.
Al contrario de lo que se muestra en la película, William Cecil no era un hombre de edad avanzada cuando Elizabeth empezó a reinar.
De hecho, ni tan siquiera superaba los 40 años de edad.
Ni tampoco fue despedido por la joven Reina.
Se mantuvo como uno de sus más leales consejeros hasta su muerte, poco tiempo antes que la de ella.
En el mismo sentido, Francis Walsingham sólo tenía una veintena de años cuando Elizabeth fue coronada y, por tanto, no podía ser el hombre de mediana edad que escenifica Geoffrey Rush.
La conspiración cinematográfica del Duque de Norfolk compacta varios acontecimientos en uno de solo.
En la película, el Duque es detenido y sentenciado a muerte por el intento de suplantar a Elizabeth y casarse con María, Reina de los Escoceses, para reforzar su pretensión al trono.
Históricamente sin embargo, Norfolk fue arrestado el 1569 por intentar casarse con María sin el permiso real (aunque eventualmente fue liberado).
Fue más tarde, el 1572, cuando se vio involucrado en un plan completamente diferente, dirigido a colocar a María de los Escoceses al trono, hecho por el cual fue juzgado y ejecutado.
No existe ninguna evidencia para afirmar que Francis Walsingham estaba implicado en la muerte de María de Guisa (murió de un edema).
Además, su muerte tuvo lugar durante el primer año del Reinado de Elizabeth mientras que muchos otros acontecimientos de la película ocurrieron más tarde.
Tal y como se enfatiza en las escenas de la película, el personaje de Elizabeth tiene los ojos azules ya que estos son los ojos naturales de Cate Blanchett y debido a cierta sensibilidad ocular no pudo utilizar lentes de color.
No obstante ello, de todos es conocido que la verdadera Reina Elizabeth heredó los ojos de color ámbar de su madre, Anne Boleyn, y el brillante cabello pelirrojo de su padre, Henry VIII.
El gobierno español, financiado por los recursos recibidos del Nuevo Mundo, contaba con un amplio número de espías dentro de la Corte de Elizabeth.
Su objetivo era descubrir cualquier evidencia sobre la vida sexual y amorosa de la Reina.
El fracaso de su misión indica que la virginidad de Elizabeth es uno de los hechos más probados de la historia.
El obispo Stephen Gardiner murió antes que Elizabeth ocupara el trono.
Por lo tanto, no pudo tener ningún tipo de papel en la conspiración para asesinar a la Reina.
La Casa de Tudor gobernó el reino de Inglaterra desde 1485 hasta 1603.
Su emblema era una rosa, la rosa Tudor, de diez pétalos, cinco blancos en el centro y cinco rojos en el borde exterior.
De esta forma se simbolizaba la unión de la Casa de York con la Casa de Lancaster y el fin de la guerra civil que ensangrentó la historia inglesa durante el siglo XV.
Su historia está entrelazada con los acontecimientos más importantes y dramáticos de la historia moderna de Europa y del mundo, pues bajo su gobierno comenzó la exploración inglesa de América.
Por ello se la considera como la familia real inglesa más famosa y controvertida.
Son un ejemplo de las monarquías autoritarias con las que compitieron y se relacionaron en el escenario de la Europa occidental del Antiguo Régimen.
Comprende una serie de cinco monarcas de origen galés que reinaron sobre el reino de Inglaterra y el reino de Irlanda.
Los tres principales monarcas, Henry VII, Henry VIII e Elizabeth I orquestaron la transformación del reino de Inglaterra de un patio trasero europeo siempre sumergido en la Edad Media, en un Estado poderoso del Renacimiento que iba a dominar gran parte del mundo conocido.
Los reyes de la familia Tudor, por orden de sucesión al trono, fueron:
Henry VII que reinó de 1485 a 1509, puso fin a la Guerra de las Dos Rosas venciendo a Ricardo III en la Batalla de Bosworth.
Cuando Henry Tudor tomó la corona de Inglaterra de Ricardo III en batalla, anticipó el fin de las Guerras de las Rosas entre la Casa de Lancaster (Rosa Roja) y la Casa de York (Rosa Blanca).
La Rosa Tudor también conocida como una Rosa Inglesa es un emblema heráldico tradicional de Inglaterra y toma su nombre y origen de la Dinastía Tudor.
El uso de rosas se desarrolló en la Mitología griega.
Afrodita presentó una rosa a su hijo Eros, Dios de amor.
La Rosa se convirtió en un símbolo de amor y deseo.
Eros le dio la rosa a Harpócrates, el Dios del silencio, para inducirlo a no chismorrear sobre las indiscreciones de su Madre.
De esta manera la rosa se convirtió en el emblema del silencio y el secreto.
En la edad media una rosa fue arrojada desde el techo del consejo del aposento, comprometiendo a todos los presentes a mantener el secreto, o sub Rosa, "debajo de la Rosa".
Henry VIII, hijo de Henry VII, que reinó de 1509 a 1547.
Tuvo seis esposas:
Catalina de Aragón, Ana Bolena, Jane Seymour, Ana de Cleves, Catalina Howard y Catalina Parr.
Esto le hizo famoso, ya que varias de ellas convivieron con él al mismo tiempo, después de que al divorciarse de ellas las adoptase como hermanas.
Éste fue el caso de la primera, Catalina de Aragón, y de la cuarta Ana de Cleves.
A otras como la segunda y la quinta, primas ambas, en cambio, las hizo decapitar por adúlteras.
Sólo la tercera y la sexta murieron como reinas.
Eduardo VI, hijo de Henry VIII, que reinó de 1547 a 1553.
Juana I, que reinó una semana en 1553 y era hija de una sobrina de Henry VIII y por lo tanto bisnieta de Henry VII.
María I, la mayor de las hijas de Henry VIII, que reinó de 1553 a 1558, fue la segunda esposa de Felipe II, rey de España.
Elizabeth I, segunda hija de Henry VIII, que reinó de 1558 a 1603, conocida como la reina virgen.
Las tierras descubiertas por los ingleses en América recibieron por ella el nombre de Virginia.
El reino de los Tudor en Inglaterra está unido sin embargo a incansables conflictos con la Casa de Estuardo, familia real de Escocia que consagraba un odio sin igual contra la monarquía de los Tudor.
Son por otra parte los Estuardo los que sucederán a los Tudor, en 1603, por el advenimiento de Jacobo VI de Escocia, hijo de la reina María Estuardo.
Para los ingleses, el período Tudor evoca a la vez un estilo arquitectónico y un período particularmente animado en el plano político, cultural y artístico.
A pesar de los graves problemas religiosos que marcaron los años 1529-1558 en el momento de la reforma en Inglaterra, el período Tudor ve el emerger de Inglaterra como poder político y marítimo, el principio de la expansión colonial inglesa y el nacimiento de una brillante literatura inglesa.
Elizabeth I de Inglaterra se hizo cargo de un país dividido por cuestiones religiosas en la segunda mitad del siglo XVI.
Durante su reinado, Inglaterra tuvo un gran esplendor cultural.
Su reinado de 44 años y 127 días ha sido el cuarto más largo de la historia inglesa, por detrás de los de Victoria I, Jorge III, Elizabeth II y Eduardo III de Inglaterra.
Elizabeth cayó enferma el 24 de marzo de 1603, padeciendo debilidad e insomnio.
Murió el 24 de marzo en el palacio de Richmond, a los 69 años de edad, siendo enterrada en la abadía de Westminster, al lado de su hermana María I.
Sobre sus tumbas se puede leer la siguiente inscripción:
“Compañeras en el trono y la tumba, aquí descansan dos hermanas, Elizabeth y María, en la esperanza de una resurrección”.
Según el testamento de Henry VIII, los herederos de Elizabeth tenían que ser los descendientes de María Tudor, duquesa de Suffolk, hermana menor de Henry.
Sin embargo, el único descendiente con capacidad para reclamar la corona era el hijo de su prima María I Estuardo.
A las pocas horas de morir Elizabeth, Jacobo VI de Escocia ascendió al trono como Jacobo I
El reinado de Elizabeth no sólo selló la aparición de Inglaterra como gran potencia en la escena europea, sino que estuvo caracterizado por un gran desarrollo cultural y civil, que ha pasado a la historia como "época Elizabethina".
La época Elizabethina es un nombre que se da normalmente al periodo de la historia inglesa que abarca el reinado de Elizabeth I, desde 1558 hasta 1603, y hasta la muerte de Jacobo I en 1625.
En este periodo Inglaterra vivió una fase intensa de desarrollo económico y cultural.
Tal florecimiento se dio en la literatura y principalmente en el teatro, sobre todo con William Shakespeare, Christopher Marlowe, Ben Jonson, John Webster, John Ford y otros.
Gran desarrollo tuvo también la música (William Byrd, John Bull) y la arquitectura, influida por la cultura renacentista italiana y de la flamenca.
Las grandes Elizabeth en Hollywood han sido Judi Dench, Glenda Jackson, Bette Davis, Jean Simmons, Sarah Bernhardt, Athene Seyler, Dame Flora Robson, Florence Eldridge y Helen Mirren como las más grandes.

“I may be a woman, but if I choose I have the heart of a man!
I am my father's daughter, and I am not afraid of anything“
Elizabeth I por la Gracia de Dios, Reina de Inglaterra, Francia e Irlanda, Defensora de la Fe, etc. (Elizabeth fue proclamada Reina con la incorporación de este estilo ", etc.", como parte del estilo formal con una visión posible de restaurar la supremacía de la frase "y Jefe Supremo de la Iglesia de Inglaterra en la tierra, y (también) de Irlanda")




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