Full Metal Jacket
“Todos somos inherentemente malvados”.
Esta es una película de claro trasfondo Kafkiano.
Para el que no haya leído a Kafka decir que este escritor intentó a lo largo de su obra descubrir el sentido último de la vida y de la existencia humana, y esto hizo que su vida se llenase de angustia, pues le parecía que la sociedad con sus estructuras de poder, sus leyes, sus incoherencias, etc. sometían a los individuos a una especie de prisión o de teatro absurdo, en el cual no comprendían bien ni el papel que representaban, ni si ese papel tenía realmente alguna trascendencia...
Una de las mayores vergüenzas en la historia Norteamericana y de la humanidad fue la guerra contra Vietnam.
La motivación fue infame: mantener la colonización y apoderarse de las riquezas naturales del territorio.
La excusa pública, ridícula como siempre: evitar la expansión del comunismo.
Las consecuencias:
20 años de conflicto.
45 mil soldados estadounidenses muertos en combate.
Miles de lisiados y heridos.
Cien mil franceses (entre soldados y colonos) muertos en los enfrentamientos.
Y cientos de miles de vietnamitas (soldados y civiles) asesinados, torturados, ultrajados, y despojados de todas sus pertenencias sin piedad alguna.
Esta infamia la sostuvieron cuatro gobiernos americanos:
Truman, Eisenhower, Kennedy y Johnson.
Consciente de este atroz enfrentamiento bélico (cualquier parecido con Irak es sólo que la historia se repite ante la ignorancia humana), el calificado director Stanley Kubrick se propuso llevar a efecto la que sería una de las mejores y francas realizaciones cinematográficas que hayan salido de Norteamérica: “Full Metal Jacket”
La película fue condenada por misógina principalmente porque los únicos personajes femeninos que aparecen son la prostituta y la francotiradora pero también porque la mayoría de las alusiones a la feminidad son obscenas.
Sin embargo ha sido sugerido también que Kubrick pretendía mostrar que los hombres se destruyen mutuamente cuando niegan su feminidad.
Para mí, está muy bien buscada la parte del francotirador (una mujer).
Es solucionada de una forma anti heroica (o como mínimo no muy llena de heroicidad) al descubrirse que, después de tantas pérdidas, solo se trataba de una vietnamita, sola, apuntando y disparando con frialdad a lo que realmente son unos invasores.
No sería esa la solución en un típico film bélico?
El francotirador resulta ser una mujer adolescente.
Una niña sin más equipamiento que un fusil se enfrenta a un pelotón de marines armados hasta los dientes y acaba uno por uno con varios de ellos.
Esta es la mayor ironía de toda la película.
El título de la película hace referencia la estructura física de la bala y al tipo de munición Full Metal Jacket o encamisada, usado por fusileros de infantería.
Esta es una película de claro trasfondo Kafkiano.
Para el que no haya leído a Kafka decir que este escritor intentó a lo largo de su obra descubrir el sentido último de la vida y de la existencia humana, y esto hizo que su vida se llenase de angustia, pues le parecía que la sociedad con sus estructuras de poder, sus leyes, sus incoherencias, etc. sometían a los individuos a una especie de prisión o de teatro absurdo, en el cual no comprendían bien ni el papel que representaban, ni si ese papel tenía realmente alguna trascendencia...
Una de las mayores vergüenzas en la historia Norteamericana y de la humanidad fue la guerra contra Vietnam.
La motivación fue infame: mantener la colonización y apoderarse de las riquezas naturales del territorio.
La excusa pública, ridícula como siempre: evitar la expansión del comunismo.
Las consecuencias:
20 años de conflicto.
45 mil soldados estadounidenses muertos en combate.
Miles de lisiados y heridos.
Cien mil franceses (entre soldados y colonos) muertos en los enfrentamientos.
Y cientos de miles de vietnamitas (soldados y civiles) asesinados, torturados, ultrajados, y despojados de todas sus pertenencias sin piedad alguna.
Esta infamia la sostuvieron cuatro gobiernos americanos:
Truman, Eisenhower, Kennedy y Johnson.
Consciente de este atroz enfrentamiento bélico (cualquier parecido con Irak es sólo que la historia se repite ante la ignorancia humana), el calificado director Stanley Kubrick se propuso llevar a efecto la que sería una de las mejores y francas realizaciones cinematográficas que hayan salido de Norteamérica: “Full Metal Jacket”
La película fue condenada por misógina principalmente porque los únicos personajes femeninos que aparecen son la prostituta y la francotiradora pero también porque la mayoría de las alusiones a la feminidad son obscenas.
Sin embargo ha sido sugerido también que Kubrick pretendía mostrar que los hombres se destruyen mutuamente cuando niegan su feminidad.
Para mí, está muy bien buscada la parte del francotirador (una mujer).
Es solucionada de una forma anti heroica (o como mínimo no muy llena de heroicidad) al descubrirse que, después de tantas pérdidas, solo se trataba de una vietnamita, sola, apuntando y disparando con frialdad a lo que realmente son unos invasores.
No sería esa la solución en un típico film bélico?
El francotirador resulta ser una mujer adolescente.
Una niña sin más equipamiento que un fusil se enfrenta a un pelotón de marines armados hasta los dientes y acaba uno por uno con varios de ellos.
Esta es la mayor ironía de toda la película.
El título de la película hace referencia la estructura física de la bala y al tipo de munición Full Metal Jacket o encamisada, usado por fusileros de infantería.
Teóricamente, sólo son aptas para el combate militar balas totalmente envueltas en una envoltura metálica dura de latón y rellenas de plomo o alguna aleación del mismo.
Este tipo de munición FMJ tiende a atravesar totalmente el cuerpo.
El daño potencial de una bala depende de la energía (velocidad y peso) y tamaño de la superficie de impacto (calibre) que la transmita y es el único tipo de munición autorizado para la guerra en uso antipersonal (es decir, contra otros soldados).
Es este film, Full Metal Jacket, una denuncia de cómo se disuelve la personalidad del individuo en la masa y también una reflexión sobre el propio hecho de rodar.
Instrucción para la deshumanización y guerra al servicio de la política?
Full Metal Jacket es el título de un largometraje dirigido por Stanley Kubrick y estrenado en 1987.
Está protagonizada por Matthew Modine, Vincent D'Onofrio, R. Lee Ermey, Arliss Howard y Adam Baldwin.
Está basada en la novela The Short-Timers de Gustav Hasford con la que mantiene diferencias sustanciales en el argumento.
Candidato al Oscar como Mejor guión adaptado para Stanley Kubrick, Michael Herr y Gustav Hasford.
Esta película es un alarde cinematográfico que pone en evidencia que Kubrick era extremadamente inteligente, extremadamente intelectual, extremadamente único.
Este tipo de munición FMJ tiende a atravesar totalmente el cuerpo.
El daño potencial de una bala depende de la energía (velocidad y peso) y tamaño de la superficie de impacto (calibre) que la transmita y es el único tipo de munición autorizado para la guerra en uso antipersonal (es decir, contra otros soldados).
Es este film, Full Metal Jacket, una denuncia de cómo se disuelve la personalidad del individuo en la masa y también una reflexión sobre el propio hecho de rodar.
Instrucción para la deshumanización y guerra al servicio de la política?
Full Metal Jacket es el título de un largometraje dirigido por Stanley Kubrick y estrenado en 1987.
Está protagonizada por Matthew Modine, Vincent D'Onofrio, R. Lee Ermey, Arliss Howard y Adam Baldwin.
Está basada en la novela The Short-Timers de Gustav Hasford con la que mantiene diferencias sustanciales en el argumento.
Candidato al Oscar como Mejor guión adaptado para Stanley Kubrick, Michael Herr y Gustav Hasford.
Esta película es un alarde cinematográfico que pone en evidencia que Kubrick era extremadamente inteligente, extremadamente intelectual, extremadamente único.
Su cine es contundente, no hay amagos ni engaños, la verdad va por delante.
Y su mensaje es igual de contundente.
Inteligencia y arte.
Pocas veces han coincidido de un modo tan sobresaliente.
Dividida en dos partes, la primera, donde se muestra la crueldad donde los soldados se convierten en maquinas de matar, torturándolos física y mentalmente, creando hombres sin miedo.
Esta primera parte es una crítica encarnizada al adiestramiento utilizado por los militares basados en la humillación y en hacer surgir en el recluta el sentimiento de odio y rencor para matar.
Por supuesto que esta primera parte terminará con la mejor escena de la película.
La despersonalización por medio de la instrucción del individuo, que va desde el pelado al cero y el ser uniformado hasta el brutal sometimiento a la obediencia ciega y al pisoteo de la dignidad, algo que supone una tortura tan tremenda que roza casi el límite del equilibrio racional y de hecho siempre hay quien no lo soporta y acaba desequilibrado.
La enajenación de Leonard empieza justo después del ataque con el jabón.
Hasta entonces Joker le había servido de apoyo pero al perderle y sentirse despreciado tan solo tiene a su fusil de su lado, se convierte en su nuevo amigo al hacer caso del “Padrenuestro militar” de cada noche, él se defiende con el arma y viceversa, él no es nada sin el arma y viceversa.
El tiempo pasa y mejora hasta el punto de recibir las felicitaciones del sargento consiguiendo con el arma una fusión psicológica.
En la escena final Leonard se convierte en lo que el sargento realmente quería de todos al principio.
Un hombre sin conciencia ni juicio, un “Ministro de la Guerra” cuya única utilidad real es matar sin cuestionarse nada acerca de ello.
Es la culminación de sus aspiraciones, el paradigma del marine que buscaba.
Al final le mata como perfectamente hubiera podido matar también a Joker, pero al matarle sólo a él se completa un perfecto círculo fílmico.
El sargento Hartman es asesinado por lo que él mismo ha creado.
Él quería que usara esa sinrazón frente al enemigo nacional, pero:
¿Quién es el enemigo?
¿Un hombre que vive en el otro extremo del mundo o alguien que no le ha dejado en paz desde el día en que llegó?
El suicidio llega en un último acto de cordura por la imposibilidad absoluta de volver a ser el de antes.
El mensaje está plasmado a la perfección.
La segunda parte, se desarrolla en el campo de batalla, donde se muestra la crueldad de la guerra y donde las maquinas de matar son activadas.
Los individuos ya instruidos y aptos para la guerra in situ, a la cual llegan como a un juego el cual poco a poco se va volviendo sangriento y comienza a pasar factura: heridas físicas o mentales para los sobrevivientes y el no poderlo contar para los que obtienen la muerte.
Todo esto aliñado con las paradojas que se aúnan en un mismo representante: por ejemplo un "Nacido Para Matar" que a la vez conlleva el ideal y el símbolo del pacifismo; o la delicadeza, belleza y ternura de un rostro femenino que resulta sólo el exterior de una feroz e inmisericorde torturadora de lo humano, adoctrinada desde su bando exactamente igual que los otros combatientes en el suyo, para la deshumanización y la guerra al servicio de la política.
Donde realmente está lo interesante es en la dualidad del hombre que propone Joker.
Y si nos ponemos a pensarlo es más profundo de lo que parece.
La escritura del casco representa la guerra y la insignia hippie la paz.
Él está en una guerra y necesita el casco pero conserva en esa insignia una visión esperanzadora de sí mismo y de la propia humanidad, es la conexión emocional que le recuerda que él es un hombre normal, no un asesino, y que el hombre es capaz de lo mejor y de lo peor.
Joker lleva esa dualidad consigo durante toda la película.
Al principio dice que se metió en el ejército para matar aunque al final decide colaborar en el mundo del periodismo alejado en teoría de los riesgos.
Ayuda a Leonard todo cuanto puede pero luego él es quien le pega más fuerte con el jabón.
Confiesa en la entrevista que él ha ido allí para volver con un muerto en su haber aunque al final mata a la chica más por compasión al estar agonizante que por el placer.
En ocasiones es más fuerte una personalidad que la otra.
¿Cuál terminará triunfando?
No podemos saberlo, lo que sí sabemos mientras tanto es que todo esto no sería necesario si la guerra no existiese.
Otro mensaje perfecto.
Con referencias a las películas de John Wayne, a la cultura pop norteamericana de los años 60 y hasta al club de Mickey Mouse, Kubrick convirtió a Full Metal Jacket en una película de culto.
Estrenada solo unos meses después de la también épica de Vietnam, Platoon de Oliver Stone, la película se centra más en los personajes y en sus relaciones.
La cámara sigue incesantemente al sargento en toda la primera mitad de la cinta, dando un toque de realismo a la puesta en escena.
La cámara en mano también sigue a los soldados en la segunda parte, mientras se enfrentan a un despiadado francotirador.
El aspecto psicológico sobre la preparación y objetivos de los soldados en combate son ridiculizados y puestos en evidencia, así como las razones esgrimidas por los gobiernos para entrar en una guerra.
Para Kubrick lo de menos son las causas, se centra en las personas y presta especial atención al caos que reina en cualquier conflicto bélico, no hay control, ni condiciones de convivencia, la población civil sufre las peores consecuencias, no hay aliados ni amigos, los soldados sólo obedecen a sus impulsos más primarios, que en la mayoría de las ocasiones se traducen en violencia de todo tipo.
Kubrick empieza profundizando sobre la preparación militar, escruta la elaboración de un soldado a través de una instrucción inhumana que sólo establece monstruos insaciables de fanatismo absurdo, que lejos de recoger valores morales los escupe y traduce en sufrimiento mental de fatales consecuencias, es la manera del director de exponer “aquí empieza el problema, sólo Dios sabe donde acabará”, la guerra es la consecuencia siguiente de actos inconscientes.
Los soldados no protegen a la población y en lugar de enardecer el patriotismo típico de otros films militares, Kubrick abre la puerta de la realidad, los soldados son personas, humanos, se preocupan por sí mismos y son capaces de lo más esotérico cuando los criterios no existen.
Los personajes:
Matthew Modine como Soldado / Sargento James T. "Joker" Davis (Bufón):
Protagonista-narrador quien afirma haberse unido al Cuerpo para ver combate, y para ser el primero en su barrio con una muerte confirmada.
Presencia la locura de Patoso en el campamento, pero sin embargo se convierte en un marine de "distancia al cuadrado".
Más tarde, sirve como un corresponsal de guerra de mente independiente que acompaña a la escuadra de Lusthog en el campo.
Joker lleva un medallón del símbolo de paz en su uniforme, así como la escritura "Born to Kill" en su casco.
El hecho de que Joker y Rafterman pertenezcan a la prensa del ejército le sirve a Kubrick para mostrar cómo se tergiversa la información en un conflicto bélico.
Vincent D'Onofrio como Leonard "Gomer Pyle" Lawrence (Patoso):
Recluta con exceso de peso, torpe y lento para ingeniárselas que se convierte en el centro de atención de Hartman por su incompetencia y baja condición física, convirtiéndolo en el chivo expiatorio del pelotón.
Después de una novatada del resto del pelotón por fallar en casi todo y hacerles ganar castigos colectivos, se vuelve psicótico y habla con su fusil, "Charlene", sin embargo, se convierte en un marine disciplinado.
La noche siguiente a la promoción de su unidad de marines le dispara a Hartman estando en el cuarto de baño, y luego se suicida frente a Joker.
El humillante apodo de Gomer Pyle se origina en un personaje simpático, pero débil del programa de televisión estadounidense The Andy Griffith Show, que eventualmente se alista en la Infantería de Marina.
R. Lee Ermey (acreditado como Lee Ermey) como Sargento de artillería Hartman:
Estereotipo del instructor de Parris Island que entrena a los reclutas para transformarlos en marines.
Un personaje grande para la historia del cine, el creador del cliché del despiadado maestro de guerra.
Arliss Howard como Soldado / Sargento "Cowboy" Evans:
Quien pasa a través del campamento con Joker.
Se convierte en fusilero y más tarde se encuentra con Joker en Vietnam, tomando el mando de un pelotón de fusileros.
Muere rápidamente de una herida en el pecho, estando en los brazos de Joker y débilmente diciendo "puedo tajearlo...", rodeado de los pocos miembros restantes de su equipo.
Adam Baldwin como "Animal Mother" (Pedazo de animal):
Artillero nihilista de la ametralladora M60 de la escuadra de Lusthog, Animal Mother es despectivo de cualquier otra autoridad que la suya, e intenta gobernar por medio de intimidación.
Animal Mother cree que la victoria debe ser el único objeto de la guerra.
Dorian Harewood como "Eightball" (Ébano):
Miembro negro de la escuadra de Lusthog, insensible acerca de su origen étnico, y mejor amigo de Animal Mother.
El francotirador le disparó en varias ocasiones en un intento por atraer a los demás al campo, antes de matarlo.
Kevyn Major Howard como "Rafterman" (Rompetechos):
Rafterman es un fotógrafo de combate.
El pide permiso para acompañar a Joker a Huế y en última instancia, lo salva de disparos de los francotiradores, un acto que le da mucho orgullo y alegría.
Él parece ser un asesino nato.
Ed O'Ross como Teniente Walter J. "Touchdown" Schinowski (Señor Pelotazos):
Comandante del pelotón de la escuadra de Lusthog, él era un jugador de fútbol universitario en la Universidad de Notre Dame, Indiana.
Él es asesinado en una emboscada fuera de la ciudad de Huế.
John Terry como Teniente Lockhart:
Oficial de PIO en jefe y editor de misiones de Joker.
Él tiene experiencia en reporte de combate, pero utiliza su rango oficial para evitar volver al campo, dice la cuenta de los peligros y los errores, racionalizando que sus labores periodísticas los mantiene donde le corresponde, "En la retaguardia con el equipo."
Kieron Jecchinis como "Crazy Earl":
Jefe de la escuadra, se ve obligado a asumir el mando cuando muere el jefe de pelotón Touchdown.
Tocando un juguete con una bomba explosiva se muere.
John Stafford como Doc Jay:
Miembro del cuerpo de la Armada adjunto a la escuadra de Lusthog.
Doc Jay se burla del presidente Johnson cuando es entrevistado por los hombres en la película documental, Doc. Jay cita a LBJ cuando fue Vice Presidente expresando su intención de evitar el envío de soldados de Estados Unidos a Vietnam.
Él es herido por el francotirador al intentar arrastrar a Eightball a salvo; el francotirador utiliza una ráfaga posterior automática para rematar a los dos cuando el doctor Jay intenta indicar la dirección del francotirador.
Tim Colceri como el artillero de puerta:
Encargado de logística aérea y ametrallador del helicóptero H-34 Choctaw que transporta a Joker y Rafterman al frente de la Ofensiva del Tet.
Durante el vuelo, le dispara a civiles, mientras que con entusiasmo repite "Get some!", alardeando "157 amarillos asesinados, y también 50 búfalos de agua."
Y su mensaje es igual de contundente.
Inteligencia y arte.
Pocas veces han coincidido de un modo tan sobresaliente.
Dividida en dos partes, la primera, donde se muestra la crueldad donde los soldados se convierten en maquinas de matar, torturándolos física y mentalmente, creando hombres sin miedo.
Esta primera parte es una crítica encarnizada al adiestramiento utilizado por los militares basados en la humillación y en hacer surgir en el recluta el sentimiento de odio y rencor para matar.
Por supuesto que esta primera parte terminará con la mejor escena de la película.
La despersonalización por medio de la instrucción del individuo, que va desde el pelado al cero y el ser uniformado hasta el brutal sometimiento a la obediencia ciega y al pisoteo de la dignidad, algo que supone una tortura tan tremenda que roza casi el límite del equilibrio racional y de hecho siempre hay quien no lo soporta y acaba desequilibrado.
La enajenación de Leonard empieza justo después del ataque con el jabón.
Hasta entonces Joker le había servido de apoyo pero al perderle y sentirse despreciado tan solo tiene a su fusil de su lado, se convierte en su nuevo amigo al hacer caso del “Padrenuestro militar” de cada noche, él se defiende con el arma y viceversa, él no es nada sin el arma y viceversa.
El tiempo pasa y mejora hasta el punto de recibir las felicitaciones del sargento consiguiendo con el arma una fusión psicológica.
En la escena final Leonard se convierte en lo que el sargento realmente quería de todos al principio.
Un hombre sin conciencia ni juicio, un “Ministro de la Guerra” cuya única utilidad real es matar sin cuestionarse nada acerca de ello.
Es la culminación de sus aspiraciones, el paradigma del marine que buscaba.
Al final le mata como perfectamente hubiera podido matar también a Joker, pero al matarle sólo a él se completa un perfecto círculo fílmico.
El sargento Hartman es asesinado por lo que él mismo ha creado.
Él quería que usara esa sinrazón frente al enemigo nacional, pero:
¿Quién es el enemigo?
¿Un hombre que vive en el otro extremo del mundo o alguien que no le ha dejado en paz desde el día en que llegó?
El suicidio llega en un último acto de cordura por la imposibilidad absoluta de volver a ser el de antes.
El mensaje está plasmado a la perfección.
La segunda parte, se desarrolla en el campo de batalla, donde se muestra la crueldad de la guerra y donde las maquinas de matar son activadas.
Los individuos ya instruidos y aptos para la guerra in situ, a la cual llegan como a un juego el cual poco a poco se va volviendo sangriento y comienza a pasar factura: heridas físicas o mentales para los sobrevivientes y el no poderlo contar para los que obtienen la muerte.
Todo esto aliñado con las paradojas que se aúnan en un mismo representante: por ejemplo un "Nacido Para Matar" que a la vez conlleva el ideal y el símbolo del pacifismo; o la delicadeza, belleza y ternura de un rostro femenino que resulta sólo el exterior de una feroz e inmisericorde torturadora de lo humano, adoctrinada desde su bando exactamente igual que los otros combatientes en el suyo, para la deshumanización y la guerra al servicio de la política.
Donde realmente está lo interesante es en la dualidad del hombre que propone Joker.
Y si nos ponemos a pensarlo es más profundo de lo que parece.
La escritura del casco representa la guerra y la insignia hippie la paz.
Él está en una guerra y necesita el casco pero conserva en esa insignia una visión esperanzadora de sí mismo y de la propia humanidad, es la conexión emocional que le recuerda que él es un hombre normal, no un asesino, y que el hombre es capaz de lo mejor y de lo peor.
Joker lleva esa dualidad consigo durante toda la película.
Al principio dice que se metió en el ejército para matar aunque al final decide colaborar en el mundo del periodismo alejado en teoría de los riesgos.
Ayuda a Leonard todo cuanto puede pero luego él es quien le pega más fuerte con el jabón.
Confiesa en la entrevista que él ha ido allí para volver con un muerto en su haber aunque al final mata a la chica más por compasión al estar agonizante que por el placer.
En ocasiones es más fuerte una personalidad que la otra.
¿Cuál terminará triunfando?
No podemos saberlo, lo que sí sabemos mientras tanto es que todo esto no sería necesario si la guerra no existiese.
Otro mensaje perfecto.
Con referencias a las películas de John Wayne, a la cultura pop norteamericana de los años 60 y hasta al club de Mickey Mouse, Kubrick convirtió a Full Metal Jacket en una película de culto.
Estrenada solo unos meses después de la también épica de Vietnam, Platoon de Oliver Stone, la película se centra más en los personajes y en sus relaciones.
La cámara sigue incesantemente al sargento en toda la primera mitad de la cinta, dando un toque de realismo a la puesta en escena.
La cámara en mano también sigue a los soldados en la segunda parte, mientras se enfrentan a un despiadado francotirador.
El aspecto psicológico sobre la preparación y objetivos de los soldados en combate son ridiculizados y puestos en evidencia, así como las razones esgrimidas por los gobiernos para entrar en una guerra.
Para Kubrick lo de menos son las causas, se centra en las personas y presta especial atención al caos que reina en cualquier conflicto bélico, no hay control, ni condiciones de convivencia, la población civil sufre las peores consecuencias, no hay aliados ni amigos, los soldados sólo obedecen a sus impulsos más primarios, que en la mayoría de las ocasiones se traducen en violencia de todo tipo.
Kubrick empieza profundizando sobre la preparación militar, escruta la elaboración de un soldado a través de una instrucción inhumana que sólo establece monstruos insaciables de fanatismo absurdo, que lejos de recoger valores morales los escupe y traduce en sufrimiento mental de fatales consecuencias, es la manera del director de exponer “aquí empieza el problema, sólo Dios sabe donde acabará”, la guerra es la consecuencia siguiente de actos inconscientes.
Los soldados no protegen a la población y en lugar de enardecer el patriotismo típico de otros films militares, Kubrick abre la puerta de la realidad, los soldados son personas, humanos, se preocupan por sí mismos y son capaces de lo más esotérico cuando los criterios no existen.
Los personajes:
Matthew Modine como Soldado / Sargento James T. "Joker" Davis (Bufón):
Protagonista-narrador quien afirma haberse unido al Cuerpo para ver combate, y para ser el primero en su barrio con una muerte confirmada.
Presencia la locura de Patoso en el campamento, pero sin embargo se convierte en un marine de "distancia al cuadrado".
Más tarde, sirve como un corresponsal de guerra de mente independiente que acompaña a la escuadra de Lusthog en el campo.
Joker lleva un medallón del símbolo de paz en su uniforme, así como la escritura "Born to Kill" en su casco.
El hecho de que Joker y Rafterman pertenezcan a la prensa del ejército le sirve a Kubrick para mostrar cómo se tergiversa la información en un conflicto bélico.
Vincent D'Onofrio como Leonard "Gomer Pyle" Lawrence (Patoso):
Recluta con exceso de peso, torpe y lento para ingeniárselas que se convierte en el centro de atención de Hartman por su incompetencia y baja condición física, convirtiéndolo en el chivo expiatorio del pelotón.
Después de una novatada del resto del pelotón por fallar en casi todo y hacerles ganar castigos colectivos, se vuelve psicótico y habla con su fusil, "Charlene", sin embargo, se convierte en un marine disciplinado.
La noche siguiente a la promoción de su unidad de marines le dispara a Hartman estando en el cuarto de baño, y luego se suicida frente a Joker.
El humillante apodo de Gomer Pyle se origina en un personaje simpático, pero débil del programa de televisión estadounidense The Andy Griffith Show, que eventualmente se alista en la Infantería de Marina.
R. Lee Ermey (acreditado como Lee Ermey) como Sargento de artillería Hartman:
Estereotipo del instructor de Parris Island que entrena a los reclutas para transformarlos en marines.
Un personaje grande para la historia del cine, el creador del cliché del despiadado maestro de guerra.
Arliss Howard como Soldado / Sargento "Cowboy" Evans:
Quien pasa a través del campamento con Joker.
Se convierte en fusilero y más tarde se encuentra con Joker en Vietnam, tomando el mando de un pelotón de fusileros.
Muere rápidamente de una herida en el pecho, estando en los brazos de Joker y débilmente diciendo "puedo tajearlo...", rodeado de los pocos miembros restantes de su equipo.
Adam Baldwin como "Animal Mother" (Pedazo de animal):
Artillero nihilista de la ametralladora M60 de la escuadra de Lusthog, Animal Mother es despectivo de cualquier otra autoridad que la suya, e intenta gobernar por medio de intimidación.
Animal Mother cree que la victoria debe ser el único objeto de la guerra.
Dorian Harewood como "Eightball" (Ébano):
Miembro negro de la escuadra de Lusthog, insensible acerca de su origen étnico, y mejor amigo de Animal Mother.
El francotirador le disparó en varias ocasiones en un intento por atraer a los demás al campo, antes de matarlo.
Kevyn Major Howard como "Rafterman" (Rompetechos):
Rafterman es un fotógrafo de combate.
El pide permiso para acompañar a Joker a Huế y en última instancia, lo salva de disparos de los francotiradores, un acto que le da mucho orgullo y alegría.
Él parece ser un asesino nato.
Ed O'Ross como Teniente Walter J. "Touchdown" Schinowski (Señor Pelotazos):
Comandante del pelotón de la escuadra de Lusthog, él era un jugador de fútbol universitario en la Universidad de Notre Dame, Indiana.
Él es asesinado en una emboscada fuera de la ciudad de Huế.
John Terry como Teniente Lockhart:
Oficial de PIO en jefe y editor de misiones de Joker.
Él tiene experiencia en reporte de combate, pero utiliza su rango oficial para evitar volver al campo, dice la cuenta de los peligros y los errores, racionalizando que sus labores periodísticas los mantiene donde le corresponde, "En la retaguardia con el equipo."
Kieron Jecchinis como "Crazy Earl":
Jefe de la escuadra, se ve obligado a asumir el mando cuando muere el jefe de pelotón Touchdown.
Tocando un juguete con una bomba explosiva se muere.
John Stafford como Doc Jay:
Miembro del cuerpo de la Armada adjunto a la escuadra de Lusthog.
Doc Jay se burla del presidente Johnson cuando es entrevistado por los hombres en la película documental, Doc. Jay cita a LBJ cuando fue Vice Presidente expresando su intención de evitar el envío de soldados de Estados Unidos a Vietnam.
Él es herido por el francotirador al intentar arrastrar a Eightball a salvo; el francotirador utiliza una ráfaga posterior automática para rematar a los dos cuando el doctor Jay intenta indicar la dirección del francotirador.
Tim Colceri como el artillero de puerta:
Encargado de logística aérea y ametrallador del helicóptero H-34 Choctaw que transporta a Joker y Rafterman al frente de la Ofensiva del Tet.
Durante el vuelo, le dispara a civiles, mientras que con entusiasmo repite "Get some!", alardeando "157 amarillos asesinados, y también 50 búfalos de agua."
Cuando Joker le pregunta si incluye mujeres y niños, él lo admite declarando, "a veces".
Joker luego le pregunta, "¿Cómo puedes disparar a mujeres y niños?" a lo que artillero de puerta responde en broma, "Fácil, sólo hay que apuntar un poco mejor. Ja, ja, ja, ja…
¿¡¿¡No es la guerra un infierno?!?!"
Esta escena es una adaptación del libro de Michael Herr, Dispatches.
Papillon Soo Soo como la prostituta en Da Nang:
Prostituta atractiva y escasamente vestida que se acerca a Joker y Rafterman en una esquina de la calle durante la primera escena en Vietnam.
Ella es memorable por las frases "Me love you long time," "Me so horny" y "Me sucky sucky", que más tarde fueron incluidos en la muestra por 2 Live Crew en su canción, "Me So Horny" y en "Baby Got Back" de Sir Mix-a-Lot.
Peter Edmund como Soldado "Snowball" Brown:
Recluta afroamericano, el blanco de las burlas de Hartman sobre "pollo frito y sandía" (un cliché asociado a los hábitos alimenticios de los afroamericanos).
Curiosamente, voy a dar importancia a un “personaje” adicional, poco común y es The Stare (La Mirada Fija o La mirada de las mil yardas):
The Stare es una constante en las películas de Kubrick:
Es la mirada de Bowman al viajar al interior del monolito y, tal vez, la algorítmica mirada de HAL; es la mirada de Jack Torrance sobre la maqueta del hotel Overlook; es la mirada de Alex DeLarge mientras su voz se dirige al espectador; es la mirada de Lady Lyndon firmando la separación de su marido; es, en definitiva, la mirada de Joker ante la francotiradora vietnamita.
Es una mirada interior, perdida en la distancia que el espectador debe forzosamente interpretar, que le obliga a traspasar la pantalla y a colocarse en el lugar del personaje, que convierte la pantalla en una ventana desde donde el personaje contempla al espectador.
La mirada de las mil yardas, te permite ver a través de las cosas, es una mirada especial, fija y perdida en el vacío, una mirada que despersonaliza, casi inhumana, es la característica de todos aquellos que han estado en “The Shit” y han vuelto.
Esta escena es una adaptación del libro de Michael Herr, Dispatches.
Papillon Soo Soo como la prostituta en Da Nang:
Prostituta atractiva y escasamente vestida que se acerca a Joker y Rafterman en una esquina de la calle durante la primera escena en Vietnam.
Ella es memorable por las frases "Me love you long time," "Me so horny" y "Me sucky sucky", que más tarde fueron incluidos en la muestra por 2 Live Crew en su canción, "Me So Horny" y en "Baby Got Back" de Sir Mix-a-Lot.
Peter Edmund como Soldado "Snowball" Brown:
Recluta afroamericano, el blanco de las burlas de Hartman sobre "pollo frito y sandía" (un cliché asociado a los hábitos alimenticios de los afroamericanos).
Curiosamente, voy a dar importancia a un “personaje” adicional, poco común y es The Stare (La Mirada Fija o La mirada de las mil yardas):
The Stare es una constante en las películas de Kubrick:
Es la mirada de Bowman al viajar al interior del monolito y, tal vez, la algorítmica mirada de HAL; es la mirada de Jack Torrance sobre la maqueta del hotel Overlook; es la mirada de Alex DeLarge mientras su voz se dirige al espectador; es la mirada de Lady Lyndon firmando la separación de su marido; es, en definitiva, la mirada de Joker ante la francotiradora vietnamita.
Es una mirada interior, perdida en la distancia que el espectador debe forzosamente interpretar, que le obliga a traspasar la pantalla y a colocarse en el lugar del personaje, que convierte la pantalla en una ventana desde donde el personaje contempla al espectador.
La mirada de las mil yardas, te permite ver a través de las cosas, es una mirada especial, fija y perdida en el vacío, una mirada que despersonaliza, casi inhumana, es la característica de todos aquellos que han estado en “The Shit” y han vuelto.
“Mejor tu que yo” dice Animal Mother, otro de los personajes, ante el cuerpo sin vida del Teniente.
Sobrevivir y hacerlo en grupo, parece concluir la película, perdiendo en el camino todo aquello que nos identifica y nos significa como seres humanos.
No hay juicio moral en la película de Kubrick.
Al menos el juicio no es explícito.
No se critica ni se justifica la conducta del sargento instructor encaminada precisamente a esa despersonalización de los soldados y su muerte puede ser entendida como un error del sistema disciplinario o cierta justicia poética.
Joker puede ser un cínico o alguien que intenta preservar a toda costa su individualidad.
Tanto él como Leonard sentado en la taza del retrete tendrán finalmente la “mirada de las mil yardas”
Parece inevitable el destino del ser humano sea cual sea su origen, ser absorbido por la máquina (sea militar o social).
No se puede decir que la guerra del Vietnam fue la primera en ser filmada de cerca.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Frank Capra y John Ford, entre otros, pudieron filmar algunos combates aéreos y navales, avanzando ya la importancia de la imagen en la información bélica, ya que la mayoría del material rodado se empleó como propaganda de los avances de las tropas estadounidenses en el conflicto.
Pero resulta curioso comprobar cómo Kubrick destaca la manipulación de este tipo de imágenes dentro de películas que intentan precisamente en recuperar la verdad de un conflicto manipulado a través de la falsedad de la información.
Kubrick trata sobre la dualidad del ser humano, puesta en evidencia a través del símbolo de la paz y el “Born To Kill” escrito en el casco de Joker.
En otro apartado, la música es una gran recopilación de los 60's, con canciones como "Hello Vietnam" de Johnny Wright, "These Boots Are Made for Walking" de Nancy Sinatra, "Wooly Bully" de Sam The Sham & The Pharaohs y más, la música instrumental vuelve a ser psicodélica a cargo de Abigail Mead, también llamada Vivian Kubrick, la hija de Kubrick.
Una de las escenas más memorables de la película es un plano secuencia en un travelling lateral que muestra la línea de fuego mientras está siendo filmada por un equipo de rodaje, este filmar a quien está filmando confirma la acción de estar realizando una película, como avisando de la irrealidad de lo que vemos en contraste con lo que el documental mostrará después lejos del campo de batalla y reforzado por las entrevistas que realiza a los protagonistas en la que estos se muestran torpes, tópicos y anodinos.
Poco después, en un montaje similar a las entrevistas, la cámara adopta el punto de vista del teniente muerto en acción y allí, más sinceros que ante las cámaras del documental, los protagonistas exponen sus verdaderas opiniones.
Realidad y ficción, el poder manipulador de la imagen y como la cámara transforma la realidad.
Y el magnífico final, soldados que presumen en sus cascos que “Han Nacido Para Matar”, acaban cantando entre tinieblas iluminadas por proyectiles la canción del Club Disney: “M- I-C-K-E-Y , M-O-U-S-E”, como los niños que realmente son.
Curiosamente la última frase pronunciada por Stanley Kubrick fue "... FUCK" en boca de la Nicole Kidman.
Y aquí anticipa ese significado:
"El mundo es una puta mierda, sí, pero estoy vivo y no tengo miedo".
Es el discurso final de la humanidad frente a sí misma.
Discurso de derrota, ya que todos los personajes que han pasado por las sádicas manos de Stanley Kubrick han tratado de tener éxito en los roles que les fueron asignados (astronautas, asesinos, aristócratas, padres de familia, soldados...) y todos fracasaron trágica y miserablemente.
Ese es el futuro que nos augura el director.
“FUCK”
Full Metal Jacket es un gran documento sobre la existencia humana.
Si dentro de cuatro siglos alguien de otro planeta del universo descubre una copia de este film y la ve, podrá hacerse una idea del tipo de guerras y conductas que tenían algunos de los habitantes del país más poderoso de la Tierra en el siglo XX.
“We are not about to send American boys 9 or 10 thousand miles away from home to do what Asian boys ought to be doing for themselves”.
Lyndon B. Johnson
“USA eats the peanuts out of my shit!
I am... in a world... of SHIT!”
Sobrevivir y hacerlo en grupo, parece concluir la película, perdiendo en el camino todo aquello que nos identifica y nos significa como seres humanos.
No hay juicio moral en la película de Kubrick.
Al menos el juicio no es explícito.
No se critica ni se justifica la conducta del sargento instructor encaminada precisamente a esa despersonalización de los soldados y su muerte puede ser entendida como un error del sistema disciplinario o cierta justicia poética.
Joker puede ser un cínico o alguien que intenta preservar a toda costa su individualidad.
Tanto él como Leonard sentado en la taza del retrete tendrán finalmente la “mirada de las mil yardas”
Parece inevitable el destino del ser humano sea cual sea su origen, ser absorbido por la máquina (sea militar o social).
No se puede decir que la guerra del Vietnam fue la primera en ser filmada de cerca.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Frank Capra y John Ford, entre otros, pudieron filmar algunos combates aéreos y navales, avanzando ya la importancia de la imagen en la información bélica, ya que la mayoría del material rodado se empleó como propaganda de los avances de las tropas estadounidenses en el conflicto.
Pero resulta curioso comprobar cómo Kubrick destaca la manipulación de este tipo de imágenes dentro de películas que intentan precisamente en recuperar la verdad de un conflicto manipulado a través de la falsedad de la información.
Kubrick trata sobre la dualidad del ser humano, puesta en evidencia a través del símbolo de la paz y el “Born To Kill” escrito en el casco de Joker.
En otro apartado, la música es una gran recopilación de los 60's, con canciones como "Hello Vietnam" de Johnny Wright, "These Boots Are Made for Walking" de Nancy Sinatra, "Wooly Bully" de Sam The Sham & The Pharaohs y más, la música instrumental vuelve a ser psicodélica a cargo de Abigail Mead, también llamada Vivian Kubrick, la hija de Kubrick.
Una de las escenas más memorables de la película es un plano secuencia en un travelling lateral que muestra la línea de fuego mientras está siendo filmada por un equipo de rodaje, este filmar a quien está filmando confirma la acción de estar realizando una película, como avisando de la irrealidad de lo que vemos en contraste con lo que el documental mostrará después lejos del campo de batalla y reforzado por las entrevistas que realiza a los protagonistas en la que estos se muestran torpes, tópicos y anodinos.
Poco después, en un montaje similar a las entrevistas, la cámara adopta el punto de vista del teniente muerto en acción y allí, más sinceros que ante las cámaras del documental, los protagonistas exponen sus verdaderas opiniones.
Realidad y ficción, el poder manipulador de la imagen y como la cámara transforma la realidad.
Y el magnífico final, soldados que presumen en sus cascos que “Han Nacido Para Matar”, acaban cantando entre tinieblas iluminadas por proyectiles la canción del Club Disney: “M- I-C-K-E-Y , M-O-U-S-E”, como los niños que realmente son.
Curiosamente la última frase pronunciada por Stanley Kubrick fue "... FUCK" en boca de la Nicole Kidman.
Y aquí anticipa ese significado:
"El mundo es una puta mierda, sí, pero estoy vivo y no tengo miedo".
Es el discurso final de la humanidad frente a sí misma.
Discurso de derrota, ya que todos los personajes que han pasado por las sádicas manos de Stanley Kubrick han tratado de tener éxito en los roles que les fueron asignados (astronautas, asesinos, aristócratas, padres de familia, soldados...) y todos fracasaron trágica y miserablemente.
Ese es el futuro que nos augura el director.
“FUCK”
Full Metal Jacket es un gran documento sobre la existencia humana.
Si dentro de cuatro siglos alguien de otro planeta del universo descubre una copia de este film y la ve, podrá hacerse una idea del tipo de guerras y conductas que tenían algunos de los habitantes del país más poderoso de la Tierra en el siglo XX.
“We are not about to send American boys 9 or 10 thousand miles away from home to do what Asian boys ought to be doing for themselves”.
Lyndon B. Johnson
“USA eats the peanuts out of my shit!
I am... in a world... of SHIT!”



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