The Little Mermaid
Un clásico de la animación tradicional a la vieja usanza.
The Little Mermaid es una historia de amor imposible que nos emociona por su sencillez y por el manejo de grandes tópicos tales como la búsqueda honesta y arriesgada de la felicidad que vence a las ambiciones de grandezas y a todo atisbo de envidia que se interponga en el camino.
La cinta es una búsqueda contra viento y marea del amor verdadero, a pesar de las dificultades y, es una victoria y un premio a la nobleza de los buenos sentimientos que superan las trabas que suponen las malas intenciones y las diferencias de pensamientos.
Un filme lleno de música orquestal y melódica brillante, de la mano de Alan Menken en su primera partitura para el cine animación.
Existe una estatua de una mujer en el mar en Dinamarca y justamente es uno de los tesoros de los daneses y es… “su sirenita”.
La estatua se encuentra cerca del palacio de Amalienborg donde reside la familia real.
Esa sirenita está sobre una roca introducida en el mar, sin embargo, el acceso para llegar no es difícil, pero si hacerse con una foto, ya que está lleno de curiosos y es uno de los lugares más visitados por los turistas.
La leyenda de esa sirenita cuenta que cuando las sirenas cantaban, ese canto embrujaba a los marineros, se dice que en Copenhague uno de los pescadores fue embrujado por uno de los canticos de una sirena mientras este trabajaba en alta mar.
En 1913 un magnate mandó construir la escultura de una sirenita a Edgar Eriksen, la escultura fue inspirada en una bailarina llamada Ellen Price quien era una gran figura Danesa del Ballet Real.
La estatua es de bronce fundido, y mide 1’25 metros y pesa 175 kilogramos, se encuentra colocada sobre unas piedras a orillas del Mar Báltico en la bahía del puerto, al fondo se ven los barcos y es una imagen maravillosa al atardecer.
A pesar de eso, es una de las figuras de la ciudad que mas actos vandálicos ha sufrido, la han pintado de rosa, la arrancaron entera de la roca, le han cortado la cabeza, le hacen grafitis, lo bueno que tiene es que la imagen está realizada en bronce macizo y hay moldes de todas sus partes, así que para los Daneses es fácil reconstruirla otra vez.
Muchos de los Daneses no quieren que sea el símbolo de su ciudad por eso le hacen todas estas vandálidades.
Den lille havfrue (The Little Mermaid) es un cuento de hadas escrito por el escritor y poeta danés Hans Christian Andersen (1805-1875), famoso por sus cuentos para niños.
Fue publicado por primera vez el 7 de abril de 1837.
Cabe destacar, como curiosidad que, Andersen no le puso nombre propio a su Sirenita.
Los cuentos de Andersen son algo menos el resultado de una fidelidad a los relatos tradicionales, que una creación personal, en la cual la impronta del autor está mucho más presente.
Si nos detenemos en La Hija Del Mar, más conocida como The Little Mermaid, encontramos por un lado la evocación de criaturas en apariencia fantástica pero que personalizan a fuerzas sutiles que habitan en realidad las aguas marinas como las legendarias "nereidas"; la presencia de tales criaturas es permanente en nuestra cultura desde hace milenios.
Desde otro ángulo, la historia de The Little Mermaid es simbólicamente la peripecia de cualquier ser humano atraído por algo más que el presentismo materialista y fenoménico, que busca con ahínco "otras" realidades intangibles.
Todos somos de alguna manera esa sirenita que tenía una inexplicable nostalgia por el mundo de la superficie que no conocía, y que luego de poder contemplarlo al conjuro del amor ya no va a poder olvidarlo.
The Little Mermaid muestra luego un posible camino de mayor trascendencia, que se abre para quien esté dispuesto a transitarlo: a través del renunciamiento, y de un amor generoso y desinteresado, ella logra por fin —superando pruebas y zozobras— elevarse a una dimensión incomparablemente mejor que aquella en la cual habitaba.
En la película The Little Mermaid se detectan algunas deformaciones o aberraciones con respecto a la historia original.
La más sustancial es que La Bruja ofrece un segundo hechizo para salvar la vida de la protagonista: si baña sus piernas con la sangre del príncipe, recobrará su forma de sirena y no morirá.
Sin embargo, ella no quiere matar al príncipe.
Muere, y debido a su bondad se convierte en un espíritu del aire, semejante a las sirenas pero que a diferencia de ellas alcanza la vida eterna al morir.
Estos aspectos del cuento original fueron desechados para construir una película más cercana al esquema de los cuentos populares utilizados por Disney anteriormente, con una doncella o princesa que consigue casarse con el príncipe tras superar las tretas de un personaje maligno, con frecuencia femenino.
En el cuento original se menciona a la abuela de The Little Mermaid y madre del Rey Tritón, dicho personaje no aparece ni se menciona en la versión animada de Disney.
Cabe destacar que Disney continúa sin fin, su fórmula:
Chica/o adolescente enamorada/o, padre o madre ausente, figuras femeninas grotescas, hombres muy atractivos pero malvados, principescos, reyes, hombres adultos que se entregan por sus hijos, hadas, hechiceras, magos, brujas, animales que hablan y que son la mejor compañía, cambios hormonales sugeridos de transición a la edad adulta, canciones, etc.
A pesar de lo anterior, The Little Mermaid se convirtió en la última cinta animada de Disney en utilizar el método de animación tradicional consistente en pintar a mano cada celda que conformaba una película.
Fue la primera película en ser una adaptación de un cuento de hadas desde Sleeping Beauty en 1959.
The Little Mermaid es una película de animación del año 1989, basada en el cuento del mismo nombre de Hans Christian Andersen, producida por Walt Disney Pictures y dirigida por Ron Clements y John Musker.
Es la vigésima octava película en el canon de largometrajes animados de The Walt Disney Company y en la lista de Los Clásicos de Walt Disney.
Se convirtió en todo un éxito dando lugar a una nueva época dorada a la compañía.
Los personajes son perfectos; simpáticos, fáciles de recordar y difíciles de olvidar claro está, diferenciables entre otros personajes de animación y, sobretodo, carismáticos, que es lo más importante.
Tanto Ariel, Sebastián, la gaviota Scuttle, Flounder, el príncipe Erik, el rey Tritón e incluso el perro Max son personajes perfectamente fabricados, tanto por fuera como por dentro, pero sin lugar a dudas el personaje mejor creado para esta película es la antagonista: Úrsula, es sexy, descarada, vengativa, rencorosa , inteligente, con ansias de poder y sobretodo malvada.
Hay que verla en movimiento para entender la magnitud de este personaje, simplemente el malo perfecto.
Técnicamente, The Little Mermaid, es espectacular, no hay más que ver la impresionante tormenta en la que Ariel salva a Erik, además la animación es preciosa, todo está en movimiento, nada está quieto, los colores, todo perfecto.
El contexto submarino requirió la mayor animación de efectos especiales para un largometraje animado de Disney desde Fantasía (1940).
El supervisor de la animación de los efectos Mark Dindal estimó a su vez que más de un millón de burbujas fueron dibujadas para esta cinta, además de utilizar otros procesos como la aerografía, la iluminación de fondo, la superposición —técnica consistente en situar una imagen encima de otra ya existente— y algo de animación por computadora.
El mar, en la realidad es azul y monótono, y en esta película nada está quieto dentro de él, los dibujantes hicieron muy buen trabajo.
Para el físico y la personalidad de Ariel se basaron en Alyssa Milano, que para entonces se hallaba protagonizando la serie de televisión Who’s the Boss?, mientras que el efecto de su cabello bajo el agua se basó en las grabaciones de la astronauta Sally Ride en el espacio exterior.
Por otra parte, el diseño de la villana Úrsula se basó en el actor y drag queen Divine.
Pat Carroll no fue la primera elección de Clements y Musker para dar voz a la villana; de hecho el guion original tenía explícitamente contemplado en ese rol a Bea Arthur de la serie de televisión The Golden Girls de Disney, pero se quedaron con Carroll.
En 1987, el guionista Howard Ashman se involucró en el proceso de redacción del guion de The Little Mermaid.
Así, propuso modificar el personaje secundario Clarence, un cangrejo con rasgos ingleses, a un crustáceo jamaiquino rastafari, para lo cual se encargó de cambiar al mismo tiempo el estilo musical de la cinta con tal de reflejar la nueva personalidad del cangrejo.
El estreno de la adaptación Disney (con todo lo que ello conlleva, tanto en lo bueno como en lo malo) del cuento de Hans Christian Andersen, The Little Mermaid, debe considerarse como un punto de inflexión en la trayectoria de la compañía por varias razones.
En primer lugar, supuso un relanzamiento de los estudios, casi en la ruina tras sonoros fracasos económicos
A su vez, Katzenberg, Clements, Musker y Ashman revisaron conjuntamente el formato de la historia, con tal de convertirla en un musical con una estructura similar a los espectáculos de Broadway, en donde las secuencias musicales servirían como los puntos más significativos de la trama.
Eso sirvió para popularizar la compañía y traerla de nuevo al mercado.
Ashman y el compositor Alan Menken, ambos reconocidos por haber escrito el exitoso musical off-Broadway The Little Horror Shop, trabajaron conjuntamente en la composición de la banda sonora de The Little Mermaid.
Uno de los aspectos más destacables de la película y que sin duda fue, en parte, responsable de su éxito, es la música.
Gracias a Menken, The Little Mermaid recibió dos Oscar de la Academia a la Mejor canción y a la mejor banda sonora, dos Globos de Oro y un Grammy.
Además, The Little Mermaid impulsó la moda en las películas de animación por las que sus protagonistas cantaban como parte importante del desarrollo de la acción.
Aparte de que se mueve en un contexto principalmente acuático, la banda sonora para The Little Mermaid tiene esa frescura que supone el ser la primera de las colaboraciones entre el dúo Menken/Ashman con la Disney.
Las canciones son espléndidas y muy pegadizas, y el score, pese a que Menken no contara con una gran orquesta para su grabación, también resulta digno de destacar.
Algo que se lleva a su máximo extremo en la canción más conocida del disco, la simpar "Under the Sea", en la que a través de una espectacular y divertida coreografía submarina, el cangrejo Sebastián, con la voz de Samuel E. Wright, trata de quitar a Ariel sus ideas sobre nuevos mundos allende las olas.
La puesta en escena es sencillamente genial, y la canción es de ésas que se te pegan por mucho que intentes evitarlo.
Por otro lado, el lado menos infantil, resulta un show de violencia explícita, conductas antisociales, estereotipos ofensivos y contenidos sexuales enmascarados bajo la inocencia de un dibujo que son el menú diario de los niños que la ven.
The Little Mermaid presenta a sus personajes femeninos con ropas cortas y pegadas al cuerpo provoca y promueve el despertar de la sexualidad prematura en los niños y niñas haciendo que estos tengan a temprana edad relación sexual quedando embarazadas las chicas y algunas veces abortando por el temor de sus padres.
Por otro lado, la canción que le canta La Bruja a Ariel antes de la transformación, le dice cosas bastante machistas y puede significar un mal ejemplo para los niños:
"Los hombres no te buscan si les hablas.
No creo que los quieras aburrir.
Allá arriba es preferido, que las damas no conversen.
A no ser que no te quieras divertir.
Verás que no logras nada conversando, a menos que los pienses ahuyentar.
Admirada tú serás si callada siempre estás.
Sujeta bien tu lengua y triunfarás, Ariel".
En la película hay detalles eróticos, podemos ver muchas explosiones orgásmicas de la protagonista, así como el sacerdote que aparece con una erección, las sensuales piernas de Ariel o el escote un tanto obsceno de Úrsula.
Inclusive se puede afirmar que La Bruja se burla de la resurrección de Jesús, ya que ella le dice a The Little Mermaid:
"Si al 3er día, antes de que salga el sol, besas al muchacho, serás humana, sino, serás sirena para siempre", y de precio le pide su voz (alma).
La cubierta del video, donde está el palacio, es un órgano genital masculino.
Hum…
Definitivamente, en el mar la vida es más sabrosa!
The Little Mermaid es una historia de amor imposible que nos emociona por su sencillez y por el manejo de grandes tópicos tales como la búsqueda honesta y arriesgada de la felicidad que vence a las ambiciones de grandezas y a todo atisbo de envidia que se interponga en el camino.
La cinta es una búsqueda contra viento y marea del amor verdadero, a pesar de las dificultades y, es una victoria y un premio a la nobleza de los buenos sentimientos que superan las trabas que suponen las malas intenciones y las diferencias de pensamientos.
Un filme lleno de música orquestal y melódica brillante, de la mano de Alan Menken en su primera partitura para el cine animación.
Existe una estatua de una mujer en el mar en Dinamarca y justamente es uno de los tesoros de los daneses y es… “su sirenita”.
La estatua se encuentra cerca del palacio de Amalienborg donde reside la familia real.
Esa sirenita está sobre una roca introducida en el mar, sin embargo, el acceso para llegar no es difícil, pero si hacerse con una foto, ya que está lleno de curiosos y es uno de los lugares más visitados por los turistas.
La leyenda de esa sirenita cuenta que cuando las sirenas cantaban, ese canto embrujaba a los marineros, se dice que en Copenhague uno de los pescadores fue embrujado por uno de los canticos de una sirena mientras este trabajaba en alta mar.
En 1913 un magnate mandó construir la escultura de una sirenita a Edgar Eriksen, la escultura fue inspirada en una bailarina llamada Ellen Price quien era una gran figura Danesa del Ballet Real.
La estatua es de bronce fundido, y mide 1’25 metros y pesa 175 kilogramos, se encuentra colocada sobre unas piedras a orillas del Mar Báltico en la bahía del puerto, al fondo se ven los barcos y es una imagen maravillosa al atardecer.
A pesar de eso, es una de las figuras de la ciudad que mas actos vandálicos ha sufrido, la han pintado de rosa, la arrancaron entera de la roca, le han cortado la cabeza, le hacen grafitis, lo bueno que tiene es que la imagen está realizada en bronce macizo y hay moldes de todas sus partes, así que para los Daneses es fácil reconstruirla otra vez.
Muchos de los Daneses no quieren que sea el símbolo de su ciudad por eso le hacen todas estas vandálidades.
Den lille havfrue (The Little Mermaid) es un cuento de hadas escrito por el escritor y poeta danés Hans Christian Andersen (1805-1875), famoso por sus cuentos para niños.
Fue publicado por primera vez el 7 de abril de 1837.
Cabe destacar, como curiosidad que, Andersen no le puso nombre propio a su Sirenita.
Los cuentos de Andersen son algo menos el resultado de una fidelidad a los relatos tradicionales, que una creación personal, en la cual la impronta del autor está mucho más presente.
Si nos detenemos en La Hija Del Mar, más conocida como The Little Mermaid, encontramos por un lado la evocación de criaturas en apariencia fantástica pero que personalizan a fuerzas sutiles que habitan en realidad las aguas marinas como las legendarias "nereidas"; la presencia de tales criaturas es permanente en nuestra cultura desde hace milenios.
Desde otro ángulo, la historia de The Little Mermaid es simbólicamente la peripecia de cualquier ser humano atraído por algo más que el presentismo materialista y fenoménico, que busca con ahínco "otras" realidades intangibles.
Todos somos de alguna manera esa sirenita que tenía una inexplicable nostalgia por el mundo de la superficie que no conocía, y que luego de poder contemplarlo al conjuro del amor ya no va a poder olvidarlo.
The Little Mermaid muestra luego un posible camino de mayor trascendencia, que se abre para quien esté dispuesto a transitarlo: a través del renunciamiento, y de un amor generoso y desinteresado, ella logra por fin —superando pruebas y zozobras— elevarse a una dimensión incomparablemente mejor que aquella en la cual habitaba.
En la película The Little Mermaid se detectan algunas deformaciones o aberraciones con respecto a la historia original.
La más sustancial es que La Bruja ofrece un segundo hechizo para salvar la vida de la protagonista: si baña sus piernas con la sangre del príncipe, recobrará su forma de sirena y no morirá.
Sin embargo, ella no quiere matar al príncipe.
Muere, y debido a su bondad se convierte en un espíritu del aire, semejante a las sirenas pero que a diferencia de ellas alcanza la vida eterna al morir.
Estos aspectos del cuento original fueron desechados para construir una película más cercana al esquema de los cuentos populares utilizados por Disney anteriormente, con una doncella o princesa que consigue casarse con el príncipe tras superar las tretas de un personaje maligno, con frecuencia femenino.
En el cuento original se menciona a la abuela de The Little Mermaid y madre del Rey Tritón, dicho personaje no aparece ni se menciona en la versión animada de Disney.
Cabe destacar que Disney continúa sin fin, su fórmula:
Chica/o adolescente enamorada/o, padre o madre ausente, figuras femeninas grotescas, hombres muy atractivos pero malvados, principescos, reyes, hombres adultos que se entregan por sus hijos, hadas, hechiceras, magos, brujas, animales que hablan y que son la mejor compañía, cambios hormonales sugeridos de transición a la edad adulta, canciones, etc.
A pesar de lo anterior, The Little Mermaid se convirtió en la última cinta animada de Disney en utilizar el método de animación tradicional consistente en pintar a mano cada celda que conformaba una película.
Fue la primera película en ser una adaptación de un cuento de hadas desde Sleeping Beauty en 1959.
The Little Mermaid es una película de animación del año 1989, basada en el cuento del mismo nombre de Hans Christian Andersen, producida por Walt Disney Pictures y dirigida por Ron Clements y John Musker.
Es la vigésima octava película en el canon de largometrajes animados de The Walt Disney Company y en la lista de Los Clásicos de Walt Disney.
Se convirtió en todo un éxito dando lugar a una nueva época dorada a la compañía.
Los personajes son perfectos; simpáticos, fáciles de recordar y difíciles de olvidar claro está, diferenciables entre otros personajes de animación y, sobretodo, carismáticos, que es lo más importante.
Tanto Ariel, Sebastián, la gaviota Scuttle, Flounder, el príncipe Erik, el rey Tritón e incluso el perro Max son personajes perfectamente fabricados, tanto por fuera como por dentro, pero sin lugar a dudas el personaje mejor creado para esta película es la antagonista: Úrsula, es sexy, descarada, vengativa, rencorosa , inteligente, con ansias de poder y sobretodo malvada.
Hay que verla en movimiento para entender la magnitud de este personaje, simplemente el malo perfecto.
Técnicamente, The Little Mermaid, es espectacular, no hay más que ver la impresionante tormenta en la que Ariel salva a Erik, además la animación es preciosa, todo está en movimiento, nada está quieto, los colores, todo perfecto.
El contexto submarino requirió la mayor animación de efectos especiales para un largometraje animado de Disney desde Fantasía (1940).
El supervisor de la animación de los efectos Mark Dindal estimó a su vez que más de un millón de burbujas fueron dibujadas para esta cinta, además de utilizar otros procesos como la aerografía, la iluminación de fondo, la superposición —técnica consistente en situar una imagen encima de otra ya existente— y algo de animación por computadora.
El mar, en la realidad es azul y monótono, y en esta película nada está quieto dentro de él, los dibujantes hicieron muy buen trabajo.
Para el físico y la personalidad de Ariel se basaron en Alyssa Milano, que para entonces se hallaba protagonizando la serie de televisión Who’s the Boss?, mientras que el efecto de su cabello bajo el agua se basó en las grabaciones de la astronauta Sally Ride en el espacio exterior.
Por otra parte, el diseño de la villana Úrsula se basó en el actor y drag queen Divine.
Pat Carroll no fue la primera elección de Clements y Musker para dar voz a la villana; de hecho el guion original tenía explícitamente contemplado en ese rol a Bea Arthur de la serie de televisión The Golden Girls de Disney, pero se quedaron con Carroll.
En 1987, el guionista Howard Ashman se involucró en el proceso de redacción del guion de The Little Mermaid.
Así, propuso modificar el personaje secundario Clarence, un cangrejo con rasgos ingleses, a un crustáceo jamaiquino rastafari, para lo cual se encargó de cambiar al mismo tiempo el estilo musical de la cinta con tal de reflejar la nueva personalidad del cangrejo.
El estreno de la adaptación Disney (con todo lo que ello conlleva, tanto en lo bueno como en lo malo) del cuento de Hans Christian Andersen, The Little Mermaid, debe considerarse como un punto de inflexión en la trayectoria de la compañía por varias razones.
En primer lugar, supuso un relanzamiento de los estudios, casi en la ruina tras sonoros fracasos económicos
A su vez, Katzenberg, Clements, Musker y Ashman revisaron conjuntamente el formato de la historia, con tal de convertirla en un musical con una estructura similar a los espectáculos de Broadway, en donde las secuencias musicales servirían como los puntos más significativos de la trama.
Eso sirvió para popularizar la compañía y traerla de nuevo al mercado.
Ashman y el compositor Alan Menken, ambos reconocidos por haber escrito el exitoso musical off-Broadway The Little Horror Shop, trabajaron conjuntamente en la composición de la banda sonora de The Little Mermaid.
Uno de los aspectos más destacables de la película y que sin duda fue, en parte, responsable de su éxito, es la música.
Gracias a Menken, The Little Mermaid recibió dos Oscar de la Academia a la Mejor canción y a la mejor banda sonora, dos Globos de Oro y un Grammy.
Además, The Little Mermaid impulsó la moda en las películas de animación por las que sus protagonistas cantaban como parte importante del desarrollo de la acción.
Aparte de que se mueve en un contexto principalmente acuático, la banda sonora para The Little Mermaid tiene esa frescura que supone el ser la primera de las colaboraciones entre el dúo Menken/Ashman con la Disney.
Las canciones son espléndidas y muy pegadizas, y el score, pese a que Menken no contara con una gran orquesta para su grabación, también resulta digno de destacar.
Algo que se lleva a su máximo extremo en la canción más conocida del disco, la simpar "Under the Sea", en la que a través de una espectacular y divertida coreografía submarina, el cangrejo Sebastián, con la voz de Samuel E. Wright, trata de quitar a Ariel sus ideas sobre nuevos mundos allende las olas.
La puesta en escena es sencillamente genial, y la canción es de ésas que se te pegan por mucho que intentes evitarlo.
Por otro lado, el lado menos infantil, resulta un show de violencia explícita, conductas antisociales, estereotipos ofensivos y contenidos sexuales enmascarados bajo la inocencia de un dibujo que son el menú diario de los niños que la ven.
The Little Mermaid presenta a sus personajes femeninos con ropas cortas y pegadas al cuerpo provoca y promueve el despertar de la sexualidad prematura en los niños y niñas haciendo que estos tengan a temprana edad relación sexual quedando embarazadas las chicas y algunas veces abortando por el temor de sus padres.
Por otro lado, la canción que le canta La Bruja a Ariel antes de la transformación, le dice cosas bastante machistas y puede significar un mal ejemplo para los niños:
"Los hombres no te buscan si les hablas.
No creo que los quieras aburrir.
Allá arriba es preferido, que las damas no conversen.
A no ser que no te quieras divertir.
Verás que no logras nada conversando, a menos que los pienses ahuyentar.
Admirada tú serás si callada siempre estás.
Sujeta bien tu lengua y triunfarás, Ariel".
En la película hay detalles eróticos, podemos ver muchas explosiones orgásmicas de la protagonista, así como el sacerdote que aparece con una erección, las sensuales piernas de Ariel o el escote un tanto obsceno de Úrsula.
Inclusive se puede afirmar que La Bruja se burla de la resurrección de Jesús, ya que ella le dice a The Little Mermaid:
"Si al 3er día, antes de que salga el sol, besas al muchacho, serás humana, sino, serás sirena para siempre", y de precio le pide su voz (alma).
La cubierta del video, donde está el palacio, es un órgano genital masculino.
Hum…
Definitivamente, en el mar la vida es más sabrosa!



Comentarios
Publicar un comentario