Pink Floyd The Wall

"Por lo demás, yo estoy destinado a perderme, definitivamente, y solo algún instante de mí podrá sobrevivir en el otro.
Poco a poco voy cediéndole todo, aunque me consta su perversa costumbre de falsear y magnificar.
Yo he de quedar en Borges no en mí (si es que alguien soy).
Así mi vida es una fuga y todo lo pierdo y todo es del olvido, del otro.
No sé cuál de los dos escribe esta página".
Jorge Luis Borges.

"Hello...?
Is there anybody in there?
Just nod if you can hear me".

Pink Floyd The Wall representa la construcción y demolición de una pared metafórica, alienación.
El desafío que se le presenta a cada individuo, según esta teoría, es dominar el complejo de Edipo, ó sucumbir a la neurosis.
Cada ladrillo representa un daño sufrido en la vida…
Supongo que lo primero es aclarar que aquí no estamos exactamente ante un musical sino más bien ante una ópera rock.
La diferencia está en que mientras en los musicales las canciones aportan poco o nada al desarrollo de la trama, en una ópera rock el desarrollo de la historia se hace precisamente mediante las canciones, es decir, son las letras de las canciones las que cuentan la historia.
Pink Floyd es la banda inglesa de rock de culto, formada originalmente en 1965 por Syd Barrett, Bob Klose, Roger Waters, Rick Wright y Nick Mason.
El surgimiento de la idea que daría lugar al álbum The Wall tuvo lugar la noche del 6 de julio de 1977 en Montreal, en el último concierto de la gira In The Flesh.
El concierto fue un desastre en el que Roger Waters acabó increpando al público:
“Me cago en la puta, dejad ya de tirar fuegos artificiales y de gritar, estoy intentando cantar una canción.
Quiero decir que me da igual, si no queréis oírla, ya sabéis… que le den.
Estoy seguro que hay mucha gente aquí que quiere oírla.
¿Por qué no podéis estaros quietos?
Si queréis tirar vuestros fuegos artificiales, id fuera y hacedlo.
Y si queréis gritar y vocear id a hacerlo fuera, pero estoy intentando cantar una canción que algunas personas quieren escuchar.
Yo quiero escucharla.”
El público no quiso que la banda dejara el escenario al final del concierto, se produjeron algunos disturbios y finalmente Roger Waters escupió a una de sus fans en la cara.
Todo esto hizo que Waters reflexionará sobre su relación con el público, una relación que se había deteriorado desde que Pink Floyd había alcanzado un estatus de dioses del rock, e hizo que confeccionara el álbum conceptual The Wall, en el que el personaje ficticio Pink, estrella del rock, construye un muro metafísico que representa su alienación y su aislamiento del mundo.
Pink Floyd The Wall es un filme británico de 1982 dirigido por el director británico Alan Parker basada en el álbum de Pink Floyd The Wall, protagonizado por Bob Geldof.
El guion fue escrito por el vocalista y bajista de Pink Floyd, Roger Waters.
La película es altamente metafórica y rica en simbolismo y sonido.
Presenta pocos diálogos y es conducida principalmente por la música de Pink Floyd.
Alan Parker logró una acertada interpretación del disco de Pink Floyd y consiguió plasmar en imágenes todo el mundo ideado por Roger Waters.
Así pues a partir de unas bellas imágenes y, un montaje directo y evidente, logra hacer sustraer los conceptos que recogen las letras del disco.
La película contiene 15 minutos de elaboradas secuencias de animación creadas por el ilustrador Gerald Scarfe, parte de las cuales describe una pesadilla basada en un hipotético ataque aéreo de los alemanes sobre Inglaterra durante la Segunda Guerra Mundial.
También aparecen referencias a la esposa del protagonista y a su vida en general.
El álbum llamado The Wall fue grabado en el año 1979 por el grupo de rock inglés Pink Floyd, constituyendo el máximo suceso en la historia de la agrupación.
Se le considera como un disco conceptual, donde la historia se va desarrollando a través de las diferentes canciones que la componen.
A los dos años del lanzamiento de The Wall fue estrenado el film del mismo nombre dirigido por Alan Parker.
En la película (o el disco si lo preferís) lo primero que descubrimos es la muerte en la guerra del padre de Pink cuando éste es aún un niño, un hecho que sin duda le marca (el padre de Waters murió en Italia en el 44 siendo miembro de la Royal Fusiliers Company C).
Sin padre, Pink tiene que crecer bajo el manto de una madre sobreprotectora y una durísima educación de post-guerra que se empeñan en coartar la libertad de un individuo ansioso por descubrir el mundo.
Con los años, Pink se convierte en una estrella del rock, y la gente que ni siquiera sabía que existía ahora le trata como a un dios.
Para asimilar todo esto y superar los dramas de su vida personal, Pink se refugia en las drogas y en las posesiones materiales, sin conseguir llenar el vacío que siente.
Llegados a este punto, asistimos al deterioro mental de Pink, en la que es posiblemente la mejor representación de la historia del cine del descenso de una mente sana a la más absoluta psicosis.
Toda esta parte está más inspirada en la vida de Barrett y tiene una imagen que siempre me impacta muchísimo y es el momento en el que Pink se afeita todo el cuerpo incluidas las cejas.
Sobre la música!
In The Flesh?
Para comenzar, consideremos que la letra ubica al oyente en su lugar y define el rol del que toma la palabra y se hace dueño de la sugestión provocada por la misma.
Busca rápidamente la respuesta del público preguntando "si no querían presenciar el show", sentir la ambigua emoción provocada por una identificación en el lugar del ideal.
Del mismo modo inquirir que "no era lo que querías ver" obliga a una sola respuesta afirmativa.
Descubrir que hay del otro lado de los fríos ojos del sujeto que porta un disfraz, no solo por la actitud de la persona que va a expresar su arte y construir un personaje sino por lo intrincado futuro relato.
Realmente notamos la máscara del fantasma que crea la fantasía.
Se encuentra un paralelo entre la ficción y el psicoanálisis, en este último se realiza un pacto con el analizante y su inconsciente dando crédito a la fantasía que estructura el inconsciente, también en la creación artística se da valor de verdad a lo relatado.
Finalmente, antes de terminar la canción se escucha lo que podría traducirse como "luz, cámara, acción", para empezar con la historia propiamente dicha.
The Thin Ice
La escena que transcurre la podemos situar en el período preedípico, como si fuera un pasado que se añora con cierta tristeza, donde el niño es necesariamente amado por sus padres para constituirse en ser humano, tiene que ser deseado hasta en hechos y palabras, recortado por las caricias que lo protegen.
En primer lugar, tratemos de entender que es una escena ideal para el niño que revela una fantasía encerrada en un deseo infantil.
El padre del psicoanálisis señala que las fuerzas pulsionales de la fantasía son los deseos insatisfechos y cada fantasía es una enmienda de la realidad por medio de un cumplimiento de deseo.
En la tercera y cuarta frase se advierte que el lenguaje no es unívoco y el cielo puede ser azul pero su verdadero significante es triste, y el cielo puede ser cálido teniendo también el mismo color.
Por lo tanto no es una simple sinonimia, porque está en juego un significante que se relaciona con el afecto.
Ya en la segunda estrofa cuando "patina por el delgado hielo que representa la vida moderna", muestra su forma de vivir al límite que parece vertiginosa.
"Donde el silencioso pero notorio reproche se torna en miedo", se puede encontrar una grieta en ese hielo y caer en ella.
Como si fuera un punto límite ese delgado hielo, donde la barrera que separa lo normal de lo patológico o lo consciente de lo inconsciente, es muy débil y permite que las fuerzas motrices del sistema inconsciente pugnen por manifestarse en síntomas, formaciones reactivas o sustitutivas.
La frase "desde la profundidad y de tu mente" es llamativa porque refleja como si fuera desde un abismo, de donde emerge el temor del sujeto, de esta forma se atemoriza y esa angustia con pesar puede ser causado porque la barrera de la censura esta por quebrarse, o por el mecanismo inconsciente de la represión, donde un afecto, en el proceso de significación, se separara de la representación y encuentra un camino a la angustia o la fobia.
Another Brick In The Wall Part 1
Ya en este tema se devela la pérdida del padre del sujeto en la guerra, que ha dejado una foto en un álbum familiar además de un penoso recuerdo.
Entonces cuando reclama si hay algo que el padre le dejó atrás en el tiempo, no es más que buscar su amor que ha perdido.
Todo hijo siente hacia su padre sentimientos ambivalentes, que se caracterizan por ser emociones de amor y odio.
Sería conveniente advertir que este amor paterno ha sido arrebatado en la infancia del sujeto y se lo puede considerar como una premisa de la angustia frente a la pérdida de amor.
Es necesario evitar la angustia por la pérdida de amor porque puede originar sentimiento de culpa e inferioridad, además que el afecto desaparecido puede retornar en angustia social, moral y reproches sin fin.
De esta manera el bebé al que canta es él mismo que lamenta profundamente esa pérdida, que dejo entronizada a la figura paterna al estilo del padre primigenio de la humanidad.
Una de las asociaciones posibles de la metáfora de la pared es que la misma conforma algo sólido, compuesto por muchos ladrillos que son iguales entre sí y no se diferencian el uno del otro.
Por lo tanto "otro ladrillo en la pared", significa en este punto, la masificación del individuo donde un aparato psíquico no coincide con un solo cuerpo.
Esta afectividad intensificada y la limitación de su intelecto lo iguala con el resto de la multitud.
En definitiva esa equivalencia nos iguala ante la herida narcisítica que representa la muerte y la pérdida del amor.
The Happiest Days Of Our Lives
A mediados del siglo veinte era frecuente que los maestros castigaran físicamente por malos comportamientos a los alumnos, no sólo en el viejo continente.
La época en que se cuenta la historia es seguramente después del complejo de Edipo, pasada la amenaza de castración, entonces es muy probable, que haya empezado en el sujeto la actividad masturbatoria producto de sus pulsiones sexuales.
Las mociones libidinales dirigidas a su madre ya han sido reprimidas y el sujeto tiene que comenzar su segunda vida sexual con un reemplazo de la misma.
Esto le fue impuesto por su madre o por su padre muerto retrospectivamente por la ley de prohibición del incesto.
En "El malestar en la cultura" Freud atribuye ese sentimiento de culpa al origen del superyó, que reclama del sujeto la necesidad de castigo.
Asimismo el tercer tiempo de la fantasía de "Pegan a un niño" puede representar ser golpeado y/o amado por sus padres, puesto que en este caso el maestro es un subrogado de la figura parental.
Entonces es la ilusión de ser azotado, la que requiere una condena por haber deseado a su madre y también por la ambivalencia hacia su padre.
Entonces podemos notar que en el momento que es efectiva la nueva disposición pulsional, donde el organismo se prepara para su futura vida sexual, aparece en el sujeto la necesidad de castigo por el establecimiento definitivo del superyó.
El mismo de acuerdo a la gravedad con la que juzgó el deseo hacia su madre y la ambivalencia con su padre, lo someterá a severas críticas desde ese momento en adelante como veremos luego.
Se ejemplifica en esta composición claramente el fracaso de la educación en aquella época, donde un carácter opresivo y violento del sistema educativo no era pedagógico.
No necesitar educación es principalmente, no precisar ese tipo de enseñanza.
Es requerir a través del mecanismo de la regresión en su contrario.
Precisar una educación diferente donde no sea el autoritarismo el que gobierna la enseñanza.
El control de pensamiento se extiende no solo al ámbito escolar sino más allá en el régimen que gobierna la sociedad.
De esta forma la alusión a la pared y los ladrillos se relaciona con la unidad del sistema que educa y gobierna comprimiendo todo en una masa compacta, en la cual todo lo que está por afuera de ella no le pertenece.
Educar es unas de las profesiones imposibles de realizar porque está sustentada en el poder de la sugestión.
La misma no puede ser sostenida eterna y conjuntamente la situación del hipnotizado y el magnetizador es cuestionable éticamente.
Precisamente esa es la diferencia de la práctica analítica, que no está basada en la sugestión y no necesita inducir a nadie en contra o favor de sí ocupando el lugar del ideal del yo a través del saber.
Another Brick In The Wall Part 2
Mother.
Es clara la idealización de la madre del personaje, que al ocupar un lugar en el ideal del yo, conocería todas las respuestas y las preocupaciones que le aquejan.
Donde el objeto (la madre) es tratado como si fuera el mismo yo, debido a una estimación desmedida producto que su madre fue en la primera fase de su vida su primer objeto erótico.
Toda la libido narcisista, con respecto a ser deseado por su madre, dirigida a ella ha sucumbido a la amenaza de castración permaneciendo de alguna forma en el inconsciente.
Ciertamente para la madre el niño es su juguete erótico, y de alguna forma completa su sexualidad por la envidia del pene que ella no tuvo.
Además por sus cuidados, amor y ternura, organiza genéticamente la constitución pulsional del niño.
Responsabiliza a ella por la ayuda a la construcción de la pared, que significa protegerse de las heridas narcisistas de perder el primer objeto erótico y de todos los sufrimientos que sentirá como injurias corporales el sujeto, al estilo de la castración.
En relación con lo mencionado, luego en la desmentida de la madre fálica, cuando ya el sujeto reconoce la polaridad sexual, se realiza un fuerte esfuerzo, en la constitución del fetiche para preservar tanto la aseveración de otro no castrado como su negación.
En un monumento recordatorio de la amenaza de castración.
Entonces podemos relacionar que la pared, en este momento, es el sustituto del falo materno que fue creído en un momento y luego desmentido.
Es un intento de establecer un otro no castrado que conoce todas las respuestas. 
Por no poder ser el falo que complete a su madre no dejará soñar serlo.
En este punto el deseo puede quedar girar en seducciones recíprocas con la madre, fundamentando el narcisismo de verse amable.
Pero todo esto sucumbe a la amenaza de castración y a la prohibición del incesto.
Podemos agregar que este monumento recordatorio, es desplazado por las leyes del inconsciente, en una pared como un Tótem, que representa, a través de la amenaza de castración, la ley de prohibición del incesto.
Entonces esta formación sustitutiva de la pared es un síntoma metafóricamente, producto de la represión, por la capacidad sistemática del inconsciente, que habla de las deficiencias en el corte de las relaciones incestuosas y la ilusión de otro no castrado investido como falo.
Mencionamos que estos contenidos fueron reprimidos porque al aludir a varias representaciones a la vez, se tratan en realidad de significantes que además aluden a la organización fálica de la sexualidad y al fin del Edipo.
Es claro que el padre ausente no resulta rival para el niño, de esta forma no permite efectivamente salir del goce de la madre.
Como en el análisis de Hans, el objeto fóbico llena el lugar de la función del padre con la prohibición del goce incestuoso y la amenaza de castración.
Este sustituto por desplazamiento recae sobre elementos nimios e indiferentes, en este caso una pared.
También se evidencia que la elección de objeto está regida por la esfera parental, y algún rasgo materno será buscado y reconocido en el objeto subrogado.
Pero a raíz de la superestimación de la opinión de su madre, le deja la respuesta a ella, de quién le conviene para que no lo lastime.
Mejor dicho cual es el deseo de la madre con respecto al hijo.
Empty spaces.
En esta canción se muestra como el deseo inconsciente, no puede ser formulado. 
Ya que su objeto está perdido desde el principio, por eso deja un espacio vacío para poder funcionar y además el objeto es sustituible y sustituto.
En realidad estos son sólo algunos de los caminos para recorrer tras del espacio libre que deja el deseo.
Como la pulsión no tiene un objeto fijo y la satisfacción nunca es completa, el deseo no tiene más que circular para consumar en su desarrollo algún tipo de satisfacción y mantener la economía del aparato a niveles normales.
Se menciona que nunca se descansará en la concreción de ese deseo, con la espalda contra el muro, en una situación pasiva con relación a ese anhelo.
Esto supone que el goce se encuentra del lado de enfrente para que uno vaya tras su encuentro.
En la letra dice "donde olas de hambre rugen", caracterizamos a esto como la energía psíquica de las pulsiones básicas de amor y hambre, que mantiene como el Eros la unión de la vida en yuxtaposición con la pulsión de muerte.
Young Lust
Debido a que la madre ocupa el lugar del ideal en el complejo de Edipo se produce una sobrestimación del objeto que proviene del amor y es proporcional a la investidura libidinosa que le cupo originariamente.
Pero a raíz de la degradación de su madre, por conocer, que el sujeto no la completa sobre todo en lo sexual, se produce una división de la corriente tierna y la sensual.
La escisión de la corriente sensual es tan notoria que requiere la degradación del objeto, buscando a alguien que no pueda querer y amando a quien no anhela. 
Para de esta manera ganar a la madre como objeto de la sensualidad a través de su degradación.
Equipara en su fantasía de indignidad a las prostitutas con la madre, porque también ella lo hace, entonces hay un punto en común, pero que además esto produce una herida narcisista.
Por consiguiente querer una mujer sucia es para satisfacer a la corriente sensual exclusivamente.
Al terminar el tema se escucha unas voces incidentales, donde el individuo llama a su esposa por teléfono y la operadora le dice que un hombre atendió su teléfono, lo cual significaba que su mujer tenía un romance con un amante.
NE Of My Turne.
Se escucha como incidental que el sujeto está en su casa con una fanática de él que recién conoce.
Se evidencia que a raíz de la distante división de la corriente tierna y sensual, se produjo una crisis en su matrimonio donde el amor se está consumiendo.
Porque el amor sensual tiende a agotarse en la satisfacción cada vez que el fin sexual es alcanzado y si además no tiene una dosis justa de una corriente puramente tierna no puede continuar, extinguiendo el amor como consecuencia. 
Por otra parte el espacio en común es rígido, frío, rutinario y deja lugar a mentiras y engaños.
Si añadimos la escisión de la corriente sensual y su necesidad de degradación, con la distancia de la corriente tierna con su esposa, solo queda espacio para el fracaso de su matrimonio.
Nobody Home.
En esta pieza musical se demuestra que uno puede tener cualquier cosa pero si no tiene la respuesta del amor que anhela, se siente desvalido y desamparado. 
Este sujeto está perdido, trastornado y en una locura transitoria producto de perder ser el objeto del deseo del otro.
Es una característica del amor en general demandar reconocimiento y exclusividad narcisista.
Del mismo modo la pertenencia, fijeza e incondicionalidad en el enamoramiento con respecto al objeto, se contraponen al deseo que no tiene un fin exclusivo.
Hay numerosas alusiones codificadas en un lenguaje popular referidas a la adicción a drogas duras y blandas, atribuida a la pulsión de muerte o autodestructiva, que mitigaría un poco el dolor de esa angustia en la tendencia a la repetición, pero que igualaría al individuo con la cosa (droga) al igual que todas sus posesiones nombradas, como parte de su realidad psíquica completando su yo.
Comfortably Numb
La escena se desarrolla cuando en una crisis producto del consumo de drogas, aparece la voz del médico, diciendo que responda con la cabeza si lo escucha porque está completamente ido.
El profesional utiliza la sugestión para tranquilizar al paciente y poder suministrarle una inyección que lo mantendrá en pie durante el show que tiene que realizar. 
Luego el médico le pregunta si lo escucha y él no oye, le contesta el sujeto lo que se sale de adentro, sin conexión en el diálogo entre ambos.
La voz del individuo dice que cuando era niño tuvo fiebre y temió morir, lo mismo siente ahora.
Agrega después otra escena infantil donde captó un vislumbre especial que luego desapareció.
Ese suceso es más bien una fantasía que un hecho, seguramente oculta un deseo infantil insatisfecho.
La temporalidad de la infancia y el presente se superpone producto de la represión.
Esto posibilita resignificar en una escena al contarlo en un tercer tiempo.
Los sucesos acaecidos en diferentes escenas y la relación entre las significaciones crean el trauma.
En síntesis el niño ha crecido y el sueño (fantasía), que esconde un deseo inconsciente infantil, se ha esfumado manifestando lo que tenía que estar oculto en un sujeto paralizado y alienado.
The Trial
Se declara el juicio imaginario del sujeto así mismo, por tener sentimientos y sensaciones que dejan sensación de culpa y no escapan a la mirada atenta del superyó.
En el cual se suceden los modelos parentales y sus subrogados como testigos del pleito, donde se reclama a través de severidad del superyó una necesidad de castigo.
El juicio se desarrolla en una corte como si fuese la conciencia moral del superyó trasladada como destinatario a la sociedad en ese tribunal.
Con seguridad el individuo siente culpa porque considera que hizo o pensó algo malvado y esto se retrotrae al sentimiento de culpa o necesidad de castigo, proveniente de la autoridad introyectada de los padres, que trata al sujeto como el padre lo hubiera tratado.
Como resultante la pérdida es el amor, por una falta de obediencia aunque sea sólo en el pensamiento.
Creemos que esa infracción es el deseo hacia su madre y la ambivalencia hacia su padre.
Aunque la función paterna de doble castración sea real, falla por no poder de dejar de anhelar ser falo y ocupar ese lugar de poder.
Conjuntamente el amor de la esposa, que alude a su predilección por las mujeres comprometidas, ya está perdido con lo cual realmente la angustia de sentirse falto de amor es una calamidad.
Por eso la voz externa que lo condena es la autoridad constituida internamente después del Edipo, que lo juzga con severidad y gravedad porque considera muy grave la falta cometida.
Se desplaza el afecto, en este caso el amor, que por regresión transforma la tendencia erótica en la sádica y luego de una cadena de desplazamientos produce angustia social, reproches infinitos y la fobia al muro.
De esta forma la condena recibida derriba el tótem como castigo, instaurado en él como sujeto social, que además habla de la relación esencial con el otro (el padre) donde la ley incumplida y la culpabilidad son universales.
Finalmente el tabú como ley cultural que se realiza entre sujetos hablantes y el tótem como ambivalencia del trasfondo edípico, tienen como protagonistas a la normativa de la prohibición del incesto, el síntoma encarnado en la fobia y el deseo (inconsciente) real de matar al padre y quedarse con la madre.
Para concluir se pueden detallar los sucesos principales de esta creación; los fenómenos de masificación que iguala a uno mismo con la multitud; la constitución del sujeto hablante luego del período edípico y su vigencia inconsciente; la pérdida de su padre en la guerra, la desprotección y la obediencia retrospectiva a él; y su fracaso matrimonial, la angustia y la desgracia interior permanente condensada en la fobia a la pared producto de sus deseos prohibidos y ambivalentes.
¿Por qué hay que ver The Wall?
Pues porque está cargada de imágenes poderosísimas e impactantes llenas de simbolismo y contiene unas letras que son pura poesía y que tocan temas como la guerra, la educación, los totalitarismos, la represión, el amor, el desamor…
Porque el personaje de Pink está perfectamente diseñado (no podía ser de otra forma siendo biográfico) y porque la interpretación que hace Bob Geldof es absolutamente genial y muestra de la manera más expresiva (o inexpresiva) lo que la soledad, el aislamiento y la alienación (el muro), puede llegar a hacer sobre una persona.
Porque esto es música y como música es muy buena con piezas tan míticas como Another Brick In The Wall, Young Lust o Comfortably Numb.
Porque las animaciones de Scarfe son la obra de un genio y porque, en definitiva, es muy difícil encontrar una película que conjugue de una manera tan acertada imágenes, música, letras y animaciones durante todo su metraje.
Porque pasajes como Goodbye Blue Sky o The Trial son pequeñas obras de arte que no se pueden expresar con palabras.
Sólo con música.
Sin dudas Pink Floyd: The Wall es una obra absolutamente egocéntrica.
Hay tres temas fundamentales que dieron nacimiento al álbum y son : un incidente en uno de los conciertos de la banda en 1977, donde los fans se abalanzaron sobre el escenario mientras estaban tocando (la masa fascista de la que habla el grupo en las letras del film); la vida de Waters, con sus recuerdos de la guerra y la temprana muerte de su padre; y el descenso hacia los abismos de la salud mental del líder original Syd Barrett (quien en la vida real apareció rapado tal como figura en la película).
Conjugado todo esto, termina por dar una obra nihilista en extremo, deprimente y avasallante, que no termina sino por ser un enorme canto de protesta que Waters dispara hacia el imperio británico.
Desde el por qué el país eligió a su padre para ir a defender a su patria (y morir), truncando su familia y a la única figura de respeto que reconoce el músico - es el único que podría haberlo defendido de la maldad del mundo, en una visión extremadamente idealizada -, hasta el odio a la conservadora y estricta educación inglesa que lo torturó durante los años de su niñez.
Todo lo que sigue son una serie de reproches freudianos a su padre por haberlo dejado solo e indefenso frente al mundo, sin estar presente para limitar a su sobreprotectora madre, sin ponerle frenos a toda la violencia que lo lastimaba como niño, y que terminaría por producir este ser humano atormentado que, en la habitación de su hotel, termina por desbarrancarse mentalmente.
Toda la narración sigue las etapas de ese proceso de descomposición mental con una linealidad propia de un curso de psicología.
El encierro mental, el derrumbe, la explosión de furia, la etapa de obsesión - compulsión (con Pink ordenando demencialmente los restos de la habitación del hotel en grupos cuidadosamente elegidos y ordenados), y por último la etapa extremista, donde Pink pasa a convertirse en todo aquello que odia y que lo ha torturado desde siempre: un fascista.
Es interesante notar que aquí la personalidad del protagonista se desdobla, tanto en su faceta más autoritaria como en un alter ego inocente de su niñez, como personajes creados por su mente para rescatarlo de la debacle en que se encuentra.
Por último, ningún rescate es posible hasta el juicio final, que se lleva a cabo en su cerebro, y que emite el veredicto que debe enfrentar la realidad tal como es - debe encarar el mundo de sus pares -.
Es entonces cuando explota el muro y se produce un breve final optimista que no termina por compensar todo el nihilismo generado por la duración del film.
El film sería profundamente deprimente si no fuera por la dirección artística alucinógena de Alan Parker.
Nunca las imágenes de una demencia fueron tan fascinantes como en esta película.
Todo el film es un gigantesco video clip que tiene sus puntos más altos cuando las animaciones espectaculares de Gerald Scarfe inundan la pantalla - la mantis gigante, las flores obscenas, los ejércitos de martillos que dominan la Tierra, el masivo bombardeo a Inglaterra -.
Es obvio que el trabajo de Scarfe tiene influencias visuales notables que van desde las animaciones de propaganda nazi de la Segunda Guerra.
La película concluye en una escena que muestra a tres niños limpiando una pila de escombros, resultado de un motín.
Se enfoca a uno de los niños mientras encuentra una bomba de petróleo y vacía su contenido, mostrando así los créditos.
Se desconoce qué pasa con Pink, dejándolo al criterio del espectador.
Pink Floyd The Wall no es una película apta para cualquiera, se requiere una madurez mental para poder verla, eso sí, resulta interesante lo contrario, ya que dependiendo de la edad del espectador, así será sus comentarios y conclusiones, muy diferentes.
El film tiene una fuerza psicológica apta para el cambio, el curso de vida, como batalla campal, en el cerebro de cualquier adolescente en desarrollo.
Un peliculón que se conserva intacto con el pasar de los años.

“… all in all it was just a brick in the wall”.




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