To Catch a Thief

Maravillosa conducción temeraria.

Considerada por el propio Hitchcock como "una historia bastante ligera", la película no responde a la clásica fórmula del maestro del suspenso.
Aquí, la idea del robo funciona como disparador para contar la historia romántica que protagonizan Cary Grant (en el cuarto de sus cinco trabajos con Hitchcock) y Grace Kelly (en su tercera y última colaboración con el director).
Sí, en cambio, está presente una idea que se repite en varias obras del director británico: la de un hombre inocente que debe defenderse de una acusación injusta. 
Hitchcock muestra hombres que deben luchar por demostrar su inocencia, poniendo siempre su vida en riesgo.
Con la fotografía más atractiva hasta ese momento, por fin los exteriores se convierten el escenario fundamental de la película, ya que su director solía sentir un mayor cariño por los fríos interiores; quizás el salir a la calle y el mostrar una fotografía con colores más vivos se deba a que todo lo que ocurre es en Francia, y que ahí el entorno es tan diferente a los Estados Unidos, convirtiendo las orillas del Mediterráneo en un personaje más.
Grace Kelly me ha gustado, uno de los motivos es porque su personaje es muy convincente con su persona, otra que tiene un poco que ver es por algo que dijo Hitchcock a Truffaut, en las entrevistas con el francés le contó que actrices como Marilyn Monroe o Brigitte Bardot no le gustaban porque no tenían una sexualidad que crease suspense. 
Es decir, que actrices como ellas transmitían una sexualidad implícita que rompía con el suspense de saber si son o no propensas a acostarse con el hombre que aparece en la película.
Grace Kelly le gustaba porque no es una actriz sexual, es una actriz recatada, elegante, y con ella podía crear situaciones sorprendentes como las que aparecen en esta película siendo un personaje que busca en todo momento acostarse con Cary Grant aunque después con los demás aparente ser muy buena chica.
Con eso estoy de acuerdo, y yo también pienso que una chica que no dice palabrotas y siempre está con su papi, sexualmente tiene mucha más rebeldía y ganas de quitarse esa imagen en la cama que una mujer que aparenta ser muy sexual pero que no necesita demostrar nada.
La fascinante química extraída por Hitchcock de las dos estrellas, los amenos y divertidos diálogos entre los mismos (muchos de ellos improvisados) y la culminación romántica de su amor bajo una catarata de fuegos artificiales son los puntos álgidos de un título en el cual se pone de nuevo de manifiesto el voyeurismo de su autor, a quien le encantaba disfrutar con la contemplación de pasionales momentos amorosos entre atractivas personalidades, aquí dos de las más grandes que han aparecido en una pantalla y en sus películas.
Grace jamás ha estado tan bella como en esta película y Cary, siempre sensacional y distinguido, pocas veces ha sonreído tanto en una película como en esta comedia romántica de intriga en la que Hitchcock regresa a uno de sus temas favoritos, el falso culpable.
Basada en la novela del mismo título de David Dodge, ganó un Oscar a la mejor fotografía y obtuvo dos nominaciones, a la mejor dirección artística, y al mejor vestuario.
Con motivo de su estancia en la Costa Azul francesa para el rodaje de esta película, Grace Kelly conoció a su futuro marido, el Príncipe Rainiero de Mónaco.
La trama consiste en John Robie (Cary Grant) es un ladrón de guante blanco retirado, que vive en la Costa Azul. 
Se produce una serie de robos en ese lugar que llevan el sello de Robie, por lo que la policía sospecha de él.
Una de las probables siguientes víctimas es la madre de una rica heredera americana, Frances (Grace Kelly). Para probar su inocencia, lo mejor que puede hacer Robie es descubrir al verdadero ladrón. 
Cuando conoce a Frances, ella cree que es el ladrón, aunque luego cambia de opinión y le ayuda a conseguir su propósito.
La película de 1955 plantea una reflexión sobre el peso del pasado, las inercias que lo acompañan y el carácter permanente de las marcas que deja impresas en las personas.
El film traspira un aire melancólico y dramático, que contrasta con sus formas suaves, ligeras y elegantes. 
Nos referimos a las relaciones basadas en el engaño mutuo, el cambio de personalidad, los dobles juegos, los juegos de apariencias, las sugerencias sexuales (fuegos artificiales), etc.
El romance se ve impulsado por la sugestión erótica de la chica, que muestra, tras su aparente frialdad, una poderosa y potente carnalidad.
El misterio mueve la investigación sobre la identidad de un ladrón escurridizo.
Los trazos de comedia limitan el alcance de las situaciones dramáticas (persecución en coche).
Hecho Ficción: 
Grace recorre a toda velocidad una carretera escarpada de Mónaco. 
Huye de un coche policial, derrapa en las curvas, cambia de marcha con precisión milimétrica embragando con unos zapatos de tacón.
Hecho Realidad: 
30 años después, el 13 de septiembre de 1982 la princesa Grace sufrió un accidente cuando conducía su coche por una carretera cercana a Mónaco. 
Llevaba a su hija Estefanía como acompañante, quien salió ilesa y de quien se rumoreó que era la que conducía el coche en el momento del accidente. 
Al día siguiente, la Princesa murió sin recobrar el conocimiento en el Centro Hospitalario Princesa Grace, tenía 52 años. 
El Príncipe Raniero nunca pudo superar la pérdida de su esposa.
Es la misma carretera que aparece en la película, donde la princesa y Cary Grant hacen un picnic.

La ficción profetizando la realidad…



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